Capitulo 2: Creer.

Había caminado medio día, ya debía ser como las 6 de la tarde y faltaba un poco para llegar.

-Cloe-Dijo Victoria-Estoy cansada-Dijo ella arrastrando sus pies.

Su hermana suspiro y se agacho-Vamos, súbete-Ella le hizo caso y se subió a la espalda de su hermana.

-Oye… tus hermanos también están cansados-Dijo él mirando a los gemelos los cuales estaban sentados.

-Mmm… ¿Frost?-Él la miró-¿Podrías…?

-Claro, como simplemente los estoy cuidando-Dijo mientras posaba sus pies sobre la nieve-Vengan acá-Dijo él mientras se agachaba y Martín se subía a su espalda y Santiago era agarrando bajo los brazos y comenzó a flotar.

-¿No te pesan?-Preguntó.

-No-Dijo-Ya he hecho esto antes-Dijo-Por cierto, ¿A dónde vamos?

-Con una amiga, sus padres son amigos de los míos y lo mas seguro es que…

-¿Qué?-Preguntó incrédulo Jack-¿Sus padres?

-Así es y…

-Pero… ¿No sabes?-Preguntó y flotó hasta quedar frente a ella-Los padres se han ido, no solo los tuyos, sino los de todos los niño.

Cloe abrió sus ojos como platos no sabía que decir o que hacer-Debo-Articuló-Debo ir con ella, está sola ahora-Dijo apresurando el paso.

-¿Tú hermana es muy terca verdad?

-Un poco-Dijo Martín.

-¿Un poco?-Preguntó Santiago incrédulo-Es muy terca-Sonrió.

-Apresúrense.

En Norte, nada estaba bien, puesto que faltaba Jack Frost y ninguno de los guardianes sabía su paradero, los duendes de Santa corrían por todos lados buscándolo, junto a las haditas del Hada de los dientes y los Yetis.

Hasta que al fin lo encontraron, Manchester una ciudad en Inglaterra, estaba, ayudando a unos niños, en un bosque, Santa se tocó su frente frustrado para después sentarse en una silla.

-Está es mucha presión-Dijo-Cuando se toca la alarma, todos los Guardianes deben estar aquí.

-Está ayudando a cuatro niños Santa-Dijo uno de sus duendes-Al parecer le ocurrieron lo mismo.

-Pues claro que le ocurrieron lo mismo-Dijo el Conejo de pascua-Todos los niños están sin sus padres, ¿Por qué serían la excepción?

-Tráelo aquí-Dijo Santa al Conejo, el cual estaba de brazos cruzados para luego descruzarlos.

-¿Y porqué yo?-Preguntó el Conejo-La última vez fui yo, que vaya otra persona.

-… Ve-Le ordenó Santa y el Conejo tocó el suelo donde salió un agujero y se metió a él.

-Vaya-Dijo Cloe-Que deprimente-No había ni un alma solitaria en la calle, estaba más desierto que el desierto mismo.

-Esto es por Pitch-Dijo Jack frunciendo el ceño-Es mejor ir a la casa de tú amiga, ya se está haciendo de noche-Dijo mientras veía al cielo.

-Sí, ven-Dijo Cloe y después de unos 15 minutos, llegaron a un edificio, la puerta estaba abierta y subieron por las escaleras hasta el segundo piso.

Cloe tocó la puerta dos veces, hasta escuchar un "¿Quién es?" dijo su nombre y la puerta se abrió, dejando ver a un pelinegra con los ojos negros, pero hinchados y rojos de tanto llegar.

-Kathy…-Susurró la castaña, bajó a su hermana de su espalda y abrazó a su amiga.

-¿Tú también verdad?-Preguntó ella.

-Sí-Dijo Cloe separándose de su brazo-Tranquila, aquí hay un amigo que nos va ayudar.

-¿Amigo?-Preguntó Kathy

-Aja, ven Jack-Los dos hermanos de Cloe aparecieron agarrados de la mano, el suelo y tras ellos, estaba Jack Frost.

-Mmm, Cloe, son tus hermanos-Dijo Kathy mirando incrédula a los niños-¿Te da risa esto?, mis padres han desaparecido y tú… ¿Tú juegas conmigo?

-¡No!-Dijo su amiga-Es solo que…-Pensó bien, ellos veían a Jack, pero su amiga no, y era por el simple hecho de que su amiga ya no creí en esas cosas-Mira, Kathy, tus padres no fueron los únicos de que desaparecieron, los padres de todos los niños también desaparecieron.

-¿Qué?, creí que los míos se fueron con los tuyos y nos… abandonaron.

-No, fue Pitch-Dijo Cloe.

