CAPÍTULO 21

Quinn se despertó oyendo un parloteo proveniente de la cocina. Frunció el ceño. Rachel no podía estar hablando con ella misma y Kurt estaba donde Karofsky. Fue hacia la cocina y vio a Rachel hablando con sus padres y riendo. Quinn les observó durante un momento. Entonces, la morena la vio mirándolos y la sonrió, levantándose y yendo hacia ella.

-Buenos días- saludó a la rubia con un beso rápido en los labios.

Quinn sonrió.

-Buenos días, Rach- Quinn le devolvió el saludo-. Buenos días, Hiram y Leroy- dijo mirando por encima del hombro de la morena, sonriéndoles.

-Buenos días, Quinn- dijeron simultáneamente, sonriendo con cariño a la rubia que parecía más tranquila por la mañana.

Rachel llevó a Quinn a la cocina sirviéndole un café y unas tortitas. Quinn le sonrió agradecidamente.

-Gracias- murmuró.

-De nada, cielo- dijo y besó la mejilla de la rubia sonriendo con cariño.

Los padres de Rachel vieron toda la interacción sonriendo con carió. Pudieron ver que la rubia era perfecta para su hija. Quinn era dulce, y por todo lo que les había contado la morena de ella, también era romántica. Antes de que la rubia entrara, estaban halando de ella. Notaron la mirada de Rachel cuando hablaba de la rubia. Era una mirada de puro amor y devoción. Por esa mirada se dieron cuenta de que, quizás su hija se casaría con la rubia que habían conocido. No tenía esa mirada cuando estaba con Finn y casi se casa con él. Así que se dieron cuenta de que la rubia era especial.

Después de unos momentos mirando esos preciosos ojos marrón-chocolate, Quinn empezó a comer. Rachel se sentó en la silla junta a la de la rubia aun sonriéndola con cariño. Alguien se aclaró la garganta al otro lado de la mesa. No supieron quién. Rachel estaba muy ocupada mirando a Quinn y la rubia lo estaba comiendo y mirando a su vez a Rachel. Miraron un poco sobresaltadas al otro lado de la mesa viendo a los dos hombres riéndose por lo bajo.

-Son tan tiernas, ¿verdad, cariño?- dijo Hiram juguetón mirando a su marido que se estaba riendo por lo bajo casi en alto.

-Sí que lo son. Ni siquiera se han dado cuenta de que estamos aquí. Me siento una carabina- dijo Leroy con fingido dolor y miró a su marido que asintió.

Ambas chicas se ruborizaron. Quinn se puso de un rojo intenso y Rachel algo menos roja, acostumbrada a estos juegos de sus padres. Entonces, Quinn volvió a ponerse a comer como excusa para no mirar a los hombres a la cara.

-Vamos a tener una agradable cena con vosotras dos. ¿Qué tal os suena?- Dijo Hiram sonriendo.

-claro. Suena maravilloso- replicó Rachel por ambas y Quinn asintió pero, entonces, se le abrieron los ojos como platos al recordar que tenía algo que hacer por la noche.

-Rach, no puedo. Tengo otra reunión esta noche, ¿recuerdas? Joe dijo que tenía buenas noticias cuando me llamó ayer a las 2 de la mañana- dijo Quinn frunciendo el ceño recordando haber sido despertada de un maravilloso sueño que estaba teniendo.

-¿No puedes tenerla un poco antes? ¿O que Joe te diga las noticias por teléfono?- Preguntó a la rubia casi haciendo pucheros.

Quinn tomó una profunda inspiración y asintió. Después de acabar el desayuno, se fue a la habitación dela morena y marcó el número de Joe.

-Hola, Quinn- la saludó.

-Oh. Hola, Joe- le saludó devuelta-. Sobre la reunión de esta noche, ¿podemos quedar por la tarde? Tengo planes importantes para la noche- dijo mordiéndose el labio.

-claro, podemos hacerlo así. ¿A las 4 te va bien?- Le preguntó y ella sonrió aliviada.

-Sí. A las 4 me a genial. Gracias.

