Llamadas

Quinn regresó a su casa después de haber disfrutado unos días maravillosos con su estrella particular. Desde entonces, habían pasado tres días en los que Rachel ni siquiera le había llamado para decirle que estaba bien. Nervios. Muchos nervios se instalaron en el cuerpo de la preciosa adolescente cuando ojeó, en ese momento, su teléfono móvil y vio su nombre.

-¿Rachel? ¡Por Dios! ¡Menos mal! Llevo días esperando para saber si habías llegado bien a Los Ángeles.

-Lo siento, Quinn. He tenido unos días bastante agitados por aquí e incluso se me estropeó el teléfono. Fue un poco caos, la verdad.

-¿Todo bien?

-Sí, si… claro. ¿Y tú? ¿Cómo ha ido la vuelta a casa?

-Dirás la vuelta a la realidad… Ahora mismo estoy en el instituto. ¡Un asco!

-¡Oh, es verdad! ¡Qué estúpida soy! No debí haberte llamado a esta hora.

-Tranquila, me estoy tomando un descanso.

-Vale, en cuanto te moleste me dices.

-No te preocupes, Rachel. ¿Qué tal todo por allí? ¿Te dijo algo Santana?

-¿Qué si me dijo algo? Mejor pregúntame si no me dijo nada…-soltó irónica.

-¿Tan mal ha ido?

-Bueno…lo primero es que salió un video tuyo, gritando a las puertas del hotel, que no ha gustado mucho.

-¡Oh, Dios! Lo siento, Rachel…

-Y para seguir…-interrumpió a la adolescente. -Pues alguien me fotografió contigo estos días. Puedes imaginarte la bronca me he llevado de Santana por dejarme ver contigo.

-Lo siento, Rachel. De verás…

-No para nada, Quinn-la volvió a interrumpir. -Sabía a lo que me exponía y soy lo suficientemente mayor para saber qué es lo que quiero o no quiero hacer.

-Ya, pero no tienes culpa de haberte visto involucrada en el follón que causé por mi video… Lo siento, no sé qué decir…

-¿Qué follón? ¿Qué ha pasado con ese video?

-¿Cómo? ¿No sabes nada?

-Ehm… hasta donde sé, Santana debió interceptarlo antes de salir a la luz. ¿No?

-No, Rachel. Voy a ser sincera contigo… Ese video está circulando por la red desde el mismo día en el que lo emitieron. Y ha habido muchas críticas, desde luego.

-¿Qué? ¿Tú lo sabías? ¿Por qué no me dijiste nada antes? ¡Ay, Dios! Al final Santana va a tener razón…

-¿Qué pasa ahora? Pensé que lo sabías.

-No, sabía de la existencia de ese video. Lo que no sabía era que ya se ha estado hablando de mí… y de ti… Y encima… pues nos dejamos ver juntas. ¡Genial! Ahora entiendo todo.

-Pues yo no entiendo nada…

-Quinn, Santana al final ha dejado de insistir. No quiere saber nada de mi vida privada, me dijo que me las arreglase sola. ¡Sola! Y ahora lo entiendo… Gracias por nada.

-¿Rachel? ¿RACHEL?

Y lo siguiente que escuchó Quinn fue el pitido incesante que le indicaba que aquella conversación, entre las dos, había terminado.

-¡Mierda! ¡Eres una bocas Quinn!-exclamó para sí misma en voz alta.

-¿Algún problema rubia?

Y Quinn se asustó. No pudo ni siquiera tragar saliva al escuchar aquella voz que tanto reconocía. Sí, Ashley, la chica que había estado chantajeando a Rachel estaba allí, junto a ella y preguntándole si tenía algún problema. Eso solo podía significar una cosa: algo malo iba a pasar.

-¿Perdona? ¿Te conozco?-se giró Quinn para contestarle frunciendo el ceño.

-Creo que no nos han presentado. Soy Ashley. Voy a tu clase de literatura.

-Lo sé… ¿Qué necesitas de mí?

-Perdona que me entrometa en tus asuntos, pero… ¿hablabas con Rachel Berry?-sonrió dulcemente.

-Eso a ti no te importa.

-Sí que me importa. Verás… Tengo justo aquí un video que puede interesarte…

Ashley sacaba de su bolso un teléfono móvil y buscaba entre los videos para escoger el que iba a enseñarle a Quinn. Primer problema: aquella idiota tenía un video de Quinn y Rachel despidiéndose en el aparcamiento del aeropuerto.

-¿Cómo has conseguido este video?-preguntó tras visualizarlo.

-Eso a ti no te importa-contestó siguiendo el juego de Quinn.

-¿Y bien? ¿Qué quieres decirme a mí con esto?

-Que le digas a Rachel que, por favor, me llame. Cuanto antes. Si no, estos videos verán la luz muy pronto.

-¿Has dicho videos? ¿Hay más?

-¿Me crees estúpida? ¡Claro que hay más! Os he estado siguiendo durante todos estos días.

-Serás…-Quinn levantó su mano para agredir a la chica pero ésta la paró.

