Alianza

Había pasado una semana desde el revuelo del cumpleaños de Quinn y la rubia no había podido incorporarse plenamente en la gira de su chica. Tenía un problema muy grave que atender en casa: la alianza de la empresa de su madre con el alcalde de Columbus.

-Mamá, no me puedes pedir esto-caminaba por el salón de su casa nerviosa.

-Quinn, por favor, tienes que verte con ella durante unos días. Sólo unos días. Será por el bien de mi trabajo y el de Michael.

-¿Y Dani sabe todo esto que estáis montando?

-Supongo que su padre ya se lo habrá comentado…

-Pues no me ha dicho nada-tomó asiento en el sofá, junto a su madre.

Lo cierto es que la popularidad que Dani había conseguido, tras las fotografías con Rachel, habían ayudado a su padre a subir en los sondeos de las elecciones. Después de saber esto, tanto Judy como Michael habían aprovechado la situación para vender un poco más.

-Por favor, mamá. No me puedes pedir que salga públicamente con Dani sólo porque os beneficia a vosotros. Rachel se va a molestar…

-¿Y tú no estás molesta?-agarró la mano de su hija.

-¿Yo? ¿Por qué?-arrugó su entrecejo.

-Por todos los rumores que apuntan que Dani es la nueva novia de Rachel… pensé que estarías un poco más molesta.

-Y lo estoy. No te creas que me gusta que ella se esté llevando todo el protagonismo, cuando soy yo la que realmente está con Rachel.

-¿Celosa?

-¿Por la fama? No. Lo que me molesta es no poder decir que yo soy la novia y no ella.

-A ver, Quinn. La fama ha ayudado a Michael a subir en las encuestas, pero también se han filtrado algunas cosas que no deberían salir a la luz. Sólo te estoy pidiendo unos días para desviar esos comentarios. Puedes incluso llevártela de gira contigo, así estarás con Rachel en privado… Piénsalo.

-No tengo nada que pensar, mamá. Me voy mañana con Rachel de gira y está más que decidido. No pienso dejar que me vuelvas a manipular…

-Hija, necesito que Michael gane las elecciones. Lo sabes de sobra. Ya te he contado todo el plan empresarial y que, si todo sale bien, estaremos empezando a llevar a cabo en un par de meses. Si él se marcha del liderazgo, todo el tema volverá a salir a concurso y tendré que presentarme a las concesiones… y no tengo muy claro que pueda ganarle a la empresa de los Hudson.

-¿Por qué no?

-Ellos tienen mucha solvencia ahora mismo y pueden bajarse los pantalones hasta tal punto, que me quitarían del sector de un plumazo.

-¿Tan mal estamos?-se preocupó por la situación laboral de su madre.

-Sí, tan mal estamos. No te estaría pidiendo esto si realmente no fuese importante. Cuando supe que habías congeniado con la hija de Michael fue totalmente perfecto… Que os vieran juntas era un plan más que magistral para atraer a la prensa y que se hablase de la alianza de nuestras dos familias. Pensé que te gustaba.

-¡Dios! ¿Por qué es todo tan complicado?-suspiró un par de veces más un tanto efusiva. -No, mamá. Yo estoy enamorada de Rachel. Dani… no sé, me gustó. Yo qué sé… Era tan sólo un capricho porque Rachel no estaba cerca, pero ya no va a ocurrir eso nunca más.

-¿Tan segura estás de tu romance con esa cantante?

-Sí, mamá. Ella es mi chica ahora y tienes que respetarla.

-Ya lo hago, que yo sepa no te estoy impidiendo marcharte de gira con ella… Eso es un gran paso para mí. Aún me cuesta asimilarlo…

-Y también me preocupa tu situación laboral ahora mismo. No sabía que teníamos tantos problemas.

-Los tendré si Michael no gana.

-Bueno, déjame que lo piense… Hablaré con Rachel y a ver qué pasa… Necesito hablar con Dani también; ella tendrá que darme su opinión.

-Supongo que ella también querrá lo mejor para su familia. Y lo mejor para su familia es estar cerca de la nuestra.

-Vale, mamá. Ya lo he captado… Voy a hablar con ella.

-De acuerdo, luego me cuentas-dio un beso en la cabeza a su hija y la dejó marchar.

