Holo! Porfín terminé el último capítulo de este fic! :D Que rápido! Todavía me acuerdo cuando lo empecé! Gracias a todos por todo el apoyo que me dieron mientras lo escribía! Muchísimas gracias!

Bueno, ojalá les guste ese último capitulo. Disfrútenlo! :3

TMNT no me pertenece.

Capítulo 27
" La Última Pelea"
Rafa
Acabamos de llegar. Creo que ha sido el mejor viaje en el Tortumovil. Lo disfrutamos como... exactamente como el último. Pasamos el viaje recordando todas las cosas que pasamos juntos y cuando menos lo imaginamos, ya habíamos llegado.
- ... Llegamos.- Dijo Leo frenando la camioneta.
-... ¿Tan pronto? Pensé que sólo estábamos a la mitad del camino. - Dijo Donnie.
- ... Pues no. - Le respondió Leo.
-... ¿Qué horas son?- Pregunté.
- Faltan 10 minutos para las 5 de la mañana.- Dijo Donnie.
- ... Ya va a amanecer- Les dije.
Salimos del Tortumovil. Yo le tuve que pedir ayuda a a Leo por mi pierna rota.
-... ¿Y qué va a pasar con el Tortumovil?- Preguntó Donnie.
- ... Seguramente Splinter regresará en el.- Respondió Leo.
Nos quedamos unos segundos mirando al Tortumovil.
- Los amo hermanos.- Dijo Mikey abrazándonos a todos.
-... También te queremos Mikey.- Dijo Leo.
Todos nos abrazamos. Una vez que nos soltamos, empezamos a caminar hacia la casa. Noté que Mikey tiene los ojos llorosos y no pude evitar abrasarlo.
- No tengas miedo.- Le dije. Fue lo único que se me ocurrió. No sabía que decir, porque yo muero de miedo al saber que mis hermanos morirán conmigo.
Entramos a la casa. Recordé la sensación que tuvimos cuando creímos que íbamos a escapar. Fue increíble. Pensamos que todo iba a volver a la normalidad, pero creo que sólo empeoró... O tal vez no. Si nos hubiéramos quedado aquí, Leo y Mikey ya estarían muertos.
En cuanto entramos a la casa, apareció Peter.
- ¿Peter? ¿Qué haces aquí?- le preguntó Leo.
- Em... Aquí vivo... ¡Pero ese no es el punto! El Oni tiene a su Sensei y va a matarlo si no mueren ustedes por el!
- Si, ya sabíamos eso... Por eso estamos aquí...- Dijo Donnie.
- ¿Dónde están tus hermanos?- Pregunté.
- Él los tiene. ¡Los está controlando! Pero, tengo un super duper mega plan para salvarlos a todos... Excepto a nosotros...
- ¿Como que excepto a ustedes?- Dijo Mikey con voz llorosa y limpiándose una lágrima.
- ... Bueno, eso no importa. Nosotros ya estamos muertos y ustedes no, así que no importa.
- ¿Qué? ¿Cómo que no importa?- Preguntó Leo.
- ¡Dije que no importa! ¿Me pueden escuchar ahora?
Todos guardamos silencio. Es impresionante que este niño de 4 años se esté sacrificando por nosotros cuando apenas nos conoce.
-... Gracias por dejarme hablar. Bueno, les decía que tengo un plan. En cuanto ustedes lleguen, él va a soltar a su maestro, es algo así como obligatorio que lo haga, se supone que los Onis sueltan a lo que no necesitan, y él no necesita a su Sensei más que de carnada. Cuando lo suelte y él se valla y este a salvo, ustedes van a pelear con él Oni. No peleen hasta que yo les dé la señal. Cuando esté peleando con ustedes, se va a distraer y va a dejar de controlar a mis hermanos. Cuando él haga eso, nosotros podemos juntar toda la fuerza que nos queda y destruirlo... Pero como usáremos todo lo que nos queda y somos almas en pena, iremos al infierno... Pero no importa. Sólo queremos salvarlos a ustedes.
- ¿Qué? ¡No pueden hacer eso!- Dijo Donnie.
- ¡No hay de otra! ¡Si nosotros no terminamos con el, seguirá matando gente!
-... ¿Y que hay de su padre?
-... Oh... el...nosotros... Tuvimos que terminar con el. No podíamos dejarlo vivir si era un asesino... Bueno... ¡Tenemos que seguir el plan ya! ¡No quiero que amanezca!
Seguimos a Peter por los pasillos de la casa hasta llegar al sótano. Antes de entrar, Leo lo detuvo.
-¿ Y cómo se supone que vamos a pelear contra un demonio?
- ... Buena pregunta... No se. Sólo... Entreténganlo lo suficiente para que se distraiga y deje de controlar a mis hermanos.
-... Ok... Haremos lo que podamos.- Respondió con inseguridad.
- Bueno... Ojalá funcione. Espérenme aquí. Iré a avisarle que ya llegaron.
Peter entró y cerró la puerta.
-... Oigan... Si este plan no funciona... Los amo.- Dijo Leo.
Nos volvimos a abrazar.
Se abrió la puerta de el sótano y salió Peter.
- Entren.- Nos dijo.
Entramos... El sótano no está como hace unas horas. Ya no esta desordenado. Hay una mesa grande en el medio y detrás de la mesa, está el Oni. Porfín lo pudimos ver con claridad. Parece un... Samurai. Tiene una máscara, está cubierto por una capa y en su mano está sosteniendo una Katana. De su lado izquierdo esta Sensei. Creo que está en una clase de hechizo, porque está flotando y parece estar dormido. De el lado derecho del Oni están Lily, Richard y James. Sus ojos ya no son negros, ahora están blancos, completamente blancos.
Peter caminó hacia la mesa, hizo una reverencia y se fue a parar junto a sus hermanos.
Todo estaba en silencio hasta que Lily habló.
- Los Onis no podemos hablar, así que tuve que poseer a estos niños para hacerlo por mi. Gracias por ser mi sacrificio. Han salvado a su Sensei. Tranquilos, el estará bien. No recordará nada de lo que pasó. Solamente notará que sus hijos se fueron y jamás volvieron. Es por eso que su amiga tampoco recordará nada de lo que pasó. - Lily dejó de hablar. El Oni chasqueo los dedos y Sensei desapareció.
- ¡¿A dónde lo mandaste?! ¡¿Qué le hiciste?!- Gritó Leo.
- Tranquilo.- Volvió a hablar Lily.- Solamente lo mandé a casa. El está a salvo.
-... Y ¿Qué nos vas a hacer a nosotros?- Preguntó Donnie.
- Tranquilos. Como ya no hay tiempo solo los ataré en la mesa y encajaré mi Katana en su corazón. - Dijo ahora Richard como el Oni. - Miguel Ángel, tu eres el primero.
