Capítulo 11: La Batalla Parte 1.

Cloe estaba junto a Amber, las dos estaban hablando-No digas nada, pero una de mis debilidades es que haya mucha agua.

-¿Cómo el mar?

-Sí… no puedo estar en la noche volando por el océano hasta otro continente porque entonces no hay fuego y caigo por no tener mi tabla de fuego y si caigo al mar, adiós Amber.

-Que feo…-Dijo Cloe-Creo que la mía sería…

-Cofcof Jack Frost Cofcof-Dijo Amber haciendo una tos falsa mientras sonreía.

-Te oí-Dijo Cloe frunciendo el ceño (¬¬)-Y sí… sería una de ella… pero otra sería mis hermanos.

-¿Los quieres mucho no?-Preguntó Amber.

-Sí… aunque… ellos no son mis hermanos-Dijo Cloe-Son mis hermanos por parte de papá.

-Oh… ¿Tú mamá que…?

-Ella…-Cloe bajó la vista-Falleció hace ya mucho tiempo, es un tema que no me gusta tratar.

-Oh… lo siento mucho Cloe, no debí preguntar-Dijo Amber.

-No, descuida… pasó hace años-Dijo Cloe con una sonrisa triste.

-Muy bien niñas, aquí están las galletas-Dijo la Sra. Claus con una sonrisa poniendo una bandeja llena de galletas de todas las formas frente a ellas-Espero que les guste mucho.

-Gracias, Sra. Claus-Dijo Cloe.

-Gracias-Sonrió Amber con una sonrisa y tomó una galleta pero al instante está se quemó haciéndose cenizas, Amber bajó la cabeza-Que problema… no puedo comer ni galletas.

-¿Y qué comes?-Preguntó Cloe.

-Como inmortal la idea es que no comamos, pues no lo necesitamos, pero… normalmente voy a los volcanes y como volcánica-Cloe tenía su boca en un "o" sin poder creer lo que Amber le estaba diciendo.

-¿Enserió?-Preguntó.

-Ser quien controla el fuego tiene ventajas y a la ves no.

-Jack controla el hielo.

-La única diferencia es que el sí puede tocar todo y no convertirlo en hielo, pues lo puede controlar, pero en cambio, yo debo estar toda la bendita eternidad sufriendo con este fuego, ¡Mirarme!, ni siquiera puedo sentarme en una silla porque la puedo quemar.

-Por suerte puedes estar de pie-Dijo Cloe-Sino estuvieras en tú tabla todo el tiempo.

-Al menos… pero no es tan malo… una vez que te acostumbras.

Victoria estaba con sus hermanos gemelos, espiando a la conversación de los guardianes, no querían hacer algo así, pues si Santa los descubriera seguramente los ponían en la lista de niños malos, y obvio que ellos no quería eso.

Pero estos tres pequeños tenían la necesidad de escuchar, pues querían ayudar en algo, aunque fuera a limpiar el trineo de Santa o ir con Hada a su castillo para vigilar que todo vaya bien o a la madriguera para cuidar a los huevos traviesos que se salen de sus flores.

-Martín no me dejas ver-Dijo Victoria tratando de ver a los guardianes, pero no daba con nada.

-Culpa a Santiago por tener una gran cabezota-Dijo Martín.

-¡Oye Martín!-Dijo Santiago-¡Somos gemelos!, tenemos el mismo tamaño de cabeza.

-¡No me dejan ver!-Dijo Victoria.

-¡Claro que no!-Dijo Santiago-¡Tú la tienes más grande!

-¡Mentira!-Dijo Martín-¡La tuya es mil veces más grande!

-¡Quiero ver!-Dijo la pequeña rubia.

-¿Qué sucede acá?-Preguntó Norte girándose y viendo como los niños estaban en el marco de la puerta espiando-¿Con que espiando eh?-Los tres niños mostraron sus mejores sonrisas y salieron como alma que lleva al diablo, Norte sonrió mientras negaba con la cabeza-¿En qué íbamos?

-Amber no podrá luchar sin la luz del sol-Dijo Hada-Eso su debilidad… ella se queda sin su fuego… todos lo sabemos, incluso Pitch.

-Eso sería una desventaja para nosotros-Dijo Norte de brazos cruzados-Aquarium no necesita agua cerca puede sacarla del aire sin ningún problema.

-¿Cuál podría ser la debilidad de ellos?-Preguntó Hada.

