Dos rondas de besos
Rachel y Quinn volvían de comprar los cafés y los cronuts para sus amigas. Entraron deprisa, con risas y se apalancaron sobre la puerta, que ya estaba cerrada. Nada más dar dos pasos, Santana atacaba a las manos de la rubia para arrebatarle uno de los vasos que portaba.
-Ese lleva caramelo, Santana.
-No importa. ¡Me lo quedo!-se giraba bruscamente con el vaso de café en la mano.
-¿Qué os pasa? ¿De qué os reís?-frunció su ceño, mirando de una chica a otra.
-¡Joder! ¡Está toda la calle llena de paparazzis!-exclamó Quinn. -Nos han acosado nada más salir de la cafetería.
-¿Cómo es posible?-cuestionó Brittany incorporándose para coger su café y un cronut de chocolate.
-¡Por fin llegáis! ¡Ni que hubieseis ido a Etiopía a por él!-se incorporó también Dani y le arrebató un café a Rachel.
-Lo sentimos, hemos tenido que despistar un poco a la prensa…-explicó Rachel. –Una cosa es que sepan que estoy en Lima y otra muy distinta es que ya anden especulando cosas.
-No te preocupes Rachel, recuerda que ya no hay problema. Eres joven y tienes que divertirte-aclaró Santana mientras tomaba nuevamente asiento.
Las chicas desayunaron tranquilamente alrededor de la mesa del comedor mientras charlaban sobre cómo se lo habían pasado en la fiesta de cumpleaños de Quinn y las cosas que se les había olvidado por el camino. Cada una intentaba atar cabos para recordar lo que había pasado durante las horas en las que tenían algunas lagunas mentales.
Éstas eran sus posiciones: Dani en un lateral y junto a ella Brittany. Al lado de la rubia de ojos azules se había sentado Santana, que a su vez estaba situada junto a Kitty. Al otro lado de la mesa, Rachel se acomodaba junto a su querida Quinn.
-Pues la verdad es que estuvo bastante bien la fiesta. Lo pasé genial. Gracias por invitarnos, Rachel-espetó una alegre Brittany.
-Quería que conocierais un poco más a Quinn y así hacerle ver a Santana que ella es especial y única-sonrió mientras volvía su mirada hacia la rubia.
-¿Enserio, Berry?-frunció el ceño la latina. –No me creo todas las cursiladas que eres capaz de soltar cuando estás con ésta. ¡Te ha cambiado!
-Las personas cambian Santana-Kitty hacia su apunte. –Y ya estaba bien de que las dos tomaran el buen camino. Lo siento por ti, Dani…
-¿Por qué ha de sentirlo? Acaso tú…-comentó Santana mientras Dani afirmaba aquello que quería suponer la latina. -¡Oh! ¡No! No me digas que… que tú y Quinn…
-No, tranquila. Ella me gusta, pero sé que está enamorada de Rachel. Yo solo quiero su felicidad.
-Qué bonito por tu parte Dani. Eres un cielo-Brittany, que estaba sentada junto a ella, le acarició el pelo mientras sonreía. –Creo que deberíamos presentarte a una amiga nuestra. Está soltera y es guapísima.
-¿Qué dices Britt? No la líes más… por favor-Santana arremetía contra su chica.
-¡Es verdad! ¡Podríamos presentarle a Zoraida! Es perfecta para ella.
-Si tú lo dices…
En ese instante, el teléfono de Dani comenzó a sonar por toda la casa. La sintonía de una canción electro-dance alertaba a todas sobre quién podía ser la dueña del dispositivo que sonaba. Miraron a la bajita rubia y ésta se levantó para coger su móvil.
-Si me disculpáis, voy a atender la llamada.
-No te preocupes, ve.
La muchacha pulsó el botón verde de su dispositivo con cara muy extrañada, pues aparecía "Papá" en la pantalla.
-¿Papá?
-¡Hola cariño! ¿Cómo estás?-preguntó en un tono serio.
-Bien, aquí con unas amigas. ¿Por?
-¿Por qué no viniste anoche a dormir a casa?
-Ya le dije a mamá que iba a estar de cumpleaños y que nos íbamos a quedar en casa de una amiga a dormir-salió del salón para que el resto no pudiese escuchar su conversación, pues temía que se iba a volver un poco tensa.
-Ya… ¿Y quién esa amiga? ¿La conozco?
-Era el cumpleaños de Quinn Fabray, papá.
-¿La hija de Judy?
-Exacto.
-¡Ah! Vale… Vas a tener que volver a casa YA. Y cuando digo ya, ya sabes a qué me refiero…
-¿Algo más? ¿O vas a mandar al CSI para que me investigue?-soltó un poco nerviosa.
-Como decírtelo... ¿Qué hiciste anoche en esa fiesta?
-Pues pinchar un poco de música, beber un poco y bailar. Lo típico.
-¿Nada más? ¿No has sido dueña de un escándalo público del que tu padre, alcalde de Columbus, debiera saber?
-¿Qué hablas de escándalo público?-se tensó.
