CAPÍTULO 4

La semana de Quinn había sido tranquila. Había ido a clase, luego al trabajo y después a un apartamento vacío. Lo que le gustaba cuando Santana vivía allí es que siempre había alguien. Pero era escandalosa y la soledad también era buena a veces para relajarse y leer sus libros en paz.

Quinn iba caminando por la calle con sus auriculares camino a su apartamento cuando chocó con alguien.

-¡Oh, Dios mío! Lo siento- dijo levantando la vista y viendo a una morena bajita frente a ella-. OH… Hola, Rachel. Lo siento, no iba prestando atención.

-Hola, Quinn. No te preocupes yo tampoco lo iba haciendo- dijo la morena sonriendo un poco-. También es culpa mía.

-Aun así, lo siento. Hoy estoy un poco distraída- dijo Quinn sonriendo a la morena-. No estoy de buen humor.

-Oh, y eso, ¿por qué?- Dijo Rachel con curiosidad.

-Lo siento pero es un poco personal- dijo Quinn apartando la mirada de la morena.

-Está bien. Soy curiosa por naturaleza. Lo siento- dijo tímidamente.

-No pasa nada. No lo sabías- dijo Quinn

Miró al suelo y se metió las manos en los bolsillos de los vaqueros.

-Bueno, que tengas un buen día, Rachel- dijo empezando a alejarse pero una mano en el brazo se lo impidió.

-Quinn, ¿me das tu número? Parece que nos encontramos todo el rato y estaba pensando si te gustaría ir a tomar un café alguna vez- dijo la chica más menuda tímidamente mordiéndose el labio.

Quinn se la quedó mirando encontrándola increíblemente mona.

-Sí, claro- dijo rápidamente, dándole a Rachel su número-. Y claro que me gustaría quedar contigo para tomar un café algún día. Llámame.

-Vale. Adiós, Quinn. Espero que tu día mejore- dijo sonriendo y marchándose.

-Oh, creo que ya lo ha hecho- se dijo Quinn a sí misma.

Continuó hacia su apartamento. Cuando llegó, abrió la puerta y allí estaban Santana con Brittany, Mike y Sam (un amigo del instituto que ahora era parte del grupo).

-¿Qué estáis haciendo todos aquí?- Preguntó.

-Sabemos que hoy es un mal día para ti así que hemos venido a animarte- respondió Santana por todos.

Quinn los miró y no vio nada más que amor en los ojos de sus amigos.

-Han pasado tres años desde que no ves a tu familia. Eso es duro.

-Lo sé pero ahora vosotros sois mi familia. No los necesito- dijo con una voz muy fina

-Sí, pero sabemos que a veces necesitas a tu madre, a tu padre o incluso a tu hermana- dijo Sam, compresivo.

-Bueno, ¿y qué habéis planeado que hagamos?- Preguntó Quinn sonriéndole un poco a sus amigos.

Realmente eran su familia.

-¿Qué quieres hacer TÚ? Le preguntó Mike.

-¿Podemos pedir una pizza y ver unas películas?- Les preguntó.

Todos asintieron y San fue a pedir la pizza.

-¿Qué película quieres ver, Q?- Preguntó Brittany.

-'Rosas rojas' ('Imagine me & you')- dijo.

Llevaba tiempo queriendo volver a ver esa película. La primera vez que la vio fue con Santana en el instituto cuando aún no se aceptaba a sí misma. Santana quería que lo hiciera así que la hizo ver un montón de películas y series acerca de o con personajes lesbianas.

-Sí, me encanta esa peli- dijo Brittany contenta.

Se fue a coger la película. Quinn no podía evitar sonreír ante la felicidad de su amiga. Cuando Sam volvió, se sentaron en el sofá y en el suelo donde pusieron un colchón.

La pizza llegó un poco después de que empezara la peli. Santana fue a recogerla y pagó por ella. Después, vieron la película en silencio. Cuando acabó, decidieron ver 'Harry Potter y la cámara secreta', la película favorita de Quinn de la serie de Harry Potter. Así se pasaron toda la tarde, viendo una película, pidiendo otra pizza y eligiendo otra película para ver. Era todo lo que Quinn necesitaba ese día.

