Nos encontrábamos al borde de la ruta, sentados en la parada del Poke-Bus esperándolo, tocando canciones para pasar el tiempo, nuestros pokemon descansaban sobre el pasto excepto Charmander quien no paraba de lanzar fuego y correr por todos lados, era el típico hiperactivo que no hacía caso a su entrenador, apenas lo tenía hace 1 día y ya no sabía qué hacer con él. Al cabo de un tiempo una camioneta que pasaba por ahí se detuvo frente a nosotros

-Ey chicos, ¿van a algún lado? Tenemos espacio allí atrás!- dijo el conductor, quien nos señalaba la caja del vehículo

-En realidad estábamos esperando el Poke-Bus, vamos a Pueblo Lambad- le contesto Tobías

-Genial, nosotros vamos justamente para ahí, hoy empieza el Festival de Lambad-

-¿Festival de Lambad?- Preguntamos al unísono

-Se celebra todos los años, la ciudad es una fiesta las 24 horas durante este fin de semana, hay torneos, bailes, concursos y muchas cosas más- dijo una chica que estaba en la Caja de la camioneta, a la par había otra muchacha, pelo corto, se me hacia conocida.

-Bueno que esperan, suban que es gratis!- Nos subimos atrás, pues el vehículo tenía solo 2 asientos y el del acompañante estaba lleno de mochilas y otras cosas para el viaje.

-Hola, yo soy Lisa y ella es mi amiga Rita- dijo la chica rubia que nos había contado de que se trataba el festival.

-Un gusto, soy Marco- les dije saludándolas a las dos con un beso en la mejilla

-Hola yo soy Tobías- hizo lo mismo que yo

-Marco! Claro, yo a ti te conozco, tú eres el que ayudo a mi hermanito en la ruta- me dijo Rita, mostrándome una sonrisa

-Es cierto, ya me parecía que a esos ojos miel los había visto alguna vez- le dije otra vez sin pensar, que tontería había dicho, estaba esperando que me diga algo y se me ocurrió que se lo había tomado mal, pero simplemente sonrió de nuevo.

-No sabía que habíamos recogido un héroe en la ruta!- dijo simpáticamente Lisa

-Bueno no fue para tanto, simplemente luche por él porque no me parecía justo lo que estaba pasando-

-Sí, mi hermanito me conto todo, cuando agarre a ese que lo obligo a luchar le voy a hacer la vida imposible!- Solté una carcajada y mire a mi amigo – No te rías que es cierto, cuando lo agarre va a ver- repitió

-No, lo que pasa es que…- no pude seguir por la risa

-Fui yo quien lo quiso obligar, disculpa…- Tobías se confeso

-JAJAJAJA- nos reímos todos

-Es una larga historia- Le contamos como había sido, hablamos hasta llegar al Pueblo.

El lugar estaba repleto de personas, parece que venían de toda la región a esta gran celebración

-Bueno, llegamos, por favor muchachos ayúdenme a bajar las cosas- nos pidió el conductor

-Oye, como era tu nombre?- le preguntamos

-A cierto, no nos presentamos, me llamo Leo- nosotros hicimos lo mismo y llevamos las cosas a una casa.

-Esta es mi casa de fin de semana, si quieren se pueden quedar, hay lugar de sobra- hablo dirigiéndose a nosotros

-No te queremos causar más problemas, muchas gracias- le conteste con amabilidad

-En serio muchachos, las chicas usan la habitación de huéspedes que es más grande, yo uso la de mis padres y ustedes van a la mía y de mis hermanos- insistió Leo

-Gracias, nos quedaremos- acepto Tobías sin consultarme, pero daba igual, yo también quería, así no tendría que pagar un hotel, además me sentía a gusto con ellos.

Ya llegada la noche estábamos esperando que Lisa termine de arreglarse para salir todos juntos al festival, Tobías y Leo conversaban acerca del torneo pokemon que se iba a realizar dentro de un par de horas, y yo sentado en el sillón a la par de Rita trataba de calmar a Charmander que no se despegaba de ella.

-Charmander no seas pesado, no molestes a Rita, o me haces caso o te meto en la pokeball toda la noche- lo amenacé pero él ni siquiera me escuchó, como siempre.

