Capítulo 8: El Origen De Los Ángeles.
-¡Cloe, Cloe, vamos despierta!-Dijo Victoria, todos estaban en el Polo Norte, y la castaña estaba muy cansada y decidió dormir un poco, pero su hermanita no le dio ese trato.
-¿Q-Qué pasa Vicky?-Preguntó ella adormilada, la rubia le jalaba el brazo y ella se paró y fue jalada hasta llegar a fuera donde había mucha nieve y un domo hecho por Jack de hielo-¿Por qué me trajiste aquí?
La pequeña se alejó un poco con una sonrisa traviesa para después lanzarle una bola de nieve-¡Jaja!
-¡A ella!-Dijo Martín ocultado en un árbol y junto a Santiago le empezaron a lanzar bolas de nieve, Cloe cerró sus ojos mientras en su rostro aparecía una sonrisa y trataba de esquivar en vano todas las bolas de nieve que le eran lanzadas.
En la rama de un árbol estaba Jack Frost, apoyando su cabeza en su bastón de madera y observando a los niños jugar. Tenía una sonrisa en el rostro, estaba tan preocupado por la castaña que casi había olvidado, de un saltó llegó al suelo helado se acercó lentamente a los niños y con ayuda del aire los cubrió por completo-¡Jajajajajajajaja!-Comenzó a reír.
-¿Eso fue necesario?-Preguntó Cloe mientras se quitaba la nieve de todo su ropa quedando la del cabello.
-Desde luego que sí-Dijo-Dios, que genial es divertirse-Se acercó a la castaña-Te falto en el cabello.
-Gracias-Dijo pesadamente la castaña mientras se sacudía su cabello.
-¿Estas enojada?-Preguntó Jack al ver como ella se ponía de brazos cruzados.
-No Jack…-Dijo ella mirando hacia otro lado.
-Vamos…-Dijo y flotó hasta donde ella miraba-¿Estas enojada?-Preguntó nuevamente.
-Te dije que no Jack-Dijo ella mirando a sus hermanitos ahora que jugaban entre ellos.
-¿Estas enojada?-Jack estaba de cabeza, flotaba más arriba que antes.
-Sí, Jack, estoy muy enojada-Dijo ella y se agacho-Y por eso…-Tomó un poco de nieve-¡Toma!-Gritó con una sonrisa a lo que Jack la esquivó.
-¿Es todo lo que puedes?-Preguntó Jack de lejos con una sonrisa.
-¡Claro que no!-Dijo ella mientras se agachaba y agarraba más nieve para hacer bolas-¡Toma!-Le gritó.
-Niña-Dijo esquivando la bola de nieve-Estás jugando con Jack Frost-Dijo y se acercó-¡Soy el espíritu de la nieve!-Dijo-¡Y de la diversión!-Esquivó otra bola de nieve-¡Jamás podrás conmigo!
-¿Quieres apostar?-Preguntó la chica lanzándole otra bola de nieve.
-Es una tonta apuesta-Dijo el chico sonriendo esquivando la bola de nieve y alejándose, por último tocó el suelo.
-¡Jack!-Gritó la rubia, este se giró y vio como la rubia la arrojaba una bola de nieve la cual esquivó.
Cloe sigilosamente fue hasta él, y lo empujó haciendo que Jack cayera al suelo-Jaja-Dijo-Gane.
-Técnicamente apostamos quien ganaría la guerra de bolas de nieve-Dijo Jack sonriendo en el suelo-No de quien toqué la nieve o se caiga.
-Igual, te gane-Dijo sacándole la lengua-Vamos-Dijo Cloe extendiéndole la mano, Jack miró la mano y alzó una ceja-¿Qué?-Preguntó ella-Vamos, tómala-Le sonrió.
Jack tomó la mano y cuando trató de pararse "sin querer" no pudo y Cloe cayó encima de él, Jack le sonreía y Cloe se sonrojó por la cercanía de sus rostros-L-Lo siento-Dijo tratando de levantarse, pero Jack no opinó lo mismo, puesto que no la dejaba ir porque tenía sus brazos alrededor de su cintura-Jack…-Dijo ella.