Quinn, por su parte, subió las escaleras hacia su cuarto y agarró su teléfono móvil para realizar las llamadas que tenía pendientes. ¿A quién llamaría primero? ¿A Rachel? No, a Rachel no… por si acaso Dani no quisiera entrar en el juego. Sería mejor que primero hablase con la Disc-jockey para aclararse un poco y ya hablaría con su chica después. ¿Y si tanteaba primero a su chica? No, lo más acertado era llamar a Dani. Sí, eso iba a hacer.

-¿Dani?

-Hola, Quinn. ¿Qué necesitas?

-Hola. Mira, te llamaba para comentarte que he estado hablando con mi madre. Lleva una semana un tanto insoportable con el tema del trabajo… y, bueno, me preguntaba si tú has hablado con tu padre.

-Sí, claro. ¿Algún problema?

-¿Estás de acuerdo con su plan?

-¡Cómo no voy a estarlo! Aprovechar mi fama para aumentar su popularidad no creo que sea tan mala idea.

-¿Pero te has enterado que no les vale la fama que estás dando con Rachel? ¿Que es mucho mejor que nos vean a nosotras dos juntas?

-¿Qué?-exclamó alterada.

-Mi madre dice que sería bueno que nos viesen juntas como pareja. Me ha insinuado algo así como que salga contigo en público y en privado con Rachel. ¡Está loca!

-Quinn, no te preocupes. Algo había oído de eso…y la verdad es que le dije a mi padre que no me interesaba. Yo sé que tú estás con Rachel bien ahora y no quiero ser un impedimento más en vuestra relación. Lo siento, Quinn, no creo que sea buena idea.

-No, si yo no estoy muy segura tampoco… Es solo que mi madre me dijo que tan sólo sería ésta semana e incluso me dio la idea de que vinieses conmigo a la gira y así yo pueda estar contigo y con Rachel a la vez.

-Da igual, no importa tía. Todo está bien.

-No, Dani. No está bien todo… Si tu padre no gana las elecciones, la empresa de mi madre se va a ver afectada y puede que tenga que volver a empezar desde el principio y ya me ha dicho que, si eso ocurre, no va a poder competir con los Hudson.

-No me jodas…

-Sí, así mismo me he quedado yo… Mi madre no había sido tan sincera conmigo en años.

-Lo siento, Quinn. No sabía que esto pudiese afectar a tu familia. ¿Qué podemos hacer?

-No sé… ¿Tú qué opinas?

-Bueno, si no te parece mal a ti la idea y si Rachel está de acuerdo… Si quieres… Si quieres podemos intentarlo. Tan sólo será una semana, ¿no? No nos vamos a morir.

-Eso he pensado yo, que tan sólo es una semana… Sólo siete días hasta las elecciones.

-¿Hablaste ya con Rachel del tema?

-No, la llamo ahora. Quería primero saber qué opinabas tú.

-Vale, suerte amiga.

-Gracias Dani. Nos vemos después.

-Vale, guapa.

Sin más, Quinn colgó la llamada y buscó en su agenda el número personal de Rachel. Pulsó la tecla verde y los primeros tonos se escuchaban por el auricular del teléfono.

Un tono, dos, incluso tres y nadie respondía. Sin impacientarse, Quinn seguía tras el auricular esperando. La llamada se colgó automáticamente y vuelta a empezar. Volvió a darle al botón verde y los tonos comenzaron a sonar.

-¿Quinn?

-¡Rachel! ¡Por fin!

-Lo siento, cielo, estaba haciendo una prueba de sonido.

-No… no pasa nada-espetó muy nerviosa.

-¿Estás bien? ¿Ha pasado algo?

-La verdad es que sí.

-¿Qué ha pasado?-se preocupó.

-A ver… no sé por dónde empezar…

-Empieza por el principio, cariño.

-Está bien… a ver… Mi madre al final ha accedido a dejarme viajar contigo en la gira.

-Eso es una buena noticia, Quinn.

-Lo sé, pero… pero tengo otro problema aún más grave.

-¿Qué pasa?-volvió a cuestionar preocupada.

-Bueno, Rachel, mira… Mi madre tiene una empresa que trabaja para el Ayuntamiento de Columbus.

-Donde trabaja el padre de Dani, ¿no?-anotó.

-Sí.

-¿Y…?-la ayudó a que continuase explicándose.

-Y, bueno, Michael se presenta nuevamente como alcalde para las elecciones dentro de una semana.

-Sí.

-Y… nada, que mi madre necesita que Dani y yo salgamos juntas públicamente.

-¿Por qué?-se alteró.

