WOOOW… eso fue rápido… jajajaja… bueno… actualize pronto… gracias por los reviews!! Espero que dejen mas!!

Ok… rápidamente explicare la… repetición del nombre de Blaise. Blaise dijo que no podía creer que ellos pudieran actuar de manera cortes el uno con el otro, así que Hermione dijo que ella sería cortes con él. Actuar cortésmente significa actuar con la mínima tolerancia a una persona, así que ella y Draco simplemente se dirigieron a él en reconocimiento, diciendo su nombre, algo que no se considera ni grosero pero tampoco amable. Espero que esté dándome a entender.

También, en la película ponen a Blaise con tez oscura, pero pues yo siempre me lo había imaginado blanco y con el pelo negro por eso se metió en mi cabeza la idea de que era italiano. Si estoy mal, que me lo digan por favor.

¡Y creo que únicamente Pabaji acertó a nuestra visita al mundo muggle! ¡Espero que lo disfruten!

Nunca he estado en una venta anual de Wal-mart, por que creo que esas las hacen en las tiendas de Estados Unidos, no en las de México. Pero si se lo que es una venta… sólo pienso en las de Zara o Liverpool… y me pongo a temblar jajajaja ¡DISFRUTENLO!

Review!

Viernes Negro – El mundo Muggle (Primera Parte)

"Walmart…" leyó Draco escéptico, mientras observaba las enormes letras que colgaban en la tendrá a la tienda. "Se ve…"

Hermione lo fulminó con la mirada. "¿Se ve cómo, eh?"

"Lindo," proporciono Narcissa, mirando a Draco con desaprobación.

"Horrible," susurró Lucius, mirando a Narcissa con reprobación.

Hermione frunció el ceño mientras miraba a Lucius.

"… muy bien," Draco prosiguió, forzando una sonrisa. "¿Padre, madre, entramos?"

"Oh Hermione," dijo con entusiasmo Narcissa, mientras caminaba hacia el edificio sin titubear. "Yo sabía que te gustaría nuestro día de compras. ¡Sólo mira, ya nos estas llevando a uno, otra vez!"

"Compras," dijo Hermione, con una risita nerviosa. "Este no es exactamente el lugar al que tu irías de compras Narcissa." Pero la mujer ya no la escuchaba. Narcissa se giró cuando se dio cuenta de que su marido no se había movido un centímetro. "¡Lou!" le reclamó haciendo un puchero.

El hombre suspiro. "¿Acaso no ves la turba de gente sucia por allá? Si yo entro ahí, tendría que… tocarlos."

"Dios lo perdone," murmuró Hermione, lo suficientemente alto para que Lucius escuchara. Entornó los ojos. "La turba solo se pondrá más grande Lucius, así que sugiero que nos movamos. Tengo que comprar unas cuantas cosas antes de irnos."

Siguió caminando, encogiéndose a la vista de la tan verdaderamente inmensa cantidad de gente. Era el Viernes Negro—la venta anual más grande de Wal-mart. Y la odiaba. Pero por hoy, serviría a su propósito.

Draco corrió para alcanzarla, seguido de Narcissa, quien jalaba a Lucius.

"Entonces… ¿a dónde vamos a ir después de esto?" susurró en su oído, su mano apretando la suya.

Ella se tensó y luego se relajó. "Es sorpresa," le dijo con una sonrisa pícara.

"¿De verdad no vas a decirme?" rogó el chico.

Hermione pretendió considerar su ruego, mirando rápidamente hacia atrás para asegurarse de que Lucius y Narcissa los seguían. "Nop," replico alegremente.

"Vamos."

"Nop."

"Bien." Cambio de táctica. "¿Realmente tenemos que entrar ahí Granger?"

Ella hizo una mueca sin querer. Tampoco le gustaba mucho la idea.

"¡Ves!" declaro Draco triunfante, "tu tampoco quieres entrar."

"¿Quieres oír esas palabras de tus padres o no?" le soltó, molesta por que él hubiera podido ver a través de ella. "Tenemos que entrar."

Observó con los ojos completamente abiertos la tienda. "No lo creo."

"Yo creo que si."