-¿Qué?-Preguntó él.
-Vamos-Dijo ella-Suéltame-Agarró los brazos del chico con sus manos y trató de que la soltara.
-Ya, ya-Dijo y se puso de pie aun con la chica entre sus brazos-Hay Dios-Dijo-Pierdo el equilibró-Dijo y cayó e hizo que empezaran a caer colina abajo hasta que llegaron a lo plano, en ese transcurso Cloe gritaba y Jack reía divertido-Que genial-Dijo-Hace mucho que no hacía esas vuelta.
-Me alegro-Dijo la chica a su lado la cual se sentó y lo miró-Eres imposible-Dijo parándose y Jack la imitó.
-Hey…-Dijo Jack-Vamos, no te molestes por eso-Agarró su brazo y la giró Cloe le miró y se quedó mirando sus ojos azules cielo, ¡Pero que bellos eran!
-Tápense los ojos-Dijo Santiago desde arriba junto a sus hermanos mirando la escena.
-Je…-Dijo Cloe mirando a sus hermanos-Hay que subir…-Dijo ella.
-Losé-Dijo Jack.
-¿Tú no te preocupas de nada verdad?
-Mmm… ¿De los niños?-Preguntó con una sonrisa para después elevarse un poco.
-¿Me ayudas a subir?-Preguntó la chica.
-Claro…-Dijo-Con dos condiciones.
-¿Dos?-Preguntó ella-Esta bien-Dijo ella-¿Cuáles son?
-Bien… que jamás olvides un día nevado-Dijo él.
-Dudo que pueda olvidar el trabajo que hace Jack Frost-Dijo ella-Esta bien, lo prometo.
-Eso implica la diversión-Sonrió-No quiero que te vuelvas aburrida.
-Sí, claro como quieras-Dijo sonriendo de brazos cruzados-¿Y la otra?
-Te la digo arriba-Dijo mientras agarraba los brazos de la chica y flotaban hasta llegar arriba-Bien-Dijo él soltándole las manos apenas tocó la nieve, Jack también tocó la nieve y se acercó a su oído-Dame un beso-Le susurró.
Cloe sonrió y se giró-¿Tan desesperado estás por un beso?-Preguntó-¿Cómo el primero?
-Nopi-Dijo negando y flotó hasta quedar de cabeza, Cloe miró arriba encontrándose con la cara del chico, la chica siguió sonriendo.
-Vamos acércate-Dijo Cloe-No muerdo-Dijo ella.
-Yo sé que no muerde-Dijo el chico y se acercó al rostro de la castaña donde depositó un suave beso en sus labios al tiempo en que los dos cerraban sus ojos.
-¡Asco!-Corearon los tres niños.
Cloe y Jack se separaron-Les doy dos tres años y no van a opinar lo mismo-Dijo Cloe sonriendo con una brazo en su cintura.
-Yo también-Dijo Jack con una sonrisa.
-Muy bien niños, se acabó la diversión-Dijo-Será mejor ir adentro y tomar chocolate caliente.
-Bien-Dijeron los tres y junto a los dos chicos entraron a la juguetería de Norte.
Los cinco entraron y se dirigieron a la cocina y al entrar, Cloe se tuvo que agachar y Jack se hizo aún lado, pues un plato con una mezcla para galletas fue directo a ellos.
-¡Fasta elfos!-Dijo una voz y sacó a escobazos a los elfos-Lamento mucho esto, niños-Dijo la Sra. Claus.
-No descuide-Dijo Jack.
-¿Tú eres Jack Frost, no es verdad?-Preguntó la Sra. Clau.
-Así es, el mismo-Dijo con una sonrisa arrogante entrado junto a los demás.
-Mi esposo me habló de ti-Dijo ella-¿Niños, quieren unas galletas y un poco de chocolate?
-¡Sí!-Corearon los tres.
