Dieciocho años
Solo hace falta…sacar conclusiones.
Las personas deben saber las posibilidades de que sus deseos se vean cumplidos, siempre nos dicen que no importa que, todos nuestros sueños se pueden hacer realidad, que equivocados están, siempre hay circunstancias ajenas o propias que limitan a nuestros sueños.
Nada ha cambiado, la distancia entre el sueño y la realidad es la misma que hace 16 años, al parecer, el destino es cruel y no se puede luchar en su contra, hace falta más de una vida, para poder siquiera desafiarlo.
Aun si cierro los ojos nada cambia, todo permanece estático, oxidado… en este mundo, lo volví a ver, debería ser suficiente, tiene que ser suficiente, no hay otra forma, no es como dice Tatsuki chan, arriesgarse no es una opción ni para él ni para mí. Nada en su nueva vida debe ser una nube que oculte el sol, mucho menos yo.
Cada día que pasa lo observo, en clase, en el patio, mantengo su figura en mi mente para el resto del día, su delgada y alta figura con el porte desgravado de todo adolescente, su caminar tranquilo, sus eternas manos en los bolsillos y su cabello despeinado.
Quiero quedarme con esa imagen en mi mente, tatuarla en mis recuerdos, para que cuando él se gradué y no lo vuelva a ver, aun tenga algo de él que pueda reflejar en la luna.
-o-o-o-
-Arima no molestes a Jima sensei de nuevo, ¿de acuerdo?
-Yo no lo molesto
- Si, si, "solo das tu opinión", deberías intentar ser menos cruel con tus opiniones… ya, ¡fuera de aquí!
El joven dio media vuelta y se dirigió a la salida, al abrir la puerta casi tropieza con quien reconoció como su profesora de literatura, le dirigió un saludo somero y se perdió por el pasillo rumbo a su salón de clases.
-¿pasó algo Tatsuki chan?
-no realmente, no sé qué le dijo a Jima sensei pero ahora ese viejito anda buscando cualquier escusa para castigarlo, esta vez fue al cabello, ayer el uniforme…
-Jima sensei no soporta que lo contradigan.
-sí, y ese chico tiene la lengua afilada ¿siempre fue así?, ya sabes…antes.
Orihime asintió sonriendo, al tiempo que recordaba como las palabras gélidas de Ulquiorra la enojaron tanto que le propino una bofetada, ahora parecía un recuerdo agradable, pero en ese momento, aunque no lo demostrara, tuvo miedo de que él le regresara la ofensa, pero no lo hizo, se limito a mirarla, dar media vuelta e irse.
-¿Ha cambiado?- dijo Tatsuki al observar la sonrisa de Orihime
-En algunas cosas. Tiene una nueva vida, creció en un hogar con amor ya no es la figura solitaria que recuerdo, ahora tiene amigos…
-¡ah! Esos dos sí que son un desastre...
-o-o-o-
Él sonríe, tenue e imperceptible para un ojo no entrenado, pero sonríe, pasa una a una las páginas del libro en sus manos, el viento juega con su cabello, se encuentra en la azotea, su lugar favorito de lectura, para el almuerzo y saltarse clases, le gusta la soledad del lugar, el susurro del viento. A su lado sus amigos charlan animadamente, encaramados en el barandal que rodea el borde como forma de protección.
Tamiya tuerce la boca mientras el cigarrillo prohibido oscila entre sus dedos, balanceándose de un lado a otro tirando la ceniza acumulada.
-Inoue sensei es linda ¿no creen?
-Sí, envidio su cabello, me voy a dejar crecer el cabello como ella.
-Yamada, deberías empezar por quitarte ese horrible tinte rosa.
-Es fiusha, tarado.
-como sea, ¡hey, Hideki! ¿Verdad que Inoue sensei es preciosa?
-¿quién?
Dejando el libro en el piso, se levanto y acerco a sus amigos.
-¡waaa te quiero matar! ¡La belleza pelirroja! Hasta estás leyendo el libro que dejo de tarea.
-¡ah ya!
-"ah ya" ¿qué clase de hombre eres?
