¡Estoy super feliz de que les gustará el capítulo anterior!
Jajaja, las respuestas a Bob fueron increíbles. Creo que me he enamorado de Bob, pero lamento decirles, que jugará un rol menor :(
¡Te quiero Bob! :3
Los reviews estuvieron igualmente increíbles. Me hizo sentir super emocionada ver mi mail con reviews y alertas.
¡SON GENIALES! ¡LAS AMO!
:)
Extraños en la noche
Ella realmente no podía llamarlo blanco. Era más bien un color claro.
Hermione entrecerró los ojos, revolviéndose en la cama para aliviar la tensión en su cuello.
Definitivamente no era beige.
Color hueso, decidió finalmente después de varios minutos de minuciosa deliberación.
Quito la vista del techo color hueso y la dirigió a los ventanales que daban al balcón. El negro profundo de la noche que los cubría, tan frío y tenebroso, se parecía al silencio que la envolvía dentro de esa habitación.
Observo ambas cosas: el cielo y el techo, y se dio cuenta del enorme contraste entre ambos colores.
Negro y hueso.
Bostezó sonoramente, sólo para caer en la cuenta de que el hombre durmiendo junto a ella probablemente estaba, bueno… durmiendo.
"¿Granger?" le preguntó una voz profunda, sobresaltada.
La clara voz del joven lo hacia sonar extrañamente despierto.
"Perdón," se disculpo silenciosamente, "¿te desperté?"
"No." La respuesta fue inmediata. Hubo una pausa, antes de que el preguntará quedamente, "¿estás tú despierta?"
Hermione puso los ojos en blanco, aunque sabía que él no podría verlo en la oscuridad. "¿Qué pregunta más estú—"
De pronto, la pequeña lámpara junto a Draco se encendió. Hermione maldijo, momentáneamente cegada por el inesperado ataque de luz. "¿Qué demonios?" murmuró molesta.
El chico se volvió hacia ella, dándole la espalda a la lámpara. "Disculpa," le dijo. "Lo olvide."
"Como si realmente pudiera creerte," masculló Hermione, tallándose los ojos.
Draco rió cansadamente. "Valía la pena intentarlo."
"Bien, ahora nunca podré irme a dormir," gruño Hermione. "Y mañana despertaré con ojeras."
"Eso siempre es atractivo. No me eches la culpa, de todas formas no ibas a dormir," señalo Draco, encogiéndose de hombros, con los ojos aún cerrados.
"¿Cómo puedes saberlo?" lo retó, jalando la sábana para cubrir su cara de la brillante luz.
"Porque yo no podía."
Hermione espero que dijera algo más, pero no lo hizo. Hizo una pausa para considerar. "Eso no significa nada."
"¿Ibas a dormir?" le preguntó él.
Ella se encogió de hombros.
"Tal vez."
Hubo silencio.
"Ok, tal vez no. No lo sé. Es sólo que no me siento adormilada." Se rió Hermione alzando la vista. "Oh," dijo sorprendida, "tú techo es blanco."
Draco abrió uno de sus ojos, y le hecho una ojeada a la chica junto a él. "Algunas veces no logro entenderte."
Hermione cerró sus ojos, empujando la sábana hacia abajo. La lámpara formaba una sombra que la cubría, y Draco pensó que se veía muy serena y tranquila.
Él nunca pensó que ella pensaba lo mismo de él.
"Yo no creo que alguna vez te halla entendido a ti, Draco," le dijo suavemente.
"Entonces creo que somos extraños."
"Así que estoy durmiendo con un extraño. Bueno, eso si que es tranquilizador," se rió Hermione. Volvió los ojos para mirarlo de frente, y dejo que sus ojos viajaran a través de sus elegantes rasgos.
"Hola ahí extraña," sonrió Draco, sus adormilados ojos abriéndose ligeramente.
"Hola."
La joven sacó la mano de debajo de la almohada y la extendió para que él la estrechara.
Draco se rió de ella, pero aun así hizo lo que le pedía. El contacto con su piel provoco un frenesí en su cuerpo. Ella retiro la mano rápidamente, como si se hubiese quemado.
Hermione flaqueó por un instante, para después recuperar el control. "Así que mmm…" comenzó insegura, "cuéntame algo sobre ti."
