Disclaimer: los personajes de Inuyasha no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi
Otro día de clases comenzaría en la secundaria Shikon dentro de unas tres horas, ya hacia una semana que los estudiantes del 6 "A", el curso de Kagome, no tenían clases de filosofía, pero esto estaba por cambiar
En la otra dimensión, Naraku e Inu no taisho con sus hijos se dirigían hacia las ruinas de un templo, en el se hallaba un viejo portal para cruzar a las otras 2 dimensiones existentes.
-Bien ya estamos aquí, pueden comenzar el ritual- dijo Inu no Taisho serio.
Luego ambos hermanos se posicionaron al frente de ese desgastado portal para luego recitar:
Que la poderosa fuerza de los astros
Luna y sol
Les permita a estos dos demonios
Completar su misión
Atravesando la barrera
Que los llevará de la Beta a la Gama dimensión
(Sorry no se me ocurrió otro nombre para las dimensiones)
Al terminar cortaron sus palmas con unos hermosos cuchillos de plata y oro dejando caer gotas de sangre sobre la plataforma redonda en la que se encontraba erguido el portal. Instantáneamente una luz los cubrió indicando que aquella estructura que se comunicaba con las dimensiones estaba funcionando, antes de que los jóvenes peliplateados atravesaran el portal los otros dos hombres les recordaron:
- No se olviden cualquier información que logren obtener nos la envían así fortalecemos nuestro plan para poder recuperarlas- dijo Naraku – Adiós
-Por favor chicos cuídense y sean cautelosos no las queremos volver a perder, no soportamos mas estar sin ellas- dijo Inu No Taisho- Adiós
-Tenlo por seguro padre yo también quiero de regreso a mamá, adiós- dijo Inuyasha y sin esperar mas los hermanos cruzaron hacia la Gama dimensión.
-Lo lograrán – dijo el padre de ambos con esperanza
Sesshomaru e Inuyasha al llegar se encontraron con un frondoso bosque, detrás de ellos había otro portal que, al haber ellos cruzado, dejo de emitir esa cegadora luz. Después todo quedo oscuro pues debían ser las cuatro o las cinco de la madrugada.
-Bien según lo que dijo nuestro padre el pueblo donde nuestra madre y la esposa de Naraku con sus hijas se encuentran esta a unos ciento veinte kilómetros de aquí hacia el norte-dijo con la frialdad que lo caracterizaba Sesshomaru.
-Ok, andando- dijo Inuyasha
Luego de ese comentario ambos hermanos se echaron a correr sobre y entre los árboles con la velocidad que los caracterizaba, la velocidad de demonios.
En su habitación Kagome comenzaba a despertarse por los molestos rayos de luz que se colaban por sus cortinas color lila. Lo primero que divisó fue su televisor de pantalla plana, luego giro su cabeza para uno y otro lado viendo a Sango durmiendo en un colchón pegado a su cama del lado de la ventana y luego su escritorio con su computadora, al lado su biblioteca y finalmente a un costado del televisor su placard.
Se fijo en la hora que mostraba su reloj en la mesita de noche, este marcaba las siete cuarenta y cinco, ese día entraban a las nueve al colegio por las horas que no habían sido cubiertas, aún, de filosofía.
Observo a Sango, ella se quedaría en su casa toda la semana porque sus padres habían salido de viaje. Jugándole una broma salio de su cama se acercó al colchón donde descansaba su amiga y al oído le susurro:
-Miroku
Al instante Sango se reincorporo y preguntó
-¿Dónde?
Kagome aguantando las ganas de reírse y con toda la seriedad que pudo fingir le contestó
- Muy probablemente en su casa durmiendo- sin poder aguantar mucho tiempo más se echó a reír
Sango molesta y sonrojada tomo su almohada y le pego a Kagome con ella en la cabeza, esta al instante dejo de carcajearse y dijo
- Jaja me lo merecía, bueno vamos a cambiarnos y desayunar que se nos hará tarde.
