Capítulo 9: Inesperado.
Jack y Conejo llegaron al salón de la tierra, donde estaba Norte, Hada, Sandman, Amber y Aquarium, ideando un plan para poder detener a Pitch, Evil y Sorrow de una vez por todas.
-Dentro de poco empezará la guerra-Dijo Norte-Día y Noche vendrán, pero no sé en qué momento.
-Ya no contamos con las musas-Dijo Conejo.
-Y las luces de los niños son más opacas…-Dijo Hada mirando a la tierra y las pequeñas luces que se hacían diminutas y oscuras.
-El tiempo se nos acaba…-Dijo Norte-Si mañana no terminamos con esta amenaza…-Dijo y se volteó para mirar a la tierra-Será el fin de los niños…
-Del mundo que conocemos-Dijo Conejo.
-Hay no-Dijo Hada.
-No…-Dijo Norte, estaba ideando un plan-¡Ya!, listo… ¡Tengo el plan perfecto!, ¡Jajaja!
Cloe estaba con sus hermanos, en la cocina, al final le hizo caso a Jack aunque lo que más quería era ir a la reunión y poder hacer algo, porque en esos momentos se sentía tan inútil.
-¿Estás bien Cloe?-Preguntó la Sra. Claus, ella asintió-Bien… ¿Podrías ayudarme con los platos, por favor?-Preguntó, Cloe asintió y ayudó a la Sra. Claus-Se cómo te sientes.
-¿A qué se refiere?-Preguntó ella.
La Sra. Claus sonrió-Se cómo te sientes… quieres ayudar y no puedes…
-Si…-Cloe dejó de ayudar y bajo la cabeza-Quiero ayudar…
-Losé… pero en estos momentos, creo que debes quedarte y hacerle caso a Jack-Sonrió la Sra. Claus, a lo que Cloe se sonrojó un poco-Sí, losé… se nota fácilmente cuando se les ve juntos.
Cloe aun sonrojada, sonrió-Iré a dormir a mis hermanos-Dijo girándose y mirando a sus hermanos que estaban dormidos en el banco de la ventana.
-Sí, ve yo terminó aquí-Dijo la Sra. Claus.
Cloe cargó a su hermana y medio despertó a sus hermanos para que la acompañaran a una habitación donde iban a dormir.
Victoria iba en su espalda, y los dos gemelos agarrando las piernas de su hermana para evitar caerse por el sueño que tenían.
-¿A dónde vas?-Se giró y pudo ver a Aquarium.
-A llevar a mis hermanos a dormir…-Dijo como si no fuera lo más obvio del mundo.
-¿Te puedo acompañar?-Preguntó.
-Sí-Dijo la castaña y Aquarium agarró a los dos niños entre sus brazos, caminaron en sumo silencio hasta una habitación donde habían una litera y una cama, Cloe dejo a la rubia en su cama y la arropó después de darle un beso en la cabeza, Aquarium dejó a los niños en la litera y los dos salieron-Gracias por ayudarme.
-De nada…-Sonrió Aquarium.
Flotando por los corredores, estaba Jack Frost el cual no tenía más nada que hacer, pues según la Sra. Claus se fue al cuarto de los niños con ellos, seguramente estaba más que dormida, se dio la vuelta fastidiando mientras dejaba que su brazo izquierdo cayera por el peso del cayado.
-De nada…-"¿Esa no era la voz de Aquarium?", pensó Jack, se acercó sigilosamente y pudo verlo hablando… estaba hablando con Cloe, estaban fuera de la habitación, y Jack los espiaba tras un pared, no era no confiaba en ella, pero… quería espiar por si ella necesitaba ayuda, aunque Aquarium no le haría nada.
-Bueno… debo irme-Dijo Cloe-Gracias-Se acercó a Aquarium y le dio un beso en la mejilla, Jack frunció el ceño.
-Si quieres te acompaño-Dijo Aquarium, cuando ella empezó a caminar, Cloe paró y lo miró.