-¿Pitch?-Preguntó Kathy-Cloe ya hemos hablado sobre este tema, estos personajes no existen-Dijo.

-¡Si existen!-Gritaron los tres niños-¡Nosotros los vemos!

-… Miren niños no estoy de humor para juegos abusurdos e infantiles-Les dijo-¡Entiéndanlo no existe el Conejo de Pascua, no existe el Hada de los dientes, no existe Santa Claus y mucho menos va a existir Jack Frost!-Los infantes estaban con los ojos aguados, apunto de llorar.

-¡Oye!-Gritó Cloe-¡Eres mí amiga y te damos respeto!-Dijo-¡Pero son mis hermanos y no voy a dejar que alguien como tú les diga tal cosa!

-Cloe…-Dijo su amiga sorprendida para luego fruncir el ceño-¡Tus hermanos ya están muy grandes!, ¡Deben saber que esas cosas no existen!, Solo dolor y sufrimiento…-Dijo mientras bajaba la voz-Vete de aquí, por favor.

-Kathy…-Susurró Cloe.

-¡Que te vallas!-Le gritó-¡No tengo tiempo para niñeces!-Les cerró la puerta en toca la cara.

-Me cae muy mal esa niña-Dijo Jack Frost-No existe el Conejo de Pascua, no existe el Hada de los dientes…-Dijo imitándola con voz cantarina-¿Qué sabe ella?-Vio a los niños que tenían la cabezas gachas-¡Anímense!-Se acercó a ellos flotando-No le hagan caso-Le sonrió mientras dejaba caer unos cuantos copos de nieve y como recompeza obtuvo la sonrisa de ellos.

-Vamos-Dijo Cloe después de minutos sin reaccionar-Jack-Dijo él la miró-¿Tú sabes donde están nuestros padres?-Preguntó volteándose.

-Sí, estuve ahí una vez.

-Quiero ir ahí-Dijo.

-¿Qué?-Preguntó y se acercó hasta ella-¿Estás loca?, ¡Ese lugar no es para niños!-Dijo señalando a sus tres hermanos.

-¿No hay algún lugar que…?

-Vaya, aquí estas…-Se escuchó una voz-Y Jack se volteo-Traté de buscarte en el bosque, pero te moviste-De la sombras apareció un gran conejo.

-Conejo-Dijo Jack sonriendo y yendo hasta él.

-¿Qué se supone que estás haciendo Jack?-Preguntó él-Deberías estar en el Norte, ahora.

-Sí, lo que sucedió es que, estoy cuidando a estos niños-Dijo señalándolos.

El Conejo observó atentamente, era una niña rubia de unos ojos azules, no aparentaba tener más de 7 años, luego dos gemelos castaños y los mismos ojos almendrados, parecían de unos 10 años, y por último, una joven de unos 15 o 16 años, castaña con los ojos verdes-¿Puedes verme?-Preguntó asombrado el conejo.

La castaña asintió-¿Eres real?-Preguntó incrédula.

-¡Pues claro que es real Cloe!-Dijo Victoria llamando la atención de todos-¡No estaría viéndolo!

-Que niña tan lista-Dijo Jack con una sonrisa-Oye, sé que debo ir al Norte ahora, pero… no los puedo dejar solos, ahora no ya que están muy decididos en buscar a sus padres.

-Ya que…-Dijo mientras tocaba el suelo y todos cayeron por él.

-¡Wiiii!-Gritó la pequeña divertida con una sonrisa.

-¡Agárrate!-Se gritaron los dos hermanos.

-¡AHHH!-Gritó Cloe puesto que en un movimiento se puso de cabeza.

-Descuida-Dijo Jack agarrándole la mano, él también estaba de cabeza-Estás a salvo conmigo.

Cloe se sonrojó y mas aun cuando le dijo aquellas dulces palabras-¡Ya llegamos!-Dijo el Conejo y se abrió un agujero por donde pasaron todos.

-¡Otra vez!-Corearon los tres niños-¡Otra vez!

-Mmm… creo que estás encima de mi-Dijo Jack.

-¡Lo siento!-Dijo Cloe.

-¡Los dos están encima de mí!-Dijo el Conejo enojado.

-Vaya, ¿Y que tenemos aquí?-Un hombre gordo y de cabellera blanca habló al ver a tanta gente.

-¡Santa!-Gritaron los tres niños y corrieron a abrazarlo.

-Vaya, pero que ternuritas-Dijo una Hada.

-¡El Hada de los dientes!-Gritaron nuevamente-Que linda es usted-Dijo la rubia.

-Gracias chiquita-Le sonrió.

-Veamos, tú debes ser Cloe, ¿No es verdad?-Preguntó Norte.

