Sin tu amor, soy un montón de cosas, menos yo.
Capitulo 10.
POV Jacob.
Esa noche de verdad, a medias, la recordaría por el resto de mi vida.
Después de la visita de los Cullen decidí no volver a mencionar mi verdad, ya que, no quería presionarla a aceptarme.
Me pareció prudente sólo estar a su lado, darle un abrazo de vez en cuando y en el momento en que ella lo requiriera. Intenté darle todo lo necesitará para de alguna manera compensar el daño que le habíamos causado. Así la consolé hasta que llegó su madre al día siguiente.
Los días increíblemente fueron pasando con la normalidad anterior a los Cullen.
Bella siguió con sus actividades, sin posponer ninguna. Rindiendo los últimos exámenes, rellenando algunas solicitudes para las distintas universidades a las que postularía, respirando y por supuesto, sufriendo por dentro.
Ella se había alejado de todos, incluso de mí.
No quería invadir su espacio pero tampoco le permití estar tan sola como ella quería.
Supe por labios de Renee que, en un par de ocaciones, Edward, la había buscado y se había plantado a afuera de la casa esperando un par de días para poder hablarle o tan sólo verla aparecer pero la misma Bella se había negado a recibirlo y se había encerrado en su habitación hasta que intuía que él se marchaba.
Renee, además me dijo que él se había transformado en persona no grata para la familia Swan y que Charlie había sido el encargado de dejárselo claro.
He de admitir que, en ése entonces, no me importó cómo quedara él frente a la familia de Bella.
El día de la graduación de Bella llegó en un abrir y cerrar de ojos, y aunque, Bella mantenía esa distancia impuesta por sí misma, siempre estaba acompañada por alguno de nosotros.
Fue un día difícil para ella porque tuvo que soportar nuevamente ver a Tanya, a la familia Cullen y a Edward, y por supuesto, él no le quitaba los ojos de encima.
Al menos no estaba sola, nos tenía a nosotros.
Ben y Ángela estaban a su lado en la sección de graduados, mientras yo, estaba más atrás, juntos a Charlie y Renee, atento a cualquier movimiento que hiciera Cullen.
Tanya estaba alejada de todos ellos aunque también se graduaba hoy, yo sabía que era cosa de tiempo para que continuara con sus planes y lo fastidiara todo otra vez.
No le había costado mucho sacar a Bella del camino ¿Cuánto le costaría salirse con la suya?
Por suerte, no hubo revuelta, ni intentos de acercamiento durante la ceremonia de entrega de licencias.
Charlie había querido celebrar en grande comiendo fuera, en esta ocasión. Lo que no había calculado, era que la mitad de las familias del pueblo también elegirían uno de los tres restaurantes que había a los alrededores. Que gran coincidencia fue la de que Alice, eligiera precisamente el mismo restaurante en que nos encontrábamos nosotros. Al menos, se comportaron civilizadamente cuando pasaron a ocupar su lugar y por suerte, su mesa estaba algo más retirada y gracias al cielo, fuera de nuestra vista.
De todas maneras este hecho repercutió en Bella, quien, sin poder evitarlo, se incorporó y huyó hacia el tocador de la forma más digna que pudo.
No tuve más remedio que quedarme allí sentado simulando que todo estaba funcionando perfecto. Que la comida transcurría pacíficamente y que nada más que la celebración importaba. Pero la verdad, era que yo no quería perderla de vista. Sabía que él aprovecharía cualquier oportunidad para acercarse a ella.
Y no me equivoqué del todo. Porque tan pronto como Bella volvió, nos pidió retirarnos de inmediato, se veía nerviosa y no me gustó su expresión. Su padre le respondió que ella no había hecho nada malo y que sí alguien tenía que irse, no era ningún miembro de esta familia.
Me levanté de mi asiento dispuesto a partir la cara de ese imbecil pero ella leyó mis movimientos.
-No ha sido Edward-Aclaró con voz quebrada al pronunciar su nombre.
-¿Quien, entonces?-Preguntó Renee mientras yo me intentaba calmar.
No dijo nada.
-¿Quien?-Repetí.
-Tanya-Respondió-Ella me dijo que estaba esperando un bebé de Edward.
Aquellas palabras nos dejaron mudos.
Ése era su dichoso plan. Hacer creer que tendría un hijo de Cullen y así poder exigir la posición que según ella se merecía ¿Cómo no lo vi antes?
-¿Cómo es que no se cuidaron?-Comentó Renee en voz baja.
-Pagaré la cuenta-Dijo Charlie parándose rápidamente de la mesa.
Bella no aguantó, se dirigió a la puerta y salió casi corriendo del restaurante.