-A ver… si el padre de Dani no gana las elecciones, la empresa de mi familia puede que se vaya a la mierda, literalmente. Hay otra empresa de la competencia que le hace la vida imposible a mi madre y ahora que Dani está en lo más alto de la fama, gracias a la foto que subiste de vuestro beso, pues mi madre ha pensado que la alianza de las dos familias puede ser bueno para que Michael gane las elecciones-se atropelló.

-Más despacio, Quinn. He entendido la mitad.

-En resumen, que mi madre quiere que Dani y yo salgamos públicamente durante esta semana y, a la vez, que me vea contigo a escondidas. ¡Una locura!

-No sé Quinn… No sé si es buena idea.

-¿Por qué? Tan sólo es una semana…

-Pero Dani está enamorada de ti… Podría ser peor-hizo una pausa. -Piénsalo.

-No, tan sólo le gusto. No creo que se haya enamorado de mí.

-¿Y si se enamora entonces? ¿No tienes miedo?

-Yo no tengo miedo, cariño. Yo sé a quién que quiero y tengo muy claro que quiero estar contigo.

-Ya, pero…

-Bueno, no pasa nada, Rachel. Entiendo que no lo veas bien… Ya veré cómo me enfrento a mi madre y a ver si me sigue dejando ir contigo…

-¿De verdad necesitas seguir pidiendo permiso?

-Ella es la que me da la pasta, cariño. No puedo dejarla a un lado ahora que me entiende.

-Ya, ya… pero si es por el dinero, no te preocupes. Aquí no vas a gastar nada…

-Rachel, lo sé, pero mi madre es muy suya y veremos a ver cómo se toma el que no vaya a ayudarle.

-¿Tan importante es?

-Bueno, un poco, pero no pasa nada.

-Mira, Quinn, está bien. Haz lo que tengas que hacer, pero prométeme que no pasará de ahí…

-¿De dónde?

-De la línea del romance público.

-Tranquila, por mi parte no pasará nada. Ni siquiera pretendo besarla, te lo prometo.

-Eso nunca lo sabes… mírame a mí. Me pasó lo mismo con Brody y he estado fingiendo por mucho tiempo.

-¿Es muy difícil llevar una doble vida?

-Un poco, pero tan sólo son siete días, ¿no?

-Sí, sólo siete días.

-Bien, pues entonces… ¿cuándo nos vemos?

-Mañana salimos para allá.

-De acuerdo, te veo mañana entonces.

-Gracias por entenderlo, cariño.

-No soy quién para decirte que no hagas eso cuando yo fui la primera que ya lo hizo en su día…

-Gracias, gracias. Mamá se va a poner muy contenta contigo.

-Dale recuerdos a Judy. Un beso cielo, me tengo que marchar.

-Hasta luego amor.

Y Quinn colgó aquella llamada bastante más animada que la anterior. Es que hablar con su chica era lo único que la había estado animando desde que se tuvo que ir y dejarla a ella en Lima.

Bajó las escaleras rápidamente y volvió al salón en busca de su madre. Allí estaba Judy, tumbada en el sofá, prestando atención a un estúpido programa del corazón en el que estaban hablando de algunas parejas famosas.

-Mamá.

-¡Por Dios hija! ¡Me has asustado!-pegó un bote en el sofá.

-Lo siento, no era mi intención…

-Dime, hija. ¿Qué necesitas?

-Ya he hablado con Dani y está de acuerdo en hacer el paripé delante de las cámaras.

-Muy bien, me alegro. Es una buena elección, Quinn.

-Y también he hablado con Rachel…

-¿Qué ha dicho ella? ¿Está de acuerdo?

-Bueno, al principio no se lo ha tomado muy bien… pero al final accedió, a cambio de que vaya a sus conciertos. Ya sabes…lo que me prometiste.

-Tranquila, puedes ir donde quieras. Te dejaré un poco de dinero mañana cuando vayas a salir para el aeropuerto, ¿vale?

-Gracias mamá.

-De nada hija.

-¡Ah! Rachel me ha dado recuerdos para ti…

-¿Para mí?-se sorprendió ante aquella intervención de su hija.

-Sí, me dijo que te diese recuerdos y las gracias por dejarme ir a los conciertos.

-Bueno, cuando vuelvas a hablar con ella le dices que puede venir a casa cuando quiera. Será bien recibida en ésta casa, pero siempre que sea después de las elecciones.

-Gracias-se acercó a su madre para darle un caluroso abrazo.


Ya solo quedan 3...

Siento no haber podido actualizar ayer, pero desde hoy... actualizaré seguido para el final.