Jack no se hizo esperar a la respuesta de Cloe y apareció como si nada-¡Aquí estás Cloe!- Dijo Jack y flotó hasta su lado y tocó el suelo-Te estuve buscando, la Sra. Claus me dijo que te habías ido con tus hermanos a su habitación, creí que te habías dormido.
-No-Dijo Cloe-Ya me iba a mi habitación.
Aquarium se sintió como el que faltaba ahí-Bueno yo…-Dijo y los dos lo miraron-Adiós Cloe, Jack.
-Adiós-Dijo Cloe, Jack solo lo miró y Aquarium se fue.
-Deja de mirarlo así-Dijo Cloe.
-¿Cómo lo miró?-Preguntó Jack mirando a ella.
-Como un celoso-Dijo Cloe sonriendo.
-¿Celoso?-Preguntó Jack sonriendo-Sí, claro…-Dijo y empezó a reírse-¿Te llevó a tu habitación?
-Se dónde es…-Dijo con una sonrisa-Pero… no me vendría mal algo de compañía-Dijo y tomó la mano de Jack y empezó a correr como niña pequeña que quería mostrarle algo importante a sus padres. Cloe abrió la puerta de su habitación y la cerró cuando los dos entraron-¿Qué quieres hacer?-Preguntó la chica.
-Mmm-Jack parecía pensar y sonrió de lado para después, con su cayado, hacer que nevara en la habitación.
Cloe se acostó en el piso y vio como los copos caían del techo, era raro, pero era bonito-¿Te había dicho que me gusta la nieve?-Preguntó.
-Mmm sí, creo que si-Dijo Jack flotando justo encima de ella con una sonrisa.
Cloe sonrió y puso sus manos en las mejillas de Jack-Estas helado…
-Sí, soy Jack Frost… debo estar a estar congelado-Sonrió.
Cloe lo acercó a él y le dio un pequeño beso, se miraron y sonrieron-Me has congelado los labios…
-Eso hago-Sonrió Jack y descendió poco a poco hasta quedar sobre la chica, sus brazos a los lados de ella y dejó a un lado su preciado cayado.-Eres…hermosa-Dijo Jack.
-Gracias-Dijo ella, Jack se paró y le tendió su mano, ella la tomó y se paró.
-¿Quieres dar un paseo?-Preguntó.
-¿Un paseo?-Preguntó-¿A esta hora?-Preguntó Cloe-Hay mucha nieve afuera, ¡Me voy a congelar!
-¡Por favor!-Dijo y tomó su cayado.
-Jack… no creo que debemos salir… ¿Qué pasa si Pitch y los demás aparecen?
-Es… solo una ida y vuelta… te va a encantar-Dijo y tomó mi mano-¿Confías en mí?
-Sí-Dijo ella, Jack sonrió y abrió la ventana, tomó la mano de la chica y se acercaron al borde dela ventana-Pero creo que esto es una…. ¡AHHHHHH!-Gritó la chica, pues Jack la había empujado por la ventana, río un poco divertido y empezó a descender al lado de ella-¡JACK!-Gritó la chica, Jack siguió riendo.
Antes de que Cloe cayera a la nieve y ocurriera un accidente tomó a la mano de la chica y trató de parar la caída-¡Woooh!-Dijo Jack-¡Eso estuvo cerca!
-¡Tú, Jack Frost!-Dijo Cloe, Jack la balanceo de un lado a otro-¡No Jack, no te atrevas!-Dijo Cloe-¡No, Jack!
-Uno, dos y ¡Tres!-Dijo y la lanzó al aire, Cloe gritó y luego Jack la atrapó en su espalda-Bien… donde deberías estar-Dijo Jack-Agárrame bien fuerte-Dijo, Cloe le hizo caso, enredó sus brazos alrededor del cuello del chico y cerró los ojos-¿Lista?
-No… yo…-Pero Jack hizo oídos sordos y empezó a volar-¡AHHHH!-Gritó nuevamente Cloe, mientras que Jack reía divertido por la reacción de la castaña.
