Nervios

-Perdona guapa, ¿llevas fuego?-preguntó Rachel Berry con una amplia sonrisa.

Quinn tardó más de cinco segundos en contestar. No supo por qué, pero sus cuerdas vocales parecieron verse afectadas por el choque producido ante tal sorpresa y no podía pronunciar palabra alguna aunque quisiera.

-Eh… Sí, creo-contestó nerviosa con el ceño fruncido por la situación que no parecía ser muy real.

-¿Te importaría?-Rachel tuvo que realizar un gesto con sus manos para que Quinn reaccionase y le prestara el encendedor.

-No, claro que no… Espere un segundo que lo busco en el bolso-sonrió histérica al no poder reaccionar de otra forma que no pareciese tan estúpida.

-Tranquila, no hay prisa-le devolvió una sonrisa encantadora.

Quinn se encontraba medio loca buscando entre sus pertenencias el maldito encendedor que parecía haberse escondido justo en el peor momento. No lo podía creer, estaba a tan sólo unos centímetros de Rachel Berry y ni tan siquiera era capaz de articular palabra… ¿Qué le estaba pasando? ¿Acaso no se atrevía a decirle todo aquello que había estado ensayando durante días en su casa?

-Aquí… aquí tiene-le entregó el encendedor justo cuando lo había encontrado.

-Gracias preciosa-le volvió a sonreír, prendió su cigarrillo y le guiñó un ojo. -¿Quieres?-le ofreció de su tabaco.

-Estaría bien…Digo, gracias.

En ese instante, justo cuando Quinn iba a presentarse y a sacar las fuerzas necesarias para decirle a la gran estrella todo lo que rondaba por su mente, una chica latina apareció tras Rachel.

-¡Hey Rachel! ¿Qué coño estás haciendo en la terraza? Te dije que no te movieras de…

La latina paró su reprimenda en cuestión de segundos tras ver a la rubia junto a la pequeña cantante.

-Rachel, tenemos que irnos…-hizo un gesto con sus cejas a Rachel, que significaba que tenían que salir del lugar.

-Está bien, Santana. Dame un segundo, ¿ok?

-Bien, una foto o una firma pero vamos ya. Te están esperando para la prueba de sonido.

-No, si yo no…-Quinn quiso interrumpir.

-Muchas gracias por prestarme tu encendedor-sonrió y salió junto a Santana de la terraza.

Y Quinn no supo qué más decir. Rachel Berry, la chica más guapa y maravillosa del planeta le había pedido fuego; ya podía morir tranquila. Bueno, morir no porque, en realidad, sí que le hubiese gustado hacerse una foto con ella para el recuerdo o que le hubiese firmado un autógrafo.

Todavía no se lo creía, quizá fuese ese estado el que le impidió hacer todo lo que le hubiese gustado o, al menos, haber dicho algo para no quedar como una completa idiota ante la gran diva. Se arrepentía pero no podía dejar de pensar en ese momento.

-¡Quinn! Llevamos esperándote un buen rato… ¿Te habías colado por el váter?-preguntó su amiga Kitty al aparecer por el bar.

-No te vas a creer lo que me ha pasado…

-¿Qué? ¡Cuéntalo!

-No, quizá después… Ahora no es el momento-sonrió mirando hacia Ryder.

-Está bien, siéntate con nosotros.

-¿Y bien? ¿De qué hablabais? –se dirigió hacia ambos.

-Estaba comentándole a Kitty, que quizá os gustaría ver el concierto entre bastidores… No sé, ¿qué te parece?-fue Ryder el que rompió el silencio.

-¿En el backline?-preguntó Quinn sorprendida.

-Exacto.

-No, ¿no Kit? No sé… Quiero decir, estaría bien verlo desde ahí pero hemos venido con una entrada VIP que sorteaban para el evento.

-Sí, ya le he contado lo de las entradas VIP. Pero él nos puede presentar a mucha gente ahí dentro-Kitty intentaba convencer a su amiga.

