Disclaimer: H.P. no me pertenece. Lo que tristemente incluye a todos sus personajes de los que literalmente me he enamorado.
Solo me gustaría mencionar que yo se que en Hogwarts son 7 años, pero en el caso de Draco, Hermione, Harry and Ron, son 6 por las RM. Así que me por eso me refiero al tiempo como 6 años por que está historia es compatible con las RM.
¡Los Reviews son encantadores y apreciados!
La audición
"¡Harry!" chilló Hermione por la millonésima vez en el día.
Igualmente, por la millonésima vez en el día, Harry ignoró a su amiga, manteniendo firmemente agarrada su muñeca mientras la arrastraba por las hogareñas calles de Hogsmeade. Si no tuviera tanta prisa, se hubiera detenido un momento para dejar que la nostalgia llenara su mente. Habían pasado una buena parte de su infancia en este lugar.
Hermione trastabillo hacia adelante, maldiciendo silenciosamente dentro de su cabeza. Momentáneamente se pregunto como había accedido a esto. La respuesta vino a ella— no había accedido.
¿Por qué? Porque ella no sabía nada hasta que se habían aparecido ahí.
"Harry, detente," dijo resueltamente, plantando firmemente sus pies en el suelo.
Él se volvió. "¡Hermione no llegaremos si no nos apuramos!" Checó su reloj e inmediatamente se preparo para arrastrar a su amiga consigo nuevamente. "¡Son las 9:54!"
"Pero Harry, ¡no veo porque tengo que hacer esto! ¡Es Malfoy! ¿Ya sabes… el idiota que ha sido… bueno… un idiota con todos nosotros durante nuestros seis años en Hogwarts?"
"Hermione…"
"¡Vamos Harry!"
"¿No eres tu la que siempre nos dice que hay que ver mas allá de las apariencias? ¿Qué aceptemos el cambio? Él no es malo Hermione."
"¡Nunca dije que lo fuera!" contestó la chica enfadada, "pero sigue siendo un idiota y lo sabes. Ninguna cantidad de dinero vale la—"
Harry se volteó y sonrió pícaramente. "¿Ni siquiera 10,000 galeones?"
Hermione abrió la boca por completo.
"Además, puede que Ron se ponga celoso. Eso siempre es algo extra."
Hermione lo fulminó con la mirada.
Harry continúo con una risita. "Esa es la cantidad total para la matrícula en esa escuela tuya Hermione." Puso ambas manos en sus hombros, volteándola para que lo viera directamente a la cara. "Ambos sabemos que tú necesitas esto."
Continúo rápidamente antes de que pudiera interrumpirlo, lo que ella sin duda trataba de hacer. "Nunca ahorrarás en cuatro meses lo suficiente para a ir a esta escuela en octubre si no haces esto."
Hermione miro al suelo, asintiendo brevemente. "Lo sé Harry," dijo quedamente. "Es solo que no quiero creer que no hay otra forma."
"No la hay."
"Pero—"
"¿Dónde esta la chica que yo conocía, la que rechazó todas esas propuestas para poder ir a esta escuela? Este es tu sueño Hermione. No dejes que algo pequeño, como Malfoy, se ponga en tu camino," le dijo Harry, soltando un suspiro cuando la vio sonreír.
"¿Entonces vamos a hacer esto?" preguntó finalmente, "porque tenemos alrededor de un minuto para caminar dos cuadras."
Hermione se rió. "Somos magos Harry." Y con eso, tomó su mano, sintiendo la ya conocida sacudida en su estómago mientras se aparecían.
"Bien," respondió Harry mientras se materializaban en frente de la puerta de Las Tres Escobas un segundo después. Sacudió su cabeza tratando de disipar el mareo, "Esto es para lo que te necesitamos Hermione."
Lo que fuera que Hermione esperaba no era lo que vio cuando entro. La sala estaba llena a toda su capacidad con una gran variedad de chicas diferentes. No sabía como no lo había esperado.
Tomo a Harry por el brazo y lo llevo a una esquina casi vacía, donde tomaron asiento.
Mientras esperaban, Hermione trató de ignorar el nervioso latido de su corazón. Aunque no podía evitarlo. Podía imaginar la expresión de Draco y su inmediato rechazo. Era cierto que ya no eran enemigos, pero apenas se conocían.
En contra de sus deseos, muchas preguntas la invadieron. ¿Cómo reaccionaría él? ¿Lo haría bien? ¿Sería capaz de conseguir el dinero? Y lo más importante—¿se había vuelto loca?
"Hermione." La voz de Harry la saco de sus pensamientos.
"¿Mhm?" preguntó, levantando la vista de la revista que distraídamente había tomado.
"Esta amm… boca a bajo," le dijo, señalando la revista que se hallaba entre sus manos.