"Esta lleno de muggles." Ella no tomo ofensa alguna de sus palabras, sabiendo que el ya no tenía nada en contra de ellos. Podía entender su incomodidad.

"Esa es la idea." Y sin esperar su respuesta, lo detuvo. Continúo caminando cuando Narcissa y Lucius los alcanzaron. "Sólo para estar segura, si alguno es pisoteado o empujado, háganse a un lado y luego aparézcanse en donde estábamos." La joven casi se rio ante la expresión indignada de Lucius.

"¡¿Crees que seré pisoteado por unos simples muggles?!"

"¡LUCIUS!" lo regaño Narcissa.

"Bueno, es verdad," siseó el hombre.

"Quedará sorprendido," respondió simplemente Hermione. "Quedará sorprendido."

"No es una posibilidad," refutó Lucius obstinadamente.

Hermione sonrió burlonamente. "¿Quieres apostar?"

Lucius, por primera vez en la vida de Hermione, dibujo un amago de sonrisa. Era más una mezcla entre una sonrisa y una burla, o algo parecido. "Diez galeones," hizo una pausa. "Si es que tienes esa cantidad de dinero."

Hermione bufó, pero discretamente miró a Draco, quien asintió brevemente para asegurarle. La chica extendió la mano, retando a Lucius a que la rechazara. "Diez galeones serán."

Estrecharon manos, con determinación Lucius caminó hacia adelante. El resto lo siguió.

Draco se mantuvo firmemente agarrado a Hermione, al tiempo que se adentraban entre la marea de gente. La corriente los empujo hacia adentro, y no pudieron resistirse. En cuestión de segundos, fueron estrujados por la turba.

"¡¿QUÉ ES ESTO?!" gritó el chico, por encima del ruido. Trato de encogerse para evitar chocar con un hombre corpulento que se encontraba a su derecha, solo para terminar chocando contra una anciana mujer a su izquierda.

"¡WALMART!" replicó Hermione, haciendo una mueca de dolor cuando la codearon en las costillas. Ella lo tomó de la mano y los empujó hacia adelante, moviéndose con los hombros, para abrirse paso entre toda la gente.

"¡MIS PADRES!"

"ESTARÁN BIEN," replicó Hermione, dándose la vuelta y riéndose por lo bajo, "¡SOLO ESTARÁN DIEZ GALEONES MÁS POBRES!"

Pero en el momento en que hizo una pausa y se dio la vuelta, la fuerza de la marea de gente la atrapó y fue lanzada hacia atrás, peleándose para ponerse de pie con una mano, y desesperadamente tratando de no caer en la otra.

"¡GRANGER!" gritó Draco, su mano deslizándose de su agarre. La mirada de desprecio en su rostro se redujo a una expresión de miedo mientras empujaba a un hombre. Agarró a Hermione por la cintura y literalmente la jalo, poniéndola de nuevo de pie.

La chica sintió el calor subirle a las mejillas. "¡GRACIAS!"

Draco asintió y le hizo un gesto para que continuara. A su alrededor, los muggles estaban, literalmente, tirando y rebuscando en las repisas, vaciándolas todas. Casi todos los anaqueles alrededor de él estaban casi vacíos, ¡y eran sólo las 10 de la mañana! La tienda había abierto hacia una hora. Los muggles eran tan raros.

Repentinamente, sintió un jalón en su mano, mientras veía como una cabeza de cabello castaño se movía al lado contrario de la corriente. Alzo el rostro. Farmacéuticos.

Sus ojos se abrieron como platos. Stephanie ya lo había llevado a esos pasillos con anterioridad.

Ahora, se encontraban en una zona ligeramente mas calmada. Oh, el pasillo seguía lleno de gente, que trataba de alcanzar todo tipo de paquetes y cajas, pero al menos no estaban empujando y jalándolos.

Hermione debió notar la mirada en su rostro, porque se rió de él. "No voy a comprar tampones ni toallas femeninas Draco. No te asustes."

Él trato de fulminarla con la mirada, pero terminó sonrojándose. "Bueno."

Lo guió de regreso al pasillo. "Ah," dijo la chica satisfecha, "aquí estamos."