"¿Por qué?" la cuestionó él, cerrando los ojos nuevamente.
"Porqué deberíamos al menos llegar a conocernos mejor. Ya que somos unos extraños y todo eso," explicó Hermione.
La verdad era que sentía que no sabía lo suficiente de él, y realmente quería saber más. La desconcertaba. Ella era una persona de hechos. A ella le gustaba… saber. Y ella no sabía nada de Draco. Él era un enigma para ella.
"Oh, por sí… ¡mis padres quisieran preguntarte algo sobre mí!" Trato de explicar él, adivinando sus intenciones sólo parcialmente.
Pero eso era suficiente para ella. "Si, seguro."
"Bueno, estuve en Slytherin," le dijo.
Hermione arrugo la nariz. "Sería de más utilidad si me dijeras algo que yo no sepa. Así como… ¿tienes un segundo nombre?"
"¡Sí pero no voy a decírtelo!"
"¡Pero Draco!" se rió Hermione, "yo soy tu novia."
El chico entornó los ojos, pero seguía sin mirarla a los ojos, a pesar de que ella buscaba su mirada. "Es vergonzoso."
"Como si Draco no fuera suficientemente ridículo," bufó la chica.
"¡Oye!"
"¡Estoy bromeando!" Hermione sintió como el calor le subía a las mejillas, al tiempo que se sonrojaba. "Realmente me gusta Draco. Nunca lo cambiaria por algo como… Dray… o Drake."
Draco se estremeció. Drake era un recordatorio muy familiar de su realidad. Hermione no lo noto y continúo con la plática. "Oh, no me digas que es algo como Lucius por favor."
"¿Por qué sería ese?" dijo el chico con disgusto.
"Nunca he entendido a vuestro tipo, los que se casan entre familiares y le ponen sus nombres a sus hijos, sólo para confundir al resto de la familia."
"Podría ofenderme por ese comentario," Draco se rió, "si no fuera ligeramente cierto. Yo tampoco lo entiendo."
"¿Es por eso que me necesitas?" le preguntó Hermione curiosa, "¿porque tu padre quiere que te cases con alguien de otra familia sangrepura?"
"No es nada parecido. ¿Conoces a Stephanie?"
Hermione asintió.
"Bueno, ella es americana." Lo dijo como si eso lo explicará todo.
No lo hizo, ya que Hermione lo miraba completamente confundida.
"A mis padres no les gustan los americanos. Los odian," le explicó.
"Así que, tu quieres que me odien lo suficiente para que acepten a cualquiera después de mi," concluyo.
El chico asintió brevemente.
"Oh." Hermione hizo una pausa. "Que plan tan estúpido," murmuro por lo bajo.
"Es lo mismo que yo dije," dijo Draco arrastrando las palabras. Prosiguió. "Así que… ¿cuál es tu color favorito?"
---
Paso casi una hora para que se quedaran sin tema de conversación. Y para ese momento, Draco creía que sabía todo lo que se podía saber de la chica recostada junto a él. Todo.
Era algo extraño.
"Bueno, ¿qué te tiene despierta tan noche?" le preguntó finalmente.
Hermione suspiro alegre, recordando los eventos del día. "Creo que mi mente aún sigue con la adrenalina de la tarde. No me divertía tanto—"
"Desde que eras una niña," completó Draco.
Ella asintió. "Las montañas rusas, los juegos. Me divertí mucho contigo hoy, Draco."
"Yo también."
"¿Te divertiste?" no pudo resistir la urgencia de preguntarlo.
Draco puso los ojos en blanco. "Si, el odioso y huraño hombre se divirtió. ¿Bien? ¿Qué tienes que decir al respecto?"
Hermione se rió quedamente. "Bueno pues… estoy muy contenta. Disculpa que el plan no haya salido según lo que acordamos."
"Nada va de acuerdo con mis padres nunca," se encogió de hombros. Lo decía de un modo tranquilizador, "no es un problema."
"Creo que me agradan. Sin importar lo fastidioso que Lucius, o más bien… Lou," soltó una risita, "pueda ser."
"Oh, no te hagas la suave conmigo Granger."
"¡Pero se trajo a Bob a casa!" se defendió Hermione.
