Hola queridas amigas lectoras!!! De seguro creian q ya habia abandonado el fic no? Pues no!!! jaja. Es solo que pase por un momento de bloqueo mental, la verdad andaba un poco deprimida y pues no tenia muchas ganas de escribir, pero por fin me decidi y termine el capitulo 14, creo q lo hice larguisimo, espero que no les moleste.... Una vez mas MILLONES DE GRACIAS A TODAS LAS QUE ME DEJAN UN REVIEW O QUE SE TOMAN LA MOLESTIA DE LEERLO. Ustedes valen mucho y no esta de mas decir que ustedes hacen el fic.... Gracias x 1000000000000

Sin mas que agregar aqui esta el fic, disfrutenlo ya que se acerca el final.

Todas y todos sabemos que Naruto y sus personajes pertenecen a Masashi Kishimoto solo la idea es mia jaja.


Capítulo 14

Amor y celos

—¡¡No es lo que tú crees!! — decía Sakura con lágrimas en los ojos — ¡Por favor Sasuke kun, déjame explicarte!... — suplicaba.

Sasuke no la miraba, le daba la espalda, mientras ella trataba de acercarse a él.

Ambos estaban en medio del bosque, discutiendo. Ese día en la mañana, Sasuke se había despertado y lo primero que hacia siempre, desde que Sakura estaba con él, era besarla.

Desde la muerte de Karin, hace varios días, Sasuke y Sakura se habían instalado en la cueva donde descansaban los restantes miembros de Taka. Él se había resistido al principio, pero Sakura lo había convencido, diciéndole que tenía que estar al tanto de Suigetsu, dado su reciente envenenamiento. Sasuke no tuvo más remedio que aceptar, pero se sentía incómodo, él deseaba pasar el tiempo con "su mujer", pero Juugo o Suigetsu, siempre estaban ahí, estaba algo frustrado y enojado. Sasuke quería partir de regreso a Konoha, pero Sakura arguyó que Suigetsu necesitaba unos cuantos días de descanso. A regañadientes, aceptó, tenía que admitir que ella había congeniado muy bien con sus compañeros, demasiado bien para su gusto…

Se había llevado una desagradable sorpresa al no encontrarla junto él. Se incorporó rápidamente, no tuvo que buscar demasiado. Sakura estaba profundamente dormida en el regazo de Suigetsu. Ante esa visión, Sasuke perdió la razón, avanzó hacia ellos, zarandeó a Sakura, obligándola a ponerse en pie, ella despertó sobresaltada y al ver la expresión de su rostro, abrió desmesuradamente los ojos, recordó lo que había ocurrido y que no había vuelto con Sasuke. Suigetsu ni siquiera se movió, solo se dedicó a observar divertido la escena, Sakura trató de explicarle, pero él no le dio oportunidad, se dio la media vuelta y salió de la cueva, no sin antes mirarla con odio.

—...Suigetsu, se sentía mal, tuve que quedarme despierta toda la noche...él tenía fiebre y no podía arriesgarme a... —

—No soy estúpido Sakura... Los vi a ambos... ayer en la tarde, Suigetsu estaba perfectamente, que casualidad que anoche se sintiera mal y que "tuvieras que pasar la noche con él"— dijo Sasuke, en un tono lleno de rabia e ironía.

—¡¡Pues así fue!! ¡¡Creí que confiabas en mí!! ¡¿Cómo puedes creer que Suigetsu y yo...?! Y más ahora que... — un terrible mareo no la dejó terminar.

El día anterior...

Sakura estaba en la tarea de preparar el desayuno, se había levantado más temprano de lo habitual, ya que Sasuke, prácticamente la había arrastrado a "su cueva", claro ella estaba encantada, pero se sentía un poco cansada, ella lo atribuía a la falta de descanso, ya que, entre estar con Sasuke, cuidar la salud de Suigetsu, cocinarles, entrenar, ya que no deseaba perder su condición y comenzar a analizar a Juugo, apenas y le quedaba tiempo para respirar.

