No voy a pedir perdón por descubrir en ti la luz de mis latidos…

Capitulo 13.

POV Bella.

El caos había estallado y ahora, tenía sentido absolutamente todo lo vivido en estos últimos meses.

-¡No puede ser!-Le rugió Tanya a Jacob y él se burló en su cara.

Me estremecí al saber parte de las verdades ocultas.

-¡Estas mintiendo! ¡No! ¡No puede ser! Eso no es así...-Rebatió ahora completamente alterada, más que nada para convencerse sí misma, acercándose más hacia nosotros y sin ninguna dificultad a pesar de su avanzado embarazo-¡Quieres dejarme mal en frente de todos!-Dijo mirándome despectivamente -¡Es eso! ¡Y no lo permitiré!

-¿Creíste que casándote con Edward, lograrías tener todo lo que alguna vez programaste para tu vida de lujo?-Cuestionó Jacob de forma sarcástica.

Tanya estaba furiosa y todos a nuestro alrededor estaban conmocionados aún sin saber cómo reaccionar.

Los más cercanos, Carlisle y Emmett, estaban conteniendo a Edward, uno con palabras y el otro controlando sus movimientos. Charlie y Jasper estaba atentos a las declaraciones de Jacob pero sin quitarle la vista de encima a Tanya. Mientras mamá, Esme, Alice, Ben y Ángela estaban alrededor mío. Temiendo un posible colapso.

-Púes, te informo que estas muy equivocada-Se jactó el joven que estaba frente mío quien parecía ser mi mejor amigo.

Mi padre se adelantó a todos los presentes.

-¿Estás diciendo que Edward y Tanya no se encuentran debidamente casados ante la Ley?

Mi mundo se congeló.

-Es exactamente lo que quiero decir, Charlie-Explicó Jacob-No están casados, y me atrevería a decir que ella tampoco está embarazada.

Todo era una mentira. Un engaño cruel que desencadenó muchas más y había separado nuestras vidas.

-Esto es insólito-Continuó discutiendo Tanya-¡Yo firmé la maldita acta de matrimonio! ¡Yo soy la mujer de Edward Cullen!

-Acta que no tiene validez-Añadió Jacob.

Ella se espantó al conocer su nueva realidad.

-Firmó unos documentos que no tienen peso legal, señorita-Intervino por primera vez aquel hombre que había venido con Jasper-Yo soy un actor, llegué hace uno meses a éste pueblo, nadie me conoce aquí-Señaló-Y he de decir, sin ninguna duda, qué, está, ha sido, una de mis mejores interpretaciones.

Tanya no podía creerlo. Estaba atónita.

-Es la verdad, Tanya. Tú no estás casada con Edward-Le apuntó Jacob-Y sabes perfectamente que no esperas un hijo. Y sí realmente lo esperas, al menos, yo sé que no de Cullen.

Fue Alice, a quien me aferré para no caer al saber que Edward era libre y no sería padre de un hijo de Tanya.

Edward, sólo sería el padre de mí bebé, aunque todavía no lo supiera.

-¡Si estoy embarazada!-Se defendió.

Nadie le creyó y la miraron con recelo.

-Tengo tres meses y medio-Reconoció al final y sacándose .

Mi corazón se detuvo otra vez y automáticamente mis ojos se dirigieron a Edward, por un segundo, me miró alarmado, quizás, esperando alguna reacción mía errada.

Por mí parte, yo sólo fui capaz de devolverle la mirada con el amor más puro. Está vez mi confianza no dudó y creció hacia él.

-Ése pequeño, no es mío-Me dijo Edward visiblemente más relajado y con esa postura enigmática que le caracterizaba se giró hacía Tanya.

-Por supuesto que no-Dijo Tanya-No tuve más opción que acostarme con James un par de veces, ya que no logré hacerlo contigo-Confesó sin darse cuenta hasta decir lo último.

Todo el mundo se quedó en silencio y Edward asintió confirmando más de una de sus sospechas.

-Eres una… ni si quiera vale la pena insultarte-Dijo Alice.

-¿Cómo pudiste llegar tan lejos?-Preguntó Esme-Engañarnos a todos… Te abrimos las puertas de nuestro hogar.

Ella no dijo nada ni se mostró avergonzada.