-No tengas miedo-Dijo Jack con una sonrisa de lado.
-¡No tengo miedo!-Gritó ella apretando los ojos y medio ahorcando al pobre chico.
-Jajaja-Río el joven guardián.
-¿A dónde me quieres llevar, Jack?-Preguntó Cloe sin abrir los ojos.
-A uno de mis lugares favoritos-Dijo-¡Vamos viento, ayúdame!-Gritó al viento que le hecho un empujón, Jack río divertido, mientras que Cloe escondía su carita.
Estuvieron volando como una hora hasta que Jack se decidió por descender, estaban alejados del taller se Norte. Jack tocó con sus fríos pies aquel glacial de nieve, dejó a la chica, que al tocar el suelo, abrió los ojos y dio un suspiró de alivió.
Cloe miró donde estaban, seguramente ya muy lejos del taller, pues había mar, y en el cielo ya se podía ver la aurora boreal-Vaya… esto… esto es hermoso-Dijo mirando los diversos colores que habían en el cielo.
-Aquí vengo a veces-Dijo sentándose al borde del glacial, Cloe lo imitó-Me gusta cuando quiero estar solo.
-¿Por qué me trajiste aquí?-Preguntó Cloe.
-Quería que vieras las luces-Dijo Jack mirando a la castaña, está se sonrojó al instante, al instante los dos se acercaron como polos opuestos y se dieron un tierno beso.
Cloe siguió sonrojada después del beso-Estas frío…
-Son Jack Frost-Sonrió.
-Sí…-Dijo y puso su cabeza en el hombro del chico-Me gusta este lugar.
-Sabía que te gustaría-Dijo Jack con una mano en la cintura de ella y agarrando su cayado que descansaba en el regazo de él.
Después de un rato mirando las luces, Jack sintió que algo no estaba bien-Estás temblado-Susurró.
-Tengo un poco de frío-Dijo separando del chico y abrazándose a sí misma.
-Te daría un abrazo-Dijo Jack-Pero lo que haría se congelarte-Sonrió de lado.
-Descuida…-Sonrió Cloe-Puedo soportar este frío… por unos minutos más-Cloe bajó la vista una vez que los ojos de Jack se posaron en el infinito océano-Jack…-Susurró.
-¿Te quieres ir?-Preguntó Jack mirándola.
-No… yo…-Miró a otro lado-¿Qué pasara con Pitch y todo esto?
-No debes preocuparte de eso-Dijo Jack-Déjanos ese trabajo a nosotros-Sonrió.
-Jack-Lo volvió a llamar-¿Hay algo en pueda hacer?-Preguntó.
-¿Ah?-Preguntó incrédulo-¿Hacer de qué?
-Quiero ayudarlos…-Dijo Cloe muy decidida-Aunque fuera un poquito.
-Cloe… aunque no lo sepas nos estas ayudando-Dijo Jack-Con quedarte aquí basta… dudo que Norte te quiera exponer… aunque si lo hiciera no te dejaría…
-¿Qué?-Preguntó-Pero… eso sería mi decisión…
-No-Dijo Jack-No quisiera perderte…
Cloe miró a otro lado y se abrazó más fuerte-Está haciendo más frío…-Dijo Cloe.
-Vamos a volver-Dijo Jack-Toma mi mano…
-Prefiero ir en tu espalda o caminando-A lo que Jack rió.
-Vamos, confía…-Sonrió, Cloe tomó su mano y Jack empezó a elevarse, Cloe cerró los ojos apenas sintió cuando sus pies ya no tocaban el hielo.
-Jack-Susurró con miedo la castaña.
-Tranquila…-Dijo Jack volando un poco más lento-¿Lista?
-¡No, Jack!-Gritó Cloe sabiendo lo que tramaba el joven chico. Los dos volaron un poco más alto y luego Jack la soltó-¡Jack!-Gritó la chica cuando sentía que caía, pero luego él la agarró en su espalda-¿Tú acaso quieres matarme de un infarto?-Preguntó apretando sus ojos y medio ahorcando al chico, Jack río divertido.