-No hay problema. Llamaré a los demás. Adiós, Quinn.

-Adiós- dijo sonriendo.

Volvió a la cocina donde los Berry seguían hablando.

-La reunión va a ser por la tarde- dijo Quinn mientras se sentaba.

Rachel sonrió ampliamente.

-Maravilloso- Quinn la sonrió -. ¿Te ha contado de qué van esas buenas noticias?

-No, pero me las contará esta tarde así que no estoy muy ansiosa- dijo Quinn.

Iba a volver a morderse el labio pero Rachel la detuvo.

-Claro, no estás nerviosa. Te muerdes el labio cuando estás nerviosa y ahora ibas a hacer justo eso. Asó que estás nerviosa o ansiosa- dijo sonriendo con cariño a su novia que la miraba frustrada.

-Vale. Estoy un poco nerviosa. Quizá sean noticias sobre lo de ABC Family, o quizá alguna otra cadena que tenga nuestro guion quiera hacerlo- dijo y ésta vez se mordió el labio.

-Las dos opciones son buenas y no sé por qué estás preocupada por ellas- dijo el papá de Rachel desde el otro de la mesa.

-tiene razón- dijo Rachel señalando a su padre y sonriendo-. Así que deja de preocuparte y ven a pasar el día con mis padres y conmigo. Luego, ve a tu reunión y vuelve conmigo- dijo Rachel sonriendo a la rubia que le sonrió de vuelta.

-Vale. Dejaré de preocuparme- dijo sonriendo tímidamente.

-Bien- dijo Rachel sonriendo y dándole un beso casto en los labios que hizo sonreír feliz a la rubia.

Quinn miró a su reloj. Había quedado con Mike, Sam y Santana esa mañana para pasar el día juntos porque, en sus palabras, la rubia estaba demasiado ocupada las últimas semanas con sus guiones y con Rachel.

-Tengo que irme- les dijo Quinn a Rachel y sus padres.

Entonces se fue al dormitorio de la morena y recogió su mochila.

-Adiós, Leroy y Hiram- les dijo despidiéndose con la mano.

Ellos la despidieron también con la mano y le dijeron adiós. Rachel acompañó a Quinn a la puerta.

-¿Qué me pongo esta noche?- Preguntó Quinn con timidez.

La morena sonrió.

-Lo que tú quieras. Yo prefiero la camiseta de "Star Wars", porque estás de lo más mona con ella, pero ponte lo que tú quieras- dijo sonriendo.

Quinn tomó aire profundamente.

-Vale- dijo Quinn, mordiéndose el labio pensando-. De verdad que me tengo que ir. Adiós, Rach- dijo dándole un pequeño beso a la morena en los labios y yéndose corriendo.

-Adiós, Quinn- dijo a la espalda de la rubia sonriendo.

Entonces, volvió a la cocina para pasar el día con sus padres.

Quinn caminaba por la calle casi corriendo porque iba un poco tarde. Fue directamente a donde había quedado, la cafetería cerca de casa de Rachel. Entró en el café y todos sus amigos ya estaban allí. Se dirigió hacia ellos.

-Muy amable por tu parte el reunirte con nosotros esta mañana, Q- dijo Santana.

Los otros la saludaron como gente normal diciéndole "hola" o "¿qué tal?".

-Hola a ti también, S- dijo Quinn sonriendo con satisfacción a su amiga.

-Lo que tú digas. ¿Por qué llegas tarde?

-Los padres de Rachel están en la ciudad y he dormido demasiado- dijo sonriendo cuando la mayoría de sus amigos se quedaron sin aliento.

-Así que ya has conocido a los padres- dijo Santana con sonrisa satisfecha-. Estoy orgullosa de ti, Q. Aún estás viva. Y, aparentemente, no has quedado como una tonta porque no te has sonrojado cuando nos lo has dicho.

-Sí, Santana, no he quedado como una tonta. Gracias por creer en mí.

-De nada, Q- dijo Santana sarcásticamente, sonriendo con demasiada dulzura-. Y, ¿cómo son sus padres?- Preguntó poniéndose un poco más seria.