"Aún sigo sin creer que se trajo al cerdo a casa. Esa criatura sucia y desagradable. Y no solo eso, va y lo llama Bob. ¿Por qué llamarías a un cerdo con el nombre de una persona?"
"¡Aunque el cerdito esta bien mono! ¡Hace oink!"
"Creí que los cerdos en general hacían oink," comentó Draco aburrido.
"No eres gracioso. ¿Qué tiene de malo Bob?"
"Bob es algo… tan típico. Bob. Tan… común," dijo con desdén.
"Aunque funciona bien para un cerdo. ¿Qué tan especial puede llegar a ser un nombre de mascota?"
"Al menos, debería ser un nombre Malfoy," dijo Draco.
Hermione podía ver la imagen de Bob en su mente, abrazado por Lucius. Esa imagen nunca la olvidaría. "Creo que me gustan tus padres."
"Si, creo que a mi también me gustan."
Eso sorprendió a Hermione, lo cual era evidente.
"Sabes Draco, eres como un camaleón," declaró.
"Y otra vez," se rió el joven, "no te comprendo."
"Continuas cambiando."
"¿Cambiando?"
"Un momento me estás gritando. Y al siguiente te estás riendo. En un rato pasas de ser grosero a gentil—"
"Un momento soy malo y al siguiente bueno."
"¡Exacto!"
"Lo superaremos," bromeó el chico.
Hermione sólo meneo la cabeza. Cerró los ojos y permitió que el confortable silencio la rodeara una vez más.
Pareció una eternidad antes de que Draco hablara de nuevo.
"Así que, ¿cuál es tu historia Granger?"
Hermione se acostó boca abajo, agitando toda la cama al tiempo que lo hacia. "¡Oye!" protesto Draco, al tiempo que su agradable posición se arruinaba.
La chica descanso la cabeza sobre sus manos mientras sus codos le servían de soporte. "¿Qué historia?"
"Diez mil galeones. ¿Para qué los necesitas tan desesperadamente?"
Lo consideró por un momento. "¿Podría ser tan simple como que soy avara y quiero el dinero?"
Draco también lo considero. "Nah," concluyó finalmente, "eres demasiado buena para eso. Además, esto es demasiado sufrimiento para ser por ambición. No eres… tú."
Hermione quería decir que esto realmente no era tan doloroso y horrible como imagino que iba a ser. Si, había los ocasionales momentos incómodos, y los constantes insultos, pero era algo… divertido.
En vez de eso dijo, "Y tú serías la persona adecuada para saber qué soy yo, y que no. Porque me conoces tan bien."
"Nadie tiene que conocerte bien para saber eso," propuso Draco. "Y además, después de nuestro…" ¿Cómo lo llaman los muggles? ¿Cómo lo llamaba Stephanie? "… encuentro profundo—"
"Ese no fue un encuentro profundo," interrumpió Hermione.
"Casi. ¿Entonces cual es la historia?"
"Erudstrass."
"¿La escuela?"
Hermione asintió de una manera muy entusiasta. Se dio la vuelta hasta llegar al extremo de la cama, observando a Draco. "¡No muchos han escuchado de ella!" exclamó. "Pero supongo que era obvio que tú supieras."
"Eso es realmente ambicioso," comentó Draco, su respeto hacia ella crecía un poquito. Y creía que lo sabía todo sobre ella. Tal vez era más complicada de lo que suponía.
"Ha sido mi sueño desde que supe la existencia de la escuela," suspiró, "pero siempre ha estado tan lejos de mi. Tan fuera de mi alcance."
Draco se maldijo a si mismo por las palabras que se escaparon de su boca. "No esta fuera de tu alcance Granger. Eres la chica más inteligente que conozco. Diablos, quizás más inteligente que cualquiera de ellos. Sólo no digas que yo dije eso."
"Gracias Draco, realmente quiero que suceda."
"¿Ya te aceptaron?"
"Se supone que debe llegarme pronto la carta."
"Serían unos tontos si no te dejarán entrar."
"No todos piensan así," Hermione frunció el ceño. "Soy muggle. A sus ojos, yo no merezco estar ahí."
"Te lo mereces más que cualquiera."
"Bueno, creo que no importa. Incluso si no entrara…"
"No tienes el dinero," Draco acertó. Ella asintió. "Y aquí es dónde yo entro, en mi brillante armadura y con mi valiente corcel trayendo conmigo un saco con 10,000 galeones."