— ¡Buenos días Sakura chan!— saludó Suigetsu.

— ¡Buenos días Suigetsu! ¿Cómo te sientes hoy? — preguntó ella esbozando una sonrisa.

— Muy bien, obviamente, gracias a tus cuidados... — le respondió guiñándole un ojo.

— No hay de que... Además... — Sakura se vio interrumpida por su amado.

Sasuke llegó hasta ella y le dio un beso en los labios, al cual ella correspondió, para después, recargar su cabeza en el pecho de él.

— Suigetsu... ¿Qué fue lo que te advertí? — preguntó Sasuke, usando un tono de voz, tan atemorizador que Sakura se estremeció.

— Calma Sasuke... Yo sólo le agradecía a Sakura chan el preocuparse por mi— respondió Suigetsu, poniendo los ojos en blanco. —Si continuas con tus celos, Sakura chan se hartará de ti... Aunque pensándolo bien...deberías seguir haciéndolo... —

Suigetsu sonrió a Sakura y ella movió la cabeza negativamente. Él siempre encontraba el mejor comentario para fastidiarlo. Jamás pensó que Sasuke, el vengador, el que había derrotado a Orochimaru, que había asesinado a su hermano, fuera tan celoso y posesivo, todo el asunto le causaba una enorme gracia. Así que siempre que podía sacar a Sasuke de sus casillas, lo hacía encantado...

— Repite eso... — lo amenazó Sasuke, activando su sharingan.

— Sasuke kun... Suigetsu solo está bromeando... — lo tranquilizó Sakura, esbozando una sonrisa cómplice a Suigetsu y separándose de Sasuke para terminar con su labor.

Ella se sentía increíblemente feliz y dichosa cada vez que los celos de Sasuke salían a flote. Claro que debería empezar a poner un alto, de otra manera, ese gesto de posesión se volvería una amenaza para ambos. Y lo que menos deseaba, era echar a perder su relación con Sasuke.

— Aqui tienes Suigetsu... Bébelo ahora que aún está caliente... — Sakura le tendió un pequeño recipiente.

— Mmm... ¿Tengo que? — tomó de inmediato el recipiente, después de ver el gesto de amenaza de Sakura, ella era, a veces, aún más atemorizadora que Sasuke y eso ya era decir demasiado, así que bebió hasta la última gota.

— Gracias, Sakura chan— dijo Suigetsu, tendiéndole el vaso ya vacío.

Sasuke puso los ojos en blanco. Ella le sonrió y al tomarlo, resbaló de sus manos y fue a parar al suelo, haciéndose añicos.

— Lo siento Sakura chan, déjame levantar esto... — dijo Suigetsu agachándose al mismo tiempo que Sakura, provocando que ambos quedaran muy cerca el uno del otro.

Sasuke notó el excesivo acercamiento y se sintió furioso. Sakura de inmediato notó el incremento en su chakra, suspiró y se levantó para encararlo. Él los miraba sin mover un solo músculo, Suigetsu también lo notó y sonrió para sí, terminó de recoger todo y lo depositó en el cesto de basura, con una total tranquilidad, a pesar de sentir como Sasuke quería matarlo con la mirada. Sakura estaba a punto de acercarse a Sasuke, cuando de improviso...

— Muchísimas gracias Sakura chan... — dijo Suigetsu en un tono de voz grave, nada común en él, se inclinó hacia ella y depositó un pequeño beso en su mejilla.

Sakura se sonrojó y se quedó helada, por la terrible mirada en los ojos de Sasuke, vio como dirigía su mano hacia la katana, pero antes de que pudiera sacarla, Suigetsu ya había salido de la cueva con una enorme sonrisa en los labios...

— Sasuke kun... — lo llamó tímidamente, pero él solo se dio la vuelta y la ignoró.

Todo el día Sasuke se había quedado fuera, sentía como la sangre le hervía, debido a los celos.

Inner Sasuke: ¡Demonios Sasuke! ¿Cuándo pararás con esto? Suigetsu tiene razón, si sigues así hartarás a Sakura... Y... no creo que desees perderla ¿o sí?