-Son increíbles. Amables. Creo que son los mejores padres del mundo, de verdad. Son como ella, divertidos, amables y Leroy cree que él es "la otra diva de la familia"- dijo haciendo señales en el aire, sonriendo.

Rachel era un poco diva, al menos es lo que Kurt le había dicho, pero, hasta ese día, aún no había visto esa parte de la morena o si había llegado a verla, la morena era tan adorable que ni se había dado cuenta. O porque, en realidad, no le importaba esa parte y amaba a Rachel sin importarle cuán diva pudiera ser.

Siguieron hablando sobre Quinn y los padres de Rachel y, algún tiempo después, el tema cambió a Harry Potter.

-¡Ni hablar! Ron y Hermione estaban hechos el uno para el otro- dijo Mike.

Santana lo miraba con una expresión como si estuviera loco por lo que había dicho.

-No. Hermione y Draco eran los que estaban hechos el uno para el otro- dijo Santana con dureza.

Quinn se frotó la frente porque llevaban así la última media hora. De verdad, cuánto tiempo necesitas para decidir qué pareja es mejor. Ésta no era la primera vez que salía el tema. Cada tres meses tenían la misma discusión. A Santana siempre le gustaban Draco y Hermione (Dramione) y los otros veían mejor a Ron y Hermione (Ronmione).

Quinn sólo pensaba que habían sido una pareja prácticamente desde el principio. Quinn diría que siempre había habido una chispa entre ellos. A Sam no le importaba mucho el tema porque él aún prefería a Harry y Ginny. Ninguno del grupo de amigos estaba de acuerdo con él. Claro que a todos les gustaba pero no eran su pareja favorita.

Después de algún tiempo, empezaron a hablar de la batalla de Hogwarts.

-Todavía lloro cada vez que Fred muere, y también cuando lo hace Bellatrix. ¿Por qué tuvieron que morir?- Dijo Sam.

Todos lo miraron con sonrisas amables y asentimientos. Todos estuvieron de acuerdo porque la verdad es que J: K. Rowling había matado a dos de sus personajes más hermosos.

-Y Dobby también- dijo Mike con cara triste.

Todos se estaban emocionando así que decidieron cambiar de tema hacia uno mejor. Empezaron a hablar de videojuegos.

Después de dos horas sentados en la cafetería, decidieron ir a dar un paseo. Siguieron hablando mientras hablaban. Acabaron entrando en Barnes & Noble para echar un vistazo, porque no tenían dinero para comprar libros.

Caminaron por la tienda, mirando los libros y viendo cuáles podrían comprar más adelante cuando tuvieran dinero.

-Q, mira éste libro- dijo Santana poniendo un libro en las manos a Quinn.

Quinn lo miró y leyó la contraportada. El libro parecía interesante. Entonces, pasó las páginas. Decidió ponerlo en la lista de libros que tenía que leer.

Cuando salieron era la hora de comer. Decidieron ir a un lugar cercano de comida rápida y comer allí. Comieron en un McDonald's cercano a la librería. No estaba muy lleno pero tampoco exactamente vacío. Comieron en silencio, algunas veces charlaban un poco.

Se pasaron el resto de la tarde hablando y caminando por el parque. Incluso jugaron con los perros de una amable señora ya anciana.

Cuando casi eran la 4, Quinn se despidió de sus amigos y cogió el metro para ir al lugar donde se reuniría con el grupo de escritores y Joe. Quinn llegó unos minutos tarde pero aún no habían llegado todos. Esperaron unos minutos y para entonces ya habían llegado todos.

Quinn miraba a Joe con extrañeza porque sonreía tanto que parecía que le fuera a doler la cara. Pensó que sabía lo que quería decirles por su expresión pero no quería crear expectativas a los demás.

Todos se sentaron con Joe y Quinn a la cabeza de la mesa.

-Vale, atención todos. Tengo noticias- dijo y sonrió aún más si eso era posible.

-Eso tiene que doler- pensó Quinn.

