"¡Castle! ¡Por Dios, cállate! Te puede oír."

"Y que si me oye. No me importa en absoluto."

"Además el único que dio un espectáculo allí arriba fuiste tú. No me hagas hablar."

Castle decidió que era mejor callarse y no remover recuerdos que a nadie le hacían ninguna gracias. Tom se acercó hacia donde estaban y saludo a Kate con un fuerte apretón de manos.

"Detective Beckett ¿Qué tal estamos?"

"No me puedo quejar."

Tom empezó a acercarse hacia Búster ante la atenta mirada de Castle y sin previo aviso destapo el cadáver.

"Señor Castle."

Castle no estaba preparada para tal horrible visión y sintió como la sangre no le llegaba a la cabeza. Tuvo que apartarse un poco y auto controlarse para no empezar a vomitar.

"Señor… O'Hara."

Kate observaba sorprendida la escena entre Castle y Tom que se estaba desarrollando delante de ella. Supuso que aquello era una cruel venganza de Tom que seguramente había oído a Castle y su maldita interpretación melodramática. Esperaba que Castle no empezara a vomitar, porque si no el espectáculo sería aún mayor.

"¿Qué haces aquí Tom?"

"El capitán de mi brigada me ha llamado esta mañana. En mi día libre. Me ha enviado aquí. Es Frank Búster."

"Lo sabemos."

"Hace unos siete años lo detuve en relación con unos incendios que se desarrollaron en la ciudad."

"¿Fue usted…?"

Tom se volvió hacia Castle para intentar descubrir si aquella cuestión escondía sorpresa y reconocimiento o era otra cosa. No. Definitivamente era otra cosa.

"Si… fui yo. Mi compañero Colin murió intentando ayudar a las personas que se habían quedado atrapadas que el último espectáculo que este tipo dio. Supongo que estaba con algún permiso carcelario."

"¿Quién crees que puede haber sido? ¿Algún familiar o amigo buscando venganza?"

"No lo se. Si fuese un familiar supongo que se hubiese conformado con un tiro a quemarropa o algo más rápido. Además por lo poco que he podido descubrir del cadáver, el asesino ha utilizado los mismos materiales que Frank utilizaba para quemar algún edificio o chamuscar alguna persona. Sería demasiado retorcido. Yo siempre pensé que…"

"¿Sí.?"

"Frank era un pobre diablo. Enfermo mental y solitario. A pesar de eso, había sido capaz de montar un espectáculo que nos tuvo en jaque durante casi dos semanas. Siempre nos dejaba una especie de mensaje con pistas donde nos escondía su próximo objetivo, fuese persona o edificio. Pero no fuimos capaces de interpretarlos hasta que Colin lo hizo. Era muy dado a absurdas teorías que a mi me solían divertir y mosquear en no pocas ocasiones, pero aquella fue acertada. Aunque le costo la vida."

"¿Qué quieres decirnos con ello?"

"Siempre pensé que había alguien más detrás de todo aquello. Alguien que manejaba a Frank y que no cometió aquellos crímenes al azar, sino con algún motivo concreto."

"¿Y por que no siguió por ahí?"

Tom se volvió despacio hacia donde estaba Castle y suspiró hastiado.

"Porque yo también estuve a punto de morir aquel día en que Colin lo hizo y estuve tres meses en una cama de hospital con quemaduras que aún se pueden adivinar en algunas partes de mi cuerpo. Y cuando volví al cuerpo me enviaron a otro departamento y a otra comisaría."

"Y decidió pasar página. Ni siquiera pensó en que se lo debía a su compañero. Si yo hubiese sido usted…"

"Pero no lo es. Así que no me juzgue, señor Castle. Ni lo intente."

Castle empezó a acercarse hacia Tom con mal talante. Kate intuyó que seguramente iba pensando en la próxima frase que soltarle a Tom. Pero que le pasaba a aquellos dos hombres. Era como presenciar un combate de boxeo.

"Bueno. Dejémoslo ya. Aquí ya no hacemos nada. Tom, si vas a encargarte de esto con nosotros es mejor que te vengas a la 12 en mi coche y nos cuentes todo sobre este caso desde el principio. Y tú, decídete de una vez si vas a vomitar o no."