Creo que no fui el único que volteó a ver a Peter para que nos diera la señal, pero el sólo hizo una señal de que hiciéramos caso.
Mikey caminó lentamente hacia el frente con lágrimas derramándose por toda su cara.
- Mikey- Dije deteniéndolo. Me miró con sus ojos llenos de lágrimas. - Recuerda que no dejaré que te hagan daño.- Le dije. Después, le di un fuerte abrazo. Cuando terminé, Leo y Donnie corrieron a abrazarlo también.
Después de abrazarnos a todos, Mikey se acercó a la mesa.
- Deja tus armas en el suelo.- Le dijo Lily aún poseída por el Oni.
Mikey tiró sus Nunchakus. El Oni le hizo una señal de que debía acostarse. Mikey obedeció. Ya que Mikey estaba acostado, el Oni le hizo una señal a James. James caminó hacia la mesa y comenzó a atar a Mikey a la mesa. Una vez que James terminó, Peter dio la señal.
Leo y Donnie corrieron hacia el Oni sin problema, yo traté de ir lo más rápido posible, ignorando el dolor de mi pierna rota y justo antes de que le clavará la espada a Mikey, Leo estrelló la hoja de su espada en la pierna izquierda del Oni. El Oni no se movió ni retrocedió. En cambio atacó a Leo con su Katana. Leo se arrojó hacia atrás justo antes de que le cortarán la cabeza. Después llegó Donnie a atacar con su Bo lo mejor que pudo con una mano por su brazo roto, pero el Oni es demasiado fuerte y el Bo de Donnie no hizo mucho daño antes de romperse. Donnie cayó de espaldas y se alejó rápidamente del Oni, que intentaba rebanarlo con su espada. Llegué a encajar mi Sai en su cabeza... Pero solamente sentí como si en lugar de golpear al Oni, le hubiera dado al aire. El Oni se volteó hacia mi y justo cuando me iba a encajar su espada, llegó Leo a detenerla.
- ¡Donnie! ¡Desamarra a Mikey! ¡Nosotros te cubrimos! ¡Y Rafa, ten cuidado con tu pierna rota!
- ¡Si! ¡No te preocupes! ¡Estoy bien!- Grité, pero no estoy bien. De hecho me duele demasiado, pero no pienso dejar de pelear.
Donnie corrió y comenzó a deshacer los nudos que sostenían a Mikey.
Mientras tanto, corrí lo más rápido que pude a ayudar a Leo que estaba tirado en el suelo lanzando cuchilladas al aire tratando de pegarle al Oni.
- ¡Rafa! ¡Ayúdame! ¡Cuando trato de golpearlo se siente como si no hubiera nada ahí!
- ¡Lo se! ¡Me pasó lo mismo! - Dije golpeando al Oni con mi Sai, cosa que no dio resultado, pero Leo porfín pudo ponerse de pie. Retrocedí justo en el momento cuando la punta de la Katana del Oni logró rasgarme el caparazón. Leo atacó de nuevo, pero nada daba resultado.
-¡Donnie! ¿Cómo van esos nudos?- Le pregunté.
- ¡Casi listos! ¡Sólo me faltan las piernas!
Mikey está sentado en la mesa ayudando a Donnie.
De pronto se abrió la puerta de un golpe y detrás de ella, está el mismo señor que quería matarnos, el papá de los fantasmas. Creo que sobrevivió después de todo, porque está muy malherido. Tiene una pistola en la mano. En cuanto entró, apuntó con su pistola listo para disparar ... El disparo va hacia Mikey.
- ¡Cuidado!- Grité.
Mikey no iba a lograr salvarse, así que sin pensarlo salté frente a el, y el disparo me pegó a mi en mi hombro izquierdo.
- ¡Rafa!- Gritaron todos.
El impacto me arrojó hacia atrás. Mi caparazón se estrelló contra la mesa y caí al suelo. Los oídos me están zumbando.
Mikey porfín logró desamarrarse de la mesa. Donnie y Mikey corrieron hacia mi. Leo no pudo, ya que está peleando con el Oni. Después de disparar, el tipo se desplomó en el suelo.
Mi brazo está lleno de sangre. Me siento débil. Me estoy desangrando. El dolor es intenso. Si el dolor de mi pierna se me hacía insoportable, este e veces peor. Empecé a hacer presión en la herida y reuní valor para mirarla. Hay un pequeño orificio en mi piel del que no deja de salir sangre. El dolor se extiende por todo el resto de mi cuerpo.
Donnie y Mikey no dejan de mirarme con preocupación.
- Me salvaste.- Dijo Mikey llorando de nuevo.
- Te dije que no dejaría que te hicieran daño. - Le respondí débilmente.
Alguien le pasó un trapo a Donnie... Creo que fue Peter que sigue con sus hermanos tratando de hacer que el Oni deje de controlarlos.
Donnie quitó mi mano de la herida y presionó con fuerza lo cual envió otra oleada de dolor a todo mi cuerpo. Grité por el dolor. Creo que nunca en mi vida he sufrido tanto. El mundo se está desvaneciendo.
Quiero desmayarme. Por favor que el dolor desaparezca.
Cerré mis ojos. Lo único que escuchaba eran voces que, por más cerca que estuvieran, parecían venir de muy lejos.
- Mikey,- Ese es Donnie - Quédate aquí y presiona con fuerza la herida. Iré a ayudar a Leo-
Escuché los pasos de Donnie alejarse.
- Lo siento mucho Rafa- Dijo Mikey presionando la herida. Volví a gritar. El dolor es insoportable.
Escuché la voz de Peter. - ¡Lo lograron! ¡Mis hermanos despertaron!
Abrí un poco los ojos. Era cierto. Leo lo logró. Distrajo lo suficiente al Oni. Los ojos de los fantasmas ya no son blancos. Ahora son negros de nuevo.
Volví a cerrar los ojos. Escuché la voz de James. - Oye, cuida mucho a Abril. Es una buena chica.- Seguramente se lo dijo a Donnie.
- ¡Ahora hermanos!- Esa es la voz de Lily. Escuché un fuerte estruendo y volví a abrir los ojos. Lo único que vi fue el lugar solo y a Donnie y a Leo muy lastimados.
- ¡Lo lograron! - Gritó Mikey.
Escuché los pasos de Leo y de Donnie acercarse.
- Puedo sacar la bala. - Seguro es Donnie.- Pero necesito fuego.
- Rafa ¿estas bien?- Es Leo.
Asentí con la cabeza... Según yo. Estoy muy débil.
- Hay que ir al bosque. No podemos sacarla aquí. - ¿Sería Leo?
- Ok. Mikey, sujétalo de la pierna que esta bien. Donnie de la pierna rota. Yo lo sostengo de los brazos.
Sentí que me sujetaron y alguien dijo algo acerca de contar hasta tres. El dolor es realmente intenso.
Cuando me levantaron, el dolor volvió a estallar en mi hombro. Después, perdí la conciencia.

