Epílogo

Todos los periodistas aguardaban la entrada de la reconocida cantante Rachel Berry. Esperaban impacientes porque llevaban un mes sin saber nada de ella públicamente. Sin saber qué era lo que la estaba alejando de los escenarios. Enseguida, la cantante accedió al lugar donde se iba a realizar la rueda de prensa que había organizado, seguida por Quinn.

La morena se realizó las primeras fotos de rigor ante las cámaras y agarró a Quinn del brazo para llevarla consigo hasta el lugar donde se sentarían ambas, frente a la oleada de periodistas que seguían esperando inquietos.

-Buenos días a todos. Gracias por venir-espetó Rachel desde el micrófono. Lo primero, quería disculparme por no poder venir acompañada de mi representante, Santana López, por lo que me veré en la obligación de realizar éste papel por mí misma. Sin más, comencemos la rueda de preguntas.

-Señorita Berry, ¿podría decirnos qué la ha alejado tanto tiempo de los escenarios?-preguntó una muchacha perteneciente a una revista de música.

-Sí, claro, para eso estoy aquí hoy. Los motivos por los que he tenido que dejar los escenarios han sido médicos. Me explico, desde hace tiempo he tenido molestias en las cuerdas vocales debido a unos nódulos que han tenido que extirparme. Fue mucho antes de la gira y, por eso, aquél día que me desvanecí, aprovecharon para operarme de urgencia.

-¿Cuánto tiempo le mantendrá esta situación fuera de los escenarios?-cuestionó el siguiente periodista.

-De momento no tengo fecha fija de vuelta. Necesito cuidar mis cuerdas vocales y comenzar algunos ejercicios con el foniatra. Mi disfonía funcional ha sido bastante complicada y necesito volver a reeducar la voz para no regresar a un sobreesfuerzo que me impida seguir cantando.

-¿Y las causas del desvanecimiento se desconocen?-una chica de un programa de televisión hacía hincapié en esto último.

-No lo sabemos. Quizá el sobreesfuerzo me llevó a un extremo cansancio y de ahí que no pudiese aguantar más la presión.

-Pero si solo acababa de empezar la gira…-volvió a cuestionar la muchacha.

-Lo sé, pero venía de una promoción por toda América, algunas actuaciones en Europa… Teniendo en cuenta que enganché prácticamente una gira con la siguiente, es obvio que el agotamiento no sólo haya sido físico.

-¿A qué se va a dedicar mientras, señorita Berry? ¿Algún proyecto que sí pueda llevar a cabo a pesar de su necesidad de descanso?-el enviado por la revista Marie Claire esperaba atento la contestación a su pregunta.

-Pues afortunadamente tengo varios proyectos en mente. El primero de ellos es componer para mi siguiente disco, cosa que ya estaba haciendo mucho antes, pero que ahora me exige algunos retoques. Y con ello, pues empezar a componer para otras personas, ya tengo algunos representantes esperando algunas maquetas para sus artistas y, la verdad, eso es muy reconfortante ya que nadie me conoce aún como compositora. Por otra parte, me han llegado algunas ofertas televisivas y de cine, que me gustaría poder leer con detenimiento porque quizá pueda estar interesada en llevar mi vida profesional a la pantalla.

-¿Eso quiere decir que podremos ver algún tipo de show en el que su vida sería la protagonista?-exclamó otro periodista que se acercaba un poco más hacia la mesa y así poder recoger la contestación en su grabadora.

-Si realmente me interesa, es posible.

-¿Hablamos de una serie? ¿Podría comentarnos un poco la trama? -insistió el muchacho.

-Sí, es lo que más veo viable. De momento, sólo puedo contar que la serie estará inspirada en mis comienzos como cantante y aún no sé si realizaría yo el papel principal, o se buscará a alguien que pueda hacer de mí. Aún tengo que pensarlo-rio y contagió al resto de presentes. –Como ve, primero tengo que organizarme un poco, acabo de salir de un tramo un tanto traumático para mi mente.

-Lo siento, señorita Berry, no quería importunarle.

-No, si está bien, usted sólo hace su trabajo-sonrió y señaló al siguiente periodista que pedía la palabra.

-Hola Rachel, ¿qué tal? Suponiendo que todos éstos proyectos salgan a la luz… ¿Cuándo disfrutaríamos de tu voz nuevamente? ¿O piensas dejar la canción para dedicarte al mundo de la actuación?

-No, eso lo tengo muy claro… Que tenga proyectos de otras ramas no quiere decir que vaya a abandonar la música. La música es mi pasión y por eso estoy hoy aquí, por vivirla tan intensamente y sin descanso… No creo que pueda ser capaz de abandonar nunca.