Él observó. Miro fijamente. Y luego, hizo una mueca de enojo.

"¡CEPILLOS DE DIENTES!"

"¡Y pasta!" se defendió automáticamente.

"Me hiciste pasar por TODO eso, por… un cepillo de dientes," gruño.

"¡Y PASTA DE DIENTES! Además, este cepillo normalmente cuesta dos dólares, ¡y ahora esta a solo cincuenta centavos! ¡A un cuarto de su precio normal!"

Draco gruño aun más fuerte, haciendo que la gente les lanzara miradas curiosas.

"Déjame aclarar esto. Acabo de ser pisoteado, empujado, casi aplastado por mas de cien muggles por un pedazo de plástico con cerdas que cuesta cincuenta centavos." Hermione abrió la boca, pero Draco la interrumpió. "Y un tubo con pasta dentro," agregó.

Hermione se encogió de hombros y asintió.

"Sólo vámonos, quieres."

"¡No hasta que compre mi cepillo!"

"¡BIEN!" Draco se rindió, dejándola escoger un cepillo morado y una pasta sabor vainilla, antes de que se hundieran una vez más en la oleada de gente empujando en la otra dirección.

Tropezaron un par de veces en el camino, casi cayéndose un par de veces, antes de acercarse a las líneas de cajas. Las interminables filas de las cajas.

"¡Tienes que estar bromeando!"

Hermione agitó la cabeza. "Bienvenido al Viernes Negro." Y después, procedió a ser empujada contra el pecho del chico, reduciendo su maldición a una sonora tos.

---

Fue una hora después. Las monedas tintineaban, al tiempo que Lucius sacaba su monedero. Su monedero masculino, Hermione pensó, impresionada. A regañadientes, metió su mano, sacando un puñado de monedas de oro. Hermione abrió la palma de su mano.

Una por una, diez monedas cayeron en ella. Ella sonrió.

El hombre trató de fulminarla con la mirada, pero solo pudo hacer una mueca al tiempo que una herida de su rostro se estiraba. "Pisoteado por muggles," murmuró en tono lastimero.

"Se los dije," replicó Hermione, sonriéndole a Draco y agitando las monedas en su mano para mostrarle. Él se rió y agitó la cabeza.

"No se que esta pensando mi hijo," siseo Lucius a Hermione, sus ojos entrecerrándose y su voz disminuyendo de volumen para que su esposa no pudiera oír, "pero él saldrá de esto pronto."

Hermione acepto el reto. "Yo no lo creo Lucius."

"Ya lo verás."

"¿Quieres apostar a eso también? Aunque yo creo que es un poco injusto seguir quitándote el dinero de esta forma." Hermione sonrió maliciosamente, sus dientes blancos burlándose de Lucius.

El hombre trago con fuerza. "¿Ahora a dónde vamos?"

---

"¿Esto es lo que sigue?" pregunto un estupefacto Lucius mientras se paraba en la línea de entrada. Mientras entraba, sacó su mano, imitando al resto de la gente, al tiempo que un sello morado de Bob Esponja era presionado contra su mano. Retiró la mano bruscamente como si hubiese sido marcado con un hierro candente.

Miro la marca en su mano. "Es una esponja. Y me esta sonriendo," dijo con los dientes apretados. Trato de quitarlo frotándose furiosamente, sin ningún resultado. "¡Quítamelo!"

Hermione miro su propia mano. "No es tan malo."

La chica entornó los ojos, viendo como Draco hacia lo mismo que su padre. Tomo sus manos entre las suyas. Él levanto la vista.

"Sólo déjalo," le sonrió. Coloco las manos del joven a ambos lados de su cuerpo, y señalo a su alrededor a sus tres invitados. "Esto," les dijo, mirando a su alrededor, "es un parque de diversiones."

"No estoy divirtiéndome," replicó llanamente Lucius. Narcissa se mordió el labio nerviosamente.

Hermione lo ignoró, y camino hacia Narcissa. "¿Qué les parecería comer algo antes?" le preguntó gentilmente. Narcissa asintió de inmediato, observando una vez más las enormes máquinas encima de ella.