Me desperté y entreabrí los ojos. El sol ya está saliendo. Estamos en el bosque. El hombro me sigue doliendo igual que antes. Escucho los susurros de mis hermanos. Estoy acostado de espaldas en el suelo. Volví a abrir los ojos. Hay una fogata cerca de mi. Puedo sentir el calor. Escuché una voz.
- Es mejor que lo sostengan.- ... Creo que es Donnie.
- Mikey, tu las piernas y yo los brazos.- Ese definitivamente es Leo... ¿Sostenerme?... Eso no me suena muy bien.
Después recordé lo que Donnie había dicho sobre sacarme la bala y que iba a necesitar fuego. Ay no. Me van a sacar la bala... ¿Porqué rayos me desperté justo ahora?
Volví a entreabrir los ojos y vi el destello de... ¿Un cuchillo? ¿El metal está rojo vivo?
- Esto va a doler terriblemente.- Creo que ese es Mikey.
Creo que es Donnie el que empezó a contar. - A las 3... Uno... Dos... ¡Tres!
Sentí como si un millón de toneladas de dinamita explotaran en mi hombro. Creo que grité MUY fuerte y me empecé a sacudir. Después, me volví a desmayar.

Abrí los ojos nuevamente. Estoy tirado de espaldas en el suelo del Tortumovil. El hombro ya no me duele tanto como antes, pero vaya que me duele. Alguien me está tomando de la mano... Creo que es Mikey.
Después de estar despierto unos segundos, me volví a quedar dormido.