-Cloe...-Dijo Jack-Abre los ojos…
-No… yo estoy bien así-Dijo ella.
-Vamos que te pierdes esto-Dijo él, ella abrió los ojos, aunque era de noche, se podían ver las nubes a su alrededor y bajó de ellos la espada nieve.
Llegaron al taller y Cloe pudo ver que estaba bien iluminado, ¿Cómo los aviones que pasaban por ahí no lo podían ver?, quizás se lo preguntaría a Norte luego.
Llegaron a la habitación de ella y la dejó en el suelo, Cloe suspiró tranquila y se giró para mirar al joven guardián.
-Gracias-Dijo Cloe-Por llevarme a tan lindo lugar.
Jack negó con la cabeza-Gracias a ti por confiar en mí-Dijo, Cloe sonrió y se acercó al peliblanco y enredó sus brazos en el cuello de él.
-Te amo-Dijo Cloe, a lo que Jack sonrió y dejando de un lado su cayado de madera rodeó la cintura de ella.
(A partir de aquí es contenido alto, quien quiera leerlo está en su riesgo, quien no puede saltarse al siguiente capítulo)
Jack acercó sus fríos labios a los cálidos de ella uniéndolos en un tierno beso, sentían que sea lo que estuviera a su alrededor no existía.
Cloe trató de acércalo más hacía ella y Jack hacía lo mismo, pero desde la cintura, se alejaron un poco sonriendo mientras que Cloe se sonrojado un poco.
-Yo también te amo-Dijo Jack, volvieron a besarse y sin darse cuenta cayeron en la cama de ella, Cloe siguió sonrojada, pensando en lo que pasaría si seguían así, pero… ella no quería parar, estaban en su mundo.
Un mundo donde ni los padres, ni los hermanos, ni los guardianes y mucho menos Pitch, podían entrar, donde no había preocupaciones, donde solo existían ellos dos.
Las helados manos Jack fueron al sweater azul de lana que tenía ella y solo tocó por debajo lentamente mientras se besaban, a Cloe le recorrió un escalofrío apenas sintió las frías manos de Jack en su panza.
Las manos de ella fueron al cuello de él atrayendo un poco más y evitar que se separaran, Jack se alejó un momento para mirarla, lucía tan bonita desde donde él la veía, sonrió de lado y siguió besándola mientras sus manos seguían explorando el cálido cuerpo de ella.
Cloe gimió bajita cuando sintió como Jack besaba su cuello y olía el aroma de su cabello, Cloe cerró los ojos y sonrió por las caricias del chico.
Jack se separó y de ella, mientras que Cloe la miró extrañada, Jack se quitó el sweater azul y lo dejó de un lado, la chica se sonrojo cuando lo vio quitarse el sweater, su pecho estaba súper pálido, y seguramente estaría frío como suele ser él.
Jack siguió con lo que estaba haciendo y beso el cuello de ella mientras Cloe cerraba los ojos y gemía en el oído de él.
Jack la sentó un poco y sus manos fueron al sweater de ella, pues quería quitarle el molesto sweater, Cloe alzo los brazos arriba y Jack hizo el resto, se miraron a los ojos, mientras Cloe se abrazó a sí misma, pues tenía un poco de pena.
Jack sonrió y con su mano tocó la mejilla de ella, Cloe sintió un escalofrío por la mano helada en su mejilla, lo miró, sonreí, ella le sonrió y volvieron a besarse a la vez que se acostaban en la cama.
Sin muchos miramientos, y entre besos y susurros tiernos, los dos quedaron sin más ropas y entre las sábanas.
Cloe sonrió mientras se sonrojaba cuando Jack le dijo algo tan hermoso-Si te duele… avísame… no quiero lastimarte.
Sin más, entró en ella, con una delicadeza y con toda la paciencia del mundo.
Cloe gemía, Jack también, los dos se decían pequeños "Te amo", y se daban besos mientras se abrazaban en aquel acto tan hermoso, donde nada más los dos eran los protagonistas.
