Nathaniel

El viaje de vuelta no tuvo contratiempos. Los animales parecían dotados de una renovada energía y volaron sin parar. En el viaje, Nathaniel tuvo tiempo para pensar.

Hace siete días lo único en lo que pensaba era en pasar tiempo con sus amigos, leer y disfrutar junto a su padre. Ahora viajaba de vuelta a un campamento donde lo entrenarían y lo protegerían hasta que estuviera listo para destruir, junto a sus dos mejores amigos y tres completos desconocidos, a un titán malévolo de hace varios siglos. Lo único que pudo pensar mientras volaba, charlando con sus dos mejores amigos fue ¡Qué bello es vivir!

Aterrizaron en los campos de fresas del campamento tres días después. Apenas traspasaron las barreras del campamento, el grifo y Beauty se desplomaron. Una multitud de campistas entre los que se encontraban Quirón, Rachel, Jason y esa chica rubia, Annabeth corrieron a verlos. Su estado era deplorable. Tres semidioses sucios, heridos y cansados. Muy heróico.

-Campistas- ordenó Quirón a los curiosos- Vuelvan a sus actividades. Estos semidioses necesitan descansar, una ducha… y hablar conmigo.

Nathaniel dejó a su yegua descansando en las cuadras y, junto a Serena y Adam, Jason, Annabeth, Rachel, Piper y un chico de pelo negro y ojos verdes siguieron a Quirón como si ellos no fueran campistas normales. La procesión entró a la Casa Grande. Una vez allí, se sentaron alrededor de la mesa de ping-pong.

-Bien- dijo Quirón- Cuentenme todo.

Nathaniel relató sus aventuras desde Filadelfia hasta Florida, ayudado por Adam y Serena. Cuando terminaron, Annabeth fue la primera en hablar..

-¿Un campamento de demi-titanes?- dijo- ¿Quirón…?

-Lamentablemente- dijo Quirón- es cierto. Mi colega Lupa ha detectado un nuevo campamento en algún punto de Estados Unidos. No sabemos a ciencia cierta dónde está ni quiénes son sus líderes.

-Debemos detenerlo- dijo el chico de pelo negro.

-No es el momento, Percy- dijo Quirón- Además, la profecía se refiere a seis chicos encargados de esa tarea. No cabe duda que Adam, Serena y Nathaniel son tres de esos chicos…

-Pero, Quirón…- dijo Annabeth- Deberíamos ponernos en contacto con Reyna en el Campamento Júpiter para encontrar a esos tres mestizos y…

-Yo iré- se ofreció Percy.

-No- dijo Jason- iré yo.

-No irán ninguno de los dos- dijeron Piper y Annabeth al unísono.

-No llegarían a tiempo ninguno de los dos- dijo una voz a sus espaldas.

Un adolescente pálido, de pelo oscuro y una campera de aviador había aparecido, literalmente, de las sombras.

-Nico…- dijo Percy.

-Nos encontramos frente a una emergencia, señores- dijo el aludido- Yo puedo viajar libremente entre ambos campamentos. Además, podría investigar este nuevo campamento. Mis muertos me ayudarán.

-Está bien, Nico- dijo Quirón- Si crees poder hacerlo…

El adolescente desapareció entre las sombras.

-Bien- dijo Quirón- La asamblea queda finalizada. Ahora, retomen sus rutinas diarias pero estén alerta… Se aproxima la tercer gran guerra y sólo sobreviviremos si estamos unidos. Avisenle a los demás campistas.

Todos se levantaron y se fueron. Nathaniel volvió a su cabaña y dejó sus cosas. Caminó hacia los baños y se dio una ducha de agua caliente. Cuando volvió, en su cabaña había dos personas esperándolo. Uno era Zeus, el señor de los cielos. La otra, su madre, Hera.