-Yo creo que paso. Ve tú si quieres, Kit.

-No, no… Hemos venido juntas. Si no te apetece… no vamos.

-Es que… no sé, si de todas formas vamos a poder entrar al backstage… ¿Qué sentido tiene ver el concierto desde atrás? ¡Tenemos entradas de primera fila!

-Es verdad Ryder, Quinn tiene razón. Lo siento, hemos estado soñando con ver este concierto desde primera fila y creo que lo que dice ella es lo mejor-se disculpó con el muchacho.

-Bueno, vosotras os lo perdéis-Ryder se molestó ante la respuesta de la chica.

-Lo siento-volvió a disculparse Kitty.

-Más lo siento yo… Chicas, me tengo que ir a hacer la prueba de sonido. Ha sido un placer conoceros-se despidió de ambas chicas con dos besos.

-El placer ha sido nuestro-Kitty sonrió y pegó un codazo a Quinn para que reaccionase.

-Ehhh… Sí, ha sido un placer señor Ryder.

-¡Hey! Llámame Ryder o me harás viejo y no lo soy-el chico se rio mientras se marchaba y contagió al resto.

-¡Adiós guapo! ¡Nos vemos!-gritó Kitty. ¿Y bien? ¿Qué es eso que tenías que contarme?

-Kit, me he encontrado con Rachel Berry de camino al aseo.

-¿Con Rachel Berry?-preguntó incrédula y comenzó a reír. Sí, claro Quinn… Como si ella estuviese paseándose por el hotel así como si nada…

-Pues lo estaba. Y me pidió fuego.

-¿Rachel Berry fumando? ¡Te estás quedando conmigo tía!

-Te lo juro Kit, era ella y me pidió fuego.

-¿Y qué pasó? ¿Qué le dijiste? ¿Te echaste una foto con ella? ¡Cuenta!

-Bueno… le di mi encendedor y me lo agradeció. Luego llegó su manager, la chica esa latina, y se la llevó.

-¿Ya está? ¿No pasó nada más?

-Ehmm… no. Me quedé completamente bloqueada como si fuese una imbécil o qué se yo… Incluso la manager me dijo que se me firmase un autógrafo o se hiciese una foto conmigo y no fui capaz de aprovechar el momento. ¡Qué tonta!

-Ya te digo… Si es que no te puedo dejar sola Q, mira la que lías en un momento cabrona-seguía riéndose incrédula.

-Bueno, deja de reírte ya de mí, ¿no?

-No habrás tartamudeado…

-Sí-asintió avergonzada.

-¡Oh Dios! ¡Quinn! Eso es lo peor que puede pasarte en esos momentos.

-Lo sé… no podía decir absolutamente nada. Si habría la boca, la cagaba.

-Joder, qué mala pata. Bueno, verás cómo luego tienes la oportunidad de hacerte una foto con ella.

-Eso espero. ¡Es tan guapa Kit…!-suspiró.

-¿Si? ¿Es más guapa al natural y eso?

-Guapa y simpática. No ha dejado de sonreírme en ningún momento; incluso me guiñó un ojo-explicaba emocionada.

-¡Joder Q! ¡JO-DER! ¿Me estás diciendo que encima ha sido simpática contigo? ¡Es de locos! Ella es una diva, no puede ser simpática.

-Pues lo es.

-Ok, te creo porque eres tú. ¿Nos vamos de aquí?

-Sí, va a ser lo mejor. ¿Y tú qué? ¿Qué ha pasado con el tal "señor Ryder"?

-Es una larga historia…

-Pues cuéntamela de camino, ¿no?

-Está bien…

Quinn y Kitty pusieron rumbo al estadio donde se iba a celebrar el evento; no podían entretenerse mucho pues tenían que aparecer una hora antes para que la organización les dijera lo que tenían que hacer. Allí les estaban esperando unas azafatas, majísimas, que las guiarían hacía el lugar donde las recogerían las personas encargadas de entregarles los pases.