Hermione los condujo a un puesto cercano.

"¿Qué les están haciendo a esos niños?" susurró Narcissa.

"¿Huh?" dijo Hermione.

"¡Mira, los están torturando! ¡Como puedes soportar ver esto!"

"¿Torturando?"

Cerca de donde estaban, se podían oír los gritos de los niños.

"¡Puedes oír eso!" Narcissa miro a su alrededor, su cabeza agitándose de un lado al otro. "¡ALLÁ!" señalo a la torre mas alta. Narcissa entrecerró los ojos. "¡Oh Hermione! ¡Amarran a las pobres criaturas a esa cosa y luego los dejan caer!"

Hermione siguió su mirada.

"Debemos pararlos. Esto es cruel."

Hermione quería reírse de la ironía. Cruel, de la boca de un Malfoy hubiera parecido una broma si ella no hubiera llegado a conocer y comprender la naturaleza de Narcissa.

"No," insistió Hermione, "esto lo hacen para divertirse."

"¿Para divertirse?"

"Hacen fila para subirse a esas cosas."

"Te refieres a… que los niños… ¿quieren subirse a esas cosas monstruosas?"

"Se llaman recorridos. Y sí. Verás, esa que esta allá es una montaña rusa. Iremos a una mas tarde."

"¿QUÉ DICES?" gritó Narcissa, su voz sonaba muy chillona. "Seguramente no te refieres…" Narcissa trago, mirando la enorme torre de metal que se alzaba sobre ella.

Hermione se mordió el labio, y se sintió aliviada cuando vio el carrito de hotdogs. "¡EL ALUMERZO!" declaro alegremente la joven.

Dio saltitos hacia adelante, repentinamente emocionada de estar nuevamente en un parque de diversiones. No había estado ahí desde que tenia 9 años.

"Cuatro hotdogs por favor," le pidió al vendedor. El hombre le sonrió ampliamente y asintió. Draco apareció junto a ella.

Hermione estaba ligeramente impresionada de que él no pareciera sorprendido por el tipo de comida.

"Stephanie me llevo a comer uno de estos en una ocasión," le respondió, aparentemente leyendo sus pensamientos. "Son buenos." Le sonrió, sus ojos brillando con anticipación a la reacción de sus padres. Ella le devolvió la sonrisa.

Le pago al vendedor, le dio las gracias y tomo dos de los hotdogs. Draco tomó los otros dos.

Se dirigieron a la mesa que merodeaban Lucius y Narcissa. Hermione suspiró.

"¿Ahora que pasa?"

Narcissa sacó un pañuelo de su bolso y limpio la mesa y las sillas. Después, como si estuviera levantando verdadera basura, lo aventó al bote de basura.

Hermione guardo una sonrisa. "¿Ya esta limpio? ¿Lo suficientemente puro? ¿Estéril?"

Lucius gruño. "Supongo que funcionarán." Cautelosamente tomo asiento, sentándose en la orilla de la mesa. Narcissa hizo lo mismo. "¿Qué es eso?"

Hermione le tendió al hombre el hotdog, tomando asiento.

"Se llama hotdog."

"¡¿Estamos comiendo perros?!" gritó Lucius.

"¡No, ese es solo el nombre!"

"¿Así que no estamos comiendo perro?" preguntó Narcissa, con cierto alivio en la voz, "porque como amo a esas criaturas."

"Les aseguró que los muggles no comen perros. No son monstruos."

"Esos que me pisotearon si que eran monstruos," se defendió Lucius. Observó la comida que tenía en su mano derecha. Lentamente, viendo su mano izquierda, la acerco a la envoltura del hotdog, como si tocar la comida con sus manos lo fuese a lastimar.

"Sólo coloquen las manos alrededor, así," les indicó Draco, al tiempo que tomaba con ambas manos el hotdog.

"Esto es desagradable," Narcissa hizo una mueca, agitando la cabeza. Tomo un pequeño bocado de su bollo. "¿No podemos comer esto como gente civilizada? ¿Con tenedor y cuchillo?"

"Es un hotdog," replico Draco, "así es como debe comerse."

