No fui capaz, en mi mismo yo me perdí.
Capitulo 5 El Engaño.
POV Jacob.
Cuando llegué a casa de Bella aún llovía con intensidad, sólo estaba ella, púes Renee estaba en casa de Sue, en la Push, y Charlie, aún no regresaba del trabajo.
Ella se notaba muy preocupada y se alegró un poco al verme llegar.
Debía hacerme el desentendido con respecto a Cullen.
-¿Qué sucede, pequeña?- Le pregunté abrazándole.
-Acabo de hablar con Alice. Ellos pensaban que, Edward estaba aquí, conmigo.
-¿Cómo es eso?
-Que Edward ayer salió de su casa para venir a verme y desde eso, nadie sabe nada del él. Debo ir para su casa-Anunció-Alice me dijo que saldrían a buscarlo. Tengo que ir con ellos.
-Cálmate Bella, él tiene que estar bien.
-Algo me dice que algo le pasó. Edward no desaparecería así como así.
-Quizás esté con un amigo.
-Alice estaba con Jasper, es su amigo más cercano acá y él tampoco sabe nada. Tengo un mal presentimiento, Jake…- Me dijo mientras se ponía el abrigo.
-¡No pensarás salir con este clima!-Intenté hacerle cambiar de opinión.
-¡Claro que si!- Dijo segura- ¡Y tú me acompañaras!-Afirmó.
Ella misma se estaba condenando, sin saber.
-Será mejor no salir en minutos, Bella, la tormenta empeorará...- Le dije intentando negarme otra vez.
Pero yo la conocía y sabía mejor que nadie lo terca que era.
-No me importa.
No tuve más remedio que acompañarle.
Fuimos en mi coche y cuando pasábamos por la casa de Tanya conversábamos de cómo les estaba yendo con los preparativos para la fiesta de graduación, que sería en un mes, para tratar de distraerla y evitar que se fijara en que el automóvil de su novio que estaba aparcado en casa de su "amiga" pero resultó en vano.
Apenas lo vio, sus ojos brillaron.
-¡Allí está!- Dijo señalando el volvo.
¡Rayos! Que bueno era yo haciendo el papel de villano. Deberían contratarme como el malo de la película.
Nos paramos y Bella atravesó corriendo la calle para pararse frente de la entrada sin importarle que la lluvia la mojara.
Cuando llegue a su lado su rostro tenía un gran signo de interrogación.
-No tengo idea porque podría estar aquí- Murmuró- Quizás le paso algo a Tanya o a Kate- Pensó inocentemente.
Mi Bells se acercó lentamente a la casa y tocó pero nadie respondió.
Nos quedamos ahí por unos minutos.
-Quizás no haya nadie- Le dije retrocediendo-Es mejor que nos vallamos.
-No.
Odiaba ese sentido de la aventura que tenía Bella.
Se acercó a una ventana y miro pero la casa no vio a nadie, yo estaba a diez pasos de ella con los brazos cruzados esperando a que desistiera de creerse investigador privado, mire al cielo porque me cayó una gran gota gruesa, las nubes se estaban quebrando y estaba comenzando a llover torrencialmente dejando de lado la llovizna que nos estaba haciendo compañía.
Bella estaba regresando hacia mí para irnos cuando desde dentro alguien prendía una luz en la habitación de Tanya.
Mi amiga lamentablemente se dio cuenta de aquello y sin pensarlo dos veces se acercó.
En un instante yo estaba a su lado.
-Bella, es mejor que no te acerques- Le advertí.
No me hizo caso y fue hacia allí.
Yo le seguí, ya no había forma de evitarlo.
Se asomó sin problemas por la ventana y fui testigo de como se paralizaba y quebraba.
También miré.
El escenario, era espantoso.
En la cama estaban los dos, acostados en la cama con una delgada sabana de seda cubriendo la desnudez de ambos cuerpos.
Edward dormía profundamente y Tanya recostada y acurrucada lo abrazaba feliz, acariciando lentamente y con una de sus manos el abdomen de Cullen.
Bella estaba inmóvil, cómo sí no creyera lo que estaba viendo.
Tanya sabía que tenía público y sólo con el fin de hacer más daño, estiró su cuello y busco los labios de él. Le besó suavemente y recorrió la mandíbula con la punta de su lengua a lo que Edward reacciono moviendo la cabeza hacia otro lado.
Intenté sacarla de allí pero Bella se negó y nuestro forcejeo aviso a Tanya, quien nos miro por la ventana y por un instante se fingió descubierta.
Bella desvió la mirada con asco y comenzó a caminar dando torpes zancadas.
-Sácame de aquí- Murmuró con voz ronca.
Ni que tuviera que repetirlo. Comenzamos a retroceder lo más rápido que pudimos.
Pero el golpe de gracia lo dio Tanya al abrir la puerta principal saliendo a la estancia y llevando puesta una delgada bata de satín roja.
Suspiró y bostezó cansada antes de hablar.
-Me parece no hay mucho que decir- Empezó dirigiéndose a Bella.
Bella llena de rabia la miró y se acercó despacio.
- ¿Desde cuando?-Peguntó con la voz que le quedaba.
- ¿Qué desde cuando?¿Me hace suya?
Otra puñalada directo al corazón de Bella, ya que, se estremeció de dolor.
-Esto no es necesario- Les dije a las dos.
-Déjala, Jake- Me dijo Tanya- Bella, quiere saber- Se rió-Desde el día en que te compró esa cadena de plata que aún llevas puesta.
Mi amiga la miró extrañada.
Tanya continuó con su explicación.
-Venía saliendo de la joyería cuando nos encontramos, y bueno tu comprenderás, una cosa llevó a la otra, nos gustamos y desde allí yo he sido… su amante.
En un acto de furia Bella se arrancó la cadena, la tiró lejos y salió corriendo llorando descontrolada.
El cielo también fue su enemigo pues llovía sin parar.
-Te has pasado- Le dije a Tanya.
-Disfrútalo-Me ordenó-Lo conseguiste sin mucho esfuerzo, ya es tuya-Me dijo- Te la mereces.
Me sonrió.
-Y esto aún no termina.
Le fulminé con la mirada.
-Pero tú ya no me sirves. Ahora todo depende de mí.
No le dije más, recogí el collar y salí corriendo detrás de Bella.
Fin del Flash Back.
Al principio no pude ver nada. Sólo podía oír los murmullos, así que me corrí un paso a mi derecha y de pronto mi mundo se detuvo por completo.
Simplemente todo se borró a mí alrededor.
Mis ojos vieron a la mujer más hermosa del mundo del brazo de su padre y caminando hacía mí.
Mi Bella apareció cual ángel, no, era poca la comparación. Realmente no había palabras para describirle.
Ella me sonrió tímidamente, al encontrarme esperándola.
Seth, llamó mi atención con un gesto para que cerrara la boca.
Me reí nerviosamente y volví a mirar a Bella y ahora me fije en los detalles.
Llevaba un vestido realmente bellísimo, con delicados encajes en la parte superior un hermoso bordado en la parte inferior del faldón y con cada paso que daba brillaban los puntos de luz de los cristales que, estaban incrustados en la tela. El velo abierto caía hacia atrás desde su peinado suavemente hasta el suelo. Haciéndola lucir, sencillamente perfecta.
Este debía ser su cuento de hadas hecho realidad... pero desgraciadamente no lo era, pues, su mirada se detuvo en Edward Cullen.
^^ Uuuuiii que mala es Tanya, jijiji espero que les halla gustado.
Cami.