Cuando desperté ya no estaba en la camioneta. Estoy en el laboratorio de Donnie. ¡Regresamos! El hombro ya no me duele. Solamente siento una pequeña molestia. ¡Wow! ¡Que buen trabajo hizo Donnie!
Me senté lentamente. Tengo el hombro vendado.
Miré hacia la puerta del laboratorio y vi a Leo pasar por ahí, quien pasó lentamente seguro para ver si seguía dormido y se sorprendió cuando vio que estaba sentado en la "cama" del laboratorio.
- ¿Rafa?... ¡Chicos! ¡Rafa despertó!- Gritó.
Se escucharon las voces de Mikey de Donnie a lo lejos.
- ¿Enserio?- Ese es Donnie.
- ¡Si! ¡Porfín despertó!- Y ese es Mikey.
Leo corrió hacia mi y me abrazó. Debo decir que me abrazó demasiado fuerte.
- ¡Estas bien!
- ... Leo... Mi hombro...
- ¡Oh! ¡Lo siento mucho! ¿Cómo estas? ¿Te duele?
- Nah, estoy bien.
Donnie y Mikey llegaron corriendo y me abrazaron.
- ¡Rafa! ¡Te extrañe! ¡No tenía a quien molestar para que me persiguiera por todas las alcantarillas!
- Pues no te preocupes por eso, seguramente en menos de 3 horas ya me tendrás corriendo detrás de ti.
- No lo creo,- Donnie me abrazó.- creo que Mikey tendrá que esperar porque sigues estando muy débil. Necesitas descansar.
-... Lo se. Pero créeme que ya estoy bien. No se lo que hiciste ni como lo hiciste, sólo me acuerdo de que hiciste algo muy... Loco para sacar la bala de mi hombro y que dolió muchísimo, pero hiciste un buen trabajo. Gracias Donnie.
-... Estabas despierto cuando...- Dijo Donnie
- ... Sip. Si lo estaba.
- ... Ups. Pensamos que te habías desmayado.
- Si, me desmayé, pero desperté y vi una fogata y un cuchillo y lo último que recuerdo fue que contaste hasta tres, pero fuera de eso, gracias por curarme.
- Y gracias por salvarme Rafa. Sin ti, seguramente estaría muerto.
- De nada Mikey. Después de todo te había hecho una promesa. Y Leo, muy buen trabajo. Lograste distraer lo suficiente al demonio como para que los fantasmas lo destruyeran... Fueron muy buenos al sacrificarse.
- Si... Se merecían algo mejor que ir al infierno... Pero bueno, ¡sobrevivimos! ¡Porfín todo volverá a la normalidad!
- ¡Si! ¡Vengan 3! - Gritó Mikey.
Splinter entró al laboratorio.
- ¡Sensei!
- Rafael, que bueno que estas bien.
- Lo mismo digo de ti Sensei.
- ... Gracias. Tus hermanos me dijeron que el Kraang te disparó y que casi mueres. Que bueno que sobreviviste.
... Después recordé que ni Sensei ni Abril iban a recordar nada de lo que pasó.
-... Oh, si... Fue algo muy... Todo pasó muy rápido y casi no recuerdo nada de lo que pasó.
- No lo dudo. Que bueno que Donatello pudo curarte.
En eso entró Abril.
- ¡Rafa!- Gritó mientras corría a abrazarme. - ¡Que bueno que estés bien! ¡Estuviste al borde de la muerte!
- Si. Gracias a todos.
- Si... Emm... Bueno... ¿Les puedo pedir a todos que salgan? Necesito revisar su hombro.
- Claro Donatello.- Respondió Sensei.
Todos salieron de la habitación dejándome sólo con Donnie.
- Y, ¿De qué más te acuerdas? -Preguntó mientras me quitaba la venda.
- Pues, no de mucho. Recuerdo que vi cuando Lily, James, Peter y Richard desaparecieron, después me desmaye, después recuerdo con claridad cuando sacaste la bala, luego me desmaye de nuevo por el dolor, me desperté cuando estábamos en el Tortumovil...
- ¿Enserio? Mikey no te quiso soltar la mano en todo el camino. No dejaba de decirte que todo iba a estar bien.
- Si, lo recuerdo.
- Está muy agradecido porque le salvaste la vida.
- Ya me di cuenta. No deja de abrazarme. Pero ustedes salvaron la mía. Si no hubiera sido por ustedes, yo estaría... ¡Ouch! ¿Qué rayos estas haciendo?
- Lo siento, pero tengo que volver a coser la herida. Por sí no lo notas, se volvió a abrir.
- Si, ¿pero que rayos me pusiste? ¡Arde mucho!
- Es sólo desinfectante... No necesitas que Leo entre a tomarte de la mano ¿verdad? Porque estoy seguro que ya que tu hiciste lo mismo con él, no creo que tenga problema.- Dijo con una sonrisa burlona.
- Si no estuviera con el hombro lastimado y la pierna rota, seguramente estarías corriendo por toda la alcantarilla esperando a que no te alcanzara.
- Si, seguramente. - Dijo inyectándome la anestesia para coser mi herida.
- Y bueno, ¿Cuanto tiempo estuve inconsciente?
- 3 días... Estuviste a punto de morir por pérdida de sangre... Pensamos que no ibas a lograrlo.
- Si... Gracias Donn-¡Ouch! ¡¿Enserio, que rayos haces?!
- ¡Quédate quieto Rafa! ¡No puedo coserla si sigues moviéndose así!
- Si, pero es que ¡OUCH! ¡Duele!
- ¡No seas dramático!
- ¡No soy dramático!
-... ¡Leo! ¡¿Puedes venir por favor?! ¡Rafa necesita que...- Le tapé la boca. ¡No necesito a Leo para que me tome de la mano!
Donnie se empezó a reír.
- ¡Cállate! ¡Todavía puedo partirte la cara con solo un brazo y una pierna!
En eso, gracias a Donnie, llegó Leo.
- ¿Qué querías Donnie?
- ¡Nada Leo! ¡Sólo veté! - Le dije. Donnie sólo se rió.
- Ok...- Dijo Leo y se fue.
Donnie terminó y me volvió a poner la venda.
- Ok, sólo descansa un poco. Estarás bien en unas semanas.
- Donnie, estoy bien. Puedo salir del laboratorio perfectamente.
- Rafa, estas muy lastimado. Sólo quédate aquí unos días y luego ya podrás salir.
- Dije que estoy bien.
- Duerme un poco.
-... Pero...
- ¡Adiós!- Dijo Donnie saliendo del laboratorio y cerrando la puerta. No pienso quedarme aquí. Es desesperante.
Me levanté con trabajos, pero lo logré. Tomé un palo que encontré en el laboratorio... No se para que lo use Donnie... Pero me ayudó a caminar hasta la puerta. Traté abrirla... ¡Ay no! ¡Donnie le puso seguro!
- ¡Donatello!
Se escuchó una risa detrás de la puerta.
- ¡Lo siento Rafa!
Regresé a acostarme y después de unos minutos me quedé dormido.