"Ya habías comido esto antes," chillo Lucius.

Draco sonrió tensamente. "Con… Hermione."

Lucius la fulminó con la mirada. "Claro."

Hermione los ignoró, tomando una enorme mordida de su hotdog. La cátsup se escurrió por su barbilla. Masticó ruidosamente, adrede, e incluso sonrió antes de tragar.

Draco a penas podía contener la risa.

"Hermione," le susurró, tomando una servilleta de la mesa. Ella se giró hacia el, y lo miró mientras él inclinaba su barbilla con una mano y le limpiaba la cátsup.

"Gracias," murmuró. Ella le quitó unas migajas de su mejilla con los dedos.

El chico le sonrió. Su corazón se apretó. Pero supuso que era ardor por haber tragado tanto hotdog, tan rápido.

Lucius se aclaró la garganta, y finalmente mordió su comida.

"¿Qué tal esta?" pregunto Hermione ansiosa.

El hombre mastico lentamente, su rostro inescrutable.

La tensión era fuerte, al tiempo que los tres observaban al hombre mayor.

Finalmente, después de algo que pareció una eternidad, él trago.

"Es… aceptable." Rapidamente tomo otra mordida.

Hermione y Draco se sonrieron mutuamente. Draco guiño un ojo.

Hermione le pego juguetonamente en el pecho. Juguetonamente fue la palabra que obviamente Lucius no entendió.

El hombre empujó su silla bruscamente y se paro, los ojos centelleantes. "COMO TE ATREVES A PEGARLE ASÍ A MI HIJO," le soltó.

"Yo solo—" tartamudeo Hermione.

"TU—" la comida parcialmente masticada que se hallaba en su boca cayó en su garganta, el hombre empezó a ahogarse, tosiendo y respirando con dificultad.

Draco se puso de pie rápidamente.

Hermione rebuscó dentro de su bolsa, sacando una botella de agua. Se la dio a Draco, quien rápidamente la destapo, vaciando el líquido en la boca de su padre.

Narcissa palmeo la espalda de su marido, tratando de facilitar la entrada de aire.

La cara de Lucius se puso roja, mientras tosía y volvía a respirar. Pero solo fueron unos minutos antes de que se pusiera nuevamente de pie, fulminando a Hermione con la mirada.

"¡ESA AGUA TOCÓ TUS LABIOS!" grito. "¡SUCIOS LABIOS DE MUGGLE! CREO QUE ME VOY A ENFERMAR." Y con eso, aventó lo que quedaba de su hotdog, la catsup salpicando todo el suelo, mientras él se alejaba.

"Ni siquiera recibí un gracias," murmuró Hermione. "¿Crees que debí decirle que era una botella de agua nueva?"

Narcissa se veía asustada. "Estoy tan apenada," se disculpo. "Voy a ir a buscarlo. Nos veremos después."

"Déjalos pasear por un rato," le susurró Draco a Hermione. A su madre le dijo en voz mas alta, "¡En la entrada principal a las cuatro madre!"

Ella asintió, corriendo para encontrar a Lucius.

Y entonces… ahora eran sólo dos.

Hermione y Draco se observaron, antes de estallar en sonoras carcajadas. Levantaron sus hotdogs como si fueran copas, y fingieron que brindaban juntos en celebración a lo ocurrido.

"Una misión cumplida," sonrió Draco.

Hermione agitó la cabeza. "Sólo ha comenzado." Checó su reloj. Tenían cuatro horas de descanso antes de que el acto volviese a empezar. Observo sus alrededores.

Draco entendió.

Se puso de pie, jalándola. "Vamos," le dijo, sorprendiéndola," muéstrame lo que tiene este mundo. Estas cosas no se ven tan tenebrosas como parecen."

Hermione solo sonrió.

No se imaginaba cuanto lo eran.


Continuara en la Segunda Parte (el siguiente cap)

Dejen Revieeeeews!! :)

Como tenía tiempo… decidi adelantar un poco mas… ademas de que este es uno de los caps que mas risa me da!! Jajaja disfrutenlooo!! Y dejen revieeews!!