-¿Cómo has podido? Bella es tu amiga… desde pequeñas…-Dijo mi madre.

-No. Bella, nunca lo fue-Aseguró.

Un dolor suave tocó por un segundo mi pecho. Después no sentí nada.

-Tanya… será mejor que confieses ahora. Antes que concurramos a la comisaría-Dijo papá, en su calidad de Jefe de Policía del pueblo.

Parecía acorralada.

-Está bien-Se rindió ella-Sí quieren saber la verdad, se las diré. No soporto que Bella tenga la vida perfecta que debí tener yo-Reconoció-Con los perfectos padres cariñosos. Odio que todos se fijen y se enamoren de ella. Jacob, Jasper y Mike, no son los únicos. Medio Forks la quiere… ¿Y yo qué? A mí nunca me tomaron en cuenta mis padres, todo primero era para mis hermanas. Nadie me dijo que yo le gustaba cuando comenzamos la segundaria... Por eso me esforcé por ser perfecta, por ser la más popular en el instituto, en definitiva, por ser la mejor y no sirvió de nada. Porque claro, ya existía la señorita Swan-Profundizó-Y lo que más odio, es que Edward haya hecho exactamente lo mismo que el resto y no se haya fijado en mí.

Miró a Edward por un segundo, él la ignoró y luego continuó:

-Yo lo vi primero, cuando los Cullen llegaron, fui yo quien les dijo cual camino tomar para llegar a casa de los Hale ¿O acaso no lo recuerdan?

Se oyeron expresiones de todo tipo.

-Por eso, cuando empezó a salir con Bella se me ocurrió el plan para separarlos y quedarme con Edward, ser su mujer y una Cullen costara lo que costara. El plan en sí, era sencillo de llevar a cabo cuando tuviera la ayuda de alguien. El perro de Black me pareció idóneo-Dio sonriendo y mostrando lo que nunca vimos de ella-Desde niña que sabía de su locura por nuestra Bella-Dijo sarcástica y mirando a Jake con desprecio-La primera parte fue fácil. Tenía que embarazarme para continuar con mis planes, no me importaba tener un hijo prematuro cuando se cumplieran los nueve meses.

-Eres un ser inconsciente. Estás verdaderamente loca, Tanya-Dijo dijo Jasper.

Mi padre pronto estuvo rodeado de su equipo esperando las órdenes para actuar y proceder con el encarcelamiento de Tanya por suministro ilegal de estupefacientes, chantaje, amenazas, secuestro y otros delitos menores.

Uno de los muchachos tenía sujeta a Tanya de las muñecas mientras el Jefe Swan le decía sus derechos ella le pedía que llamaran al abogado de su familia.

-Edward ¿Quieres presentar cargos en contra de la señorita Denali?

-Si-Respondió Edward y Tanya reaccionó desmayándose.

Carlisle la examinó y confirmó que no se trataba de nada serio dando la autorización para que los hombres de mi padre se la llevaran a la comisaría.

Ellos no perdieron el tiempo, la esposaron con cuidado y se fueron con ella aún desmayada.

-Aunque me doy por bien servido saber que soy libre de ella y para poder volver a conquistar a Bella-Haciendo que me ruborrizara-Sin duda, es lo mejor que me podía pasar.

Me alejé un poco de las personas a mi alrededor junto a Alice y Rosalíe.

Tenía ganas de llorar por lo que nunca percibí de Tanya, quizás debí alejarme y así haber evitado tanto odio alojado en ella, quien sabe, tal vez de esa forma podría haberle ayudado.

Pude haber hecho tanto por ella...

Rosalíe me ofreció un vaso de agua cuando todo pareció haberse calmado. Yo le di las gracias y bebí un par de sorbos.

Jacob me miró preocupado y se acercó a nosotras.

-Bella ¿Estás bien?-Dijo acercándose a mí-Siéntate, debes descansar.

Edward, se movió tan rápido bloqueando el paso de Jacob que éste se sorprendió quedando con la intención de llegar a mi.

Alice inmediatamente le cedió el lugar a su hermano y un segundo después, yo estaba en sus brazos. Brazos que tanto había extrañado y en los que sin pensarlo dos veces, me fundí. Su perfume

-¿De qué estás hablando, Black?-Preguntó mi amado.