Abrí los ojos lentamente. Ví que las luces del laboratorio de Donnie empezaron a parpadear. Después, se apagaron. Me quedé a obscuras. No veo nada. Traté de encontrar el palo con el que me levanté hace unas horas. Cuando porfín lo encontré, me levanté y traté de salir del cuarto, pero la puerta aún tiene seguro.
Revisé mi T-Phone. Son las 12:03 de la noche. Espero no estar sólo en la alcantarilla porque no quiero creer que mis hermanos salieron a la patrulla nocturna.
Me di la vuelta para volverme a acostar. Tengo que admitir que aunque haya estado inconsciente por 3 días y aunque haya dormido todo el día, sigo cansado.
Cuando estaba a punto de acostarme de nuevo, me di cuenta de que al fondo del laboratorio... Creo que hay un hombre ahí parado. No puedo verle la cara, pero veo su silueta. Hay un hombre parado al otro lado del laboratorio.
- ¿Hola? ¿Quien eres?
No hubo respuesta.
-... ¿Donnie? Porfavor dime que eres tu...
Nadie respondió. Sólo vi que quien quiera que sea ese tipo, empezó a caminar lentamente hacia mi. Pelearía, pero creo que con un brazo lastimado y una pierna rota, tengo muy pocas probabilidades.
Volví a ir hacia la puerta y empecé a golpearla para que alguien la abriera.
- ¡Donnie! ¿Estas en casa? ¿Hay alguien ahí afuera?¡Porfavor! ¡Abran la puerta!
Volví a mirar hacia atrás, y está aún más cerca de mi.
- ¡Abranla! ¡Hay un tipo en el cuarto!
Miré hacia atrás de nuevo y vi que el tipo está a sólo unos pasos de mi.
- ¡Porfavor! ¡Abran la...
Me tapó la boca y me golpeó el nervio del cuello. De ahí, no vi más que obscuridad.

UNA HORA DESPUÉS...

Mikey
¡Es bueno volver a salir a una patrulla nocturna! ¡Ya se extrañaban!
Ahorita acabamos de pelear contra el Clan del Pie. No se sí el Clan del Pie se hizo peor peleando o si nosotros nos hicimos mejores, porque hasta Donnie con su brazo roto pudo pelear.
Todo volvió a la normalidad. Hasta Sensei salió a un entrenamiento con Abril... Pobre Rafa. Lo dejamos sólo, pero estoy seguro que estará bien durmiendo como lo esta haciendo. ¡No se despertaba con nada! De hecho, si no estuviera lastimado, seguramente yo ya le hubiera pintado la cara o algo.
- Pobre Rafa, se está perdiendo de la diversión.- Dijo Leo sonriendo.
- Si. Hacía mucho que no peleábamos contra el Clan del Pie. - Respondió Donnie.
- ¡Lo se! ¡Podría hacerlo toda la noche!
- Lo se Mikey, pero creo que ya es hora de que regresemos- Dijo el aguafiestas Leo.
- Pero si apenas es la una de la mañana y Sensei no va a volver hasta como dentro de dos horas y si Sensei no se da cuenta de que llegamos tan tarde no hay problema. - Respondí.
- Lo se, pero Rafa está sólo en casa y, como dijiste, Splinter no está en casa para ayudarlo por si algo pasa con su pierna o su brazo.
- ¡Pero nada va a pasar! ¡Donnie ya lo revisó y está bien! ¿Verdad Donnie?-
- Si, Rafa puede sobrevivir unas horas más sin nuestra ayuda Leo. Solamente necesitaba dormir un poco y, por lo que vi antes de salir, no va a despertar hasta mañana. Además, la anestesia que le puse cuando lo curé, tenía algo que lo ayudaría a dormir. No va a despertar hasta mañana.
-... Esta bien. Creo que no le hará daño a nadie un ratito más.- Dijo Leo sonriendo.
- ¡Si!- Grité.
- ¡Vámonos! ¡Creo que el Kraang debe de estar extrañándonos!- Dijo Donnie.

OTRA HORA DESPUÉS...

Rafa
... Ugh... ¿Que pasó? Entreabrí los ojos, pero todo está muy obscuro y me duele la cabeza, así que los volví a cerrar. No recuerdo que pasó. Recuerdo que estaba dormido en el laboratorio y desperté. Después, recuerdo que me levanté a ver si había alguien, pero no había nadie. De ahí en más, no recuerdo nada.
Una risita hizo que volviera a abrir los ojos... Es una risa más siniestra y escalofriante... La volví a escuchar, pero no veo nada.
- ¡Niño tonto! ¡Que niño tan más tonto!
Quise mover mi brazo, pero no pude. Descubrí que estoy amarrado en... ¿Una silla? Me duele todo el cuerpo.
Volví a escuchar la risa.
- ¿Quien eres?- Pregunté.
- ¡Oh! ¿Ya despertaste?
- ... No estoy muy seguro... ¿Eres un sueño?
- No, todavía no.
-... ¿Qué? ¿Cómo que todavía no? ...¿Quien rayos eres?
Aún sigo muy débil. No se que rayos me pasa, pero me siento demasiado débil.
Volví a abrir los ojos tratando de averiguar en donde estoy. Después de unos segundos, me di cuenta de que sigo en el laboratorio de Donnie.
Como el tipo no me respondió, decidí volver a hacer la pregunta.
- ¿Quien eres y que haces en mi casa?
- Estoy aquí por ustedes cuatro. Por cierto, ¿Cómo va ese brazo? Supe que te sacaron la bala con un cuchillo.
- ¿Qué?... ¿Cómo sabes eso?
Soltó otra risa.
- Ingenuo. ¡Lo se porque fui yo el que te disparó!
- ... ¡No puede ser! ¡Tu estás muerto!
- No, solamente me desmayé. Pero, no hay porque preocuparse. Pronto estaré muerto, y ustedes también. ¡Los cuatro!
- ...¿A qué rayos te refieres con eso?
- Mira, el Oni, como tu sabes, está en el infierno junto con mis... hijos. Que el Oni ya no exista, seguramente ustedes pensarán que estoy perdido sin él, ya que él es el que me había estado ayudando todos estos años con mi problema de Cáncer Terminal, pero, gracias a ustedes, he completado mi plan. Como en Oni me ayudo a mi y sólo a mi, eso quiere decir que yo soy su sucesor, entonces, con esta sustancia que estoy haciendo con las cosas de tu hermano, sólo tengo que inyectármela y moriré instantáneamente. No tendré que preocuparme nunca más sobre el Cáncer. Seré un demonio y me haré inmortal.
Me tomó un poco de tiempo captar lo que quiso decir... No se, me siento como atontado.
- ... Entonces... Tus intenciones eran acabar con el Oni.
- Si, siempre fueron esas... Veo que se está pasando el efecto de la droga que te di. Te pondré un poco más. Necesito que estés débil.
-... ¿Droga? ¡Con razón!
Tomó una jeringa que tenía preparada en el escritorio de Donnie y me inyectó lo que sea que esa cosa tuviera.
- Argh... ¿Qué... Que es... eso?
- Dulces sueños.
Y con eso, me volví a desmayar.