— Tsk... —

Sasuke reflexionaba sobre esto, pasó casi toda la mañana en ello. Estaba sentado en el borde del río, recordando... pensaba en las palabras de Sakura, en sus acciones, en todo lo que había hecho por él, recordaba sus caricias, sus besos, su ternura e ingenuidad... Una mueca de fastidio apareció en su rostro, al darse cuenta que estaba siendo infantil. ¿Cómo esa mujer, podía haberlo transformado de ese modo? ¡Pero si era una molesta! Una molesta pelirrosada, cuya melena, era lo más suave y hermoso que había tocado en su vida, con ojos enormes y sinceros, que siempre, muy a su pesar, lo hacían sonreír, una sonrisa angelical que siempre hacia que sus rodillas se doblaran, un cuerpo cuyo aroma y suavidad lo hacían caer rendido y sobre todas las cosas estaba su amor, cómo se lo demostraba... Sasuke golpeó el suelo, se puso de pie y se dirigió hacia la cueva. Arreglaría las cosas, no podía estar un segundo más sin ella.

Estaba por darse la vuelta cuando se percató que Sakura estaba detrás de él. ¿Cómo podía ocultar su chakra de esa manera? Se giró para mirarla y se sintió en el cielo. Ella estaba recargada en un árbol, observándolo, talvez tenía horas ahí, le sonreía, de esa manera que lo hacía perder la razón. Se acercó a él muy lentamente, mientras Sasuke la observaba fascinado. Cuando llegó hasta él, tomó su rostro con las manos y se dedicó a delinearlo por completo. Tocó su frente, apartando unos mechones de cabello, suavemente acarició sus cejas, que eran aún más suaves que su cabello, pasó los dedos por sus pómulos y mejillas, deleitándose con la suavidad de su piel, hasta que llegó a sus labios, con el pulgar los delineó por completo, una y otra vez, apartó su mirada de él y miró sus labios ansiosa. Él solo la observaba, dejándose llevar por todas las sensaciones que ella le despertaba, cerró los ojos, sintiendo la calidez de las suaves manos de Sakura. Ella sonrió y se acercó a sus labios y depósito un suave beso en ellos, los succionó, primero el inferior y luego el superior, se maravilló con el dulce sabor de él. Sasuke la dejó que lo besara como quisiera, él solo le respondía sin tomar el control. Sakura comenzó a besarlo con más pasión, sacó su lengua y acarició sus labios, para después morder su labio inferior un poco, Sasuke abrió la boca y dejó que ella introdujera su lengua para que inspeccionara su cavidad, mientras él acariciaba su lengua con la suya, pero era un roce muy suave, sólo correspondiendo a la caricia de ella. Suavemente la tomó por la cintura atrayéndola más hacia a él, mientras ella rodeaba su cuello, no supo cuanto tiempo pasaron así, Sakura se sentía tan excitada, el hecho de que él la dejara tomar el control, había sido una increíble manera de seducirla. Cuando sintió que ya no podía aguantar más sin oxígeno, se separó de él y lo observó largamente. Tratando de regular su respiración, sintiendo como el corazón le martilleaba incesantemente.

— ¿Te ha gustado eso verdad? — preguntó Sasuke con una sonrisa dibujada en sus inflamados labios.

Ella se sonrojó y trató de desviar la mirada, pero Sasuke se lo impidió, la tomó por la barbilla y la obligó a que lo mirara de nuevo. Ella solo atinó a sonreírle.

— Ahora es mi turno... — le dijo él mientras se acercaba a ella...

— Sakura san, es hora de... — Juugo se interrumpió al ver la escena —...lo siento, no deseaba interrumpir, es solo que... —

Sasuke no quiso ocultar su rabia, Sakura lo sintió ponerse tenso, así que recargó su mejilla en su pecho y lo acarició levemente, de inmediato notó el cambio en él, se tranquilizó al sentir sus manos. Siguió acariciándolo mientras le contestaba a Juugo.