-Hablo de unas fotos en las que sales besándote con una cantante famosa. Una tal… ¿Rachel Berry?
-¡¿Qué dices?! ¡Eso es imposible! ¿Rachel y yo? ¡Ni en broma!
-Pues no es eso lo que ha llegado hasta mi gabinete de prensa…
-Que no, papá. Que eso es imposible… Con otra persona quizá, pero con… ¿Rachel? Ya te digo yo que no.
-Cuando vengas a casa verás lo que te digo. Y tenemos que hablar seriamente, ya sabes que no puedes armar escándalos públicos justo antes de los sondeos para las próximas elecciones.
-Lo siento, papá. No sé cómo han podido salir esas fotos a la luz. ¡Era una fiesta privada!
-Pues, al parecer, no lo era tanto… Si quieres infórmate en Internet.
-Vale, papá. Voy enseguida para casa. ¿Algo más?
-No, eso era todo.
-Ok, termino de desayunar y voy.
-Vale, cielo. Hasta ahora.
-Ciao papá.
Dani volvía completamente pálida hacia el salón donde se hizo un silencio repentino que la tensó aún más. Quinn la miró preocupada y fue la primera en preguntarle por lo que había conversado con su padre.
-¿Todo bien?
-Sí y… No.
-¿Qué ha pasado? ¡Estás pálida!-se preocupó Kitty.
-Veréis chicas, mi padre dice que han salido unas fotos en Internet sobre la fiesta de anoche… No sé vosotras, pero yo tengo un gran problema como esto llegue a más.
-¿Unas fotos? Serán las que subí a Twitter…No tienen importancia-comentó Rachel. –Porque las que subí a Instagram son privadas, no te preocupes.
-No sé si sabéis que mi padre es el alcalde de Columbus y que se acercan las elecciones y, con ellas, los sondeos… Pues no puedo realizar ningún escándalo público hasta que pasen y creo que la he cagado y bastante.
-¿Qué ha pasado, Dani?-Quinn se alteró. –No me jodas, que sabes que mi madre está metida también en el negocio…
-Lo sé, Quinn. Pero no eres tú la que ha salido besándose con Rachel en las fotografías-dijo suavemente.
-¿Perdona? ¡Eso es imposible! ¿Tú y yo? ¡NO!-Rachel se levantó repentinamente de su asiento. ¡Eso no es cierto!
-No lo sé, Rachel. Sólo sé que esas fotos están rondando por Internet y… bueno, creo que deberíamos echar un vistazo antes de seguir preocupándonos más sin saber qué pasó realmente al final de la noche.
-Tampoco hay que hacer un drama…Sois todas adultas, ¿no?-Santana empezaba a prestar atención.
-Sí, claro…-soltó irónicamente Kitty.
-Rachel…
-¿Qué, Santana?
-Tenemos que hablar.
-Vemos primero esas fotos.
Rachel caminó unos pasos y fue a buscar entre sus cosas un ordenador portátil que traía consigo. Lo sacó de su funda y lo apoyó en la mesa del comedor. Una vez encendido, no sabía por dónde empezar a buscar.
-¿Qué pongo?
-Deberías poner Rachel Berry besa a una mujer-comentó Quinn acercándose más a Rachel.
La morena obedeció a su chica y tecleo aquellas palabras. Lo primero que le apareció en pantalla fue una foto en la que Rachel se estaba besando con una chica rubia. Entró en la fotografía y fue a la página web donde se habían subido las instantáneas.
-¡No! ¡No puede ser verdad!
-¿A ver?-Dani se interesaba.
El resto de las chicas también se posicionaron junto a Rachel para ver con más detenimiento las fotografías.
-¡Eres tú!-abrió mucho los ojos mientras miraba a Dani. -¿Cómo es posible? ¡Mira la camiseta!
-¡Hey! Yo no tengo la culpa… Mira bien quién está cogiéndome la cara con sus manos. ¡Tú!-la señaló culpándola.
Siguieron indagando sobre las fotografías y pudieron darse cuenta de que aquél beso no fue el único de aquella noche. Parece ser que Rachel había estado dando rondas de besos con los presentes y todos aquellos momentos se habían inmortalizado perfectamente. Con todas menos con Quinn.
-¿Qué hago subida encima de ti, Kitty?-preguntó extrañada.
-Por la posición, creo que estabas mostrando al público que sabes "montar en burra".
-Ja,ja,ja,ja,ja,ja –Rachel no pudo evitarlo y se rio provocando al resto que hiciese lo mismo. ¡Iba súper pasada! Menos mal que no sólo me di los besos con Dani…
-¿Algún problema?-se molestó la DJ.
-No, entiéndeme…
-¡Ya basta de estupideces chicas!-Santana le quitó el ratón a Rachel. -¿Cómo han llegado las fotos a Internet?
-No lo sé, quizá haya que revisar las que subió Rachel cuando iba más que pasada y no paró de fotografiarse con todo el mundo…-Quinn parecía reaccionar.