Meme hizo la figurita de los niños en su cabeza-Cierto Meme-Dijo Norte-Sabemos que la debilidad de Pitch, los niños.

-Evil es por decirlo así maldad pura, muerte… lo contrario de ella seria vida-Dijo Hada.

-Mientras que Sorrow es dolor-Dijo Conejo-Habrá que tener felicidad con nosotros, compañeros.

Cloe se había ido de la cocina y Amber también, solo que está fue aun lugar donde había más calor porque no soportaba tanto el frío.

Cloe buscaba a los guardianes, para ver qué plan habían ideado y como ella podía meterse en él, pero no fue eso lo encontró, al contrario, fue a sus hermanitos que estaban corriendo hacia ella.

-¿Y a ustedes que les pasa?-Preguntó ella.

-Estábamos espiando a Santa-Dijo Victoria agarrándole el pantalón a su hermana.

-Nos descubrió-Corearon los gemelos-¡Fue culpa Martín!-Dijo Santiago.

-¡No, la de Santiago!-Dijo Martín.

-¡Martín empezó diciendo que mi cabeza era grande!-Dijo Santiago.

-¡Es que no me dejaba ver!

-Basta ya… paren…-Dijo Cloe y se agacho-¿Puedo saber primero porque estaban espiando a Norte?

-Queríamos ayudar-Dijo Victoria, Cloe miró a su hermanita, sí que eran parecidos a ellos.

-Esto no es un juego, Vicky-Dijo Cloe-Sí algo les pasará juro que no me perdonó en toda mi vida-Dijo y le dio un abrazo a los tres-Son lo que más quiero en este mundo.

-Nosotros también-Dijeron los tres niños.

-Ahora-Dijo Cloe después del abrazo-¿Cómo es eso de la cabeza de Santiago, Martín?-De brazos cruzados.

-Es que no podía ver…-Se excusó el niño, Cloe alzó una ceja-¡No me dejaba ver y yo quería!

-Pídele perdón… vamos, sabes que no me gusta que estén peleando-Dijo poniendo una mano en la mejilla al niño.

-Pero…-Dijo Martín.

-Vamos… para que tú hermano se sienta mejor… hazlo por él ¿Sí?-Martín le iba a protestar como a veces hacía, pero siempre era el mismo resultado, resulta que ellos, cuando su hermana trataba de evitar peleas, se les veía en sus ojos como un brillo tan extraño que hacía lo que su hermana le pedía con tanto cariño, parecía magia.

-Está bien-Dijo Martín-Santi… ¿Me perdonas?-Preguntó a su gemelo, esté sonrió y le dio un abrazo.

-¡Claro que te perdonó!-Dijo Santiago con una sonrisa y abrazándolo.

-¿Ves que no es difícil?-Dijo Cloe parándose-Ahora debo ir con los guardianes.

-¿O con Jack?-Preguntó Santi con una sonrisa traviesa, Martín río y Victoria miró a sus hermanos sin entender, ante el comentario, Cloe se sonrojó.

-¿D-De que hablas?-Preguntó Cloe-Yo no estoy buscando a Jack-Dijo.

-Seguro…-Dijo Martín-¡Te quiero Jack!-Dijo abrazando a Martín.

-¡Yo te quiero Cloe!-Dijo correspondiendo el abrazo de su gemelo.

-Basta… eso no es gracioso-Dijo su hermana sonrojada-Son niños ustedes no saben de esas cosas… ¿Por qué no mejor se van donde la Sra. Claus y comen galletas hasta engordar?-Preguntó.

-Lo que quiere es comernos-Susurró Martín a su gemelo, el cual asintió-Sí, ya vamos…

-Vicky es su responsabilidad… ¿Bien?-Preguntó Cloe.

-Sí-Corearon los gemelos mientras, Martín tomó la mano derecha de Vicky y Santiago tomó su mano izquierda, quedando ella en el medio.

-Váyanse-Dijo sonriendo, los tres se fueron, Cloe suspiró, ¿Quién había dicho que ser hermana mayor sería tan… agotador?, al menos agradecía al cielo haber nacido ese 14 de Febrero, de no ser así, seguro que ya estuviera en un manicomio por las constantes peleas de sus hermanitos.

Camino en silencio hasta llegar a la puerta donde estaban los guardianes reunidos iba a tocar, pero al instante la puerta se abrió y dio pasó a Sandman-Hola-Dijo Cloe sonriendo, Meme la saludo con su manita-¿Llegó muy tarde?-Preguntó, Meme negó, se apartó un poco y ella pasó-Gracias-Sonrió.