-déjalo Tamiya, quizás Hide chan es como yo.
-Sueña, Yamada.
Hideki se inclino en el barandal, en el edificio contiguo varios profesores estaban reunidos, Inoue se encontraba de espaldas a la ventana su largo cabello caía en cascada sobre sus hombros, su grácil silueta dibujada contra el cristal.
-a que es linda- insistió Tamiya.
- Si, lo es- dijo Hideki.
-¡Wow es la primera vez que te oigo decir que una chica es linda!
-eso no es verdad- dijo apartándose del barandal y tomando su libro del piso.
- Tu mamá no cuenta, Hideki
- ¡cállate!
-o-o-o-
Cuando llegué al salón, las chicas gritaban y había un gran alboroto, me abrí paso como pude, lo que vi me quito el aliento, Arima kun luchaba por librarse del agarre de Tamiya kun y Yamada kun, de su labio inferior emanaba sangre que se deslizaba por su barbilla, del otro lado Amakumi kun un alumno de tercero le gritaba, con los puños listos para un nuevo golpe.
-¿¡que sucede aquí! ¡Amakumi!¡Arima!
-¡Ese idiota se metió con la novia de mi amigo!-grito Amakumi kun
- ¿Acaso eres sordo? Ya te dije que no se dé que hablas- le contesto Arima kun intentando de nuevo soltarse de sus amigos.
- ¡ten el valor de aceptarlo! Ella dijo tu nombre.
- ¡eso no significa que fui yo! ¿Valor, dices? – dijo Arima kun- ¿Dónde está tu amigo? ¿No debería él tener el valor para venir? O ¿está llorando en algún rincón?
- ¡Cierra la boca!
- ¡Basta ya!- grite expulsando todo el aire de mis pulmones- esto, por lo que haya sido, se termino. Amakumi, Arima, los dos, a la subdirección… pero ¡ya!
Amakumi chistó y salió enfurruñado. Arima kun, se libero de sus amigos, con el pulgar se limpio la sangre y me siguió.
-o-o-o-
-¿y Arisawa sensei?- dijo la subdirectora.
-No se encuentra, pero yo me haré cargo de Arima kun
-de acuerdo, ahora bien, el problema fue porque…
-es claro, subdirectora, que este jovencito- dijo Jima sensei señalando a Arima kun- es un problema para esta institución, ahora busca rencillas con sus compañeros de grados avanzados, es obvio que necesita disciplina inmediatamente.
-discúlpeme Jima sensei pero Arima kun sostiene que no hizo nada.
-¿y usted le cree ciegamente Inoue sensei?
-por supuesto, como puede ver el único agredido aquí fue Arima kun, no veo ningún rasguño en Amakami kun y además digame Jima sensei, ¿Qué hace un alumno de tercer año buscando pelea con uno de primero?
-¡él se metió con la novia de mi amigo!- intervino Amakumi
-Arima kun dice que no lo hizo y en todo caso Amakumi concuerdo con él, ¿no debería ser tu amigo el que salde sus cuentas?...Subdirectora, creo que esto es claro
-Así parece.
-Por favor subdirectora- dijo Jima sensei acercándose al escritorio- ¿de verdad cree que este jovencito no hizo algo para ganarse ese golpe?
- eso es innegable, Jima sensei, pero no tenemos pruebas de ello. Así que por favor, le pido que aplique el correctivo necesario a Amakumi kun. Pueden retirarse. Inoue sensei, de usted espero que comunique lo sucedido a Arisawa sensei, ella decidirá si merece castigo y Arima kun por favor ve a la enfermería. Eso todo.
-o-o-o-
Caminando por el pasillo con Arima kun a mis espaldas, sonrió por mi triunfo contra el obstinado Jima sensei, estoy feliz por ello.
-Sensei.
-¿Si? Arima kun- me giro para mirarlo, y camino de espaldas.
-¿Por qué?
-¿Por qué, qué?
-¿Por qué creyó en mí?
Me detuve, haciéndolo pararse bruscamente para que no chocara conmigo.
-¿Acaso mentiste Arima kun?
- No.