Ambas se pusieron el uniforme, Sango se cambio en el baño y Kagome en la habitación. Luego bajaron las escaleras hacia el comedor donde los padres de Kagome estaban sirviendo el desayuno. El comedor era amplio con una larga mesa de roble en el centro y diez sillas, sus paredes eran de color amarillo claro y en ella se hallaban varios cuadros de paisajes.
-Buenos días- les dijeron con una sonrisa los señores Higurashi
-Buenos días señores Higurashi- dijo Sango
-Buenos días mamá, papá- dijo kagome
Acto seguido las adolescentes se sentaron y el padre de la familia les tendió una taza de té a cada una. Luego se sirvieron tostadas con dulce y al terminar de comer se despidieron y marcharon rumbo al colegio tomando sus respectivas mochilas.
Luego de haber corrido por dos horas los hermanos Taisho se encontraban frente a una gran casa de dos pisos con ladrillo a la vista, su nuevo hogar.
Al entrar recorrieron la casa, esta contaba con dos amplias habitaciones,
dos baños y un amplio despacho en el piso superior y en el piso inferior contaba con un baño, un comedor, una cocina, un living y el hall.
Sesshomaru se dirigió a la que seria su habitación, las paredes eran de un color azul marino, en una de ellas se encontraba un ventanal que daba hacia la calle con cortinas blancas, su cama se encontraba en frente del ventanal, tenía sabanas blancas con cobertor azul y una mesa de noche a cada lado con veladores. Entre las demás cosas que allí se encontraban había un escritorio con computadora, un placard, un gran televisor y dos veladores de pie. El techo al igual que el piso era de color blanco y en el primero se encontraba colgada una lámpara.
Sus maletas se encontraban arriba de la cama ya que el día anterior cuando su hermano y él habían terminado de organizar sus cosas su padre las había mandado a traer. Por lo tanto abrió una de ellas y comenzó a guardar todo en el placard.
Inuyasha en su dormitorio se encontraba, también, desempacando toda su ropa. Esta habitación tenía de color beige las paredes y el piso, al igual que el techo, blanco. En cuanto al amueblamiento era igual que el de su hermano nada más que todo en colores blancos y beiges.
Al terminar su tarea ambos hermanos se dirigieron al living para debatir algunos asuntos
- Bueno – dijo Inuyasha sentándose en el sillón individual color blanco con almohadones negros- según lo que pudieron averiguar nuestro padre y Naraku, Rin es profesora en la secundaria Shikon, misma secundaria a la que va Kagome. Kagome vive en el templo de los Higurashi y al parecer estos creen verdaderamente que es su hija. Con respecto a mamá, ella tiene una boutique en sociedad con una mujer que podría llegar a ser Kikyo y Kikyo vive a 8 cuadras de la secundaria Shikon casa nº 389. Bien ¿Qué hacemos?
- Yo hoy voy a ver si puedo infiltrarme en el colegio como profesor en algún curso ya que, con las enseñanzas que recibimos en el castillo, puedo dar cualquier materia y así poder averiguar más de Rin y Kagome. Y tú vas a investigar donde se encuentra la boutique y vigilar de cerca a mamá y a Kikyo y, si puedes, tratar de que te conozcan, ¿entendido?- dijo autoritariamente y serio Sesshomaru.
- Entendido- dijo Inuyasha sorprendido por la rapidez con la que su hermano había ideado un plan.
En un departamento en el centro de la pequeña ciudad Rin Sarutobi tomaba su desayuno para luego irse a trabajar, ella vivía sola ya que, luego del accidente de auto que habia sufrido con su madre Emi, la cual falleció, no quiso vivir más en su casa por que todo le recordaba a ella y le entristecía el hecho de que ahora estaba sola en el mundo pues ella fue su único familiar
Luego de desayunar se dirigió al garaje del edificio para sacar su auto, un Volkswagen Polocolor dorado, y salir rumbo al instituto.
Sesshomaru miraba fijamente su BMW negro, ahora entendía por que su padre les había exigido a su hermano y a él tomar clases de manejo días antes. Sin esperar más se subió a él y tomo el rumbo que lo llevaría al colegio Shikon.