Cloe caminó hasta ponerse justo al lado del joven guardián que sonrió cunado llegó a su lado.

-Muy bien-Dijo Norte-¡Las Musas!

-Hay que hacer que no estén bajó el control de Pitch-Dijo Hada mientras revoloteaba junto a sus pequeñas Hadas-St. James, Inglaterra… un incisivo-Le dijo a una de sus hadas.

Norte parecía pensativo hasta que sonrió-¡Exacto!-Rió, y tanto Jack como Cloe sonrieron ante la reacción de Santa-¡Meme, tu podrás ayudar!

Meme se señaló y encima de su cabecita apareció un signo de interrogación.

-¡Pues tratarás de despertarlas, no es obvio!-Dijo sonriendo.

-¡Suena genial!-Dijo Hada y saltó en el lugar que flotaba-Un canino, Florencia, Italia-Le dijo a una de sus haditas.

-Hada…-Cloe se acercó a ella, mientras Norte y los demás seguían hablando-¿Cómo puedes saber lo de los dientes?-Preguntó-¿Digo los padres de los niños no… desaparecieron?

-Sí, pero los niños se les cae los dientes, solos o con sus hermanos, ellos saben que deben ponerlo bajo las almohadas, al menos para sonreír por un momento-Dijo Hada.

-¡Cloe!-La puerta se abrió bruscamente y Hada saltó en su lugar-¡Mira!-Victoria quien se acercó a su hermana y le mostró el diente.

-¡Qué bonito diente!-Dijo Hada acercándose a ella y mirando el diente-Hadita-Dijo a su pequeña Hada quien tomó el diente.

-¿A dónde lo llevan?-Preguntó Vicky.

-Al palacio de los dientes-Sonrió Hada revoloteando.

-Vicky ven con tus hermanos-Dijo Cloe, Vicky salió corriendo con una sonrisa y se fue.

-Muy bien… a la mañana salimos-Dijo Norte y dio terminada la reunión, Norte se fue a su pequeño taller, Sandman trató de hacer que los niños tuvieran buenos sueños, pero estaban solos y por esa razón tenían miedo, Hada fue a su palacio a seguir buscando los escasos dientes que a los niños se le caían, Conejo fue a su madriguera para devolver aquellos huevos traviesos que se salían de sus flores y aún no estaban listos y Jack, él se quedó al lado de Cloe.

-¿Damos un paseo?-Preguntó Cloe con los ojos brillosos, pues quería volar una vez más.

-¿Segura?

-¡Pues claro!-Dijo sonriendo.

-Muy bien-Dijo dándole un beso en la frente, se puso de espalda y ella se montó a su espalda, Jack se elevó y empezó a flotar, vio una ventana y por ella salieron los dos.

-¡Deja que caiga!-Dijo Cloe.

-¿Hablas enserio?-Preguntó Jack-¿O te pegaste la cabeza cuando fuiste a Valentín?

-Vamos tonto-Dijo Cloe, Jack se paró y Cloe se soltó iba cayendo y Jack a su lado, estaba a punto de caer a caer en la nieve cuando Jack la tomó de la mano y los dos empezaron a volar.

-¡Viento ayúdame!-Pidió a su viejo amigo, y este los impulsó por los aires hasta llegar a aquel glacial.

-¡Sí!-Dijo Cloe-¡Fue lo mejor!-Sonrió como niña pequeña a quien le acaban de regalar un dulce.

Jack río a la vez que se sentaba y a su lado la castaña-¿Porque hoy no me despertaste?-Preguntó Jack.

-Es que te vi… y… medio cosita despertarte-Cloe se sonrojó.

-¿Cosita?-Preguntó Jack entrecerrando los ojos.

-Sí-Dijo-Estabas tan… bonito así dormido.

-Ya… claro-Dijo Jack sin creerle mucho-Dime… ¿Qué te dio San Valentín?

-Mmm… me dio el arco con unas flechas, una bolsita y me echo unos polvos encima.

-¿Para qué?-Preguntó Jack.

-Pues la verdad… es para intervenir en la batalla-Dijo Cloe.

Jack bajó la mirada-Sabes que no quiero que vayas-Dijo Jack.

-Losé-Dijo Cloe-Pero quiero protegerte-Le sonrió para luego poner su mano derecha en su mejilla acercarse y darle un beso.

Continuara…

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