— Iré en un momento Juugo, mientras ya sabes que hacer... — le dijo ella sin separarse de Sasuke.

— Tsk... — emitió Sasuke, una vez que Juugo se hubo alejado.

Él quiso alejarse pero Sakura se lo impidió abrazándolo un poco más fuerte, él no quería ceder, pero al final terminó por rendirse, así que dejó escapar un pequeño suspiro y la abrazó también, acariciando su espalda y su cabello, dejando que su delicioso aroma lo inundara.

— Sasuke kun... ¿Sabes lo mucho que te amo? — preguntó ella sin dejar de abrazarlo.

— Hmp... Lo sé... — dijo en un tono que a Sakura no le gustó en absoluto.

Alzó la mirada y buscó la suya, él la miraba con su clásica arrogancia y un deje de diversión, al darse cuenta lo mucho que podía hacerla rabiar. Ella intentó zafarse, pero Sasuke se lo impidió, sin previo aviso, capturó sus labios en un ardiente beso, al cual Sakura correspondió encantada. Cuando se separaron, ella tenía las mejillas enrojecidas y su respiración estaba agitada. Él la miraba muy satisfecho de lograr ese efecto en ella.

— Debo irme... Juugo está... esperándome… para su... sesión de hoy...- dijo ella entrecortadamente.

La expresión de Sasuke se ensombreció ante esas palabras, sin embargo, trató de ocultarlo dándose la vuelta. Sakura lo notó, se acercó a él y lo abrazó, recargando su cabeza en su espalda, mientras acariciaba su pecho.

— Esta noche... Te compensaré... Lo prometo...- le dijo ella en un tono de voz muy sugerente, mientras tanto, bajaba sus manos acariciando sus duros abdominales y bajaba aún más...

Sasuke contuvo el aliento, al sentir sus suaves manos descendiendo, su respiración se agitó y su corazón también. Lo estaba provocando, pero él no se quedaría atrás, giró para tomarla entre sus brazos, pero ella se alejó rápidamente, quedando fuera de su alcance.

— Te amo... — dijo ella con una radiante sonrisa y un tanto divertida, desapareció entre los árboles, mientras Sasuke la miraba sorprendido...

— Tsk... Haré que pagues por esto... —pensó él mientras miraba disimuladamente sus partes y se dio cuenta de que ella lo había hecho de nuevo, podía notar un bulto en sus pantalones.

Esa tarde, Sasuke, se había dedicado a entrenar hasta quedar rendido, se sentó un momento en la hierba, tratando de recuperarse un poco. Después de unos minutos, tomó sus cosas y se encaminó hacia la cueva. Al llegar, percibió un delicioso aroma a comida, su estómago rugió, entró en la cueva y la escena que vio lo hizo dibujar una sonrisa. Sakura estaba de pie, colocando unos platos en la pequeña e improvisada mesa, mientras la comida seguía en el fuego.

— ¿Cómo estuvo tu entrenamiento? — preguntó ella sin levantar la vista.

Sasuke se quedó un rato mirándola, se movía de una forma tan delicada, que cada movimiento que ella hacía, lo seducía por completo. Cuando recuperó la conciencia, solo fue capaz de articular su monosílabo favorito.

— Hmp... — Sakura esbozó una pequeña sonrisa y alzó la mirada, se acercó a él y rodeó su cuello, enterrando sus dedos en su sedoso cabello, mientras Sasuke tomaba su cintura.

— Te extrañé... —dijo ella, acercando sus labios a los de él.

Estaban a punto de besarse, cuando los compañeros de Sasuke, hicieron acto de presencia.

— ¡Huele delicioso Sakura chan! — Suigetsu se interrumpió al ver al Sasuke, una perversa sonrisa se dibujó en sus labios — ¡Vaya! Con que has vuelto Sasuke kun... —hizo especial énfasis en el sufijo.

— Tsk... No vuelvas a llamarme así... — respondió Sasuke.

El tono que uso era tan frío, que la sonrisa burlona de Suigetsu, amenazaba con desaparecer. Pero recuperó el aplomo rápidamente.

