MIL MIL MIL GRACIAS A TODAS LAS QUE DEJAN REVIEW!!! Me hacen el día!!

Se que me he tardado un poco, pero la escuela no me deja ni respirar… y pues… en donde vivo se celebra el Carnaval y no pude dejar de ir!! Juro que lo intente pero la fiesta fue mas poderosa que yo jeje XD

En fin… aquí les traigo otro cap, se que es corto! Así que tratare de actualizar pronto… (lo prometo) aunque tenga exámenes.

Les mando un besooo!! Y sigan dejando reviews!

=)

Este cap se lo dedico a Pabaji, gracias por decir que eres mi fan! Jajajaja me hiciste el dia con tu review! =D

El Zoológico – El Mundo Muggle Parte III

"¡Draco!" lo llamó Narcissa, sus manos agitándose en el aire.

Draco y Hermione caminaron hacia donde se encontraba la mujer; bajaban riéndose de otra montaña rusa, al tiempo que trataban de recuperar el aliento.

"Estás sucio," comentó Lucius, al tiempo que los chicos se detenían ante ellos. Su rostro se contorsiono, como si algo pútrido estuviera frente a él. "Y hueles como un muggle."

Hermione se puso seria, su buen humor arruinado. "Que novedad," dijo ácidamente. "Considerando que estamos en el mundo muggle, en un parque de atracciones muggle que esta lleno de muggles, ¿quién lo habría imaginado?"

"No me hables así jovencita," la reprendió Lucius, poniéndose rígido al tiempo que se jalaba su capa para esconder la ropa muggle que Hermione lo había obligado a usar debajo.

"Y está usando ropa muggle."

"No por gusto."

Hermione lo ignoró. "Bueno, veo que mi agua, contaminada con mi aterrador origen muggle, no lo ha matado aún," comentó petulante.

"Desgraciadamente para ti," le respondió.

Hermione abrió la boca para responder, pero Narcissa se le adelantó.

"¡LOU!" soltó con un grito ahogado. "Ella salvó tu vida."

"No precisamente mi vida," se defendió.

"Lou… discúlpate." Narcissa le guiño el ojo a Hermione.

"Ni en sueños," contestó el hombre, asqueado por la idea.

"Lou…"

"¡NO!"

Ella frunció el ceño. "Lou."

"Cissy no seas así."

"—"

"No me obligues a hacer esto."

"—"

Hermione se rió por lo bajo.

"Por favor"

"—"

"¡Es humillante!"

Lucius se encogió ante la mirada asesina de su esposa. Lentamente, volteó su cabeza hacia Draco, rehusándose a mirar a Hermione. "Disculpa," masticó.

"Apuesto a que decir eso lo mato," le susurró Hermione a Draco, antes de asentirle a Lucius y sonreírle ampliamente a Narcissa.

Narcissa tomo aquello como una invitación para continuar. Ignoró a su enfurruñado marido y se apretujo entre Draco y Hermione. Los jaló para que se hicieran a un lado.

"¿Madre, que estás haciendo?"

"Silencio niño," lo reprendió. "¿Quieren saber un secreto?" les susurró de manera conspiradora.

Hermione se inclino y jaló a Draco también. "Claro que sí." Draco notó, que los ojos de la joven brillaban cuando estaba divertida.

"Lucius no quiere que sepan," dijo Narcissa, "¡pero fuimos a una de esos artilugios de muerte de los que nos hablaste Hermione!"

"¿Se subieron?" preguntó Draco. Hizo una pausa. "¿Ambos?"

"¡Oh si!" gorjeo Narcissa.

"Ambos así de… tu y… ¿padre?" repitió incrédulo.

"¡Si, si, si! ¡Fue fabuloso! Tu padre no quedaba satisfecho. ¡La emoción! ¡La velocidad!"

"¿Quieres decir que Lucius se subió a una montaña rusa? ¿Con los asientos apestosos, húmedos por el sudor?" preguntó Hermione, entrecerrando los ojos al ver la montaña rusa que señalaba Narcissa.

"¿Estás bromeando verdad?" apuntó Draco.