Volvimos a estar rodeados por nuestros cercanos.

-Calma, hijo-Le pidió Carlisle pero Jacob no se dejó intimidar.

-¿Qué más escondes, Jacob?-Le exigió Edward.

-¡Ella no se puede alterar!-Le explicó a todos sin medir sus palabras.

Carlisle, Edward, Esme, Emmett y Alice no comprendieron sus dichos.

Pero Jacob enmudeció cuando se encontró con mi mirada pues esa noticia sólo me correspondía anunciarla a mi.

Suspiré. No había considerado tener la oportunidad de decirle a Edward que seríamos padres dentro de unos pocos meses. Jacob se alejó a buscar a mi padre quien ultimaba detalles de la detención de Tanya con su mano derecha.

Edward, por su parte, se preocupó y me observó de pies a cabeza pero a su examen no se le escapó notar que mi vientre se había redondeado un poco para amorosamente albergando una nueva vida.

Mi amado contuvo la respiración fijando la vista primero en mi estomago y luego en mis ojos.

-Estoy embarazada, Edward-Le dije mirándolo con el amor más grande y él se paralizó.

Noté que su rostro perdía color y miró a Jacob por un segundo.

-Estás...-No le salían las palabras quizás pensando válidamente que mi hijo podría haber sido de Jake.

Negué con la cabeza con vehemencia.

-Hay un bebé creciendo dentro de mí, bueno… un bebé de los dos, Edward-Le expliqué-Éste milagro fue concebido un par de noches antes de la graduación... Creo que ya sabes dónde, cómo y gracias a quien...-Le dije mirando a un Emmett que no perdía oportunidad de intentar coquetear con Rose.

Sus ojos brillaron resplandecientes y la dicha reboso su cuerpo.

Dijo con la voz más suave que le he escuchado-Estás embarazada...

Sonreí y asentí.

-¿Vas a ser la madre de mi hijo?-Dijo maravillado.

Edward amplio la sonrisa, no se resistió y me besó. Beso que a propósito devolví con el alma.

-Mi sueño hecho realidad...-Acotó mi amor abrazándome fuerte.

-¿Es por eso que te ibas a casar con Black?-Inquirió.

Volví a asentir.

-No me odies, por favor pero mi padre insistió cuando Jake me lo pidió en su presencia en el instante en que mis padres se enteraron de mi embarazo.

-No te odio. No podría hacerlo nunca, mi amor-Me respondió mientras maravillado acariciaba mi vientre-Tú y éste bebé son mi vida desde ahora.

-Nuestro matrimonio no iba a realizarse-Nos interrumpió Jacob dirigiéndose a mí con un dejo de tristeza en la voz pero con la convicción de estar haciendo lo correcto-Debía hacerlo real y que todos lo creyeran porque, según yo, era la única forma de desenmascarar a Tanya. Lamento de verdad hacerlos pasar por esta tortura-Habló observando a Edward ahora-Además...-Guardó silencio por un instante-He hablado con Charlie y me ha autorizado seguir con mis planes...

Edward por instinto me protegió interponiéndose nuevamente.

-Mi manera de pedirte perdón, Bella, bueno, de pedirles perdón a ambos... es cederte mi lugar en está boda, Edward, para que ésta ceremonia continúe ahora con ustedes como protagonistas... sí es que aún quieren dar el paso de unir sus vidas ¿Qué dicen?

Edward y yo nos miramos por un segundo y supimos la respuesta.

-Edward Cullen ¿Aceptas mis disculpas y ser cómplice de mis planes?

-Si. Acepto ambas cosas, Jacob-Respondió Edward extendiendo su mano-Y te agradezco que hicieras esto por nosotros.

Jacob asintió y le dio la mano.

-¿Y tú? Isabella Swan ¿Aceptas mis disculpas y ser también cómplice para completar los planes para asegurar tu felicidad?

-Gracias por anteponer mi felicidad por sobre la tuya siempre, Jake. Claro que acepto tus disculpas y encantada acepto ser tu cómplice-Le dije a mi amigo dándole un beso en la mejilla sin soltarme del brazo de Edward Cullen, el amor de mi vida.

Quizás y después de todo, no era tan malo ser un cómplice...


Espero que les haya gustado esta pequeña historia que al fin pude terminar.

Cami.