-Pero esto sucedió cuando sólo estábamos nosotras, ¿no?-apuntó Brittany. –Quinn, tú eres la que iba mejor de todas…
-No lo sé-contestó Quinn. –Yo también empecé a beber por la noche.
-¡Oh, Dios!-Rachel se tapó la boca exageradamente dramática. Santana, dime que no pasa nada si he sido yo la que ha subido todas esas fotografías a mi Instagram…
-Pero si las has subido a Instagram y tu perfil es privado… eso sólo puede significar dos cosas: o te han hackeado la cuenta o tienes algún topo entre tus amigos.
-¡Joder! ¡Menudo lío! ¿Qué hago?
-Tranquila, Rachel, nadie te va hundir con esto. Yo me encargaré de limpiar cuanto antes los filtros y, bueno… guardar un poco mi reputación también. Todo está bien.
-Gracias Santana-se levantó para abrazar a su amiga.
-¿Y yo? ¿Qué hago yo ahora?-Dani se dejó caer sobre una silla completamente ida. –Mi padre me va a matar…
-¿Qué te dijo exactamente por teléfono?-le preguntó Quinn.
-Que fuese a mi casa cuanto antes, que tenía que hablar conmigo seriamente.
-¿Eso es malo?
-No lo sé.
-Si quieres puedo ir a hablar con tu padre…-se ofreció Santana.
-No, esto lo tengo que resolver por mí misma.
-Ok, como quieras.
-¡Vaya, Quinn! Menuda fiesta, ¿eh?-sonrió Brittany mientras agarraba a Kitty por los hombros. –Con amigas como Kitty seguro que mis fiestas de cumpleaños ahora serán mucho más divertidas. ¿Verdad, cariño?-miró a su novia sonriente.
-Mientras no se hagan fotografías que salgan a la luz… Me parece bien-le contestó la latina.
-Bueno, yo me voy…-espetó Dani mientras recogía sus cosas. –Gracias por invitarme a la fiesta, Kitty. Y a ti, Quinn, gracias por regalarme una de las mejores noches desde hace mucho tiempo.
-No te olvides que Rachel tuvo mucho que ver en eso…Ja,ja,ja,ja,ja-no pudo soportarlo la rubia y se echó a reír.
-No tiene gracia, Quinn.
-Sólo estaba bromeando-se acercó a ella y le dejó un beso sobre la mejilla. –Luego me cuentas qué tal te ha ido en casa, ¿vale?
-Lo haré-sonrió mientras atravesaba la puerta despidiéndose del resto con la mano.
Quinn cerró la puerta y volvió hacia el salón donde Santana y Brittany también estaban recogiendo sus cosas y hablaban animadamente con Kitty, quien parecía tener planes también para el resto del día. La morena, completamente desolada, aún permanecía en su silla totalmente inmóvil.
-Rachel, cielo, ¿estás bien?-se preocupó Quinn.
La rubia se acercó, posó un dulce beso en los labios de la morena y se sentó sobre ella. Seguidamente, extendió sus brazos sobre el cuello de Rachel y la abrazó, para volver a besarla después.
-Rachel…
-Dime.
-¿Qué pasa por esa cabecita tuya?-preguntó esto tocándole la frente con su dedo índice.
-No sé… estoy confusa.
-¿Por qué cielo?
-Por arruinar tu día.
-Tú no me has arruinado nada… Lo pasamos genial, ¿no? Eso es lo importante.
-Pero…
-Shhhh, pero nada cariño-posó ésta vez su dedo índice sobre los labios de la morena.
-Es que… se suponía que tenías que ser la protagonista. Y voy yo y…
-Rachel, cielo, es normal. ¡Eres una estrella! ¡Una cantante famosa! ¿Cómo creías que iban a reaccionar los invitados?
-Supongo que como lo hicieron; sorprendiéndose al principio, pero relajados al final de la noche.
-¿Entonces? ¿Dónde está el problema?
-¿Por qué me besé con todas esas personas? ¿Por qué no te besé?-puso una cara triste al recordar lo que estaba martirizándola minutos antes.
-¿Quién dice que no me besaste a mí?
-No sales en las fotos…
-Que no salga en las fotos no significa nada. Quizá no las subiste para protegerme, ¿no?
-Puede ser… pero, ¿te besé?
-Sí, he recordado que diste dos rondas de besos a todas las presentes… ¡Cómo no vas a besarme a mí! No te habría dejado.
-Ah, bueno-sonrió comprendiendo todo lo que le contaba Quinn.
-¿Qué hacemos ahora? Creo que tus amigas han quedado con Kitty en ir al centro comercial.
-¿Enserio?-preguntó extrañada con su ceño fruncido.
-Parece ser que Kitty ha caído bien a Brittany… Y han decidido tomarse el día por ahí de tiendas. ¿Te apetece?
-Creo que lo único que me apetece es descansar.
-Entonces nos quedamos aquí, ¿vale?
-Si no te importa…
-Claro que no, cielo. Yo voy donde tú vayas.
-Gracias mi vida.
-No tienes por qué darlas-sentenció su frase con un beso apasionado.
Nos leemos el viernes ;)