-No me molesta, es tan lindo- ella lo defendía y abrazaba a lo que el pokemon aprovechaba para refregar su cara en ella.

-No sirves amigo- le dije a mi pequeño dragón de fuego mientras tomaba mi guitarra y la afinaba, note como Rita me miraba y me puse algo nervioso –Eh… ¿te pasa algo? ¿Tengo algo en la cara?-

-¿Podrías tocarme alguna canción?- yo no quería, estuve a punto de mentirle que nunca le había tocado una canción a una mujer por poner cualquier excusa, pero me quede sin palabras y mi cara se tornaba roja, ella lo noto y trato de suavizar la situación –Lo siento no te quise poner nervioso si no quieres no lo hagas- pero sin decirle nada empecé a arpegiar una dulce melodía, Charmander escupió fuego y meneo la cabeza simulando el típico gesto de un fan con un encendedor en la mano cuando suena una canción romántica, me aguante la risa, y le cante lo que quedaba del tema mirándola fijamente pero sin prestar atención pues estaba perdido en las notas y acordes.

-¡Ya estoy lista!- No pude terminar pues cierta chica interrumpió, aunque un poco me salvo, no quería saber que le había parecido mi interpretación.

-Bueno vamos- Rita me tomo de la mano y me llevo afuera de la casa donde estaban todos – ¿No vas a participar en el torneo verdad?- me pregunto a lo que yo le respondí negativamente – Pues entonces vamos a bailar- sin soltarme aun de la mano nos fuimos.

Estuvimos horas bailando hasta que apareció Lisa, otra vez interrumpiendo.

-¿Me la prestas un segundo?- me dijo la típica frase, yo la verdad estaba un poco cansado, además esperaba algo más y solo bailamos, así que sin decir nada la deje ir y me fui directo a ver el torneo, quizás llegaba a tiempo para la batalla de Leo o Tobías.

-Ese gordito de ahí no tiene chances, el otro es muy guapo- escuche un comentario, efectivamente había llegado a la pelea y que casualidad, se enfrentaban mis dos amigos, destino diría yo – Dios mío, que pelee sin camisa!- las niñas estabas locas por Leo, era alto, rubio y de cuerpo trabajado en gimnasio, pero eso que tenía que ver con su habilidad con los pokemon? Bueno son mujeres pensé.

-¡Bieeeeenvenidos todos a los cuartos de final del Torneo del Festivaaal! Recuerden que el ganador se llevara el grandioso premio de un besoo de nuestra top model y entrenadora estrella Kristel! Y por supuesto la pequeña suma de $10.000!- pues tendría que haber participado, más que nada por el dinero, pero obviamente también quería el beso de la mujer más hermosa y talentosa de toda la región.

-¡Machop yo te elijo!- era la primera vez que veía a los pokemon de Leo, sin dudas este parecía fuerte

-¡ve Linoone! Usa ataque rápido- estaba claro que Tobías iba a sacar a su fiel compañero en primer lugar

-Esquívalo y golpe karate- ni uno ni otro, los 2 pokemon salieron ilesos pues se esquivaron mutuamente

-Linoone corre y esquívalo hasta que se canse- esa táctica la había usado yo contra él

-Tranquilízate y enfócate, no le sigas el juego- al parecer Machop y Leo se entendían muy bien, acato las ordenes y espero el momento justo para reaccionar – Ahora Machop golpe karate de nuevo!- en el preciso momento en que Linoone se detuvo y paro de correr Machop le encestó un golpe que lo dejo casi inconsciente

-Linoone Golpe cabeza ahora!- el pokemon un poco resentido por el golpe recibido dio un salto y se preparo para atacar

-Haz lo mismo amigo, golpe cabeza!- Machop también dio un salto y chocaron frente a frente, sin embargo solo uno termino de pie

-Bien hecho Machop, eres el mejor!- abrazo a su victorioso pokemon, era un autentico cabeza dura

-Lo hiciste bien Linoone, Pichu confío en ti- dijo guardando uno y mandando al otro

-Puedes seguir peleando?- le pregunto el rubio a su pokemon a lo que este le hizo un gesto de aprobación