Ella pegó su frente sudada a la fría de él y se sonrieron al terminar, respiraban agitadamente tratando de normalizar sus respiraciones, Jack le dio un tierno beso en los labios antes de caer a un lado de ella.
-Te amo-Susurró Jack en su oído cuando ella estaba en su pecho frío mientras acariciaba su cabello.
-Yo también te amo, Jack-Dijo ella.
Cloe abrió sus ojos, sentía frío, mucho para ser sinceros, parpadeo un par de veces, y pudo ver que estaba en su habitación, pero eso no fue lo que la inquieto, estaba en el cómodo y a la vez frío, miró a un poco más arriba de ella y pudo ver al joven guardián que dormía cómodamente.
Cloe se sonrojó al instante y las imágenes de la noche anterior la embriago.
El como él la besaba, la dejaba sin prenda alguna, la hacía gemir, cuando entró en ella de una madera tan delicada como si ella fuera de cristal.
Sonrió y sentó en la cama sin hacer mucho ruido, y ahí se dio cuenta que no vestía nada, sonrojada miró por el piso para ver si hallaba algo con que cubrirse, por suerte pudo ver su sweater aun lado de ella, lo tomó y se lo puso.
Dio un suspiró y se levantó, el chico seguía dormido, ella se encaminó a su bolso y lo tomó para ir al baño.
Ya en él, se lavó la cara y se miró, ¡Por dios que estuvo con Jack Frost!, ¡Jack Frost! Ni ella hubiera imaginado esto. Sonrió de lado e hizo lo que tenía que hacer ahí, para al final vestirse con una camisa cuello de tortuga rosa pálido, unos jeans negros y unas botas del mismo color, estaba abrigada, pues aunque estuviera alejada de Jack Frost, aun sentía el frío que emanaba él.
Agarró un mechó de cabello y se hizo una trenza pequeña hacía atrás donde la amarró con un ganchito, dejó su cabello suelto y sonrió, se veía bonita, salió del baño y vio que Jack seguía dormido, suspiró y le sonrió, se acercó y beso su pálida frente.
-Te amo-Le dijo en un susurró para no despertarlo, salió silenciosamente de la habitación y con una sonrisa se fue a la cocina, donde seguramente todos estaban, pues ya parecía el mediodía.
Con una sonrisa en el rostro se encamino, para suerte de ella, solo estaba la Sra. Claus y sus hermanitos, los demás debían seguir durmiendo.
-¿Cómo amaneciste querida?-Preguntó ella.
-Feliz-Dijo ella con una sonrisa.
-¿Así?-Preguntó-¿Un buen sueño?
-Demasiado-Dijo-¿Puedo ayudar en algo?
-¿Por qué no pones los platos querida?-Preguntó-Y luego vas y despiertas a Jack-Le sonrió.
-Claro-Dijo ella, puso los plato y después de darle un beso en la cabeza a su hermanitos se fue a despertar al chico.
Pero no contó con ver una puerta que se abría sola, sintió miedo, pues podía se Pitch, pero no fue así, una luz… había luz, y escuchó un risa de una niña juguetona, sonrió y sus pies la llevaron hasta ese lugar, abrió más la puerta, y la cerró después de entrar, una ventana eso pudo ver, con luz camino un poco, para luego pegar un grito había caído en un hueco.
Abrió sus ojos cuando escuchó de nuevo la risa de la niña, camino por el estrecho agujero y al final vio una luz, se arrastró manchando un poco su ropa, esto parecía Alicia en el país de las maravillas, sonrió para sus adentros al pensar en ello.
Salió a la luz y se quedó impresionada con lo que vio, un bosque, todo era de un gran verde, camino un poco mientras veía los árboles, se giró para mirar el hueco, seguía ahí, sonrió y siguió caminado hasta oír perfectamente esa sonrisa.
Pero sintió que algo no andaba bien, sintió que alguien la vigilaba, miró a todos lados asustada y cuando encontró quien la miraba, pegó un grito.
