¡Mil mil mil gracias a todas las que dejan reviews! De verdad me hacen el día. ¡Sigan asi! Jajaja Disfruten el cap…

El Parque de Diversiones – El mundo Muggle Parte II

Draco movió su pie impaciente, checando su reloj nuevamente.

"Oh, vamos Granger, deja de ser la niñita perfecta por una vez en tu vida, ¿quieres?"

"Deja de ser el pequeño idiota insoportable por una vez en vida, ¿quieres?" le dijo Hermione, imitando el tono del chico.

"Ya ha pasado un minuto."

"¡NO ES CIERTO!" fingió Hermione con sarcasmo.

"Cállate. Digo, estos muggles no sabrán como mágicamente aparecemos en la fila frente a ellos," insistió.

Hermione puso los ojos en blanco. "No," dijo firmemente. "Por la milésima vez. De todas formas, ya casi llegamos."

"¡CASI FUE HACE 15 MINUTOS!" se quejó Draco, señalando el letrero convenientemente situado arriba de su cabeza. "Esto es increíble. ¡Voy a demandarlos!"

Hermione bufó. "Vas a demandarlos por hacerte esperar 16 minutos en línea."

Draco se subió en el barandal de metal.

"Las líneas de espera casi siempre son de horas Draco, de hecho tienes suerte," le dijo Hermione, recargándose en el barandal opuesto a él. "Por cierto… yo creo que querrás quitarte de ahí."

"¿Por qué? ¿Para qué puedas ocupar mi lugar?" le replicó el rubio.

"No…" comenzó, pero un anuncio proveniente de un altavoz arriba de ella le interrumpió.

"¿Podría, por favor, el hombre con el cabello rubio y la camisa negra bajarse del barandal?"

Draco movió la cabeza de derecha a izquierda, fulminando a todos los que lo miraban de manera acusadora. Lentamente se deslizo del barandal, tallándose las orejas.

El altavoz volvió a la vida nuevamente haciendo que Draco, asustado, diera un pequeño salto.

"Muchas gracias."

Hermione se rió al tiempo que Draco le lanzaba una mirada asesina al pequeño altavoz negro colocado por encima de sus cabezas.

Se rió, aún con más ganas, cuando lo escuchó susurrar, "¡Voy a demandarte a ti también maldita cosa!"

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Los postes que previamente les habían impedido pasar, se abrieron al tiempo que Hermione y Draco esperaban a que la gente se retirara.

Hermione guió a Draco a través del pasillo lleno de carritos, indicándole que se sentará al mismo tiempo que ella lo hacia.

"Esto apesta," comentó inmediatamente, arrugando la nariz, al tiempo que olía los cinturones.

"Oh, no seas un tarado."

"¡Sólo decía!" se defendió. Observó como Hermione empujaba la protección hasta abajo, haciendo que diera un ligero click.

Observó el suyo, alzándose arriba de su cabeza. Intento bajarlo.

No cedía.

Frunció el ceño, molesto.

Intentó de nuevo.

"Granger…"

Hermione vio como se peleaba el joven con la protección.

"No vendría mal una ayudita por aquí…"

Hermione se cruzó de brazos, o al menos lo intentó, ya que la protección se lo impedía. "¿La palabra mágica?" preguntó.

El chico gruño, bajando sus brazos adoloridos.

"Por favor."

"¡Bien Draco!" le dijo, mientras daba un aplauso, imitando a Narcissa. "¡Has aprendido algo nuevo cada día!"

"Solo ayúdame Granger."

"Empújalo hacia arriba primero."

"De ninguna manera," se quejó Draco. "¿Por qué haría eso? Estoy tratando de bajarla." Agitó la cabeza, "estás mintiendo."

"Sólo inténtalo Draco."

Él aludido movió la cabeza, pero aún así lo hizo. La protección bajo.

Hermione sonrió burlonamente.

"Muggles," dijo impresionado. "No tiene ningún sentido." Abrochó el cinturón en su lugar, y agarró las barras que se alzaban junto a sus brazos.

"¿Ahora qué?" preguntó Draco, aburrido. "Estoy no es para nada divertido. Lo único que es, es apestoso."