- Entonces no hay problema- dije girando y reanudando mi marcha normalmente, él me siguió- En clase siempre viertes tus opiniones, sincera y crudamente por ello no creo que seas el tipo de chico que miente y además, tampoco considero que seas el tipo de chico que se mete con las novias de otros.
Sonreí y me detuve en la puerta de la enfermería.
-Anda entra, y regresa a clase pronto, que ya perdimos mucho tiempo.
Él me miró, el profundo color de sus ojos pareció analizarme como en antaño, parpadeó, asintió y giró el pomo de la puerta.
-Sensei.
-¿mmh?
- Gracias. Me alegro que haya sido usted quien me defendió, si hubiera sido Arisawa sensei, me habría golpeado antes de escucharme.
Solo atine a sonreírle.
-o-o-o-
-Fuiste tú ¿verdad? Tamiya.
El mencionado se encogió en su asiento y murmuró un "lo siento", Hideki suspiró y se dejo caer en la silla.
-¿Cuántas veces tengo que decirte, que no uses mi nombre cuando buscas chicas?
- Es que el mío no me gusta
- ¿Y es mi problema? Reclámale a tus padres
-Ya, ya lo siento, además de que te quejas ¿acaso no te defendió Inoue kawaii sensei?- dijo alzando las cejas en tono pícaro y ganándose una mirada gélida por parte de su interlocutor.
-o-o-o-
-Go-uchi- es el tipo más odioso que hay en el mundo entero, lo odio, lo odio…
-Ya lo sabemos Yamada, ya nos has dicho- dijo Tamiya mordiendo su sandwich
-Pero hoy es peor, no deja de hablar del regalo que trae, ha de ser una baratija… ¿no crees Hide chan?
-…
-¡como siempre Hide chan me ignora!-
-Deberías aceptarlo "Hide chan" no te quiere.
-¡Eso no es cierto Tamiya! Yo soy su mejor amigo.
-Te equivocas, ese, soy yo.
-Es verdad
- ¡Waa que cruel eres Hide chan!
Yamada se revolvió en su asiento haciendo un puchero, Tamiya rodo los ojos y suspiro.
-¿Y para quien es el regalo de Gouchi o qué?- preguntó para hacer olvidar a su amigo de su tragedia actual.
-¡ah! Dice que es para Inoue sensei… dice que hoy es su cumpleaños. Ni yo lo sabía, ese molesto de Gouchi ojala se le atore el almuerzo.
- Jajaja.
Arima mira sobre el hombro de Tamiya. Ahí del otro lado del salón Gouchi hablaba con sus amigos y justo frente a él, en el pupitre, colocado con sumo cuidado: el regalo.
-o-o-o-
Pequeño, cuadrado y dorado ¿qué será?, la verdad, poco le importa. Lo tiene en la palma de la mano y no sabe a ciencia cierta por qué lo tiene, solo sabe que está ahí y no será entregado.
Yamada tiene razón, Gouchi es odioso, mira que saber cuándo es el cumpleaños de sensei y no decirle a nadie para quedar bien, esa sí que era mala leche.
Balanceo el pequeño regalo de una mano a otra, ¡Que ligero era! Quizás es un anillo, o algo así… "que importa" se repite, ahora es suyo, ¿qué hará con él? Lo piensa mientras camina distraído por el patio de la escuela aventando al aire el pequeño paquete y atrapándolo de nuevo.
Se detuvo frente a la barda que separaba a la escuela del resto del mundo. Lo sopeso por última vez y sin pensarlo más se deshizo del regalo, que desapareció detrás de aquella barda.
-o-o-o-
Arima kun caminaba por el patio en hora prohibida para andar deambulando por ahí sin permiso, así que me acerque para reprimirlo, después de todo a la siguiente hora tenia clase conmigo.
De pronto se detuvo y aventó algo pequeño y dorado al otro lado de la barda, me pregunte por un segundo que era, pero en ese instante el timbre de cambio de hora sonó y Arima kun echo a correr rumbo al edificio, haciéndome desistir de ir a regañarlo, quizás, pensé, solo quiero hablar con él y tengo que, por todos los medios, evitar contacto con él.