"Oh bien, claro que se indigno cuando lo obligue a sentarse. Montó una escena. Fue muy vergonzoso. Pero al final, solo quería subirse otra y otra vez."

"No puede ser."

Narcissa rió felizmente, satisfecha de ver que Draco y Hermione mostraban interés. "¡Simplemente tenemos que hacer esto de nuevo algún día Hermione! Nunca había visto a Lou tan feliz antes."

Hermione forzó una sonrisa y miro a Lucius, quien los observaba con una expresión de repulsión en el rostro. "No se ve muy feliz," comentó la chica.

"¡Oh, así es como se ve siempre!" rió Narcissa.

"Ah, eso es… bueno saberlo."

"Esta muy contento, simplemente no quiere que ustedes lo sepan."

"Pero madre, padre no pude estar contento."

"¿No puede?" Narcissa rebusco dentro de su bolso y saco una foto.

Hermione le quito la foto de la mano y la sostuvo para que Draco y ella pudieran verla. La foto era de dos personas en la montaña rusa, su igualmente largo y rubio cabello volaba, golpeando a las personas detrás. Estaban tomados de la mano, ambos sonriendo y gritando en una forma que solo los juegos extremos pueden provocar.

Hermione se quedo con la boca abierta. Observándola de cerca, se dio cuenta de que eran Lucius y Narcissa.

"En mis dieciocho años de vida, nunca había visto a mi padre sonreír," le susurró Draco a Hermione. "Esto es algo aterrador."

Hermione asintió muda. "Parecen gemelos. Eso si es aterrador."

Draco casi rió. Casi. Pero Lucius se acercaba a donde estaban ellos.

"¿De qué están hablando?" preguntó, su voz arrogante como siempre.

"Oh, nada Lou, solo de cómo querías preguntarle a Hermione si alguna de esas personas que hacen 'hot dogs' se podía contratar para la mansión," contesto su mujer, haciendo el ademán de las comillas en el aire cuando dijo hot dogs.

"¡No le iba a preguntar!" gritó el hombre, disgustado. "No se supone que ella supiera," le dijo a Narcissa con urgencia.

"¿Ups?"

Hermione rió. "¿Así que le gustaron los hot dogs Lucius?"

"No," respondió inmediatamente.

Draco se incorporó al círculo. "Que mal," comentó despreocupado, "por que Hermione hace hot dogs increíbles."

Hermione sonrió orgullosa.

Lucius se veía alicaído. "¿De verdad?" preguntó.

"Oh, los mejores," le aseguró Draco.

"¡Eso es perfecto querida!" exclamó Narcissa, "¡entonces podrás hacer unos para Lou!"

"Oh, pero Narcissa," Hermione sonrió fríamente, muy al estilo Slytherin, "a él no le gustan."

"¡Pero si le gustan! Él me dijo que eran incluso más ricos que un—"

"¡Ya es suficiente Cissy!"

La mujer se giró hacia él. "¡Creí que habías dicho que te encantaban!"

"Bueno." Hermione pretendió considerarlo. "Si me pide que los haga… de una forma gentil… creo que podría hacerlos."

Lucius suprimió un gruñido. "Nunca me denigraría de ese modo."

"La oferta seguirá en pie," Hermione se encogió de hombros. "Como sea, vamos, todavía quiero mostrarles un lugar más antes de que nos vayamos."

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"Antes de que entremos, Lucius, te sugiero que te quites la capa."

"¿Acabas de decir que me quite la ropa?" pregunto indignado, "que clase de absurda—"

"Capa. Ella dijo capa," aclaró Draco, quien envolvió con su brazo la cintura de Hermione. Acostumbrada ya a su tacto, casi no se tenso.

"Oh." Lucius hizo una pausa. "Mi capa es un signo de mi autoridad. Un signo de mi estatus. No puedo simplemente—"

"Es un signo de su arrogancia… que va a quedar arruinada," le interrumpió Hermione. Caminaron unos minutos mas hasta que llegaron a la entrada.

Y supieron que estaban cerca porque…

"¿Qué es este olor?"

"Huele como a… no…" los ojos de Draco se abrieron como platos.