Donnie
Acabamos de infiltrárnos al Laboratorio de el Kraang para saber que están planeando y de pelear con unos cuantos Kraangs. Me dieron un poco de problemas por mi brazo roto, pero pude con ellos. De hecho, Rafa y yo somos los únicos que siguen lastimados desde la casa del bosque. A Leo solo le picó un alacrán y a Mikey ya no le duele su brazo.
Ahorita, estamos saliendo del TCRI.
- ¡Booyakasha! ¡Eso estuvo increíble! ¿Qué sigue?
- Mikey, creo que continuaremos mañana . Ya son las 3 de la mañana y no dudo que Splinter no tarde en llegar o que ya esté en casa.
- Si, Leo tiene razón Mikey. Deberíamos volver.
- ¡Donnie! ¿Te vas a poner de su lado aguafiestas?
- Creo que si Mikey. Si nos salvamos de los castigos que Splinter nos debió de haber puesto, pero gracias a Dios se le olvidaron, no quiero volver a estar castigado de nuevo.
- ... Si, buen punto.- Dijo Mikey.
- Vámonos.- Dijo Leo
Entramos por la primera tapa de alcantarilla que encontramos y corrimos de vuelta a casa.
Cuando llegamos, lo primero que hicimos fue verificar que Splinter no hubiera llegado.
Suspiré con alivio.
- Aún no llega.- Dije.
- ¡Que bueno! - Gritó Mikey.
- ¡Shhhh! - Lo callé.
- ¿Qué tiene? Sensei no está.
- Si, pero Rafa está dormido. Hay que ver como está.- Dijo Leo.
Traté de prender la luz, pero no prendió.
- Se fue la electricidad.- Dije.- Mañana la arreglo- Bostece.
Le quité el seguro a la puerta del laboratorio y la abrí... ¿Qué? Rafa está en una silla en frente de la puerta con la boca tapada.
- ¿Rafa? ¿¡Qué pasa!?- Gritó Leo.
Rafa no dejaba de moverse débilmente tratando de soltarse de la silla. Corrimos a ayudarlo y le quitamos la cinta adhesiva de la boca.
- ¡Cuidado!- Gritó.
Después, sentí que algo me golpeó y me desmayé junto con todos mis hermanos.

