Yo: Capi 5! Y que creen? Que Creen?

Yuki: Ya dilo de una vez! ¬w¬

Yo: Hoy hay lemon! Sii!

Yuki: Nos rompimos la cabeza para esto pero al fin esta!

Yo: Les cumplo su deseo de hacer a Will rabiar de celos por la cochinadas que hace Grell con Sebastian! x3

Yuki: Al fic!


Dos semanas estaban pasando muy rapido. Los cuidados de Sebastian hacia Grell eran exhaustivos. El pelirrojo poco a poco estaba recuperandose de la enfermedad que casi lo mata. El demonio lo trataba como si estuviera hecho de porcelana. Grell en cambio aun seguia sin entender por completo la razon de ese comportamiento.

-Emmm... Se-sebastian- hablo Grell algo nervioso.

-Si dime- contesto el pelinegro

-Quiero saber... Porque te preocupas tanto por mi?- pregunto el pelirrojo con algo de nervios

-Quieres saber porque lo hago?- le dijo en un tono provocador y acercandose peligrosamente al shinigami- Lo hago porque te amo- le dijo a escasos centimetros de su rostro

-Ah si? Desde cuando?- pregunto Grell sonrojado a sobremanera

-No creo que debas saberlo- le dijo mordiendo el lobulo de su oreja haciendo al pelirrojo soltar un gemido

-Se-sebas-chan!- Grell se habia excitado muy rapido. Ahora su respiracion era rapida y su cara estaba demasiado roja

-Adoro cuando me dices asi- Sebastian tomo a Grell y le beso el cuello de manera seductora provocando que el shinigami se retorciera de placer. El pelinegro entonces le dio un beso cargado de deseo al pelirrojo mientras habilmente le quitaba la ropa con la otra mano. Grell enredo sus manos en el cabello negro de Sebastian mientras el intentaba hacer lo mismo que el mayordomo. Pronto la temperatura de Grell estaba por los cielos. Sebastian se deshizo rapidamente de la ropa del shinigami, arrojandola al otro lado de la habitacion.

-Vaya, Grell...Parece que deseas esto mas que nada- dijo Sebastian frotando el miembro del menor por encima de la ropa interior, mientras repartia besos en su cuello. Grell soltaba gemidos cada vez que sentia la mano del demonio tocarlo, aun este ultimo trayendo guantes. Luego, habilmente, el pelinegro le quito a Grell lo poco de ropa que le quedaba sin deshacer el beso que hace unos momentos habia empezado. El pelirrojo estaba totalmente perdido. Sus ojos esmeraldas parecian estar nublados por la lujuria. Sebastian se separo por unos momentos para quitarse los guantes (N/A: Ya saben... esa forma tan sexy que tiene Sebastian de quitarse los guantes *¬*). Recorrio cada centimetro de la blanca piel de Grell, poniendo especial atencion en su pecho, reparitendo pequeños besos sobre este.

El pelirrojo estaba sintiendo un calor extraño ademas de que sintio que ya estaba demasiado excitado. El mayordomo bajo hasta la entrepierna del menor y envolvio el miembro palpitante de este con su boca. Grell arqueo la espalda al contacto con el demonio y entre jadeos y gemidos pronunciaba el nombre del demonio.

-Se supone que estabas enfermo- susurro Sebastian al oido de Grell mientras seguia masturbando a este

-Ca-callate- alcanzo a decir entre jadeos

-Te parece si vamos a la parte interesante?- le ronroneo mientras recorria con sus dedos la estrecha entrada del pelirrojo

-Esta no era la parte interesante?- respondio Grell con un tono divertido que cambio por una mueca de dolor. Sebastian habia metido un dedo a la entrada de Grell y comenzo a moverlo. El pelirrojo estaba completamente perdido. Sus ojos se nublaron ante el placer que le provocaba el pelinegro. Su gemidos era ahogados por los besos fogosos que le daba Sebastian.

-Se-sebas-chan! Qui-quiero mas!- rogaba Grell- Te quiero dentro...

-Tus deseos son ordenes- dijo para despues posicionarse entre las piernas del shinigami y comenzar a penetrarlo lentamente.

