CAPÍTULO 6

El viernes, Quinn ya estaba lista cuando sonó el timbre de la puerta. Al abrir vio a Rachel con un vestido azul y, con ella, A Kurt, a una chica negra y a un chico con una cresta.

-Hola, Quinn. Lo siento pero insistieron en venir. Les he dicho que no pero han venido igualmente- dijo disculpándose con una sonrisa.

Los otros tres le ofrecieron a Quinn una gran sonrisa.

-Oh… Hola, Rachel. No te preocupes. Mis amigos han sido igual de pesados- dijo sonriendo.

Al abrir más la puerta, la morena y los otros vieron a Sam, Mike, Karofsky, Santana y Brittany sentados en el salón de Quinn.

-Hola, Rachel- dijeron al mismo tiempo Mike, Karofsky y Sam con una sonrisa, Santana con aspecto aburrido y Brittany dando saltitos en su asiento.

-Hola Mike, Sam, Dave, Santana y Brittany- respondió al saludo-. Oh… Ésta es Mercedes- dijo señalando a la chica negra-. Y Noah o Puck- dijo señalando al chico con la cresta.

-Encantada de conoceros- las seis personas al otro lado de la puerta dijeron al mismo tiempo.

Cuando se dieron cuenta, empezaron a reírse descontroladamente. Los otros cuatro se les quedaron mirando atónitos,

-Lo siento. A veces nos pasa- dijo Quinn entre risas-. Vámonos, ¿de acuerdo?- Dijo cuando paró de reírse.

Emprendieron el camino hacia el bar en silencio.

-Rachel tenía razón cuando dijo que eras impresionante- dijo Puck cuando un rato.

Rachel se sonrojó y Quinn se la quedó mirando con adoración.

-Vaya, gracias, Puck- dijo Quinn aun mirando a Rachel-. O Rachel.

Al oírla, Rachel la miró y sonrió con timidez.

-Yo creo que es ella la que es impresionante- dijo Quinn mirando a Rachel y sonriendo cuando la chica se puso más roja aún.

-Gracias, Quinn- dijo Rachel después de aclararse la garganta.

Llegaron al bar y se dirigieron a una mesa donde todos cupieran. Quinn y Rachel acabaron sentadas juntas. Sus brazos se rozaron y a Quinn se le puso la carne de gallina. Rachel se dio cuenta y sonrió un poco. Santana se dirigió a la barra a pedir las bebidas.

-¿Cuándo vas a cantar?- Preguntó Quinn a Rachel después de un rato de charla.

-¿En serio que quieres oírme cantar?- Le preguntó Rachel.

La otra chica le brindó una sonrisa que la morena encontró adorable.

-Entonces voy a cantar- dijo.

Una gran sonrisa apareció en la cara de la rubia. La morena sonrió por su adorabilidad.

Rachel fue hacia el DJ para decirle la canción que quería cantar y se dirigió al centro del escenario.

'There were nights when the wind was so cold

That my body froze in bed

If I just listen to it

Right outside the window'

('Hubieron noches que el viento era tan frío

Que mi cuerpo se congelaba en la cama

Si lo escuchaba

En el exterior de la ventana')

Tan pronto como Rachel empezó a cantar, Quinn no pudo apartar la vista de ella. La voz de la chica era increíble y única y… Y, simplemente, perfecta. Y tenía presencia escénica. Fue como si cuando empezó a cantar todo el bar se quedara en silencio. Ni siquiera los camareros, los cocineros o el barman hicieron sonido alguno.

'There were days when the sun was so cruel

That all the tears turn to dust and I just knew my eyes were

Drying up forever.

I finished crying in the instant that you left

And I can't remember where or when or how

And I banished every memory you and I have ever made'

('Hubieron días cuando el sol era tan cruel

Que todas las lágrimas se convirtieron en polvo

Y, entonces, supe que mis ojos

Se habían secado para siempre.

Acabé de lloran en el mismo momento que te fuiste

Y no puedo recordar dónde o cuándo o cómo

Y borré cada recuerdo que tú y yo hubiéramos hecho')

Quinn estaba en estado de trance y sólo salió de él cuando Rachel se sentó de nuevo en la silla, junto a ella.

-Uh… ¿Qué?- Preguntó cuando se dio cuenta que Rachel le había hecho una pregunta.

-Te he preguntado que cómo he estado- dijo riéndose por lo bajo al ver la confusa cara de la rubia.

-¡Tu voz es increíble, Rachel! ¿Cómo no me habías dicho que tenías una voz TAN impresionante?- preguntó la rubia con una gran sonrisa.

-Te dije que era buena.

-Pero

Eso no fue bueno. Eso fue simplemente perfecto y, y… Impresionante- dijo la rubia tartamudeando por lo entusiasmada que estaba.

