Aww… pocos intentos por adivinar que podía pasar…

Pero... mejor... ¡así nos quedamos en suspenso!

¡Yei! Ya llegamos a los 100 reviews ^^

¡Que bonito suena eso!

Mil gracias a todas! De vdd me encanta leer sus opiniones!

Les mando un besote!

Maldita desilusión

Hermione se levantó temprano el día siguiente. Demasiado temprano, de hecho, ya que el sol a penas brillaba, medio escondido tras el horizonte.

Una pequeña sonrisa se formo en su rostro, mientras imaginaba el día que le esperaba.

Se quedo en cama por un momento, escuchando los suaves ronquidos del hombre junto a ella. Pensó en despertarlo, pero decidió que sería un poco cruel levantar temprano a alguien en el día de su cumpleaños.

Aunque eventualmente, no pudo resistirlo más. Hermione se levanto en un hombro, y silenciosamente se inclino para susurrarle en el oído.

"¿Adivina que día es hoy?" le susurró, su respiración haciéndole cosquillas en las orejas.

"Mmghmmh," vino la incomprensible respuesta, al tiempo que su mano se desenterró de debajo de las sábanas y se agitaba salvajemente en el aire, como si intentara ahuyentar una mosca.

Hermione suspiró, sentándose. Coloco ambas manos en sus hombros y lo sacudió suavemente. "¡Vamos Draco!"

"Déjame en paz," murmuró, jalando su almohada de debajo de su cabeza para poder taparse las orejas.

"¡Deja de dormir!"

"¡Me gusta dormir!"

"Bueno, ¿y que tal esto?" le preguntó la chica.

"¿Qué tal qué?" masculló, lentamente adquiriendo más coherencia.

Hermione sonrió maliciosamente, sus ojos brillaban burlones, antes de arrancarle las sábanas del cuerpo de un jalón. "Esto," le dijo, riéndose ya que Draco sólo dormía en bóxers, ahora se encontraba temblando ante la pérdida de su tibia sábana.

"Maldita seas." Dijo ahora totalmente despierto.

"Yo también te quiero."

"Ajá. Aún así. Maldita seas."

Hermione sólo sonrió.

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"Aún no puedo creer que me levantaste un Domingo a las nueve de la mañana."

Hermione entornó los ojos. Aparentemente, olvido que Draco se levantaba normalmente hasta después de medio día los fines de semana. ¿Ups? "No fue sólo una mañana de domingo," se defendió. "¡Hoy es tu cumpleaños!"

"Un año más viejo y un año más cerca de la muerte."

Hermione, caminaba detrás de Draco, mientras se dirigían a las escaleras del primer piso. "¿Por qué estas siendo tan mórbido?"

"Ser mórbido es lo mío," Draco se encogió de hombros, al tiempo que Narcissa y Lucius aparecieron en su campo visual. El chico inmediatamente llevo sus manos a sus mejillas.

"¿Qué estas haciendo?" Pero Hermione a penas pudo terminar la oración antes de que Narcissa se acercara, sus manos haciendo un lado las de Draco y pellizcando sus mejillas. Al parecer bastante fuerte por el modo en que Draco estaba reaccionando. "No importa," murmuro para si.

"¡Oh Draco, cariño! ¡Un año más grande! ¡Tan guapo mi pequeño!" gorjeó felizmente Narcissa. "Diecinueve. Estoy tan orgullosa de ti."

"Gracias madre."

"¡Oh y finalmente una verdadera novia con quien celebrar este día tan especial!" continuo feliz. Hermione se sonrojo ligeramente, aunque quería ahogarse de risa.

Draco la miro pidiendo ayuda, y Hermione solo se encogió de hombros. Narcissa observo a su marido.

Él se aclaro la garganta. "Si, um… felicitaciones. Quiero decir… feliz cumpleaños." Y eso era todo, aparentemente, ya que Narcissa sonrió y siguió.

"Así que, ¿pasarás el día con mi hijo, no?"

Hermione asintió.

"Bien, entonces, los dejaremos ser después del desayuno."

"Madre, esta bien, yo se que te gusta pasar mis cumpleaños conmigo…"

Lucius meneó la cabeza, y respondió por su esposa. "Hemos tenido dieciocho cumpleaños para pasarlos contigo…" miro a Hermione, "podemos darnos el lujo de dejar a la Señorita Gra-Hermione tener uno."

Era gracioso que, ni siquiera había sido idea de Narcissa decir eso.