Quinn se despertó a la mañana siguiente en el sofá con Mike y Sam en el otro extremo profundamente dormidos. Brittany y Santana estaban dormidas en el colchón puesto en el suelo. Se levantó y fue a la cocina a hacerse un café. Se sentó en un taburete y vio dormir a sus amigos. Todos parecían tan tranquilos. Entonces, sonó el timbre y Quinn fue a abrir. Dave Karofsky estaba al otro lado de la puerta.

-Hola, Dave. ¿Qué estás haciendo aquí?- Preguntó.

-Quise venir ayer pero no pude así que aquí estoy- dijo con una sonrisa en la cara-. Y siento mucho no haber podido venir ayer.

-No hay problema, Dave- dijo sonriéndole.

Dave también fue al instituto con ella y también era gay pero en el instituto solía portarse como un matón con los chicos gays así que al principio no eran muy amigos. Entonces, empezó a portarse mejor e incluso se unió al Glee Club. Al final, se dio cuenta de era un buen chico.

Abrió la puerta un poco más para dejarle entrar y, cuando éste vio el salón rio por lo bajo. Se puso una taza de café y él y Quinn empezaron a hablar. Media hora después, las otras cuatro personas del salón se despertaron.

-Buenos días, mis soles- dijo Karofsky sarcásticamente a sus amigos.

Todos murmuraron algo parecido a "buenos días, Karofsky", excepto Brittany que, nada más verlo, corrió a darle un gran abrazo.

-Ha pasado mucho tiempo, Dave- le dijo mirándolo un poco triste.

-Lo siento, Britt. Tenía mucho que estudiar. Se acercan los exámenes- dijo sonríen cariñosamente a su amiga.

Quinn les ofreció café a todos sus amigos que aceptaron. Pasaron largo tiempo hablando cuando el móvil de Quinn empezó a sonar. Respondió.

-¿Hola?

-Hola, Quinn. Soy Rachel- dijo la voz al otro lado de la línea.

-Oh… Hola, Rachel. ¿Cómo estás?- Dijo Quinn sonriendo.

-Estoy bien, gracias. ¿Y tú? ¿Mejoraron ayer las cosas?- Preguntó preocupada.

-Acabó siendo un día estupendo.

-Me preguntaba si te gustaría que quedáramos mañana para tomar café en el mismo café donde hablamos por segunda vez.

-Sí, claro. Mañana estoy libre. ¿A qué hora?

-¿Qué tal sobre las 4?

-Claro, a las 4 es estupendo.

-Vale. Nos vemos mañana, Quinn.

-Nos vemos, Rachel- dijo Quinn con una gran sonrisa en el rostro al colgar el teléfono.

Cuando miró a sus espaldas, sus amigos la estaban mirando con sonrisas satisfechas o, en el caso de Santana, una sonrisa maliciosa.

-¿Quién era?- Preguntó Santana.

-Nadie- contestó Quinn sin más.

-Era Rachel, ¿verdad?- Preguntó Brittany, animada.

-¿Cómo lo sabes, Britt? Preguntó a su amiga con curiosidad.

-Oh, yo sé muchas cosas. Y la sonrisa de tu cara me lo dice todo- dijo Brittany como si fuera lo más simple del mundo.

-Oh- dijo Quinn intentando borrar la sonrisa de su cara pero no podía.

Estaba demasiado feliz.

-¿Cuándo le diste tu número?- Preguntó Sam.

-Oh, nos encontramos ayer.

-Lo siento, pero ¿quién es Rachel?- Preguntó Karofsky sintiéndose un poco dado de lado.

-Es la tía buena que Quinn conoció hace 2 semanas y que le gusta desde entonces- explicó santana con una sonrisa maliciosa.

-Oh, ya lo pillo- dijo Karofsky, mirando a la rubia-. ¿Y qué quería?

-Hemos quedado para tomar café mañana- dijo con simpleza.

Las caras de sus amigos se alegraron al oír esto. Quinn refunfuño sabiendo que a esto le seguiría un interrogatorio. Y eso es exactamente lo que pasó.