Rachel sonrió ante el estado de excitación de la muchacha.

La conversación acabó ahí porque la rubia no iba a aceptar ningún tipo de excusa de la morena. Mientras, sus amigos y los de Rachel hablaban. Se dio cuenta que Karofsky y Kurt hablaban un poco más juntos de la cuenta. Cuando miró a Rachel, vio a ésta que también los miraba con una sonrisa en la cara. Cuando Karofsky miró en su dirección, Quinn le guiñó un ojo. Éste se sonrojó y Quinn sonrió satisfecha.

-Creo que están congeniando- le dijo Quinn a Rachel señalando a Karofsky y a Kurt.

-Yo también lo creo- dijo con una gran sonrisa-. ¿De dónde eres?-. Preguntó la morena de repente.

-Eh… De Lima, Ohio- respondió a la morena-. La verdad es que todos lo somos. ¿Y tú?

-Yo soy de aquí, de Nueva York. Crecí en la gran ciudad. Kurt, Mercedes y Noah también. ¿Lima, Ohio? Nunca he oído hablar de ella- dijo la morena, la última parte más para sí misma que para Quinn.

-Es un pueblo pequeño con gente de mira estrecha- dijo Quinn amargamente.

-Oh, vale.

Dándose cuenta del tono de la rubia, Rachel cambió de tema por otro más ameno o, al menos, eso pensaba ella.

-¿Tienes algún hermano?

Sólo una hermana, pero no he hablado con desde hace tiempo- dijo Quinn, su sonrisa menguando un poco-. ¿Y tú?- Preguntó in tentando sonar un poco más animada.

-No, soy hija única.

-Y sus papaítos la malcrían mucho- gritó Kurt desde el otro lado de la mesa.

-¿Papaítos?- Preguntó Quinn con curiosidad.

-Oh, sí. Tengo dos padres gays. No tienes problema con ello, ¿verdad?- Preguntó poniéndose a la defensiva.

-No, yo también soy gay- dijo la rubia sonriendo.

-Oh.

La conversación fluía fácilmente entre ellas.

Quinn supo más cosas de Rachel. Supo que la chicha había ganado una competición de canto con tres meses de vida. No se lo creía pero, incluso Kurt, dijo que era verdad así que… Supo que conoció a su madre por primera vez en su segundo año de instituto y tenía una muy buena relación con ella. Supo que tuvo un novio que le tiró huevos ese mismo año. Supo que era bisexual pero que sólo había estado con chicos. También, que casi se casa en su último años de instituto pero que se dio cuenta que no estaba realmente enamorada de su prometido. Que Puck era un mujeriego y que no le caía bien antes de que se uniera al Glee Club pero que eso hizo que viera otro lado él, aunque seguía siendo un mujeriego. Supo que la única vez que tuvo amigos fue cuando se unió al Glee Club pero que esos amigos eran para toda la vida, principalmente los tres que estaban con ella en ese momento.

La chica hablaba mucho pera a Quinn le gustaba que fuera así. Le gustaba que la chica se pudiera perder tanto en lo que estaba diciendo que se tirara más de diez minutos hablando sin darse cuenta.

Quinn también le contó cosas de sí misma, pero no tan personales como que sus padres la habían repudiado o que llevaba tres años sin hablar con su familia. Que no tenía a nadie excepto a sus amigos.

Al pasar un poco de la medianoche se marcharon del bar.

-Creo que la próxima vez no deberíamos traerlos- dijo Rachel cuando estaban afuera señalando a sus amigos.

Kurt y Karofsky seguían hablando muy juntos. Brittany y Santana se estaban dando el lote. Sam y Mercedes estaban flirteando el uno con la otra, de eso, estaban seguras las dos. Y Mike y Puck estaban hablando de cosas poco interesantes.

-Creo que tienes razón- dijo Quinn riendo por lo bajo.

Se separaron un poco más de sus amigos. Compartieron un abrazo similar al que habían tenido el día que quedaron en el Café. Cuando pasó un tiempo, se separaron, ligeramente. Sus caras estaban separadas por escasos centímetros. Quinn y Rachel compartían el mismo aire. Se quedaron mirándose la una a la otra.

-Rachel, nos tenemos que ir- dijo Kurt.

Se separaron rápidamente.

-Adiós, Quinn- dijo Rachel, nerviosa.

-Adiós, Rachel- dijo Quinn también nerviosa.

Quinn se marchódirectamente a su apartamento. Esta noche sus amigos decidieron irse a sus propios apartamentos. Quinn se quedó levantada un largo tiempo pensando sobre el momento que tuvo con Rachel. Entonces, no lo supo, pero Rachel hacia lo mismo en el otro extremo de la ciudad.