"Entonces… ¿qué me compraste?" le pregunto Draco, en el momento en que entraron a su habitación.

"Creí que los cumpleaños eran horribles, marcaban tu progreso hacia la muerte y por eso no debían ser apreciados," Hermione se rió.

"Eso es lo que dije… de los cumpleaños. Los regalos por otro lado…" dejo la oración al aire e hizo como que se frotaba las manos.

"Ah, claro," Hermione puso los ojos en blanco.

De cualquier forma, se dirigió a la cómoda y saco una caja plana y pequeña. Incrédulamente, él no parecía creérselo. Ella debió imaginar que él creería que sería una aguafiestas.

"¿Qué es?" le pregunto, con sincera emoción.

La joven le paso el regalo. "Es sólo la primera parte," se encogió de hombros, un poco avergonzada.

El joven rasgo la envoltura como un niño en Navidad, sus ojos brillaban con curiosidad y felicidad. ¿Qué no recibía regalos seguido? Aunque ahora que lo pensaba, no parecía que Narcissa y Lucius le hubiesen dado algo hoy.

Él pareció leerle la mente. "Mi familia no es muy afecta a los regalos y esas cosas."

Más pronto que tarde, la envoltura que Hermione cuidadosamente le había puesto, se hallaba en el suelo.

No lo hiciste!" exclamó Draco. "¡¿Te quedaste con una copia de esta?!" se rió al tiempo que colocaba el portarretratos en su escritorio de trabajo.

"¡No pude evitarlo!" se rió ella. "¡Mírate! ¡Es un momento Malfoy!"

"¿Un momento Malfoy?"

"Es una cosa muggle."

"¿Los muggles tiene una cosa nombrada con mi apellido?"

"¡Claro que no idiota!"

"¡Pero tu lo dijiste!"

"¡Draco!"

Él se rió. "Gracias. Realmente me gusta."

La chica dejo escapar un suspiro. "¿De verdad?" Ella no había estado muy segura. Él estaba tan acostumbrado a cosas y juguetes caros…

"Afirmativo," sonrió.

"Hay mas. Checa la parte trasera del portarretratos."

"¿Oh?" se dirigió al escritorio y volteo el regalo. Cierto, ahí se encontraba adherido un pequeño y blanco sobre. Lo abrió.

Al no recibir respuesta, Hermione dejo que sus miedos sacaran lo mejor de ella. "Oh, perdóname. Es que dijiste que querías ir otra vez, debí imaginar que no lo decías en serio pero te conseguí los boletos—no tienes que ir si no quieres," mascullo.

"Me encanta."

"¿Perdón?"

"Es perfecto."

"¿Lo es?"

"¡De todas formas lo iba a pedir otra vez! Me encantaron esos juegos."

Hermione sonrió. Los regalos de cumpleaños eran algo muy estresante.

"Y además, no sólo eso, si vamos a un… como se llama…"

"¿Parque de diversiones?"

"¡Sí eso! Si vamos a eso, ¡podría encontrarme con Stephanie ahí!"

La sonrisa de Hermione desapareció. Parecía que todo sucedía en cámara lenta. De repente todo se caía a pedazos. "¿Qué?" susurró ella, sorprendida. No comprendía.

"Bueno, podría ir contigo allá, y después… ya sabes, Stephanie podría vernos ahí. Y habrá tanta gente que para mis padres será imposible encontrarnos ahí, aunque quisieran. Claro, estaré de vuelta para la cena." Hizo una pausa, al ver su rostro. "¿Estás bien?"

Ella lo miró lentamente. Todo el tiempo que había hablado, parecía como un sueño. "Pensé—yo solo pensé…" no podía armar una oración. Cambió su rostro a una máscara de valentía. "Sí, estoy bien."

"¿Realmente no te importaría, verdad?" preguntó inseguro. "Vendré a casa después de la cena, eso esta claro, así que podremos abrir el resto de los regalos y esas cosas entonces. ¿No tenías nada planeado, verdad?"

"Pero…" Hermione se tambaleó. Pensó en todos sus planes. Pensó en como el parque de diversiones debió de haber sido algo entre ella y Draco. Pensó en como este día debió ser absolutamente perfecto. Y después… vio el rostro del chico. No necesito pensar. "No—" logró articular. Su boca se sentía seca y rasposa. "No, no me importaría."

Y esas fueron las falsas palabras que la condenaron.

---

Hermione había tratado de no mirar el reloj en toda la noche. Lo había intentado.

Tristemente, también había fallado.