Durante unos segundos que parecieron eternos el silencio que allí había se podía incluso escuchar. Pero Kate consiguió lo que pretendía. Castle se dio media vuelta y se dirigió a su coche dando unas zancadas que casi hacía retumbar el edificio. Mientras Tom volvió a tapar a Frank y se dirigió junto con Kate al coche de esta para dirigirse a la 12. Mientras duro el trayecto entre un sitio y otro y sin saber muy bien cual era el motivo, Kate empezó a desear fervientemente que aquel caso acabase lo antes posible.

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Castle se miraba al espejo del servicio de caballeros de la 12 una vez se había lavado la cara para despejarse un poco. Aunque lo había conseguido en el almacén y en su coche de camino allí, cuando había pisado el departamento no había podido reprimirse más y había ido a vomitar todo el maldito desayuno que se había tomado aquella mañana. Y que no era poco.

Menos mal que Kate y el maldito policía O'Hara no habían llegado todavía, aunque estaba seguro de que si hubiesen estado allí antes que él, él se habría controlado. Con tal de no darle gusto al viejo ese. Cuando salió del servicio se dirigió hacia la pizarra de trabajo y se sentó en su silla para intentar concentrarse en el nuevo caso que se traían entre manos y nada más. Su silla. Hacía un mes y de la misma forma misteriosa que antes había vuelto a su lugar de origen. Él no había hecho ningún comentario al tema. Ni lo haría nunca. Pero supuso que era una señal por parte de Kate. Una maravillosa señal. Vaya. Ya están aquí. Intenta controlarte.

"¿Ya estas aquí?"

"¡Sí!"

Enfadado. Perfecto, pensó Kate. Definitivamente mientras más pronto acabe este caso mejor para todos.

"Estaba preguntándole a Tom como Colin descubrió la estrategia que estaba utilizando Búster para cometer sus acciones. Y me lo iba a contar ahora."

"Bueno… Colin era muy dado a inventar absurdas teorías y conspiraciones imposibles y…"

Kate miró a Castle sin poder reprimirse y sonrió burlonamente.

"De que me suena a mi eso."

"¿Qué? A…si. Sigo. Pues bien. Colin descubrió que los mensajes de Búster hacían referencia a juegos infantiles."

"¿Juegos infantiles?"

"Si. Juegos de mesa, sobre todo. Y que cada uno de ellos hacía referencia a un lugar concreto de la ciudad de Nueva York. En la última victima que encontramos, un psicólogo juvenil, Colin descubrió el siguiente juego y por extraño que parezca, el siguiente lugar donde Búster cometería el próximo suceso. Cuando llegamos allí conseguimos detenerle, pero él consiguió provocar la maldita explosión que tenía preparada. Todavía no se como lo hizo. Colin y yo entramos en aquel edificio, que era un servicio de correos y conseguimos sacar a casi todas las personas que se encontraban allí. Pero… la tercera explosión acabo con Colin y por poco lo hace conmigo."

"¿Y no buscaron ninguna relación entre los objetivos?"

Tom se volvió hacia donde estaba Castle y negó con la cabeza.

"Ya se lo dije antes. Estuve casi tres meses en el hospital y después me enviaron a otro departamento. El caso estaba cerrado y Búster encerrado."

Castle volvió su cara hacia la pizarra y siguió mirando las pocas pistas que por ahora tenían del caso. Durante un buen rato ninguno de los tres habló.

"¿Cómo era?"

"¿Quién?"

"¿Búster? Al menos supongo que usted o alguien de su departamento haría un perfil de su vida para el juicio posterior. ¿O tampoco?"

"Pues claro que se hizo. No había mucho que contar. Se había criado prácticamente en un centro de menores que aún sigue existiendo en el Bronx. Vivió en algunas casas de acogida, pero siempre lo devolvían por tener una personalidad bastante difícil. Después se convirtió en un triste y solitario mecánico de ascensores hasta que comenzaron los sucesos."

"¿En el Bronx? A lo mejor se quien puede…"

En ese momento sonó el teléfono y Kate lo cogió. Durante un rato estuvo hablando con alguien mientras que Castle y Tom seguían mirando la pizarra en silencio sin mirarse si quiera. Cuando Kate colgó los miro a los dos con sorpresa.

"¿Qué pasa?"

"Lanie ha encontrado algo que no habíamos visto en un primer momento. Entre las ropas de nuestro cadáver. Parecen dejadas a propósito."

"¿Y que es?"

"Un mensaje. Un extraño y escueto mensaje."