-Pichu Impactrueno a Machop!- Tobías se quedo señalando a Machop pero su pokemon simplemente no le hizo caso y decidió sentarse en vez de pelear – ¿Qué haces? Vamos no me hagas esto ahora…- la gente se comenzó a reír por la actitud del pokemon

-Espera, no ataques, parece que no va a moverse- le ordeno Leo

-Pichu pelea, por favor!- Tobías no sabía cómo convencerlo

-Lo siento pero tengo que darle por ganada la pelea a Leo- le dijo el presentador a mi amigo

No pude evitar soltar una leve carcajada, pues me imaginaba a Charmander desobedeciéndome en medio de una batalla. Di una vuelta buscando a Rita, quería terminar bien la noche y que mejor que con ella, pero para mi sorpresa la vi con Lisa y dos chicos, como en una cita doble. Siendo sincero no es que me haya caído mal verla con otro, después de todo recién la había conocido pero tampoco me hacía ninguna gracia, me fui directo a la barra con la escusa de quedarme un rato más, me senté allí y me quede pensando en muchas cosas, en lo que había vivido en tan pocos días, en Tobías, en mis pokemon, en el señor Magaldi y su hija, en mi familia… hasta que alguien me saco de los pensamientos

-Hola, ¿qué vas a pedir?- escuche una dulce voz pero estaba tan distraído que en vez de mirarle la cara le mire el escote – Eh disculpa, una cerveza por favor-

-¿Qué pasa, mal de amores?- me pregunto mientras se daba vuelta a buscar lo que le pedí

- ¿Soy más interesante si te digo que si?- le respondí y no pude evitar mirar su cuerpo de espalda, su cabello castaño le llegaba hasta casi la cintura, y mi mirada bajaba cada vez más hasta que giró y mis ojos no pudieron hacer otra cosa que contemplar su bello rostro

-No, déjame adivinar perdiste en el torneo, eso paso- se sentó del otro lado del mostrador y charlamos

-Otra vez erraste, ¿le haces esas preguntas a todos tus clientes?-

-Solamente a los que veo tristes-

-¿Tan mal me veo?, solamente estoy cansado- hice una pausa y termine de beber la cerveza.

-¡Puta tráeme mas cerveza para todos aquí!- La violenta frase salió de un tipo que estaba sentado en una mesa cercana

-Sí, ya voy- contesto la chica del bar, paso de estar alegre y a hacer preguntas a estar cabizbaja y cortante

-¿Puta? ¿Quien se cree para llamarte así?- le dije mirando con enojo al viejo de la mesa

-Descuida está todo bien- me contesto nerviosa mientras llevaba las cervezas

-Porque demoraste tanto, me lo haces de gusto, ¿no?- el tipo empezó a golpearle y tocarla pues ella no hacía nada, solo se limito a cerrar los ojos como esperando eso

No podía creer lo que me pasaba, otra vez tenía que elegir, si hacer algo o no, no quería ser el héroe pero me molestaban las injusticias, yo no sabía lo que pasaba pero podía sentir que ella no se podía defender, se me vino a la mente la chica del bosque, ¿porqué a mi? Me pregunté y actué sin pensarlo más

-Hey viejo, ¿qué haces? ya déjala-

-Jajaja que dices niño? Ella me pertenece y hago lo que se me plazca- el hombre la manoseo aun mas cuando llame su atención –¿Otra vez haciendo amiguitos en la barra, perra? Te voy a tener que dar tu merecido esta noche- le dio una fuerte palmada en el culo

-¿Te pertenece? Deja de tocarla viejo verde- disimulaba mi nerviosismo, sabía que esto no iba a terminar bien

-No te metas, no pasa nada- me dijo secamente y con voz entrecortada la castaña

-Que no me meta? Este tipo no te puede tratar así!-

-Ya me cansaste idiota- Se levanto y la empujo hacia la barra para sacar de su cinturón una pokeball- Mis pokemon te van a dar una lección-

Me puse en guardia rápidamente, odiaba las peleas pokemon, pero ya me había metido otra vez en problemas y tenía que resolverlos de esa manera.