Un hombre caminaba por el pasillo checando las protecciones y empujándolas un poco más abajo. Draco gruño al tiempo que golpeaba… ese lugar. "Por Merlín," gimió.

Hermione se rió. "¿Creo que olvide mencionar eso, verdad?"

De repente, el carrito empezó a moverse hacia adelante.

"¡¿Por qué se está moviendo?!" preguntó Draco frenético, tratando de ver hacia atrás.

Hermione apuntó al frente, señalando el camino de rieles que se extendía dando curvas y giros. "Vamos a ir a través de eso."

"¡¿QUÉ?!" chilló Draco. Se aclaró la garganta. "¡¿QUÉ?!"

"Dije que…"

"¡YA SE LO QUE DIJISTE!"

"¡Bien! ¡Entonces no preguntes que!" le replicó la chica indignada.

Pero él estaba demasiado preocupado observando temeroso sus alrededores para oírla.

"¿Estás asustado?" le preguntó en una voz tenebrosa.

"No," alcanzó a escupir Draco, apretando los dientes y mirando fijamente al frente.

Hermione sabía que lo estaba. "¿Estás seguro?" le pregunto de nuevo.

El chico asintió. Para ese entonces, ya se hallaban en el punto del ascenso.

"Mira hacia abajo," le indicó Hermione.

Él lo hizo. Tragó saliva fuertemente.

La hilera de carritos se detuvo.

El joven suspiro, un suspiro de alivio.

Y después… dieron una sacudida hacia adelante. Draco sintió como el estómago se le subía a la garganta. Se mordió el labio para evitar gritar, pero al final, fue inevitable.

"¡Me voooooooy aaaaaa !" alcanzó a gritar, antes de sentir como una ráfaga de viento le golpeaba en la cara.

Sintió como cada vuelta, cada curva empujaba su cuerpo. Cerró los ojos.

Pero cuando escuchó a Hermione soltar una carcajada, accidentalmente volvió a abrirlos.

Justo a tiempo para captar con la vista tres vueltas consecutivas. Vueltas en las que estaría colgando hacia abajo. Gritó.

Gritó. Y gritó. Y gritó.

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Draco sintió como el carrito se detenía de golpe. Su mano voló a la hebilla del cinturón, la apretó desesperadamente tratando de liberarse. Lenta y dolorosamente, la protección se levanto, separándose de su cuerpo.

El chico gateo al suelo, lejos de la horrible maquina. Casi, sentía la urgencia de besar el suelo como agradecimiento por estar vivo.

Trastabillo al levantarse, a penas pudiendo mantenerse de pie.

Sentía retortijones en el estómago. Su cabeza daba vueltas. Su respiración era agitada.

Hermione lo tomo del brazo, guiándolo a la salida.

"Emocionante, verdad," susurro, disfrutando la sensación de su corazón que latía desbocado.

Draco tomó una bocanada de aire fresco, lentamente recuperando la respiración normal. "No creo… no creo que mi corazón siga latiendo."

Hermione posó su mano en el duro pecho del joven, "Nah, esta perfectamente."

"No se siente perfecto."

"Solo espera un rato. Ya verás que querrás volver a subirte."

"Jamás en mi vida."

Hermione soltó una risita, guiando a Draco a unas bancas que se hallaban cerca.

"¿Esto es lo que ustedes los Gryffindors hacen para practicar la valentía? Honestamente. Ya creo saber a que se referían cuando decían que los Gryffindors eran unos tontos."

"Paremos con los insultos, esta bien," le dijo Hermione, malhumorada.

Se sentaron ahí por un rato. Hermione observando a Draco. Draco, tomando aire profundamente, tratando de calmar su respiración.

Hermione vio que Draco se mordía el labio. Hermione sonrió burlonamente.

Él le sonrió. "Hagámoslo otra vez."

La chica se puso de pie, levantándolo con ella al mismo tiempo. "No esta. Hay muchas más por ver."

Draco la dejo tomarlo de la mano, escuchando al tiempo que ella le contaba sus recuerdos sobre los diferentes juegos que pasaban.