— Es que como Sakura chan te llama así... — dijo él alzando los hombros.

— Sakura es mi mujer y puede llamarme como le dé la gana, pero tú no... Así que espero que esto no se repita, o de otra manera me veré obligado a hacerte entender... — terminó de decir Sasuke ante la mirada atónita de Sakura y Juugo.

Después de esa amenaza, la cena transcurrió casi en total silencio. Sakura estaba algo tensa, está situación empezaba a salirse de control. Terminó de cenar y se levantó, Sasuke la observaba de reojo, él también se puso en pie y se dirigió hacia donde estaba ella. Sakura lo sintió acercarse y se dio la vuelta para observarlo, sin decir una palabra la tomó de la mano y la sacó de la cueva ante la mirada divertida de Suigetsu y el desconcierto de Juugo.

— ¿Sasuke kun? — lo llamó ella tímidamente. — ¿Estás bien? ¿A dónde me llevas? — lo bombardeaba a preguntas, mientras Sasuke la seguía arrastrando.

— Molesta... — se limitó a contestar él.

Sakura se dio cuenta a donde la llevaba, así que ya no opuso resistencia, aunque en realidad no se estaba resistiendo, sabía que el Uchiha jamás dejaba una promesa al aire, él se detuvo un momento para mirarla profundamente, adoraba verla sonrojada, estaba aún molesto por la actitud de Suigetsu, claro, ella no tenía la culpa de nada, es solo que no podía, ni siquiera pensar, en que ella lo abandonara, la amaba demasiado como para perderla ahora, estaba tratando, con todo su ser, calmar sus celos. Así que ahora le demostraría, con acciones, todo lo que ella significaba en su vida, esa noche seria inolvidable para ambos además ella le había prometido...

— Me prometiste que me compensarías... Así que ahora te cobraré esa promesa... — le dijo él mirándola de forma lujuriosa.

Sakura le dio una mirada inocente, que solo hizo que Sasuke se excitara aún mas, sin decir una sola palabra, la abrazó y buscó sus labios, el beso fue tan salvaje que Sakura casi cae al suelo, de no ser porque Sasuke la estaba sosteniendo, gimió al notar la erección de Sasuke rozando su cuerpo. Abrazó su cabeza, enredando sus dedos en el cabello de Sasuke, sin perder más el tiempo, él la tomó en brazos y se dirigieron hacia su cueva...

Regresaron muy entrada la noche, Sakura estaba radiante y Sasuke no podía ocultar su felicidad, era una suerte que sus compañeros estuvieran dormidos, ya que no soportaría las indirectas de Suigetsu. Ambos estaban extenuados, así que tomaron sus mantas y se dispusieron a dormir. Sasuke, casi de inmediato, cayó en el más profundo de los sueños, Sakura estaba a punto de seguirlo cuando notó cierto movimiento, se levantó sigilosamente, tratando de no despertar a Sasuke, se acercó a Juugo y vio que estaba profundamente dormido, miró un poco más allá y se percató que Suigetsu se revolvía en sus mantas. Se acercó a tocarlo y se llevó una sorpresa al notar que él tenía fiebre.

— Suigetsu... — lo llamó ella muy quedamente.

— ¿Mmm? — murmuró él — ¿Sakura chan...? — él perdió el conocimiento debido a la fiebre, Sakura se levantó a buscar una toalla y agua fría.

Se pasó gran parte de la noche, refrescándolo, no usaba su chakra ya que después de estar con Sasuke... Bueno, él la había dejado agotada, así que tuvo que vigilar que la fiebre cediera, cuando por fin lo notó fresco, se recostó un momento a su lado, solo que no contó con quedarse dormida...

De regreso a la discusión en el bosque…

Sasuke se dio la vuelta y la miró, ella se sujetaba la cabeza, al momento siguiente, Sasuke tuvo que correr para que ella no cayera al suelo.

— ¡Sakura! — exclamó, mientras la tomaba en brazos. — ¡Sakura! ¡¿Estás bien?! — le preguntó mientras ella respiraba agitadamente.