-No se preocupen yo me encargo-Les avisé también dirigiéndome hacia la puerta.
De lo que nadie se había percatado anteriormente era que Edward y su hermano, el grandote, habían salido por voluntad propia unos momentos antes que nosotros y estaban parados afuera supongo que hastiados por la misma situación.
Bella pareció no darse cuenta de su presencia cuando bajo por las escaleras. Ella tropezó hacia él pero como los reflejos de Cullen fueron más rápidos evitó una caída.
Él infeliz no tardó en acomodarla entre sus brazos, mirándola a los ojos y preguntarle si estaba bien.
-Suéltala-Gruñí.
Ninguno de los dos dijo nada pero lentamente se fueron separando.
-Hey…-Me paró el grandote amenazante-No te atrevas a molestar a mi hermanita.
-Emmett-Le dijo Bella-Él, es Jake. Mi mejor amigo.
Y por supuesto Bella tenía que sacar a relucir mi titulo.
-Lo siento-Ella se disculpó con ambos mientras comenzaba a alejarse.
El grandote todavía no me dejaba avanzar.
-Espera-Le rogó Edward capturando una de sus muñecas para que ella no diera el siguiente paso-Tenemos que hablar, Bella.
Yo casi perdía la poca paciencia queriendo estar a su lado.
-¡Edward!-Bramó una voz chillona gusto detrás de mí-Tengo que decirte algo muy importante.
-Pero yo no tengo ganas de oírte y menos ahora-Dijo el aludido, en tono cortante.
Tanya se acercó también a nosotros y cínicamente se dirigió a Bella.
-Entonces ¿Ya le diste la noticia querida?
Mi amiga no contestó. Se notaba terriblemente incomoda y sus ojos reflejaban dolor.
Mis instintos protectores afloraron y esquivé a Emmett tendiendo a envolverla entre mis brazos pero Edward lo impidió interponiéndose entre ellas protegiendo a Bella, ocupando mi lugar.
Pero mi amiga era valiente y pude observar como se reponía en segundos para enfrentar de una vez y por todas, su destino.
-Veo que no se lo has mencionado-Sonrió Tanya-Claro, cómo a ti te lo acabo de decir. Todavía sigue siendo toda una primicia.
Edward y su hermano miraron a Bella extrañados, no comprendiendo palabra, aunque ninguno de los dos reparó en lo que había dicho Tanya.
-Cariño-Se adelantó la víbora, explicando- Vas a ser padre.
ÉL chico se congeló mientras yo aproveché de arrancar a Bella de su lado pues sabía que su reacción podría ser todo, menos pacifica.
-¿Qué has dicho?
-Que vas a ser padre-Repitió Bella-Tanya espera un hijo tuyo.
-No puede ser…-Dijo Edward incrédulo-Eso no es verdad.
-Claro que si lo es, mi amor-Respondió Tanya entregándole un papel que parecía un examen médico- Aquí esta la prueba.
Me pregunté de a donde había sacado tanta evidencia falsa.
Ella era malévola, realmente un monstruo, sin piedad.
Edward no era capaz de pronunciar palabra una vez que lo comprendió todo.
-Debes responder como el hombre que eres-Declaró Bella-Ya no importa nada.
Edward tragó en seco.
-Yo sólo quiero un padre para mi bebé-Dijo Tanya haciéndose la victima. Aquel papel no le quedaba para nada.
-Y lo tendrás-Aseguró el Dr. Carlisle Cullen interviniendo, al lado de Charlie, quien, a propósito, se veía completamente de acuerdo con lo señalado por el padre de Edward.
Recién en ese instante nos dimos cuenta de la audiencia que estaba esparcida a nuestro alrededor. Se podría decir que la mitad del instituto fue testigo, a parte de nuestras familias.
Fue un verdadero espectáculo, digno de ser plasmado en una telenovela.
Fin de Flash Back.
Este teatro debía terminar y pronto.
La novia por fin estaba a mi alcance.
Muchas veces había soñado con éste momento, cuando la tenía en frente y me decía que me quería solo a mí. Aquello no tenía comparación.
Su caminar aún era pausado y seguro pero en sus movimientos percibí que estaba temblando por dentro. Le sonreí cuando su padre unió nuestras manos cómo era la tradición pero su atención, a pesar de estar viéndome a los ojos no era mía, lo sabía.
Nos acomodamos para quedar en frente del ministro de fe.
El hombre nos sonrió a ambos y comenzó con la ceremonia.
-Sean bien bienvenidos todos. Estamos aquí reunidos para celebrar la unión de estos dos seres en sagrado matrimonio…
Que jugada de Tanya! nos vemos en el proximo capitulo. Abrazos Cami.