-Shhh… Para fiera. ¿Quieres que nos vean haciendo una escenita en el instituto? No nos interesa a ninguna, piénsalo. Puedo incluso denunciarte por agresión…

Al final, Quinn, tuvo que ceder en aquel gesto y bajó su mano hasta calmarse nuevamente. Miró a la muchacha a los ojos y tomó aire para seguir hablando.

-De acuerdo, ¿qué quieres?

-Ya te lo he dicho… Dile a Rachel que me llame. Sé que tienes contacto con ella.

-No sé si eso va a ser posible.

-¿Por qué?

-Me ha colgado, no sé si estará molesta.

-¿Molesta? ¿Rachel? ¡Menuda novedad! Se pasa los días enfadada. Ya te darás cuenta.

-Veo que la conoces muy bien.

-Claro, te recuerdo que soy la presidenta de su club de fans. ¿Quién la va a conocer mejor?

-¿Y por qué no la llamas tú? Si tan presidenta eres…

-Es mejor que lo hagas tú. Así lo tomará con mucho más interés-sonrió.

La muchacha sonrió y Quinn perdió los papeles nuevamente.

-¿Crees que vas a jugar conmigo?-la señaló con el dedo índice.

-¿Yo? ¡Dios me libre!

-Mira tía, pasa de mí, ¿ok? Yo no tengo culpa de que no hayas podido retener a Rachel en tu vida. No tengo culpa de que ella te ignore. Y tampoco tengo la culpa de que ahora me prefiera a mí. Acéptalo, ya no estás en su vida.

Y sin más, Quinn se marchó de allí dejando a la muchacha un poco sorprendida.

-¡Espera idiota! ¿Quién te has creído que soy, niñata? Te vas a enterar…-la amenazó.

-No te tengo miedo. A ver si te enteras de una vez…

-Os vais a enterar. Rachel y tú os vais a enterar de quién soy yo.

Y sin más palabras la muchacha salió corriendo y dejó a Quinn en paz. La rubia, muy pensativa, no paró de darle vueltas al asunto hasta que se decidió llamar a Rachel para hablar con ella nuevamente.

Los pitidos rápidos e incesantes, tras los más largos, avisaban a la muchacha de lo que ya temía con anterioridad. Rachel le estaba colgando el teléfono, pero esperaría por si le devolvía la llamada un poco más tarde. Las estrellas siempre están ocupadas y hasta arriba de trabajo, todo podía ser.

-Estupendo, no me queda otra que esperar.

Las horas pasaban y la llamada esperada nunca llegaba. Quinn ya se había cansado de esperar y cogió su teléfono para escribir un mensaje a su amiga y quedar. Mientras tanto, salía de casa y se acercaba a la famosa cafetería que solía frecuentar con su amiga.

Una vez allí, sentada en la mesa de siempre, pidió un café y siguió esperando a que su amiga llegase. Tomó el periódico que tenía sobre la mesa y lo ojeó por encima.

-Quinn.

-Por fin estás aquí.

-¿Qué tal amiga? ¿Ocurre algo? ¿Por qué me has llamado con tanta urgencia?

-Tengo un problema, Kitty. Quien tú ya sabes no me coge el teléfono.

-Bueno, puede que no tenga tiempo o qué se yo… Igual no la pillas en buen momento.

-Aún hay más. Me llamó ella esta mañana y se ha enterado de los videos que circulan por la red y bueno… me colgó.

-¿Te colgó? ¡Pues claro! Debe de estar furiosa.

-Lo sé… pero luego ha llegado Ashley y…

-¿Ahsley?-la interrumpió alterada. -¿Has dicho Ashley? ¿La Ashley de los problemas? ¿La rubia de ojos claros y marimandona del instituto?

-La misma.

-¿Qué quiere esa de ti?

-Imagínate. Me ha amenazado con otros videos nuevos y fotos que tiene en su poder.

-¿Y?

-Pues que me ha dicho que tengo que avisar a Rachel para que la llame o las fotos y videos verán la luz muy pronto.

-¿Y a ti qué? Pasa, Quinn… No te metas en líos con esas chicas.

-Lo sé, lo sé… pero Rachel me va a matar si todo sale a la luz. Sólo tienen que pasar dos meses, dos putos meses sólo… Y ya dejará de importar todo lo demás.

-¿Dos meses?

-Sí, es cuando cumple su contrato con Brody. Después de esos dos meses, será libre.

-Eso es una buena noticia, ¿no?

-Claro, por eso no quiero joderla ahora. Pero no me coge el teléfono; creo que está enfadada conmigo por no haberle contado antes lo del otro video.

-Pero si no te coge el teléfono tampoco puedes contarle nada…

-Ahí es donde entras tú.

-¿Yo? ¿Qué tengo que ver yo en tu historia de amor?

-Por favor, Kitty, llama a Ryder y dile que le pase la información. Sólo te pido este favor.

-A Ryder…claro. ¿Estás loca?

-Por favor, prometo recompensarte de alguna forma.

-No sé, Quinn, no quiero meterlo en problemas.

