Sí luchas puedes perder. Sí no luchas, estas perdido.

Capitulo 12. Verdad

Jacob.

Los fuertes pasos anunciaron al fin la llegada de Jasper.

Era mi señal, la señal que esperada.

Interrumpí la ceremonia y todos quedaron viéndome petrificados en sus puestos.

Miré a los presentes, mi padre me sonrió al fin y la sonrisa de Tanya desapareció por completo.

Era la hora de la verdad. De mi verdad.

Bella me miraba sin comprender el por qué de mi actuar.

-Perdóname, Bella. Lo siento, lo siento mucho.

-Jake…

-Se suponía que este sería el día más importante e inolvidable de tu vida y quiero que sea así, Bells.

Bella negó con la cabeza, resistiéndose a creer.

-¿Qué es todo esto? ¿Tú…?-Preguntó angustiada.

-Si. Yo-Le confirmé.

Su reacción me recordó a cómo se veía el día en que Tanya puso en marcha su plan.

-Primero quiero pedirte perdón por haber dejado que todo esto llegara hasta esta instancia-Me apresuré a decir acercándome a ella-Se salió de mi control.

Ella no se alejó pero presentí que algo sabía o intuía. Me acerqué preocupado. Ella no debía alterarse.

-Jacob ¿Qué sucede ?¿De qué estás hablando?-Interrumpió Charlie nuestra pequeña Burbuja.

Recordé nuevamente que no estábamos solos.

-De que toda esta farsa tiene que acabar de una vez y por todas-Le aclaré.

Un silencio incomodo se dejo sentir por unos segundos.

-¿Acaso no piensas casarte con mi hija?

-Debí haber sido valiente y habértelo dicho antes-Continué dirigiendo mis palabras hacia Bella.

Los comentarios de la audiencia a nuestras espaldas empezaban a hacerse notar entre susurros.

Me volví hacia Charlie.

-No creo que ella quiera casarse conmigo después de lo que tengo que confesar-Le contesté a él-Además no creo merecer el honor de ser su esposo.

-Jake… habla de una vez por todas-Insistió Bella intentando controlar sus lágrimas.

Respiré hondo.

-Soy cómplice de tu desdicha, Bella-Reconocí totalmente arrepentido-Mi única intención era hacerte feliz y no lo logré.

Bella no dijo nada pero su mirada se desconectó de la mía y miro a su alrededor. Imagino que buscándolo a él.

Yo le estaba causando el mismo dolor que una vez le había causado la mentira… pero era la hora hacer lo correcto. Por su bien, ya no me podía arrepentir.

-No entiendo nada-Reconoció Charlie.

-Y yo menos-Dijo el reverendo.

-Yo ayudé para que Edward y Bella rompieran-Aclaré.

-Pero ¿Cómo?-Pregunto entrando Charlie en su faceta de policía-Explícate bien, muchacho. No quiero tener que recordarte mi cargo-Amenazó.

Nadie respiró y todo se quebró.

-Ése es el motivo por el cual detuve la ceremonia, explicar y aclarar todo de una vez y por todas.

Bella tenía los ojos cargados de lágrimas que comenzaban a salir silenciosamente.

-Sé que la verdad duele una sola vez y que la mentira duele siempre-Comencé- Por eso, prefiero mil veces, decir como fueron las cosas en realidad y desde el principio para que, de una vez y por todas, se pueda poner fin a toda esta locura, y sobre todo desenmascarar a la principal responsable-Dije y mi mirada se fue directo sobre ella-Nada de lo que viste ése día fue cierto. Todo fue planeado por ella-La apunté-Por Tanya Denali.

Oí varias exclamaciones de horror o incredulidad provenientes del público.

-No es posible que tú lo supieras.-Negó Bella.

-Ella fue quien me buscó la tarde que conocí oficialmente a Edward.

-¿Oficialmente?-Preguntó.

-Ya lo había visto antes-Contesté.

Bella me miró extrañada y aún no dando crédito a mis palabras.

-Lo vi una vez cuando ustedes fueron a nuestro lugar secreto-Bella se sintió mal pero proseguí-Ya estaban allí-Especifiqué-Creo que estaban un poco perdidos uno en el otro y no quise interrumpir, así que me fui.

No necesite dar mayores detalles Bella había comprendido a que me refería. Se ruborizó levemente y se alejó de mí un paso.

-¿Y?-Inquirió Charlie-¿Qué pasó después?

-Me sentí desplazado, herido y frustrado-Deje sincero- Sobre todo, por verme obligado a darme cuenta que realmente no tenía lo que creía, era mío… siempre creí que algún día Bella sería mi esposa, y que, de esa manera seriamos una familia de verdad.

-Yo también lo creí, chico-Dijo Charlie a modo de entendimiento.

-Ya éramos una familia, Jake…-Susurró Bella.

Bajé la mirada.

-Por eso evité verte por algunos días... no quería aceptar la realidad. El día en que me hablaste de él y me dijiste que le querías…

-Yo…ése día prácticamente te obligué para que te quedaras a cenar…-Recordó.

Asentí.

-En el camino de regreso a la Push, Tanya, apareció de la nada y me ofreció ser su cómplice para que la ayudará a separarlos… yo no acepté… pero tampoco me negué.

Mi mirada se encontró nuevamente con la de Tanya.

-Ése fue mi gran error-Reconocí-Jamás debí haberla escuchado-Suspiré-En ése momento no me dijo cual era su plan pero supuse que no se quedaría tranquila. Siempre quiso cada cosa que Bella tenía, a pesar de tenerlo casi todo-Le expuse a la audiencia.