Abrí los ojos y vi a mis otros hermanos atados a sillas en mi laboratorio. Yo también estoy atado a una silla.
Ninguno tiene cinta en la boca como Rafa hace... No tengo no la menor idea de cuanto tiempo pasó desde que nos desmayamos.
- ¿Están bien?- Preguntó Rafa.
-¿Qué pasó?- Preguntó Leo igual de débil que Rafa.
Yo también me siento MUY débil y no dudo que Mikey a pesar de ser hiperactivo también se sienta así.
Hay un tipo en mi mesa de experimentos haciendo... Algo.
Cuando volteó a vernos, descubrí quien era. Es el mismo tipo que le disparó a Rafa.
- No les voy a dar la larga explicación que le di a su hermano... Rafael, pero sólo les diré que en cuanto me inyecte esto, moriré...
-... Entonces... ¿Ese es tu malvado plan? ¿Vas a... Vas a suicidarte y dejarnos atados aquí a ver quien rayos nos salva sin tu ayuda?- Preguntó Mikey sorprendido.
El tipo se rió.
- No, para su mala suerte no. Como el Oni me ayudó a mi y el Oni ya no existe, yo me convertiré en el Oni. Sólo tengo que matarlos a ustedes y no tendré que preocuparme por el Cáncer nunca más.
Empezó a llenar una jeringa y cuando estaba a punto de inyectársela, paró y dejó la jeringa en la mesa.
- Se me olvidaba, creo que no les hará mal otra dosis de tranquilizante. No quiero que me cueste trabajo terminar con ustedes.
Llenó 4 jeringas, tomó una y dejó las demás en la mesa. Empezó con Rafa, que trató de luchar para que no se la pusieran, pero no lo logró. De inmediato, Rafa se puso más débil de lo que estaba. No tiene fuerzas para sostenerse.
Tomó otra jeringa y se acercó a Leo para ponérsela. Leo no pudo luchar tanto como Rafa, pero trató. Tampoco tuvo éxito. Agotó sus fuerzas gritando mientras se la ponían y terminó igual que Rafa.
Tomó la penúltima jeringa y me la puso a mi. Pero, yo estoy muy débil para pelear. No se demoró en ponérmela. En cuanto terminó, sentí como si alguien me hubiera quitado toda mi energía. Como Rafa y Leo, no puedo sostenerme y si no estuviera atado, probablemente estaría en el suelo.
Finalmente, tomó la última jeringa y se acercó a Mikey.
- No soy bueno con las agujas...- Rió nerviosamente. - ¿No tienes pastillitas o algo así?
Cuando encajó la aguja e inyectó la medicina, Mikey al igual que Leo se acabó sus fuerzas gritando y moviéndose. Ellos dos están más débiles que Rafa y que yo.
- Ok, ahora que están casi inconscientes, puedo continuar.
Tomó la jeringa con la cosa rara que hizo usando mis cosas (el muy maldito) y se la inyectó.
Empezó a tener convulsiones hasta que se dejó de mover y terminó tirado en el suelo.
Estoy muy débil. No se cuanta de esa cosa nos inyectó, pero vaya que fue mucha. Cerré mis ojos. No puedo soportar más despierto.
- Donnie, no te duermas.- Dijo Leo. Casi no lo pude escuchar. Está muy débil igual que los demás y no tiene fuerzas para hablar.
- No... No puedo... No puedo más Leo.
Volví a cerrar los ojos. Escuché un ruido.
- Donnie... C-creo que deberías... Abrir los ojos.- Dijo Mikey débilmente.
Los abrí. Hay una sombra... Es el Oni... O el tipo que mató a sus hijos y le disparó a Rafa. De su cinturón, sacó una Katana. Después señaló a Mikey y empezó a caminar hacia el lentamente. El era el primero.
Mikey, aún sin fuerzas, trató de liberarse usando todas las fuerzas que le quedaban, pero no pudo.
- No... No... Le harás daño a... Mi hermano- Dijo Rafa tratando de hablar claramente. - Mátame primero... Mátame antes que a él... Si... Si va a morir... No quiero estar vivo cuando... Lo mates.
Escuché una voz en mi cabeza. "No hay elección" dijo.
- ¿F-Fui el... Único que escuchó eso?- Pregunté.
- N-No... Yo igual.- Dijo Leo.
- Y yo- Respondió Rafa.
- Y-Yo... Yo igual.- Dijo Mikey con evidente terror en su voz. - Leo... Perdón por no creer en tu historia... C-cuando Lily te.. Te rasguñó... J-Jamás pensé que... Esto sería... Real.- Dijo Mikey.
- N-No te preocupes... Mikey.
-...Real...- Susurró Rafa. - ...¡Real! E-Esa es la... Respuesta. S-Siempre lo fue... N-No son reales. No... Pueden dañarte. M-Mikey... El dolor... Está sólo en ... La mente... No es real.
En ese momento, el Oni encajó su espada en el pecho de Mikey.
- ¡Mikey!- Todos gritamos su nombre aunque no tuviéramos fuerzas. Creo que no fui el único que empezó a llorar cuando el demonio sacó la Katana del cuerpo de Mikey. El cuerpo de Mikey calló sin fuerzas. Está muerto.
El Oni después señaló a Leo y se acercó a el. Iba a morir.
- ¡N-No lo mates... A el también...!- Gritó Rafa.
- P-Porfavor.- Dije.
Cuando estaba a punto de encajarle la espada a Leo, vi que el Mikey muerto que estaba atado a la silla frente a mi, levantó su cabeza débilmente. No tenía sangre en su cuerpo. Ni una sola rasguñada.
- ¡No!- Gritó igual de débil. Como si no le hubiera pasado nada.- ¡N-No dejaré que... lo m-mates!... S-Si pudieras... Todo esto... es una ilusión... No me hiciste d-daño porque n-no eres real y... tampoco se lo harás a él. L-Lo único que es... Real fue... La droga que n-nos p-pusiste.
El Oni se dio la vuelta, ignorando completamente a Mikey y encajó la espada en Leo. Leo gritó por el dolor, pero no tuvo ni un rasguño cuando el Oni sacó la Katana.
El Oni empezó a brillar. Me quedé pensando por un segundo y después entendí que, si nadie cree en el, entonces deja de existir. Siguió brillando hasta que desapareció, convirtiéndose en un grupo de luciérnagas que salió por la puerta del laboratorió.
-L-Lo logramos.-Dijo Leo débilmente.
- C-Creo que... Tuvo éxito con su plan de... Morir y dejarnos atados... Hasta qué alguien llegue a ayudarnos...- Dijo Mikey.
Todos soltamos una risa. Todo había terminado. Porfín. Todos los que alguna vez quisieron matarnos esta semana se han ido.
Después de unos minutos, todos nos quedamos dormidos.

DOS HORAS DESPUÉS...