-¿Y tú mi niña?-Preguntó a Cloe que se estaba sentando en la mesa de la cocina.
-Un chocolate está bien-Dijo ella.
-¿Y tú Jack quieres algo?-Preguntó.
-Unas galletas-Dijo el chico sentándose al lado de la castaña, la Sra. Claus empezó a calentar el chocolate y puso las galletas en la mesa y los niños junto a Jack empezaron a comérsela.
-¿Usted es la Sra. Claus verdad?-Pregunto Martín después tragar un pedacito de galleta.
-Así, mi niño-Dijo ella con una sonrisa y sirviendo el chocolate en los vaso.
-Es muy buena cocinando-Dijo Victoria.
-Gracias cielito-Dijo poniendo los vasos en la mesa-Si no me equivoco tú eres Cloe.
-Sí, Señora-Dijo la castaña después de tomar un poco de su chocolate.
-¿Un ángel no es verdad?-Preguntó y se fue al lavabo donde estaban varios platos sucios y los comenzó a lavar.
-Eh… aja-Dijo ella algo dudosa.
-Sí, me acuerdo del ángel que esta antes que tú, ahora trabaja junto a San Valentín, y sus hermanos-Dijo ella.
-¿Conoce a San Valentín?-Preguntó Cloe.
-¿Conocerlo?-Dio una carcajada-Viene aquí de vez en cuando y, además, le debo todo-Empezó a secar los platos-Sin él no hubiese conocido a Norte.
-¿Todo fue por él?-Preguntó ella.
-Así es, los humanos le deben mucho a San Valentín, yo aún le debo-Empezó a guardar las cosas.
-Pero… ¿Usted sabe que tiene que ver los ángeles con San Valentín?-Preguntó Cloe y tomó un poco de su chocolate.
-¿Le has contado algo Jack?-Preguntó al chico quien negó con la cabeza-Ya veo…-Dijo ella y se sentó en la cabecera de la mesa-Presta atención que la historia muy larga es y una sola vez la diré.
Todos asintieron.
-Hace mucho tiempo, cuando era el principio de los guardianes, San Valentín tenía su deber de hacer que muchos humanos encontraron amor-Suspiró-Hizo el trabajo que tenía que hacer junto a cupidos-Sonrió-Pero… cuando los humanos se enamoraban se casaban y tenía hijos, aquí entran todos los que son iguales a ti, querida-Se acomodó más en la silla-Cuando los humanos tenían más de un hijo, resultaba que habían muchas peleas y discusiones entre ellos sin sentido alguno, San Valentín buscó de entre muchos, a una persona, que resultó ser un niño, un niño pequeño que tenía dos hermanas más pequeñas que él, desde luego, siempre las hacía parar sus peleas y recuperaba el amor entre hermanos, San Valentín escogió a ese niño y cuando falleció hizo de él un ángel-Acomodó sus lentes-Trabajaba solo y le era divertido, pero… cuando la población de humanos comenzó a crecer, le fue difícil y San Valentín buscó a otro pequeño o pequeña que le hiciera falta, no lo encontró… hasta que se le ocurrió una idea, que todos los niños nacidos 14 de Febrero, fueran ángeles después de morir, y antes tuvieran los poderes de arreglar pequeños problemas entre hermanos.
-O sea yo-Dijo Cloe señalándose.
-Así es-Sonrió la Sra. Claus.
-¡Eres un ángel Cloe!-Gritó Victoria con emoción.
-¡Es fantástico!-Corearon los gemelos.
-Sí…-Dijo Cloe, pero no parecía tan contenta como sus hermanos, tenía la vista sobre la mesa.
-¿Cloe?-Preguntó Jack al verla algo… triste-Ven conmigo-Pidió el joven guardián.
Cloe se paró y se fue junto al chico, estaban en los pasillos de la juguetería, Jack flotaba y no decía nada, Cloe… caminaba y no decía nada-¿Me querías decir algo?
-… La verdad no sé qué decirte-Dijo el chico frente a ella.
-Vaya, creí que me dirías algo-Dijo Cloe poniéndose de brazos cruzados.