Escucho la puerta abrirse y cerrarse. Levantó la mirada esperanzada de que fuera Draco.

"Blaise," exhalo la joven. Volvió a bajar la mirada.

El chico camino hacia ella. "¿Cómo estás?" le pregunto quedamente. Él sabía que ella había estado esperando esta noche. Él sabía, aunque Draco no lo hiciera, cuanto tiempo ella había planeado esa noche.

Hermione se encogió de hombros. "Bien," le dijo tristemente. Volvió a mirar el reloj. "Son las once." Él ya debería de haber llegado a casa para entonces.

Blaise asintió.

"Blaise," le dijo ella, "¿Las cenas puede durar hasta las once, verdad?"

Quería creer que si podían, pero tenía un presentimiento—uno muy fuerte— de que no iba a venir a casa. De que no iba a regresar.

Por favor Draco, rezó. Él había prometido que regresaría, para abrir el resto de sus regalos con ella.

Las palabras del moreno la condenaron. "No."

Y aún así, ella se negaba a creerlo. Él volvería. Quizás solo habían perdido la noción del tiempo en el parque.

Estrujó las manos alrededor de la caja que se hallaba en su regazo, tan cuidadosamente envuelta. Y con cada momento que pasaba, cada tic toc del reloj, sus esperanzas se hundían un poco más. Se coloco un mechón detrás de la oreja.

¿Por qué diablos le importaba? ¿Quién era él para ella?

Pero aún así, al mismo tiempo, a ella realmente le importaba.

"Hermione," le urgió Blaise. "Lo lamento."

Ella se inclino hacia sus brazos que la esperaban, hundiendo su cabeza en su hombro, resignándose a lo que era inminente. "Sabes, realmente quería que esta noche fuera perfecta."

"Lo sé," le susurró acariciándole el cabello. "Lo sé."

La joven sintió cuando una lágrima se escapaba de sus ojos. Solo una. Pero eso era suficiente.

"Ni siquiera se porque me importa, por que me preocupo."

"Entonces no lo hagas."

"¡Pero no puedo evitarlo!"

Él solo le abrazo aún más fuerte, una reacción natural.

"Blaise…" Hubo varios intentos por empezar. "¿Por qué no pudo simplemente decirme, no me esperes despierta, o, Voy a dormir y a pasar la noche con ella y no regresare a casa, o algo así? ¿Por qué tenía que decir que iba a regresar?"

"No lo sé," susurró, "Esta bien Hermione. Está bien." Y con eso, saco su varita, y volteó el reloj. "No mas de esto."

Ella asintió. Asintió, porque ella sabía, que él no iba a venir a casa esta noche.

Y el solo pensarlo la estaba matando.

"Ve a dormir," le sugirió finalmente.

No puedo, quiso decirle, porque tengo que seguir esperando.

Silencio, interrumpido únicamente por el constante mover de las agujas del reloj, fue lo único que se escucho por un rato.

Blaise no supo cuanto tiempo paso antes de que Hermione finalmente se separara de él. Pero él sabía de antemano que ella no se iba a dormir como le había sugerido. De todas formas, no había esperado que lo hiciera. La observo.

Suavemente, camino hacia la cómoda, y saco un rollo de pergamino.

Hermione lo observó por un momento, retándolo a que fuera una carta de rechazo. Eso le vendría como anillo al dedo a su día perfecto. Se giró para observar a Blaise. Él no era con quien ella quería compartir esto. Era con Draco. Pero aún así…

Lo llevo consigo, tomando lugar en la cama junto a él, y aún sin emitir sonido alguno, lo desenrollo.

Temblorosamente, leyó, "Felicitaciones—"

Y fue entonces, cuando realmente sintió las lágrimas salir de sus ojos. Porque, ¿como era posible, que en un momento en el que se suponía que debería ser la persona más feliz del mundo, sentía completamente lo opuesto? Porque, ¿como era posible que cuando finalmente había logrado alcanzar uno de los pasos más importantes hacia su sueño, sentía como si hubiera perdido?

"Maldito idiota," escuchó a Blaise susurrar. Pero todo era una mancha borrosa para ella.


¿Qué les pareció? Quería que este capítulo fuera grande… pero siento que no lo fue tanto…

Diablos.

Bueno, como sea.

¡Gracias por los reviews! Y ahora… ¿qué pasara con nuestra pobre Hermione?

Me encantaría saber que piensan! laY para las que no se han animadooo aprieten ese botoncito verde y diganmelo!

Besos

Lola