"Esa es la idea."
"Bueno, como Austen dijo alguna vez, algo puede y debe pasar para interponer a un héroe en su camino."
Hermione bufó. "Honestamente, muy difícilmente puedo llamarte mi héroe. Más bien el diablo sonriéndome y tendiéndome la mano.
"Con los cuernos," le recordó Draco.
"Y ahora tengo el regalo perfecto para tú cumpleaños que se avecina. Un disfraz de diablo. Te queda perfecto.
"Oh, muy graciosa," Draco trato insatisfactoriamente de aguantarse la risa.
Hermione se le unió, deleitándose con el momento. Era extraño y al mismo tiempo… hablar con el parecía llenar su interior con ese relajante y feliz sentimiento. Le gustaba.
Las risas pronto se apagaron, y Draco prosiguió. "¿Pero sabes que si me gustaría?"
"¿Qué?" preguntó Hermione, decidida a seguirle la corriente.
"Galletas. Y leche."
"¿Ahorita?"
"Claro."
"¿Realmente no puedes estar pensando en despertar a los elfos domésticos a esta hora para satisfacer tu deseo de galletas y leche, verdad?"
"Claro que no," replicó Draco.
---
Y así fue como Hermione se hallaba con su pijama, dirigiéndose a escondidas, hacia los fríos y vacíos pasillos de la Mansión Malfoy a las tres de la madrugada.
"¿Dónde esta tu sentido de aventura, Granger?" le preguntó Draco, quien obviamente estaba disfrutando de su momento James Bond.
"Atrás, donde estaban mis cálidas sabanas, en la cálida cama, en la cálida habitación—"
"Ok, ya casi llegamos."
Y en el siguiente instante, Hermione sintió un peso caer sobre sus hombros. Se giro abruptamente para encarar a Draco que se encontraba detrás de ella, casi tiro un jarrón de cristal.
"¡Cuidado!" aulló Draco.
Hermione sintió el objeto en sus hombros, y abrazó la calidez que le brindaba. Era su bata.
"Gracias," murmuro, oliendo sin querer el aroma almizclado y a madera que la había rodeado estos últimos días.
Pudo distinguir cuando se encogió de hombros a pesar de la oscuridad, después continuaron su camino.
Hermione ya no se quejo.
Finalmente, llegaron a las puertas de la cocina. Draco pego su cuerpo a la pared, poniendo un dedo sobre sus labios para indicar que hiciera silencio.
Lentamente miro a hurtadillas.
"Aquí hurón sexy, el camino esta despejado, conejita rosa. Repito, camino despejado. Cambio y fuera."
Se deslizó dentro de la habitación, tomo un puñado de galletas y salió nuevamente.
Hermione lo agarro por detrás de los hombros. "Primero, creí que habíamos acordado que serías hurón feo…"
"¡Pero no quiero ser feo!" siseó.
"—y yo no quiero ser rosa!"
"De acuerdo. ¿Y?"
"Y… estoy justo detrás de ti hurón feo."
"Buena forma de arruinarlo conejita rosa."
"Bueno—"
De repente, le tapó la boca con las manos. Ella lo miró con los ojos abiertos como platos, y señalo en dirección a la cocina con una inclinación de cabeza.
Escucharon atentamente.
Dentro, una voz aguda y chillona estaba murmurándose a sí misma.
"¡Moxie no puede hacer esto! ¡Moxie no puede!"
Elfo doméstico, articulo Draco con los labios, Hermione asintió.
"¡¿A que se refería el amo cuando pidió hot dogs?!Oh, Moxie va a ser castigada por esto. ¡¿Cómo le dirá Moxie al amo que no sabe?!"
Hermione tomó a Draco de la mano, invitándolo a una carrera silenciosa. Él la siguió, dejando galletas a su paso. Y cuando estaban lo suficientemente lejos, sus risas se mezclaron y unieron para escucharse por toda la mansión.
Este no es un capítulo tan humorístico, pero siento que era… necesario. ¿Les gusto? ¡Un encuentro profundo!
Nuevamente les agradezco mil los reviews!! De verdad eso me anima a trabajar más rápido, me emociona mucho traducir para ustedes!!
Les mando un beso a todas!
Lola ^^