-Solo creí que querías irte del lugar-Dijo Jack-¿Por qué estás triste?
-No estoy triste Jack-Dijo la chica y siguió su camino.
-Se te nota en la cara, Cloe-Dijo el chico flotando a su lado.
-No estoy triste Jack-Repitió la chica y se paró, Jack también se paró-Solo estoy… anonada, jamás creí que… algo así me pasaría.
-Es el Destino-Dijo Jack-Yo creo que nuestro encuentre no fue casualidad.
-Menos mal que no lo fue-Susurró la castaña mirando a otro lado.
-¿Ah?
-Nada-Dijo ella y siguió caminando-¿Jack?
-Dime-Dijo el chico.
-Sí yo fuese un ángel ahora… ¿Me dejarías ir contigo?
-No-Dijo el chico sabiendo el lugar-Sería muy peligroso…
-¿Crees que no puedo cuidarme sola?-Preguntó ella.
-No es eso.
-¡Te rescaté de ese maldito agujero!-Dijo ella-Soy lo suficientemente valiente como para…
-Ya te dije que no es eso-Le interrumpió mirando hacia otro lado.
-¡¿Entonces qué es?!-Preguntó la castaña.
Jack la miró-¡Odiaría perderte!-La encaró y Cloe se echó para atrás.
-¿Eso es lo que te preocupa Jack?-Preguntó la castaña con una cara tierna, Jack tenía la cara mirando al suelo, Cloe puso una mano en la mejilla del chico-Estás muy frío-Le dio.
-Je… soy Jack Frost-Sonrió alzando la vista y mirándole a los ojos-¿Qué esperabas?
-Nada mejor-Le dijo y lo abrazó-Te quiero mucho Jack-Dijo la chica.
-Y no sabes cuánto yo a ti-Dijo el chico devolviéndole el abrazo.
-Me congelaste-Dijo separándose del abrazo y calentándose los brazos con sus manos.
-Lo siento-Dijo él con una sonrisa avergonzada.
-Descuida… ¿Sabes?, amo el frío-Dijo ella.
-¿Encerio?-Preguntó él.
-Aja… cuando era niña amaba jugar en la nieve junto a Chester-Le dijo y caminó un poco.
-¿Chester?-Preguntó y después frunció el ceño-¿Quién es Chester?
-Es mi…-Vio al chico que tenía en ceño fruncido, Cloe sonrió-Un gran amigo.
-¿Un gran amigo?-Flotó hasta quedar a su lado derecho-¿Qué tan amigos eran?
-Demasiado, lo quería mucho-Dijo ella y siguió caminando.
-Y… este amigo… ¿Fue algo más?-Preguntó Jack ahora frente a ella.
-Jack… deja tus celos-Dijo ella parándose.
-No estoy celoso-Dijo él con el ceño fruncido.
-Créeme si lo estás-Aseguro ella.
-¿Por qué dices eso?
-Porque Chester-Sonrió-Era mi perro.
-¿Tú perro?-Preguntó sonrojado, signo de que estaba avergonzado.
-Sí, bueno… nacieron los gemelos y se lo di a mi abuelita para que le hiciera compañía.
-Eh… yo…
-Descuida… nadie estuvo antes que tú-Dijo ella siguiendo el camino.
Jack suspiró y sonrió-¿De verdad?, ¿Tanto me amas?
-Desde pequeña… desde que papá me contó sobre ti y que por ti amo la nieve.
-Cuando veamos a Jamie recuérdame que le debo una-Sonrió a Cloe.
-Yo te lo recuerdo-Dijo la chica.
-Aquí estás Jack-Dijo Conejo, los dos se giraron-Norte nos llama, vamos al salón de la tierra.
-Bien-Dijo Jack-¿Sabes cómo regresar a la cocina?
-Sí-Dijo la chica.
-Ya vuelvo-Le dio un beso en la frente y se fue junto a conejo.
-Me dejaste con copos de nieve-Susurró la castaña con una sonrisa.