Todos le miraban con expectación. Tomó aire dramáticamente, lo que le recordó a Rachel haciendo sonreír a Quinn.

-ABC Family se ha puesto en contacto conmigo y…- hizo una pausa dramática-. ¡Han elegido nuestro guion para hacer una serie!- Dijo gritando.

Quinn se quedó quieta unos momentos. No podía creer lo que estaba oyendo. Eran las mejores noticias de su vida. Estaba tan feliz. Se levantó y empezó a saltar con los demás. Joe sacó una botella de champán y vasos de plástico (no tenían copas). Llenó los vasos y le pidió a Quinn que diera un discurso.

-Vale. Gracias a todos por ayudarme con todo. Nunca creí que iba a conseguir algo por mí misma tan pronto pero aquí estoy. Tener una serie en ABC Family son las mejores noticias que podría recibir. No podría haberlo conseguido sin todos vosotros, especialmente mi profesor pero él no está aquí hoy. Pero sin él yo no estaría aquí- dijo con lágrimas en los ojos y una sonrisa enorme en los labios-. Por nosotros- dijo en voz alta y todos lo repitieron con el mismo tono de entusiasmo.

Festejaron le resto de la "reunión". Joe dijo que se reunirían con los productores la semana próxima y que el casting se haría en un mes aproximadamente.

Quinn se fue de la fiesta para prepararse para la cena con los Berry y Rachel. Estaba algo nerviosa porque, normalmente, no se le daba bien conocer a gente nueva, principalmente a los padres de su novia y, sí, ya se habían conocido, pero lo de la cena sonaba más formal. Esto puso a Quinn un poco más nerviosa.

Llegó a su apartamento y se dio una ducha. 20 minutos después estaba en su dormitorio de pie frente a su armario en bragas y sujetador. Eligió la camiseta que Rachel le pidió que llevara. También se puso unos vaqueros azul oscuros y una chaqueta negra. También se decidió por unas Vans rojas.

Se miró en el espejo para ver si estaba bien. Decidió que sí que lo estaba y que, al menos, estaba presentable. Entonces, puso el secador y se secó el pelo. Salió 10 minutos después. Iba bien de tiempo.

Decidió pasar por una floristería y comprar a Rachel un ramo de rosas rojas.

Entonces, siguió su camino hacia el apartamento de la morena. Entró al edificio y subió por las escaleras hasta el piso de Rachel. Llegó al apartamento y tocó a la puerta con suavidad.

Al abrirse la puerta, ésta reveló a la morena en un vestido negro y con el pelo ondulado. Dejó a Quinn sin aliento.

-Esto es para ti- dijo Quinn dándole a la morena el ramo de flores.

Rachel lo olió y sonrió con suavidad a Quinn.

-Gracias, Quinn-dijo y le dio al rubia un beso casto en los labios-. ¿Cómo ha ido tu reunión?- Preguntó rahcel dejando pasar a Quinn al apartamento.

Quinn sonrió.

-Joe nos contó las buenas noticias- dijo sonriendo cuando a la morena le echó una mirada-. Dijo que ABC Family ha elegido nuestro guion para hacer una serie- dijo sonriendo.

Rachel pasó sus brazos por el cuello de la rubia y la abrazó con fuerza.

-¡Oh, Dios mío! ¡Oh, Dios mío!- Exclamó la morena en el oído de Quinn.

Quinn la abrazó con fuerza. Rachel se separó.

-¡Oh, Dios mío! ¡Quinn! ¡Estoy tan feliz y orgullos de ti!- Dijo casi gritando en la cara de la rubia.

Quinn la sonrió, a la persona más adorable de todo el mundo.

-Lo sé. Yo también estoy feliz- dijo sonriendo con felicidad-. Cuando lo dijo, no podía creérmelo porque es demasiado bueno para que me esté pasando a mí.

-No, no lo es. Te lo mereces- dijo la morena y la besó de nuevo.

Quinn abrazó a su novia por la cintura suspirando feliz en el beso.

-Vayamos a cenar con mis adorables padres- dijo Rachel y llevó a Quinn camino a la puerta del apartamento.