-¿Tendrá que superar usted sola todo este mal trago de abandonar por un tiempo? ¿O tiene alguien ya a su lado?-una reportera de un programa de corazón atacaba directamente a lo que le interesaba para su contenido televisivo.

-Hoy estoy feliz de poder contestarle que sí, que hay alguien a mi lado-miró por unos segundos a Quinn y le sonrió.

-Se rumoreaba que andaba con una muchacha disck-jockey de Columbus-continuó para tener alguna exclusiva sobre la vida sentimental de la cantante.

-Sobre eso… tengo que comentarles que aquellas fotos que se hicieron públicas no debieron de salir nunca a la luz porque se cogieron de mi Instragram, que es privado.

-Parecía que se lo pasaba bastante bien, por lo que hemos podido ver en las imágenes-aprovechó otro periodista para seguir preguntando por aquella fiesta.

-Ya que todos han visto las imágenes, diré algo en mi defensa. Tan sólo era una chica, en la fiesta de cumpleaños de alguien muy especial, haciendo lo que hacen las personas jóvenes para divertirse. No creo que haya que hacer un drama de esto y, mucho menos, ponerse ahora a rebuscar en cosas de mi pasado.

-Volviendo al tema principal de esta rueda de prensa. ¿Piensa lanzar muy pronto el próximo disco?-el becario de la Rolling Stone hablaba por primera vez.

-Primero debo de acabar la gira de promoción de éste. Me gustaría retomarla lo antes posible y, quizá, mientras tanto esté grabando… O quizá me tome un descanso. No lo sé, los médicos me irán guiando.

-Así que retomará ésta gira que ha dejado aparcada-insistió el chico.

-Así es.

-Bien, pues por lo visto tendremos Rachel Berry por mucho tiempo. Eso les encantará a nuestros lectores de Rolling Stone.

-Eso no lo dude-sonrió dulcemente al muchacho.

-Señorita Berry, ese pasado que usted menciona siempre volverá a estar presente, pues salía besándose con varias chicas en aquella fiesta-volvió a apuntar la chica de la prensa rosa.

-¿Y quién no ha jugado a besarse con sus amigas una noche de borrachera? ¡Venga ya! Seguro que usted también lo ha hecho. ¿O me equivoco?

De repente, un silencio inundó la estancia y la chica tardó bastante en reaccionar y contestar a la pregunta de la morena. Quinn, sin embargo, se tensaba por segunda vez en aquella rueda de prensa y esperaba pacientemente la respuesta de la chica que no tardó en llegar.

-Sí, claro, pero yo no soy una figura pública…-se molestó un poco por el comentario de la cantante.

-¡Pues ya está! Por qué darle más importancia…

-¡Por Dios! ¡Dejen de molestar a la señorita Berry con preguntas que están fuera de lugar!-Quinn encendió el micrófono y explotó. Ha venido aquí a hablar de su paréntesis en el mundo de la música, no para que estén bombardeándoles con preguntas que no tienen sentido en este momento. Por favor, respétenla.

-Como ven, no echo de menos tener aquí a mi representante-soltó al escuchar el comentario de su chica. –Ella podría serlo perfectamente. Aunque estoy segura de que Santana ya os hubiese echado a la mitad a la calle por las preguntas tan oportunistas-rio volviendo a contagiar a todos con su risa.

-Podría usted contratar a su amiga como manager-bromeó uno de los periodistas.

-En una cosa tiene usted razón, podría ser la mejor manager del mundo… pero se ha equivocado con eso de mi amiga. Ya que estoy aquí, quería aprovechar para presentaros oficialmente a la que es mi pareja desde hace un tiempo. Ella es Quinn Fabray y es la mujer que ha cambiado mi vida. La mujer que me ha hecho ver que no conocía el verdadero amor hasta que llegó ella. Es la persona que me hace feliz, con la que comparto mi tiempo y la que me cuidará todos los días porque no quiero que se vaya nunca.

-¿Podrían posar las dos juntas? ¡Esta es una gran noticia! Gracias por hacernos partícipes.

-Claro, ven aquí Quinn.

La morena agarró a Quinn de la mano y la acercó mucho más a ella. La sentó sobre sus piernas y ambas sonrieron mirando a las miles de cámaras que ya las flasheaban. Segundos más tarde, Rachel retiraba un mechón de pelo de su chica y la besaba tiernamente para que aquellas imágenes aseguraran al mundo de que estaba completamente feliz y que su corazón ya tenía dueña.

¿Continuará?


Muchas gracias a todas las personas que han llegado hasta el final, sin abandonar en ningún momento y dejando sus muestras de cariño en cada rw que nos habéis regalado.

Gracias por ser pacientes, por entender... y, sobre todo, por dejar que una nueva historia de DiLea os ocupe un poco de vuestro tiempo.

Pronto estrenamos The News, esperamos que también sea de vuestro agrado.

Sed felices!