Bajo la mirada y se sonrojó. "¡Oh!" La cerró y la puso nuevamente en la mesa al mismo tiempo que Blaise aparecía frente a ambos.
"Miren nada más, ¿no es la genio de Hogwarts Hermione Granger?", dijo placenteramente, sentándose en el descansabrazo de la silla de Hermione. "Que casualidad encontrarte por aquí."
"Oh cállate Blaise," gruño la chica.
"Como el mejor amigo de Draco Malfoy, podía quitarte unos cuantos puntos por eso," bromeó. Blaise vió como Hermione peleaba por mantener sus palabras para ella misma. No podían llamarse amigos, pero en el pasado se habían dado los ocasionales 'holas' en el cuartel de la Orden. Se había olvidado de lo divertido que era irritarla.
"Hombre, Zabini, deja de hacerle pasar un mal rato," dijo Harry.
Blaise sonrió. "¿Temeroso de que se eché para atrás?"
"No," replico Harry demasiado rápido. De hecho, estaba temeroso de que sucediera exactamente eso.
"Sigo aquí por si quieren saberlo, pueden dejar de referirse a mi como una tercera persona. Y para su información, no me echaré para atrás," hablo Hermione irritada.
Blaise se puso de pie. "Bien," dijo ofreciéndole su mano. "Porque resulta que ya llego tu turno."
La chica empujo sus hombros hacia atrás, levanto la barbilla, ignoro la mano que le tendían y se puso de pie por cuenta propia con toda la dignidad que pudo reunir. "Te sigo."
"Zabini por que te tardas— oh, Granger, ¿qué haces aquí?" preguntó Draco en el momento en que ambos cruzaron la habitación.
Hermione había cambiado mucho desde la última vez que Draco la había visto en persona. Su cabello ya no era tan rebelde. Ahora, caía en hermosos rizos bajo su espalda. Nunca había sido fea. Tampoco absolutamente despampanante, salvo por contadas ocasiones—pero nunca fea.
No podía decir que no la reconocía. Además del hecho de que aún era… esencialmente Hermione, había visto miles de fotos de la chica en los periódicos.
"¿Tu que cree—" se detuvo a media oración, recordando que el hombre en frente de ella tenía su futuro en sus manos. Se coloco unos mechones detrás de la oreja mientras lanzaba su siguiente pregunta con voz suave, sonriéndole dulcemente. "Audicionando."
"¿Perdón?"
Hermione apretó los dientes. Esto iba mas allá de lo vergonzoso. Entrecerró los ojos y miro a Draco, quien la observaba con una expresión de perplejidad en el rostro. Blaise, por el otro lado, a penas se aguantaba la risa. Y la mujer junto a Draco, quien supuso era Stephanie, la observaba inexpresivamente. No podía decir si Draco la estaba haciendo repetir sus palabras adrede.
"Audicionando," repitió, mas fuerte esta vez.
"¿Para?" sonrió Draco con malicia. Ahora, solo estaba siendo cruel.
"Para… para ser tú…" Hermione se atraganto con sus palabras.
"¿Sí?" Blaise finalmente soltó una carcajada que hizo que la chica se pusiera roja como un tomate.
"Novia," soltó rechinando los dientes. Frunció los labios.
Draco sonrió. "Mejor."
"Cariño, ¿podemos terminar con esto?" se quejo Stephanie mientras examinaba sus uñas.
"Si. Granger, continua entonces."
"¿Continuar con qué?" preguntó, aturdida.
"¿No se supone que eras inteligente? Tu puntaje ya se esta luciendo Granger. Tonta. Fastidiosa. Muggle."
Hermione se le quedó viendo, pero su mirada se suavizó cuando se dio cuenta de lo que él había dicho. Ni siquiera había vacilado. "Muggle," dijo en voz alta.
Esta vez, él le dirigió una sonrisa sincera, dándose cuenta a que se refería. "Si, eso sería lo que eres."
Ella asintió. "Si. Acertaste esta vez Malfoy."
Compartieron una sonrisa.
"No es que quiera romper el tierno momento en el que mi querido amigo Draco finalmente ha aprendido a contener su lengua, pero tenemos que continuar. Hay una habitación repleta de chicas impacientes…¿recuerdan? Lo que sigue es una pelea de gatos…" terminó Blaise.
"Bien," estuvo de acuerdo Malfoy.
"¿Qué se supone que tengo que hacer?"
Finalmente interesada, Steph levantó su cabeza y señalo el tubo en medio de la habitación. "Es todo tuyo."
Hermione miró el tubo. Después a los tres "jueces".
Realmente pensaban que—¡no, no, no!
Sus expresiones decían que si. Draco y Blaise no podían contener sus miradas divertidas.