-Ahh... Duele...- jadeo Grell con los ojos cerrados mientras lagrimas salian de sus ojos

-Estas apretado...-dijo Sebastian entrando de lleno en el pelirrojo-Relajate...No me movere hasta que tu digas...- dijo Sebastian. Una vez que el dolor paso, el pelirrojo movio sus caderas incitando al demonio a moverse. Este comenzo con un vaiven lento que gradualmente se volvio fuerte y salvaje.

-Ahh! Mas! Si! Mas rapido! Mas fuerte!- gemia Grell mientras enterraba sus uñas en la espalda de Sebastian. El mayordomo aumento la velocidad y la intensidad de las embestidas. La manos del pelirrojo estaban enredadas en las sabanas y un pequeño hilo de saliva salia de sus labios debido al placer inconmensurable placer que le proporcionaba el pelinegro. Pocos segundos despues, Sebastian toco un punto en el interior de Grell que hizo a este ultimo soltar un grito de placer.

-Ahi! Mas fuerte Sebas-chan! Mas fuerte! Ahh!- Grell estaba cerca del climax al igual que el mayordomo

-Nghh... Me...vengo...- jadeaba Sebastian

-Ahh! Yo...tambien...- jadeo Grell. No paso mucho tiempo para que ambos llegaran al climax. Sebastian termino dentro de Grell mientras que este se corrio entre los dos cuerpos. El largo cabello del pelirrojo estaba repartido en la cama mientras que unos cuantos mechones se pegaban a su rostro debido al sudor. Sebastian se recosto junto a Grell y lo atrajo hacia su pecho mientras normalizaba su respiracion. Ambos se quedaron viendo un momento, los ojos rojos de Sebastian estaban perdidos en los verdes de Grell.

-Te amo- dijo el shinigami antes de quedarse dormido en el pecho del demonio

-Yo tambien- contesto Sebastian besando tiernamente la cabeza del pelirrojo


William tenia un mal presentimiento. Grell no habia ido a trabajar desde hacia 2 semanas, y eso le preocupaba bastante. Se sentia impotente al no poder hacer nada para buscar a su amado pelirrojo. Definitivamente extrañaba tener a esa mata roja molestandolo todo el dia, llegando hasta el punto de excitarlo cada vez que se le acercaba, tanto que le daban ganas de acorralar a su empleado y hacer travesura y media con el. Will estaba desesperado cada vez que miraba por la ventana tenia la minima esperanza de encontrar a Grell...Pero nada. Esas dos semanas habian sido una completa tortura para el. Y todo fue por culpa de su orgullo.

-Donde estas Grell...- y como si algo hiciera click en su cabeza, corrio fuera de la oficina lo mas rapido que pudo

-A donde va sempai!- Grito Ronald en el pasillo

-A la mansion Phantomhive...- susurro Will


En la mansion de Ciel, Sebastian seguia atendiendo a Grell. Habia pasado mucho tiempo desde que el demonio no veia la sonrisa del pelirrojo y ahora mas que nada lo estaba disfrutando. El ver a Grell sonreir a cada momento era algo que Sebastian adoraba. Meses antes hubiera preferido matarse a ver esa sonrisa pero cuando descubrio sus sentimientos mataria por verla. El shinigami se estaba recuperando muy rapido. Desde la sacudida que le metio Sebastian estaba mas activo y alegre, y esa alegria aumentaba cada vez que el pelinegro le daba esas sacudidas. Grell era inmensamente feliz. Sebastian lo queria y eso era suficiente. Pero...

-Grell!- Se oyo en la puerta de la enorme mansion

-Necesita ayuda... Señor William - pregunto Sebastian con su tipica sonrisa

-Donde esta Grell maldita alimaña!- le grito tomandolo de las solapas del saco

-Me temo que no puedo proporcionarle esa informacion- sonrio el demonio

-Mas te vale que me digas donde esta o te juro que yo...-

-Sebas-chan!- se oyo dentro de la mansion. William se asomo y se maravillo al ver a Grell tan jovial como siempre. Poco a poco fue soltando a Sebastian y una alegria enorme lo inundo en ese momento.


Yo: Wiii! Lo arregle es un SebasxGrell

Yuki: xD

Yo: Gracias por sus reviews

Yuki: Para el proximo capitulo por favor!

Agradecimientos

kaname lin-chan

Maricelechegaray

darkii-chan

Gureru-sama