-¿Cómo sabes…?

-Querida niña, soy Santa Claus, sé sobre todos los niños del mundo-Sonrió.

-Vaya-Dijo el Hada de los dientes-No sabía que aun creías en nosotros-Sonrió.

-Desde luego que creé en nosotros-Dijo Jack-Tiene mente de niña-Dijo para molestarla.

-¡Jack!-Gritó ella furiosa.

-¿Qué?-Se volteo-Es verdad, tú misma lo aceptaste.

-¡Que no!

-¡Qué sí!

-¡Qué no!

-¡Sí!

-¡No!

-Basta ya-Dijo Santa-No me obligues a ponerte en la lista negra Cloe-Dijo mostrándole su brazo derecho tatuado.

-¡Hazle caso a Santa!-Dijo su hermana.

-¿Y bien?-Preguntó Santa-¿Por qué los trajiste aquí?

-Por que quieren ayudar, al menos Cloe quiere ayudar.

-¡Nosotros también!-Corearon los tres pequeños.

-Sandman, ¿Podrías…?-Preguntó Santa y Meme dejó que caer una espesa arena dorada y en cuestión de minutos, los niños se durmieron.

-Y bien-Dijo Cloe llamando la atención de todos los guardianes-¿Dónde están mis padres?

-En el centro del mundo, un lugar muy oscuro-Dijo Jack.

-Bien, entonces vamos-Dijo Cloe sin saber en lo que se metía.

-Niña, ¿Tú tienes magia?-Preguntó el Conejo de pascua, ella negó con la cabeza-¿Puedes volar?-Ella negó nuevamente-¿Tienes una clase de poder místico o algo parecido?-Volvió a negar.

-Ya, ya, ya-Dijo Jack-Ella no está aquí para se interrogada, solo quiere salvar a sus padres.

-Será mejor que te quedes aquí-Dijo Santa-Por tú bien.

-¿Qué?, pero… yo… Jack-Dijo mirándolo tratando de que hiciera algo, el la miro dolido y bajo la vista dejando escapar un suspiro-Bien, no me ayudes-Dijo mientras se acercaba a sus hermanos-¿Dónde podré llevarlos?-Santa señaló un cuarto cerca de ellos y Cloe asintió mientras cargaba a su hermano en su espalda, en eso dos Yetis aparecieron y ayudaron a la castaña mientras se iban.

-Bien, ¿Cuál es el plan?-Preguntó Jack sosteniéndose de su bastón.

-La verdad… no tenemos ningún plan-Dijo Santa.

-¿Qué?-Dijo y dándose la vuelta volvió a decir-¡Creí que tendrían un plan!

-Bueno, Pitch es vulnerable a tú hielo-Dijo el Hada de los dientes.

-Y también ahí pocos niños que creen en él-Dijo el Conejo de pascua.

-No, no lo creo-Dijo Jack-Cuando… estaba con los niños en un edificio, una amiga de Cloe, no creé en nosotros sino… en la tristeza y el miedo-Dijo mientras cerraba los ojos.

-Bueno, una persona menos, ¿Nada podría sucedes verdad?-Preguntó Santa.

-Creó, que como los padres no están, quizás, tan solo quizás los niños… están perdiendo su fe hacía nosotros.

-… Ya… creo que primero hay que… buscar la guarida de Pitch, Jack, tú estuviste ahí, sabes donde está, guíanos-Dijo Santa.

-¿Qué pasa con los niños?-Preguntó Sandman con figuras arriba de su cabeza.

-Por el momento debemos sacar a los padres y los niños verán que todo está bien.

-Bien vamos-Dijo Jack.

-¡Al trineo!

-¡Esperen!-Justo cuando iban andando se pararon por el grito de Cloe-Jack espera…

-Vamos…-Susurró Santa y los demás guardianes se fueron dejando a solos a los dos jóvenes.

-¿Qué sucede?

-Patea muy fuerte el trasero de Pitch-Dijo ella con una gran sonrisa.

-Claro que lo hare-Dijo mientras se elevaba un poco y se alejaba.

-¡Espera!-Dijo ella.

-¿Qué?-Él se giro y sintió como la chica los abrazaba muy fuertemente por el cuello, él cerró los ojos y la abrazo también.

-Gracias por todo-Le susurró Cloe a Jack en su oído para después alejarse un poco y depositarle un beso en su mejilla-Suerte-Le sonrió para luego irse.

-Aja…-Dijo Jack medio ido con una sonrisa boba, los ojos idos y su mano derecha en su mejilla izquierda.

-¡Ya es hora de irnos!-Jack escuchó la voz del conejo y reaccionó y se fue a donde estaban los demás guardianes.