La dulzura se había ido por el caño. Ninguna cantidad de dinero valía eso. Pero decidió burlarse de ellos.
Levanto sus manos a los cordones de la túnica, tirando de ellos para que esta cayera al suelo. Casi se rió de sus miradas atónitas.
Luego, precipitándose hacia adelante, aporreó su mano en la mesa tan fuerte como pudo. Hizo un gesto de dolor, imaginándose el moretón que tendría después.
"¡Draco Malfoy!" rugió. "¿Honestamente no piensas que yo haría… eso, verdad? ¿Un striptease?"
Siguió en silencio.
"¡Dios mío! ¡Si lo pensaste! Como si fuera posible," se burló. "No soy una cualquiera. Y ni siquiera 10,000 galeones podrían rebajarme a ese nivel. ¿Te parezco tan desesperada?"
Draco abrió la boca para contestar pero fue interrumpido.
"No, no me contestes eso. ¡La respuesta es NO! Eso es peor que mendigar por dinero."
Ya estaba lista para irse cuando él finalmente hablo.
"Diez mil galeones Granger. Piensa en lo que estás perdiendo."
Se dio la vuelta, apuntándolo con un dedo acusador. "El dinero no lo es todo, estúpido. Eres tan idiota. No has cambiado en lo más mínimo. Para ti, siempre será dinero, dinero y dinero. En caso de que no te hayas dado cuenta, ¡no es todo lo que hay en la vida!"
Se volvió hacia Blaise, quien tenía las manos levantadas a modo de rendición. "¡Y tú! ¡¿Cómo pudiste apoyar algo como esto?!"
"Bueno, tu viniste a algo como esto. ¿Qué esperabas? ¿Una fiesta de té?" dijo Draco arrastrando las palabras.
"Oh tú… tú…"
"¿Qué? ¿Hurón? Ya está pasado de moda, ¿no crees?"
"¡No! Tú CARA DE HURÓN. Déjame decirte, no debía haber esperado algo diferente. Te deseo suerte en encontrar a alguien Malfoy, porque no seré yo. Striptease. ¡Merlín! ¿Para qué estas audicionando? ¿Una stripper?"
Hermione siguió. "Tú y tu familia. Ni una gota de cordura en su sangre déjame decirte. Y llamaste a mi sangre sucia alguna vez."
"¿Ya terminaste?"
"¡NO! ¡Sólo cierra la boca Malfoy! ¡Deja de reírte Zabini! Merlín, par de idiotas."
"Granger…"
"Sigues siendo el mismo tarado de siempre. ¡Y Harry! Lo voy a hechizar hasta la inconsciencia, déjenme decirles. Voy a—"
"Tienes el trabajo Granger." Draco se recostó, viendo la boca de Hermione abrirse, cerrarse, abrirse y cerrarse, una y otra vez.
"¡¿Qué dijiste?!"
"Tienes el trabajo," se encogió de hombros.
"Pero…" masculló silenciosamente, contrastando con sus anteriores gritos. Observó mordazmente el tubo, y luego a Draco.
"¿Quién necesita una stripper?" dijo simplemente. "Mis padres se van a volver locos si te tienen discutiendo así con ellos todos los días. ¿Estás segura de que puedes mantener un constante temperamento como éste?"
Hermione lo fulmino. "¡MALFOY!"
Él levantó las manos. "Veo que sí." Se rió y Blaise se puso de pie con una hoja en la mano.
"Entonces, Hermione, Draco, ¿pueden firmar aquí y aquí?"
"Espera, ¿qué?"
Draco garabateó su firma sin esfuerzo. "F-I-R-M-A-R Granger— o debería decir, Hermione."
Ella lo miró boquiabierta.
"Wow, si te quedas tantas veces con la boca abierta, este trato se cerrará en un mes."
Su boca se cerró de golpe.
Apuntó un dedo hacia él. "Tú… tú acabas de llamarme Hermione."
Él simplemente sonrió y le empujó el papel y la pluma.
Lo miró, y después se imaginó Erudstrass. Y tal vez tambié una pequeña imagen de Ron Weasley hirviendo en celos.
La chica tomó la pluma y firmó. Después, caminó, recogiendo su capa caída y se dirigió a la salida. En la puerta, hizo una pausa. "El juego comenzó… Draco."
Y bien, esa fue la audición. Temo que Hermione estuvo ligeramente algo fuera de su personaje :(
Pero espero que les haya gustado. ¡El juego comienza"
Reviiiiieeeews bienvenidos!!! :)
Yeeeei!! De verdad me emociona mucho que les este gustando la historia. Bueno… aquí esta el capitulo en el que se cierra el trato. Espero les guste. Besos, Lola.