Abril.
Ugh... Estoy... Agotada. Estuve toda la noche entrenando con Splinter y resultó que la práctica demoró más de lo que esperamos.
Son las 6:30 de la mañana y apenas estamos llegando a la alcantarilla para dormir. No pienso ir hasta mi casa. Que flojera.
Llegamos y todas las luces estaban apagadas. Estaba buscando en interruptor para prender la luz cuando vi algo que brillaba. ¡Que raro! Hay unas tres luciérnagas en la alcantarilla. ¿Qué rayos están haciendo aquí? Tengo que admitir que se ve hermoso.
Cuando porfín pude prender la luz, entramos y Splinter fue a buscar a los chicos, que deberían estar durmiendo, para avisarles que ya llegamos. Yo, mientras fui por unas cobijas que guarda Donnie en su laboratorio para que yo pueda dormir en el sillón. Cuando abrí la puerta, lo primero que vi fueron a los chicos amarrados a unas sillas, pero completamente dormidos.
- Abril, no están en sus cuartos. - Dijo Splinter.
- Sensei... Creo que los encontré.
... ¿Qué rayos les pasó?
Entré y traté de despertarlos. Mikey es el que está más cerca, así que empece con el.
- Mikey...- Susurré mientras lo movía un poco para ver si despertaba... No pasó nada.- Despierta...- ... Tampoco despierta. - ¡Mikey!
Mikey despertó de golpe con grito
-¡Aaahhhh! ¡No me mates!
-... ¿Qué? Mikey, soy yo, Abril. No te voy a matar.
Con el grito de Mikey, los otros tres despertaron de golpe y gritando igual que Mikey.
- ¡Aahh!
- ¡Aléjate espíritu malvado!
- ¡No le hagas daño!
-... ¿Qué rayos les pasa a ustedes? - Dije.
Después llegó Sensei.
- ¿Porqué están amarrados a unas sillas?
Todos se voltearon a ver con casa avergonzadas.
- Emmm... ¿Pueden desatarnos de las sillas primero?- Preguntó Donnie.
- No, no hasta que nos expliquen que les pasó.- Dijo Sensei.
- Emmm... Ok... Cuando llegamos a la alcantarilla... Teníamos muchas ganas de... Reponer el entrenamiento perdido.- Dijo Mikey.
- Si, porque somos muy buenos alumnos...- Dijo Donnie.
- Así que... Como líder... Yo les dije que... Jugaríamos un juego que se llamara... "El primero que se ate a la silla gana".
- Si, entonces... Empezamos a jugar y... Jamás tomamos en cuenta que nadie iba a poder desamarrárnos...- Terminó Rafa.
- Si... Y nos quedamos dormidos aquí... Están... Muy cómodas.- Dijo Donnie.
-...¿Qué?- Dije. No entendí absolutamente nada de lo que dijeron.
- Si, esa fue la historia. ¿Ya nos pueden desatar? - Preguntó Mikey.
- Sólo una pregunta más...- Dijo Splinter.- ¿Cómo es que Rafael y Donatello se amarraron si Rafael tiene una pierna rota y un brazo acabado de curar de una bala y Donatello un brazo completamente roto que va a tardar como 2 meses en sanar?
Todos se voltearon a ver entre ellos.
- Esque... Somos ninjas y... Tenemos al mejor Sensei del Universo.- Dijo Leo con una sonrisa de inocencia.
-... Ayúdame a desatarlos Abril.
Cuando habíamos terminado de quitarles las cuerdas y todos estaban desamarrados de las sillas salimos del laboratorio y nos fuimos a dormir.
- ¿Ya hay electricidad?- Preguntó Donnie. - bueno, parece que ya no tendré que reparar nada mañana.
- Si, y Donnie, tu que eres el inteligente, ¿Cómo crees que sea posible que estas luciérnagas hayan entrado a la alcantarilla?- Dije señalando a la parte más obscura de la alcantarilla, donde se veían unas luces volando.
Todos se miraron mutuamente.
- N-No lo se... Tal vez entraron alguna vez que dejamos la tapa de la alcantarilla abierta.
- Y, por pura curiosidad, ¿Quien estuvo atado a la silla primero?- Preguntó Sensei antes de entrar a su cuarto.
Todos se quedaron pensando por un momento.
-... Rafa.- Respondieron Mikey, Donnie y Leo en unísono.
-... Interesante... Bueno, buenas noches hijos míos.
- Buenas noches Sensei. - Respondimos todos.
Sensei entró a su cuarto y yo, me tiré en el sillón dispuesta a dormir hasta la tarde del día siguiente.

Leo
Después de decir buenas noches todos entramos a nuestros cuartos listos para dormir.
No puedo dejar de pensar que lo logramos. Ya no hay nadie que tenga intenciones de sacrificarnos. Todo se acabó.
Pensando, me quedé dormido.

MEDIA HORA DESPUÉS...
Me desperté con un grito... Es Mikey.
No puede ser. No puede haber nadie intentando matarlo.
Corrí a su cuarto y me encontré con Donnie y Rafa en el camino. Todos entramos juntos y vimos a Mikey sentado en su cama.
-¿Qué pasa Mikey?- Preguntó Rafa.
- N- Nada. Perdón por despertarlos. Fue... Sólo una pesadilla.
- Todo esta bien ahora Mikey. Ya terminó.- Dije.
- Si pero... Esque no puedo superar que estuve a punto de morir tantas veces en una sola semana. Pensamos más de una vez que todo había terminado, y nunca terminó. Que tal si esto es igual. Que tal que va a haber alguien que nos quiera matar y esto no acaba hasta que estemos muertos.
- No Mikey. No lo harán. Hoy, Rafa y tu descifraron el código. No nos pueden hacer daño por más que quieran porque no son reales.- Dijo Donnie.
- ¿E-Entonces como salimos así de lastimados? Rafa tiene un brazo al que le dispararon y una pierna rota, tu tienes el brazo roto, a Abril la descalabraron y a mi me encajaron un cuchillo en el brazo. A Leo solo le picó un alacrán... No cuentas Leo.
- Si Mikey, pero la bala que le pegó a Rafa en el brazo, la piedra que le cayó a Abril en la cabeza, las escaleras por las que se cayeron Rafa y Donnie y el cuchillo que te encajaron, todos son reales.- Dije.
- Mikey, ahora estas a salvó, y no tienes de nada que temer porque siempre estaremos nosotros para protegerte.- Dijo Rafa.
Mikey se quedó callado por un momento.
- Los amo hermanos.- Dijo.
Todos nos dimos un fuerte abrazo, esperando a que nunca en la vida volviéramos a pasar por una experiencia así.

Bueno! Y así terminó mi fic! Espero que les haya gustado! :3

Me gustaría saber que les gustaría que escribiera? Tengo pensado hacer un fic con 5 drabbles y hacer otro de terror de nuevo.

Bueno, hasta el próximo fic! :D