Dos cosas erradas, no hacen una cosa buena.
Capitulo 9 La decisión parte 2.
POV Jacob.
-¡Estas loca!-Solté- ¡No!
- Tú estarás a mi lado-Murmuró por lo bajo, luego suspiró y comenzó a acercarse hacia la puerta.
Negué moviendo la cabeza.
Sabía perfectamente que la destruiría tener en frente a Cullen, pero no tuve las fuerzas suficientes para detenerla cuando se aprontó a abrir lentamente la puerta. O tal vez, en el fondo, quería que esto pasara de una vez y por todas.
Sentí algo helado recorrer mi espalda.
Esta era la hora de la verdad. No quería enfrentarme a esto pero alguna vez tendría que hacerlo y mientras antes mejor ¿No?
Estuvieron frente a frente otra vez.
Se miraron directamente a los ojos sin decir una palabra por un momento. Aún había amor allí, no lo podía negar aunque lo hubiese querido.
Y de pronto, estaban a punto de tocarse, cómo sí no lo pudieran evitar.
Fui yo quien los distraje cuando me posicione al lado de Bella para protegerla y la abracé.
Lo miré de pies a cabeza y le fulminé otra vez con la mirada.
-¿Por qué?- Susurró Bella buscando una explicación que era difícil de dar.
Cullen intentó dar un paso hacía ella pero yo no se lo permití.
-Bella yo... ¡por favor! no le creas a Tanya. Yo no sé lo que ocurrió… Perdóname- Se apresuró a decir-No sé cómo pasó... no recuerdo nada- Decía desesperado.
Las lágrimas en el rostro de Bella volvían a caer sin control.
-Bella, por favor no llores. Te quiero y sólo a ti-Le pidió y fue para ella cómo sí le hubiera dañado más, escucharle decir "te quiero".
Bella se estremeció y negó suavemente.
-No recuerdo nada… -Edward repitió cayendo de rodillas y con la cabeza gacha.
-¿Cómo no vas a recordar nada Cullen?-Intervine con la poca fuerza de convicción que me quedaba y ninguno de los dos me tomó en cuenta.
-No me mientas-Le pidió Bella con dolor.
Negó con la cabeza y subió la vista para volver a mirarla y sus ojos se mostraban arrepentidos.
-No podría-Declaró siendo sincero.
-Sólo contéstame una cosa- Bella tomo aire para atreverse a hablar-¿El día que me compraste esta cadena…
Buscó en su cuello el collar y no encontró nada. Él se percató que el collar no estaba, mientras yo lo saqué de mi bolsillo. Todavía estaba embarrado y se lo entregué a Bella.
Aquello los sorprendió a los dos.
-¿Viste a Tanya?-Bella Continuó desgarrada por dentro.
El frunció el ceño desorientado por la pregunta pero luego de un momento asintió no comprendiendo la pregunta, reincorporándose del piso.
-Ella me dejo que, desde ése día, era tu amante.
-Eso no es verdad-Dijo con vehemencia- Ella lo inventó todo para separarnos.
Los sollozos de Bella me dolían.
Tenía que jugar mis cartas a plenitud.
-Deja de engañarle- Bramé casi furioso, no podía permitir que ella siguiera sufriendo.
Era mi oportunidad de partirle la cara, me acerqué a él decidido a golpearle pero Bella se interpuso para protegerle.
Me congelé en seco.
-Basta, Jake- Me dijo Bella-Gracias, pero no puedo permitir que esto se convierta en una pelea. No quiero que salgas lastimado por mi culpa.
Iba a responderle cuando ella se giró hacia Edward y por primera vez vi que lo miraba con frialdad.
-Ya lograste lo que querías de mí ¿no? así que, ahora vete y por favor no vuelvas.
-Bella…¿Que estás diciendo? Tú sabes que eres lo más importante para mi, amor.
Ella cerró los ojos y dio un paso atrás.
-No me llames así. Vete-Repitió-Vete, vete por favor- Le dijo con el valor suficiente cómo para acercarse a él nuevamente y entregarle la cadena suavemente en la palma de su mano.