-Kitty Wilde y Quinn Fabray-espetó una señora en voz alta.

-Somos nosotras-contestó Kitty emocionada.

-Está bien, enséñenme sus documentos de identidad, por favor.

-Aquí tiene-Kitty entregó los carnets de ambas.

-Está todo correcto-dijo la señora al comprobar que todos los datos eran correctos. Acompáñenme.

Las chicas andaban tras la señora para no perderse entre bastidores, sin dejar de mirar hacia todas partes. Estaban completamente alucinadas con lo que estaban viendo a su alrededor, pero más les impactó el lugar donde las llevaron: una salita de espera llena de comida y bebida, justo en le backstage.

-Aquí es donde van a tener que esperar a que empiece el evento. Pueden comer y beber todo lo que quieran, es cortesía de Mtv. Después, una azafata las va a acompañar hasta sus posiciones frente al escenario, irán avisándoles por orden numérico…-la señora daba las primeras indicaciones.

-¿Pero qué numero somos?-preguntó Kitty perdida entre tanta indicación.

-En la tarjeta, que lleva colgada en su cuello, figura un número; ése es su número, ¿de acuerdo?

-Ok, captado.

-Como iba diciendo, las llamarán para ir hasta el recinto y luego volverán aquí, a esta salita. Después, tendrán la oportunidad de poder conocer a algunos artistas que bajarán a realizarse unas fotos en el photocall de allí-señaló el lugar en concreto. Y también firmarán algunos autógrafos. ¿Alguna duda?

-No, está todo muy claro-contestó Quinn.

-Espere. ¿Y durante el evento se puede venir aquí?-la detuvo Kitty.

-No debería si no quiere perderse el espectáculo.

-Pero, imagínese que me entran ganas de hacer pipí… ¿Podría volver?

-Eso es cosa suya, pero si lo que quiere es ver a algún cantante en concreto…ya le digo yo que lo mejor será esperar al final del evento, ¿ok?

-Ok, no se preocupe-espetó Quinn.

-¿Va a venir Rachel Berry al photocall ese?-preguntó nuevamente Kitty.

-Sí, Rachel Berry es una de las cantantes que han confirmado que estarán en él. Espero haber resuelto todas sus dudas, ahora me tengo que marchar para recoger a otras personas.

-Gracias-agradeció Kitty sonriente.

-A ustedes por venir y participar.

-Gracias-fue ésta vez Quinn la que agradeció amablemente estrechando la mano de la señora.

La señora que estaba organizando se fue en busca de otras chicas que también esperaban para ser atendidas, mientras que Quinn y Kitty seguían mirando a su alrededor sin creerse dónde estaban.

-Enserio Q, esto es alucinante, ¿eh?

-Lo sé, y todo gracias a ti-sonrió a su amiga y la abrazó tiernamente.

-Ya vale, ¿eh? Que se van a creer que somos novias o algo y eso no es bueno para mi reputación.

-¡Ah! ¿Pero tú tienes reputación?-reía a carcajadas.

-No te burles de mí, al final acabaré obsesionada con la diva y me cambiaré de bando.

-¿Enserio?-volvió a reír, ésta vez más alto.

-Ya, ¿eh?-golpeó a Quinn en el brazo. Deja de mirarme así y de hacerme ojitos que voy a creer que estás enamorada de mí.

Quinn no podía parar de reír. Cuando Kitty se ponía tensa en este tipo de situaciones le producía cierta gracia. No podía evitar hacer rabiar a su amiga, ya que ella también lo conseguía con todos sus argumentos estúpidos y sin fundamento que tenía sobre la homosexualidad. No sabía por qué Kitty se ponía mucho más nerviosa en estos casos, si en otros momentos siempre la había estado apoyando.