Había mucho bullicio en el salón cuando entré, temí que fuera otra pelea, pero, al acercarme solo era Gouchi kun vaciando su mochila y pupitre.
-¿qué pasá Gouchi kun?
-¡Inoue sensei!- dijo él con los ojos vidriosos- ¡estaba aquí y ya no está!
-¿Qué Gouchi kun?
-Su regalo, era una cajita envuelta en papel dorado.
-¿dorado?
De inmediato mi mirada se dirigió a Arima kun, que miraba la escena distraído.
-Busca bien Gouchi kun seguro que esta por ahí. El resto vaya tomando asiento, voy por unas copias para la clase y vuelvo… Arima kun ¿me acompañas?
Él dio un respingo, me observó como antes, analizándome, un segundo después se levantó y me siguió. Lo lleve a la sala de maestros que en ese momento se encontraba vacía.
-Arima kun, quizás me equivoco, pero hace unos momentos te vi aventar algo dorado fuera de la escuela, ¿era eso el regalo de Gouchi kun?
Él solo desvió la mirada, era la primera vez que él hacia eso.
-¿Arima kun?
-Sí- dijo- era el regalo de Gouchi
-¿Por qué lo aventaste?
-¿Por qué?- dijo sorprendido, parecía que no había pensado en eso cuando lo hizo- no lo sé
-¿Cómo no vas a saberlo, Arima kun?
-No lo sé, yo solo…me molesto, me molesto que él sabía de su cumpleaños, sensei.
-¿mi cumpleaños?- era verdad era mi cumpleaños casi lo había olvidado.
- sí, él no dijo nada, se pasó el día presumiendo el regalo que le iba a dar, sensei y eso me molesto.
- ¿esto es solo porque Gouchi kun te cae mal?
-¿Gouchi?
Arima kun pareció meditarlo, cerró los ojos y frunció ligeramente el ceño.
-No- dijo- para mi Gouchi no existía hasta el día de hoy… a mi Gouchi me da igual.
-¿Entonces?
-No lo sé, él no me importa, me molesto que él supiera de su cumpleaños, sensei, que él supiera más de usted que yo, fue lo que me enojo.
Me miró y avanzo hacia mi mientras hablaba, hilando a cada paso sus pensamientos, yo solo atine a retroceder.
-¿Eso te enojo, Arima kun?
-sí, porque…debe ser porque…usted me gusta, sensei.
Choque con un librero que se tambaleo con su contenido, yo también temblaba, sus palabras y su cercanía me afectaban.
-A- Arima kun
-Estaba celoso… ¿no es así? Sensei- me miró y se acerco más, podía sentir el calor que irradiaba su cuerpo- debe ser eso.
De pronto pareció convencido y satisfecho con su conclusión. Ladeo el rostro y me acorralo con sus brazos.
-Me gusta, sensei
Y sin más, me besó.
…o...
Gracias a sus palabras aquí esta el segundo capitulo, espero que les haya gustado. Por otro lado solo comentar algunas cosas, quería que Ulqui fuera un adolescente normal con buenos amigos, así nacieron Tamiya y Yamada y quería que estos tuvieran diferentes personalidades que contrastaran entre sí, por eso Tamiya segun yo es un mujeriego , vago y Yamada es gracioso y afeminado, además estoy segura de que saben quien es... el tinte de su cabello lo dice todo, ¿a que si? y Tamiya... no se quien es él aún... Tambien todo adolescente tiene problemas, con profesores y compañeros, he aqui la razon de Jima sensei y Amakumi.
waaa demasiada invencion de nombre, no se ni de donde saque algunos, me pregunto cual será el nombre de Tamiya que no le gusta... Gouchi si es un nombre feo ( de donde salio? no tengo idea)... y por cierto fiusha se escribe así? jejeje
Por último un agradecimiento a mi amigo E-kun, que siempre lee mi locuras, y como es un sabelotodo en Bleach siempre me corrige y me regaña... esta vez me dijo " ¿que no te pudiste contener?, tan rápido el beso"... si lo siento, ya me urgia que se besaran...
¡Ah si! ¡feliz año 2011!