-Por favor…

Y la mirada que, en ese instante, Quinn regaló a su amiga, bastó para que ésta accediese a la petición. Los ojos medio llorosos de la rubia adolescente, atacaron directamente al frío y calculador corazón de Kitty.

-Ok, pero sólo le doy la información y ya está. No más preguntas, no más miedos, no más historias. No pienso meter a Ryder nunca más en esto.

-Gracias. ¡Te quiero Kit!-se incorporó rápidamente y besó a su amiga en los labios.

-¡Quinn, por favor…! ¡Estamos en público! No puedes degradar mi reputación de esta forma.

-Lo siento-sonrió triunfante.

-Serás…

-Cuando sepas algo me lo dices, ¿vale?

-No te preocupes, serás la primera en enterarte.

-¿Y bien?

-¿Y bien qué?

-Cuéntame algo…

-¿Yo? Si la que tiene miles de cosas que contar eres tú, zorrilla, que ni siquiera has sacado un minuto de tu tiempo para informarme de tu escapada romántica. ¿Cómo has pasado estos días?

-Geniales, Kitty. Ni te lo imaginas.

-¿Te ha llevado a la cama? Cuenta, cuenta.

-¡Kit! ¡No seas cotilla!-exclamó sonrojada. -No te voy a contar nada de mi vida sexual. Es mía e íntima.

-Eso es que has tenido más de una noche de sexo. Tu cara me lo dice todo… Te noto bastante cambiada.

-Kitty, por favor…

-Va, Quinn, cuéntamelo. No seas imbécil, anda…

-Está bien. La primera vez fue… cómo te diría… un poco desastre. No sabía muy bien qué hacer y sólo tenía en mente las miles de series y películas lésbicas que he visto a lo largo de mi vida…

-¿Cómo?-rio.

-¡No te rías idiota!-golpeó el brazo de su amiga. -¡Es verdad! No sé, pensaba en todos los movimientos y más o menos… ¡Yo qué sé! ¡Me lo inventé! Hice lo que pude, pero creo que fue bastante bueno.

-¿En serio?

-A Rachel le gustó. Y no sólo la primera vez, sino que también le gustó la segunda… y la tercera… y la cuarta… y…

-¡Basta! No quiero saber más. Desde que has descubierto el sexo, te has convertido en una ninfómana nata-rio de nuevo.

-Ya no te cuento nada más…

-No te enfades… Va, boba… Si sabes que lo digo en broma-se incorporó para abrazar a su amiga. –Perdóname, no volveré a hablar sobre el tema.

-Más te vale.

-Al menos, ya no soy la única zorra de esta mesa-volvió a sonreír.

-Kitty…

-Vale, vale… ¿Qué más hicisteis? Aparte de eso… ya sabes.

-Salimos a cenar por ahí, no sé… Cosas.

-Por cierto, ya te vale de haberme dejado tirada en el bar con Dani. Me dio su teléfono para que la llamases.

-¿Para qué?

-Quinn, no supe dónde coño te habías metido hasta que oí los rumores en el bar de que Rachel Berry estaba ahí. Entonces até cabos y, bueno, luego me llegó tu mensaje.

-Lo siento, era mi oportunidad.

-Lo sé, por eso no estoy enfadada. Lo que sí me gustaría es que llamases a Dani para decirle que estás bien. Se quedó un poco preocupada porque tuve que decirle que te habías vuelto a casa indispuesta… y, claro, se sintió culpable por todas las copas que te había hecho tomar.

-Bfff… Bueno…

-Quinn, la chica se quedó pillada de ti. Le encantaste.

-¿Y qué culpa tengo yo de eso?

-¿Que le metiste la lengua hasta el galillo? ¿Por ejemplo? No sé yo… Igual estabas tan borracha que ni te acuerdas.

-Sí que me acuerdo. Recuerdo perfectamente que me dejaste tirada con aquella chica en medio de la pista de baile.

-Te vigilaba en todo momento. No estaba perdida.

-Ya… eso es lo que dices.

-¿Acaso no lo recuerdas? Quinn… no deberías remover nada más de aquella noche. Ibas demasiado pasada.

-De acuerdo, no hablaré nunca más sobre esa noche.

-No te enfades, anda… Y llama a Dani.

-No pienso llamarla.

-Toma, éste es su número-le dejó su teléfono móvil para que pudiese ver los dígitos.

-Ahora mismo no me apetece.

-Si no la llamas, no avisaré a Ryder. Tú verás…

-Está bien… déjame ese jodido número.


Bueno, ante todo volver a agradecer todas las visitas y rws que estáis haciéndole a ésta historia...

Lo siguiente, es comentar que intentaré, como siempre, actualizar dos veces por semana... Aunque con ésta historia ya habéis visto que no tengo un día concreto de actualización.

Y, por último, para aquellas despistadas que aún no lo sepan, gumilady está comenzando en el mundillo fanfiction subiendo una historia que estaba en inglés traducida al castellano. Se llama Sumergida en los silencios, con título original The Silence of Silence, os la recomiendo.

Saludos.