-¡Hola! ¿Cómo os llamáis?-preguntó un muchacho.

-Yo soy Quinn. Y ella es mi amiga Kitty, está un poco enfadada en este momento… así que no le hagas caso si te mira con mala cara-sonrió al chico.

-¿Habéis venido a ver a alguien en concreto?

-A mí me gusta Rachel Berry, ya sabes…la estrella del momento.

-¿Y a ti?-preguntó el chico a Kitty.

-A ella le gusta el chico de la cresta que van con Rachel Berry, ¿verdad? ¡Está obsesionada con él!-seguía sonriendo.

Kitty no hablaba, sólo miraba con cara de enfado a Quinn y fruncía su ceño cada vez más. Sabía que, en el fondo, Quinn volvería a pedirle perdón por haberse comportado de aquella forma con ella. Odiaba que Quinn se riese de ella.

-¡Ah! El chico malo de la banda, ¿no? Jejeje… En realidad es bastante guapo.

-¿A que sí?-enseguida Kitty se integró a la conversación.

-Sí y es así como misterioso… Tiene su punto.

-¿Te gustan los chicos?-preguntó Kitty.

-Es obvio, ¿no?-sonrió el muchacho mientras se señalaba su vestimenta.

-Bueno, tampoco se puede ir juzgando a la gente por cómo va vestida… Quiero decir… Que ese estilo está muy guay, pero tienes razón…-rio al ver la cara que había puesto el muchacho.

-Perdona a mi amiga, a veces es un poco desconsiderada-Quinn interrumpía antes de que Kitty dijese alguna estupidez más.

-No me importa, si todo el mundo sabe que soy gay.

-¿Ah sí? Qué bien lo llevas, ¿no?

-Mirad, por ahí viene mi chico-señaló a un muchacho que se acercaba a ellos.

-¡Cariño! ¡Te había perdido!-exclamó el otro chico un poco apurado.

-No me he movido, tan sólo vine a saludar a esta pareja tan maja. Son Quinn y Kitty-sonreía mientras presentaba a las chicas.

-Encantado, soy Kurt-estrechó la mano de las dos chicas. Así que ya has detectado a la otra pareja gay del día, ¿no?-reía.

-No, en realidad ella y yo…-Quinn intentaba explicarse.

-No son pareja, Kurt, sólo son amigas. Además, a Kitty le gusta el guitarrista Puckerman, como a mí-sonrió Blaine nuevamente.

-Así que te gusta ese tipo grosero de sudor asfixiante y cara de mono... ¡Genial!

-¡Hey! No te metas con Noah…

-¿Acaso lo conoces de algo? ¿Sales con él?

-Chicos, por favor… No discutamos por quién es mejor o peor, ¿no? ¿Tú a quién has venido a ver Kurt?-Quinn se interesaba por los gustos del muchacho.

-Pues a Britney Spears, por supuesto. ¿A quién si no?

-Ah…Britney.

-Por favor, los números 1,2,3,4,5,6,7,8,9 y 10 –interrumpió la señora de la organización.- Acompáñenme a sus sitios.

-Kitty, vamos. Nos toca en este grupo.

-A nosotros también-sonrió Blaine señalando su número.

-¡Qué bien!-exclamaron Kitty y Kurt con una fingida alegría y rodando sus ojos.


Para las que preguntaron... Un "bakcliner" es algo así como una persona que trabaja destrás del escenario, puede desempeñar cualquier función...pero, en este caso, Ryder es algo así como un Road Manager o Manager a secas. Es el encargado de acompañar a Rachel Berry en la gira y es quien lleva todo el tema de producción escenográfica. Espero que así lo entiendan.

Igual que el "backline" es la parte trasera del escenario y así como el "backstage" es justo lo que se recoge tras el escenario.

Siento si las palabras técnicas han perdido a alguien.

Y sí, gran parte de esta historia es autobiográfica... Disfrútenla.

Un saludo.

DiLea