— Yo... creo que si... — dijo ella al mirarlo a los ojos.

Sakura aún tenía rastros de lágrimas en los ojos, Sasuke se sintió como un idiota. Sin decir una palabra más, se acercó a ella y la besó apasionadamente. Sakura abrazó su cabeza y Sasuke pudo sentir como lágrimas mojaban sus besos.

— Lo siento... — dijo Sakura al separarse de él.

— Tsk... Soy yo el que debería decir eso... Es solo que... — Sakura puso un dedo en sus labios, haciéndolo callar.

— Lo sé... Pero para que quede claro, el sueño me venció y no me... — está vez, Sasuke la hizo callar con sus labios.

— Lo se... siento haber actuado de esa forma... — le dijo él un tanto ruborizado.

Sakura mantuvo su mano en su mejilla, la deslizó suavemente por todo su rostro. Sasuke cerró los ojos disfrutando del suave contacto. Le encantaba que ella hiciera eso... Sakura sonrió, adoraba la expresión de Sasuke cada vez que ella lo acariciaba. El amor que sentía por él era casi doloroso. Él llenaba su vida, de ternura, pasión, pero sobre todo, de amor. Y ahora se sentía una mujer plena.

— ¿Qué es lo que ibas a decirme? — preguntó Sasuke, después de ayudarla a ponerse en pie.

— Yo... — comenzó ella, pero se detuvo al no saber cómo continuar.

Quiso alejarse de Sasuke, pero él la sujetó por la cintura para no dejarla escapar. Ella no podía moverse, así que trataba por todos los medios desviar la mirada, pero sentía los profundos ojos negros de Sasuke clavados en ella.

— Dímelo— le ordenó él.

Sakura alzó la mirada y vio que Sasuke, la miraba expectante.

— Yo... Creo que... Pues... — balbuceaba ella.

— ¿Estás... embarazada? — preguntó, aflojando el agarre a su cintura.

— No lo sé, pero me he sentido extraña estos días, talvez solo sea cansancio... Pero cabe la posibilidad, ya que nunca hemos usado protección... — ella tragó saliva y se armó de valor para preguntar. — Si así fuera... ¿estarías… de acuerdo? —

Mirándola muy sorprendido, él se alejó unos cuantos pasos de ella. ¡¿Cómo se le ocurría preguntar eso?! Alzó la mirada hacia ella y vio el miedo dibujado en sus bellas facciones, lentamente se acercó a ella de nuevo y la envolvió en sus brazos muy tiernamente, Sakura al sentir como esa calidez la envolvía, comenzó a llorar, mojando el pecho de Sasuke, cosa que a él no le importó. La abrazó aún más fuerte y Sakura lo escuchó suspirar y se separó de él lo suficiente para ver sus ojos humedecidos.

— Sasuke kun... ¿Estas... llorando? — le preguntó sin dar crédito a sus ojos.

— Tsk... Molesta... — Sasuke suspiró de nuevo y volvió a abrazarla. —Me has hecho él hombre más feliz de la tierra, aún si no estás embarazada, tengo tanto que agradecerte... Que toda mi vida no bastará para pagarte todo lo que has hecho por mí...- le confesó con la voz ronca.

Sakura solo atinó a devolverle el abrazo y repetirle lo que él ya sabía desde hace años...

— Te amo Sasuke kun... —


Que tal? Espero que lo hayan disfrutado, me gusto mucho escribir este, siento que quedo un tanto revuelto, espero que ustedes no se hayan perdido mucho, jaja. El fic esta llegando a su fin, talvez haga un capitulo mas o talvez dos, aun no estoy segura, de lo que si estoy segura es de que ahora ya empezó a revolotear otra idea en mi cabeza, sera mi proximo fic, obviamente un Sasu-Saku, pero en universo alterno, si ustedes saben, no ninjas, jaja. Les adelantare que el proximo capitulo.... no mejor no, jaja quedense con la duda. Jajaja

Bye, besos a todas y gracias por leer y comentar.