"¡Y esa! ¡Esa, por Merlín! ¡Tenemos que subirnos a esa!" Hermione exclamó de repente, atrayendo la mano de Draco al frente al tiempo que la señalaba emocionada.

Draco observó como sus ojos se iluminaban, y su expresión brillaba. Su rostro estaba sonrojado por el calor y por la emoción, y su pelo estaba desordenado por el paseo en la montaña rusa.

Él no pudo evitar sonreír. Se veía tan… inocente. Y bella.

"¡Draco! ¡Draco!"

Salió de su ensimismamiento. "Podemos subirnos… pero no si vas a romperme la mano, Granger," se rió el joven.

Ella se sonrojó profundamente, y soltó su mano inmediatamente. "Perdón," le dijo tímidamente.

Observó al juego que la chica apuntaba. "¿Tazas giratorias?"

"Tazas de té."

"Oh, claro," gruño Draco, "Tazas de té."

Hermione soltó una risita tonta.

Hermione soltó… una risita tonta.

Draco no podía creerlo. Se quedó boquiabierto.

"¿Qué?" preguntó Hermione. Se peinó el cabello con los dedos. "¿Por qué me miras así?"

"¡Tu risa!" la acusó.

Hermione lo fulminó con la mirada. "¿Qué, no puedo reírme?" le espetó. "Además, fue a penas una risa. Más como una carcajada."

Draco decidió cambiar de tema, antes de que el buen humor se esfumara. Empezó a caminar hacía la línea de espera. "No importa," le dijo apresurado, "entonces, ¿cuál es la historia de este juego?"

Hermione observó a la multitud de gente, gritando alegres y riéndose. "Bien, ¿recuerdas a Jonathan verdad?"

"¿El Jonathan de la última historia?"

"¡Oh sí, él!"

"Si."

"Bien, pues estábamos aquí con él. Sólo él, Julie y yo."

"¿Julie? ¿Quién es Julie?"

"La niña que le gustaba a Jonathan."

"Claro," replicó Draco divertido. Se rió. "Me siento como vieja chismosa."

Hermione sonrió. "Como sea, bueno estábamos todos en el juego. Cuando nos bajamos, Jonathan estaba tan mareado, que camino directo a Julie."

Hermione hizo una pausa.

Draco suavemente transformo su cara en una de shock. "¡Oh no!"

"¡EXACTO!" chilló Hermione, sin notarlo. "¡Él solo camino directo a ella, y la BESÓ!"

Para entonces, ya estaban al frente de la línea. Las puertas se abrieron, y Draco y Hermione llenaron el área de juego junto con las demás personas.

"¡La azul!" gritó Hermione. "¡Quiero la azul!"

Draco apuró el paso hacia la taza azul, tomando el lugar antes de que la demás gente frenética pudiera ganárselas. Hermione subió unos segundos después.

Y pronto, el juego comenzó.

O más bien, el juego de ping pong.

Hermione fue lanzada hacia Draco, quién gruño sorprendido. Después, al tiempo que la dirección del giro cambiaba, fue lanzada hacia atrás. Y luego nuevamente hacia Draco, quien esta vez, estaba un poco más preparada. Y una vez más hacia atrás.

Hizo una mueca de dolor, finalmente recordando lo dolorosos que ciertos juegos podían ser. Pero al tiempo que era alejada de Draco, estaba lista para resistir el impacto que vendría, pero nunca llego.

Miro hacia abajo. Draco había puesto su mano ahí.

Ella lo miró. Él le sonrió.

Y en lo borroso de los movimientos, en la intensidad del momento, era todo lo que ella podía ver. A él. A él y su cegadoramente hermosa sonrisa.

Su cabeza giro hacia un lado, al tiempo que ella se aferraba al asiento.

Finalmente, el juego termino. Hermione cerró los ojos, permitiendo a su cabeza aclararse antes de ponerse de pie. Draco hizo lo mismo, trastabillando al salir de la taza y hasta la salida.

Hermione ya se encontraba afuera.

Observó como Draco caminaba a trompicones hasta llegar a donde ella estaba. Y mientras avanzaba, no disminuyo su velocidad.