Y finalmente, el zoológico apareció ante ellos. En toda su… gloria animal.

"Si quisieras llamar a alguien animal Lucius, entonces estos pequeños amigos no se ofenderán eso te lo aseguro."

"No voy a entrar ahí," Draco le siseó a Hermione.

"Oh si lo harás," replicó la joven, "todos lo haremos."

"Yo definitivamente no—" pero la protesta de Lucius fue acallada cuando Hermione lo empujo por las rejas. "¡Pise popo!" gritó.

"Oh Merlín, ese olor," chilló Narcissa, su cara descomponiéndose en una mueca de asco.

"¿Exijo saber que son estás cosas?" gritó Lucius. Los ojos inocentes, redondos y brillantes de varias de las criaturas se giraron hacia el ruido.

"Llamas a las personas animales, pero no puedes reconocer a uno cuando lo ves," se burló Hermione, "típico."

"¡Ya sé que son animales! ¿Pero que están haciendo?"

"Bueno, parece que ese esta mordiendo tu capa LouLou, querido."

Lucius hizo un ruido, que sonó mas como a un chillido extraño, y jaló su capa, tirando al pobre y pequeño conejito.

"¡MI CAPA!"

"Ahora es realmente un símbolo de tu estatus," se rió Hermione.

Draco se tapo la nariz con las manos. "Por Merlín Hermione."

Hermione camino hacia un lado, puso cincuenta centavos en la máquina que se encontraba ahí, y recogió la lluvia de croquetitas que salieron de la boquilla.

"Unas para ti," le dijo, al tiempo que enérgicamente tomaba la mano de Draco y la llenaba con la comida.

"Unas para ti Narcissa," le dijo la joven, al tiempo que Narcissa se estremecía.

"Y por último, unas para ti," dijo, caminando hacia Lucius. Desafortunadamente para él, no abrió su puño y Hermione

accidentalmente dejo caer el resto de las croquetas en el suelo a su alrededor.

La chica brincó hacia un lado al tiempo que todos los animales de todo tipo corrían por la comida: cochinitos, cabras, conejos, pollitos, borregos y ovejas eran solo algunos de los animales más pequeños. Y luego estaban los grandes que iban en estampida, las llamas, los burros y los ponnys.

Lucius pidió ayuda, pero nadie quiso acercarse a la turba de animales.

Sus brazos se agitaban en el aire, su voz ahogada por los aullidos y chillidos de los animales, acompañado por la expresión de horror en su rostro.

Hermione se rió al tiempo que un pony lamía a Lucius, la saliva pegajosa resbalando por todo el cuerpo del hombre, quien se veía completamente… Hermione no podía explicar como.

Era una mezcla de miedo, tristeza, enojo, y repulsión. Pero más que nada, miedo.

Lucius parecía a punto de llorar.

Al igual que Narcissa y Draco. Pero de risa.

Lucius estaba en realidad temblando.

Finalmente, los cuidadores del zoo se acercaron para apartar a los animales, dejando sólo unos cuantos en la presencia de Lucius.

Uno de los cuales, era un cochinito, que continuo frotándose contra su pierna.

Lucius lo pateó.

El cochinito bramó, un ruido del fondo de su garganta que era ligeramente aterrador, y después continuo con su gesto de afecto.

El hombre volvió a patearlo.

Y ocurrió lo mismo.

Y otra vez.

Lucius se rindió, con una mano se tapo la nariz, mientras que con la otra tomo del suelo un poco de las croquetas que quedaban y alimento al animal.

La… cosa… no era tan mala después de todo. Un poco olorosa, pero algo… linda.

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Esa noche, regresaron a la mansión cinco en lugar de cuatro. Y al tiempo que entraban al vestíbulo, Lucius se arrodillo para liberar al pequeño e inquieto cochinito de sus brazos.

"Bienvenido a casa… Bob."

Bob, el cochinito.


Review! ¡¿Qué les pareció?!

Por cierto, para la que guste, le recomiendo el fic llamado "Lágrimas de Serpiente" por Learilla. Es un Dramione… con un Draco algo oscuro y diferente, pero vale la pena.

Besitos!!

Lola