Bella parecía tan dolida que quise tratar de resumir la historia y concentrarme en los hechos principales, obviando tanto detalle.

-Yo no sabía bien a que se refería Tanya hasta que llegó el día de la desaparición de Edward.

Y el pasado comenzó a arder.

-Aquella fatídica tarde, antes de ir a tu casa, fui a casa de Tanya porque ella me había llamado con urgencia y me había pedido...-Hice una mueca-No. Más bien dicho, me había ordenado ir. Pensé que había sido capaz de dañarte a ti, Bella, y sinceramente me volví loco-Le dije mirándola nuevamente-No lo dude ni un segundo y fui. Tarde muy poco en llegar, estaba desesperado.

Todos estaban atentos a cada una de mis palabras y, para ninguno de los presentes era desconocido el saber que Edward y Bella habían sido novios en ese periodo, aunque, muy pocos, sabían las verdaderas razones del término de aquella relación.

-Cuando por fin estuve allí, ella estaba esperándome junto al casi inerte cuerpo de Edward.

Bella estaba ida, quizás reviviendo ese maldito episodio en su mente.

-Él estaba completamente sedado-Continué-Luego, Tanya me exigió que le ayudara a trasladar el casi cadáver de Cullen a su habitación. Sí no lo hacía, ella misma iría donde ti-Le dije a ella-Y te demostraría que yo ya estaba metido en este lío. Tenía una grabación de nuestra primera conversación, cuando me ofreció ser su cómplice.

Bella volvió en sí, ya no se pudo contener y comenzó a llorar.

-No sé bien que tipo droga habrá utilizado para dejarlo en ese estado pero Edward ni se inmutó cuando discutí con Tanya a los gritos y mucho menos cuando lo cargué hasta la habitación en donde los viste.

-¿Estas conciente de que esa acusación es demasiado grave?-Me preguntó Charlie- Incluso podría ser considerada como secuestro.

Los asistentes más cercanos ahogaron su reacción.

-Tanya no se atrevería…-Dijo una de las hermanas de ella.

Nadie le creyó y todos le hicieron callar.

-Estoy conciente plenamente de toda mi declaración.

-¿Por qué, Jacob? ¿Por qué?-Preguntó Bella con voz ahogada.

De pronto, Renee, soltó un grito de espanto, en el mismo instante, en que Edward aparecía en escena y se desquitaba conmigo, dejando marcados sus nudillos en mi mejilla izquierda. Por poco y llego al suelo.

No me defendí y nadie lo hizo por mí.

-Lo siento, Bella. No quería hacerte sufrir pero debes saber toda la verdad.

Intenté acercarme a ella pero él me lo impidió.

-¡Eres un bastardo!-Bramó Edward.

-Lo sé, y no pretendo que me perdonen todavía. Tengo que enmendar de alguna manera mis errores… y éste es el minuto-Señalé.

Un segundo después, Bella estaba en los brazos de su amiga Alice, y a Edward, lo tenían sujetado entre su padre y su hermano para evitar que continuara golpeándome.

-Sólo déjenme desenmascarar a Tanya-Les pedí a ambos-Soy el único que puede hacerlo.

Y Tanya se largó a reír.

-¿Tú? ¿Desenmascárame? ¿A mí? ¿Como pueden creerle a él? Todo esto es una mentira de Black para vengarse de mí porque siempre estuvo enamorado de mí y yo nunca le di esperanzas-Escupió Tanya, mentira tras mentira, para no verse descubierta, y ahora, furiosa desde su lugar-Claro, cómo no te resultó conmigo, ahora estás tras de Bella.

Su defensa era tan pobre que me fastidió aún más.

-No me involucres a mí en tus engaños-Continuó-No me...

-Deja de mentir de una vez, Tanya-Le dijo la madre de Cullen, a su lado-No sigas cayendo más bajo.

El Jefe Swan se dirigió al lugar donde estaba la flamante invitada de horror, digo de honor.

-Tanya, ¿Estuviste o no involucrada en la desaparición de el señor Edward Cullen?

Tanya no respondió.

-Lo preguntaré una vez más señora… Cullen ¿Usted es o no responsable de los hechos que se le acusan?

-Que los reconozca o no, no altera las cosas. Yo soy la Señora de Edward Cullen y nadie puede hacer nada contra eso. Cumplí mi gran objetivo-Confesó al fin.

-¿Estas Segura de que nadie puede hacer nada para cambiar ése estado?-Inquirí pronto a liberarme de uno de mis mayores secretos.

-¡Por supuesto!-Soltó una pequeña sonrisa nerviosa.

Proseguí acercándome unos pasos hacía ella.

-¿Reconoces a este caballero?-Inquirí mostrándole al hombre parado al lado de Jasper Hale.

Tanya lo miro por unos segundos y no le prestó suficiente atención.

-Jamás lo he visto-Afirmó.

Él que sonrió esta vez, fui yo.

-Una vez me dijiste que te bastabas tú sola para conseguir lo que querías pero no contaste con que yo también podía jugar tu juego.

-¿Qué quieres decir?-Inquirió.

-Que no fuiste la única que utilizó la ayuda de un cómplice-Expliqué-Tanya te presento a J. Jenks. Un grandioso actor que ha interpretado un brillante papel en tu vida.

Tanya se quedó muda.

-¿En serio no reconoces al juez de paz que supuestamente te casó con Edward?- Le dije refrescando su memoria.


Espero que les haya gustado el capitulo.

Cami.