La mente de la chica, un poco lenta por las vueltas, registro el hecho de que iba a estrellarse con ella.

Él hizo exactamente eso, empujándola hacia el enrejado.

Él bajo la mirada. Ella subió la mirada.

Su corazón saltó.

Y después, él se inclino hacia abajo. Hermione estaba agitada, sus ojos cerrados.

"¿Fue algo así?"

La chica abrió los ojos de golpe, conmocionada.

Él se había inclinado para susurrar en su oreja, se dio cuenta, sintiéndose estúpida.

"Si," le dijo, su voz titubeante.

"Oh," susurró él, y después se alejó, con una sonrisa de lado.

"¡MAAAAALLLFOOOOYY!"

Y ella no pudo explicarse porque, su corazón se sentía con un pequeño dejo de desilusión.

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Estaban caminando, después de su séptimo juego, cuando Draco deslizó su mano en la de ella.

Ella lo miró confundida.

"Allá," le susurró.

Sus padres. Ella asintió, y se acerco a él.

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Draco y Hermione se rieron al tiempo que salían a trompicones de otra montaña rusa.

"¡Oh mira!" exclamó ella, "¡fotos!"

Ella lo jaló, mientras buscaban sus caras en las pantallas que cambiaban.

"¿Dónde estamos?" murmuró, moviendo su cabeza de un lado a otro.

"Ahí," le dijo Draco, apuntando a la pantalla del final.

Ella siguió su mirada.

"Disculpe," le preguntó a una empleada, "¿podemos ver esa foto?"

La mujer asintió, y la foto apareció en la pantalla enfrente de ellos.

Draco estalló en carcajadas.

"¿Qué es tan gracioso?" preguntó Hermione enfurruñada, aunque una sonrisa se dibujaba en sus labios.

"Tú—"jadeo, "¡tú cabello!"

"¡Había viento!" chilló.

"¡Parece una melena de león!" escupió entre risas.

La mujer en el mostrador, esperaba para ver si iban a comprar la foto, les sonrió dulcemente. El tipo de sonrisa que era comprensiva.

Hermione le sonrió tensamente, y golpeó a Draco en el estómago lo más fuerte que pudo.

"¡Pues, mira tu cara! ¡Y dijiste que no estabas asustado!"

Él se puso nervioso.

"¡AJÁ!" exclamo Hermione triunfante. "¡Hasta estabas gritando! ¡Mira!"

"¡No estaba gritando!"

"¡Si lo hacías!"

"¡Cómo si tú no!"

"¡Estaba de miedo!"

"¡EXACTO!"

"¡Entonces lo admites!" Hermione sonrió ampliamente. Se volvió hacia la mujer. "Nos llevaremos una, por favor."

Rebuscó dentro de su bolsa para encontrar el dinero, pero Draco se le adelantó. Al tiempo que se inclinaba y le susurraba en la oreja. "Buena idea."

"¿Por?" le preguntó, realmente no sabía a que se refería.

"¿No estabas comprando una para que mis padres la vieran?"

Ella hizo una pausa. La idea… muy rara… no se le había ocurrido.

"Espera mientras te la imprimen," continuo el joven, "voy al baño rápidamente."

Ella asintió tontamente.

¿Por qué no se le había ocurrido a ella?

Llamó a la mujer.

"Que sea dos por favor," le dijo, dándole el dinero a la empleada.

Ella sólo quería una copia para ella misma. Esa había sido su intención.


¡Bien! Fue un capítulo largo en comparación con otros. Ahora bien… habrá una parte III en el mundo muggle. Este fue un acercamiento a la relación entre Draco y Hermione. Creo que fue muy dulce.

Ya vendrá más… en… el siguiente capítulo. Lo prometo :). No muy elaborado y emocionando. Solo para desarrollarlo.

Entonces… ¿CÓMO ESTUVO? DEJEN REVIEEEEEEEEW!

Lamento la tardanza. Jeje pero es que anduve (y sigo) muy ocupada esta semana. Espero que disfruten este cap. Tratare de actualizar pronto.

Dejen comentarioooos!! Si les gusta o no!! Todo es bienvenido :)