¿Hombre de la luna?

Con los ojos bien abiertos y con un pequeño resplandeciente brillo en ellos comenzó agitar las manos una y otra vez mientras Jack la observaba con una sonrisa en los labios. Elsa creo desde una corriente de aire congelada con algunos copos en ella hasta crear el rostro de Jack en el cielo. Las mejillas sonrojadas y una sonrisa honesta que tenía bastante tiempo sin usar iluminaron su rostro y se aproximó a Jack con entusiasmo.

Elsa: Que tal… -rio- Wow, jamás pensé que alguien pudiera hacer lo mismo que yo...

Jack la contemplo un momento, el verla de esa manera le daba una sensación de calor y paz. Jamás la había conocido pero de alguna manera el sentía que si lo había hecho, quizá tiempo atrás.

Jack: -dio un paso hacia atrás- y… ¿puedes hacer esto?

Sin pedirle ayuda al viento tomo la siguiente ráfaga de aire y se elevó por los cielos, jugueteo un poco y creo más nieve para que callera encima de Elsa. Bajo de nuevo y le extendió la mano Anda, confía en mí, dijo sin más y Elsa extendió su brazo para después salir volando junto a él. Un poco asustada su primer movimiento fue agarrarse fuertemente del suéter de Jack pero momentos después se sentía tan parte del ambiente que comenzó a sentirse más segura.

Elsa: ¿Cómo lo haces? –Preguntó mirándolo a los ojos-

Los ojos de Jack eran azules como los de Elsa, no tenían nada fuera de lo común sin embargo en ese instante ambos sintieron un escalofrió. Es por el frio, pensaron mutuamente hasta caer en cuenta que ninguno de los dos les había molestado antes el frio.

Jack: Bueno…-rio- solo le pido al viento que me lleve a cualquier lugar y…con el tiempo me fui acostumbrando a dejarme llevar por lo que él me iba indicando y así aprendí a controlarlo.

Kristoff: Anna… por enésima vez, ¿Qué no te he dicho que si alguien se aleja de nuevo a las montañas es para estar solo?

Anna: Tonterías jamás me lo has dicho, cierto Sven?-bromeo –

Olaf: Si Sven –rio – Jamás lo has dicho, Hahahha Sven…

Aquel cuarteto caminaba por lo alto de la montaña donde meses atrás habían pasado caminando y se encontraban a pocos kilómetros del castillo de Elsa. La nieve era densa, incluso mucho más que como lo recordaban.

Kristoff disfrutaba al máximo la compañía de Anna. Caminar a los alrededores era su actividad favorita pero no si se lo pedía a las 10 de la noche.

Kristoff: Anna, no crees que deberíamos regresar ya pasan de las 2 de la mañana….-bostezo-

Anna: No… es mi hermana y si debo de enseñarle que no se debe escapar hacia la montaña y sentirse sola, pues eso hare.

Kristoff miro hacia el cielo cansado de caminar pero había algo extraño en él, no eran las auroras ni las nubes era dos personas… pensó casi en voz alta.

Kristoff: Anna... Anna…

Al ver que lo ignoraba corrió hacia ella, Anna mira… no es Elsa… le dijo en voz alta tomando su barbilla y alzándola al cielo para que viera como su hermana flotaba y tenía compañía de un joven.

Anna: Quien es…-asombrada- ¿y porque están volando?

Tomando ambas manos y riendo bajaron lentamente hasta la nieve. Se soltaron pero no se movieron, en la cabeza de Elsa había demasiadas preguntas saltando, se sentía como una niña de nuevo. ¿Cómo es que era posible? No sabía si lo que sentía era emoción, agrado o satisfacción.

Elsa: ¿Como es que…Tienes poderes?-pregunto ansiosa aunque trato de comportarse-

Jack: Bueno en sí… no lo sé muy bien. Solo sé que al salvarle la vida a mi hermana pequeña y caer sobre un estanque de hielo…

Elsa sobre salto sus ojos y las palabras salieron sin pensar de su boca Moriste… Dijo con muy poco aliento.

Jack: Bueno de alguna forma lo hice pero hombre de la luna –Elsa lo miro extrañada- veras, me hizo un guardián para que los niños no se olvidaran de la diversión…-se sintió avergonzado por alguna razón, al parecer esa explicación sonaba mejor en su mente – o algo así…

Elsa:- soltó un sonrisa, le pareció lindo ver como se intimidaba por aquellas palabras que acaba de decir- ¿Quién es hombre de la luna?

Jack: Nunca lo he visto pero es el –señalo hacia el cielo apuntando a la luna- Él es el que a veces… habla conmigo o los otros.

Elsa: ¿Hay otros?... otros como tú y yo…

Jack: No exactamente… tienen otros poderes como el hada de los dientes, el conejo de pascua…

Elsa no pudo evitar sacar una risa de aquello que acaba de comentar el joven, en verdad existen pensó dudosa.

Jack: -Rio- ¿No me crees verdad?

Elsa: -rio de nuevo- No, lo siento es que… tenía mucho tiempo sin escuchar aquellos cuentos.

Ambos rieron, Elsa por lo que escuchaba y Jack por la risa de ella, le parecía bastante tierno verla de esa manera.

Jack recordó que llevaba guardando algo por hace ya varios días.

Jack: Dime… de casualidad ¿Esto no es tuyo?- Sacando de su suéter un guante azul-

Elsa lo miro atenta, su risa se había apagado por completo y lo miro cautelosa. En efecto era su guante, ese guante que le quitaba libertad, el que tiro con tantas fuerzas cuando escapo de su prisión y se sintió libre al fin.

Elsa: S...si... lo es

Jack: -Miro hacia el guante y sonrió- Libre soy, ¿no?

Elsa:-extrañada- ¿Qué?

Jack: Si, bueno… este día tu guante me golpeo en la cara y ahora que escuche tu voz… recuerdo que hace unos meses una canción llegaba a mí cuando iba volando de aquel lado de la montaña pero jamás supe de donde venía.

Elsa no pudo evitar sonreír, se sentía tan tranquila y feliz. Hacia bastante tiempo que no se sentía tan llena de vida, sin problemas ni preocupaciones. Se sentía libre de nuevo. Miro hacia sus zapatos, notando que Jack no llevaba ninguno.

Elsa: Ah- estaba a punto de hablar pero una voz muy familiar salió del fondo-