Edward dejó de respirar comprendiendo el gesto que había tenido.
El ruido y la iluminación de unos coches acercándose nos desconcentró.
Era la familia de Cullen, en plenitud.
-No vuelvas por aquí-Rematé-Bella nunca volverá a estar sola, me tiene a mí- Y sin pensar lo solté- También la quiero y lucharé por ella.
Bella proceso mis palabras y desvió los ojos de Edward quien no estaba sorprendido.
- Jake…-Susurró Bella mirándome.
En ése instante decidí decirlo todo.
-Si Bella, yo también te quiero-Me acercándome a ella- De un modo que nunca te podrás imaginar... es sólo que por imbecil no me había dado cuenta de lo que sentía por ti hasta que me dijiste que te habías enamorado. Siempre te he querido en silencio. Que tonto fuí. Ahora lo sé. Siento no haber tenido el valor de decirlo antes-Ella estaba paralizada- Todo habría sido tan diferente sí yo…-Suspiré- Tampoco era mi intención confesarlo en éste momento tan difícil para ti pero quiero que sepas qué, pase lo que pase, estaré a tu lado. Nunca te dejaré.
-Lo sabía-Intervino Edward, con desgano y hasta un poco de celos- Tú la llevaste a casa de Tanya-Concluyó enfureciéndose girando hacia mí queriendo abalanzarse encima mío con su puño en alto.
Bella se puso en medio otra vez.
- No, Jake me llevaba a tu casa cuando yo vi tu coche en frente de la casa de… ella- Le aclaró Bella-Y fui yo la que le pidió detenerse-Sonrió melancólicamente- Sí le hubiera hecho caso, ni siquiera habría salido de casa en plena tormenta a buscarte-Le dijo-Y definitivamente éste no hubiera sido el peor día de mi vida.
Edward se estremeció y no dijo palabra.
La única que se atrevió a acercarse fue la pequeña Alice. Los demás Cullen se quedaron a una distancia prudente.
-Edward…- Lo llamó su hermana por detrás- ¿Estas bien?-Dijo acercándose- ¿Dónde estabas? ¿Que ocurrió?
Eran muchas preguntas para él, parecía un muerto viviente ahora. Estaba destrozado.
Sentí lastima por él.
Alice obligó a su hermano a que la mirase a la cara. Cuando los hermanos se vieron a los ojos, la pequeña se dio cuenta de que algo no andaba bien y luego nos miró a nosotros dos y volvió a ver a su hermano, luego miró a Bella, después, nuevamente a su hermano y siguió la vista al collar que colgaba de la mano de su hermano y luego me vió a mi.
Y seguramente lo entendió, o saco sus propias conclusiones porque ninguno de los tres dijo nada.
Se detuvo en su amiga, no se resistió y la abrazó con fuerza. Era como sí presintiera que la estaba perdiendo también.
Luego, Alice intentó jalar a su hermano para que se fuera junto a ella pero él no se movía. Edward sólo tenía ojos para Bella.
Me sorprendió ver sus ojos brillantes y sin poder evitarlo las lagrimas también caían por el rostro de él, cómo no queriéndose convencer que la había perdido.
Su hermano, él fornido, fue quien finamente lo arrastró hacia el coche y se lo llevaron.
Los padres de él se veían angustiados a causa de su hijo pero prefirieron callar y retirarse también.
Abracé a Bella por la espalda con fuerza y nos quedamos en un cómodo silencio.
Sólo quería que ella se sintiera protegida.
-Lo he perdido…para siempre-Susurró casi intangible.
Que podría decirle yo al respecto, sí yo mismo había colaborado para que esa relación se viera interrumpida.
Si, yo era un miserable... pero he de admitir, que, en ese momento, podía vivir con ése peso en la conciencia, simplemente porque, según yo, Bella algún día, sería feliz conmigo.
Por eso y por el amor que sentía por ella me auto-convencí de quedarme bien callado y de seguir adelante con esta gran mentira.
Nos vemos en el próximo capitulo.
