Narra Castle:
Había llegado el gran día, por fin después de tanto tiempo, al fin Beckett seria su esposa. Dios que palabra más bonita. Ahora empezaría a formar una familia. Cuidaría más a Beckett, no es que antes no lo hiciera, de hecho muchas veces le había salvado de diferentes situaciones.
Yo había decidido alojarme en un hotel la noche antes de la boda, como manda la tradición. La verdad es que aún le costaba creerse que fuese a casarse y sobre todo que Beckett llegara hasta el altar, ya que podría entrarle algo de miedo y arrepentirse. Esa mujer era bien dura y tuvo que luchar y sufrir mucho para poder derrumbar ese muro y entrar en su corazón
Tenía que estar todo listo en los Hampton, de echo me parecía increíble que en el último momento, el sito en el que había reservado le hubiera fallado, y por si fuera poco estaba también, lo de la mala suerte con el traje de Kate. Si fuera más supersticioso, de lo que ya soy, diría que es una mala señal como la que Kate me dijo aquella vez, que fuimos a buscar a su ex marido para lo de los papeles.
Por suerte tenia a mi madre y Alexis que se las ingeniaron de una forma increíble para trasladar toda la boda hacia los Hampton.
Me puse mi traje de chaqueta negro. La verdad es que me quedaba muy bien, dinero había costado, era lo menos. Kate había insistido en que me comprara un traje nuevo, para empezar con buen pie. Así que me decidí por el traje de Georgio Armani que consistía en 3 piezas.
Cuando estaba listo, me eche un último vistazo al espejo y comprobé que llevaba la licencia de matrimonio de Kate, para entregársela al juez. Salí del hotel y me dirigí al aparcamiento, donde para esa ocasión había alquilado un Mercedes clase A plateado. Mientras que llegaba, decidí llamar por teléfono a mi futura esposa
