Hola!!! Diablos!! se que no tengo perdon por haber retrasado tanto la historia, pero si supieran por todo lo que he pasado... en fin.. aqui esta el capitulo 15 espero que sea de su agrado y que me disculpen por tan extenso retraso.


Capítulo 15

La última noche

No puedo creer que estés conmigo... ¿Qué fue lo que hice para merecerte? Creo que eso es algo que jamás entenderé... Pero no sabes lo mucho que te agradezco que lo estés, a pesar de ser... bueno... como soy...

No puedo creer que me haya enamorado de ti... Aunque ahora que lo pienso... Creo que siempre estuve enamorado de ti, a pesar de que siempre fuiste una molesta, no soportaba la idea de estar lejos de ti, adoraba tu hermoso cabello rosado, tu celestial sonrisa, la forma en que siempre estabas al pendiente de mí... Y ahora es algo que me llena por completo de felicidad... Siempre he sido celoso, es solo que nunca quise demostrarlo, ya que siempre supe que, en tu corazón, solo estaba yo... Ese cálido sentimiento... Ahora es algo, sin lo cual, no podría vivir. ¿Por qué me esperaste tanto? ¿Por qué me amas tanto? ¿Tu corazón es así de grande?

Soy un maldito afortunado, jamás imaginé que tú pudieras llegar a ser todo para mí, te has convertido en mi fuerza y en mi más grande debilidad, ya que si algo te sucediera... Creo que no lo soportaría... Aunque conociéndote, dirías que siguiera adelante... Siempre preocupándote por los demás, anteponiéndolos, incluso ante ti misma... Admiro eso de ti, tu capacidad de sacrificio, eso y muchas cosas más...

Tu determinación, tu coraje, tu fuerza, y no solo la física, tu bondad, tu ternura, tu inocencia, pero creo que por encima de todo eso, está tu corazón... El hecho de que me pertenezca, es algo que me hace sentir el más orgulloso de los hombres... Y lo único que puedo darte a cambio es exactamente lo mismo... Mi corazón...

Sakura y Sasuke estaban terminando de levantar sus cosas. Él no le quitaba el ojo de encima, había estado, toda la mañana, muy raro...

Por fin, después de casi 2 semanas, emprendían el camino de vuelta a Konoha. Sasuke estaba más que feliz, obviamente no lo demostraba, pero Sakura notaba esa, casi imperceptible, sonrisa dibujada en su rostro.

Esa mañana, cuando despertó, se encontró con los profundos ojos negros de Sasuke, parecía que llevaba horas despierto, la miraba completamente embelesado. Tenía una enorme sonrisa en el rostro, haciéndolo ver increíblemente adorable y sexy. Cuando le preguntó a qué se debía, él solo la besó, hasta casi hacerla perder la conciencia.

Estaba muy callado, más de lo usual, y eso ya era decir demasiado, pero estaba muy atento con ella, ignoró todas las insinuaciones y burlas de Suigetsu, la ayudó a preparar el desayuno y cuando terminaron, la ayudó a recoger, ella no podía ocultar su asombro, pero estaba encantada con ese adorable gesto.

Sakura pensaba que talvez él estaría decepcionado, ya que apenas tres días antes, su periodo había llegado, desechando su ilusión de estar embarazada. Cuando se lo comunicó a Sasuke, pudo notar que el brillo de sus ojos, se oscureció un poco, pero él inmediatamente, le dijo que no importaba, que tenían todo el tiempo del mundo. Y a partir de eso, la había estado cuidando, como si de porcelana se tratara. En todo momento que estaban solos, se portaba de lo más cariñoso y atento y aunque Suigetsu lo molestara, él siempre tenía un bello detalle con ella, haciéndola sentir feliz.

-Yo lo hago Sakura, ve a descansar un rato antes de que nos vayamos- le dijo Sasuke, quitándole los trastes sucios de las manos. Ella lo miró sorprendida.

-Pero... Yo puedo hacerlo Sasuke kun...- le dijo esbozando una sonrisa.

-Sakura...- empezó él con su tono de voz grave. Sakura suspiró y dejó que él se llevará los trastes.

-De acuerdo...- dijo ella rindiéndose. Se acercó a él y depositó un beso en su mejilla, para después susurrarle... -Eres adorable... ¿lo sabías?- dicho esto le sopló en la oreja, viendo como un escalofrió recorría el cuerpo de Sasuke, ella se alejó y le sonrió pícaramente. Él le devolvió la sonrisa y se disponía a salir de la cueva, cuando Suigetsu estalló en carcajadas.

-Jajaja... ¡Diablos Sasuke! Solo te hace falta un delantal... Jajaja- dijo revolcándose en el suelo.

-Hmp...- Sasuke sólo lo ignoró y salió.

Inner Sasuke: ¡¡Aarrghh!! ¡¡Como desearía molerte a golpes!!

Sakura suspiró y vio a Sasuke alejarse, se volvió hacia Suigetsu y lo miró con una súplica en sus ojos verdes.

-Suigetsu... Creo que esto ya es suficiente, no deberías fastidiarlo tanto, un día va a perder el control y bueno... tú sabes cómo es él...- le pidió ella un tanto preocupada.

-No te preocupes tanto Sakura chan, Sasuke sabe que solo me gusta fastidiarlo, él me conoce bien. Sabe que muy, pero muy en el fondo, me adora. Solo que no es capaz de admitirlo... Jaja-respondió Suigetsu.

-Que no te escuche decir eso, de lo contrario, veremos en verdad como te "adora"- agregó Juugo con una pequeña sonrisa.

Sakura soltó una carcajada y se tumbó en el suelo, mirando la entrada de la cueva, esperando volver a ver la silueta de su amado.

-¡¡No se cómo puedo contenerme tanto... Suigetsu en verdad me está buscando el lado malo...!!-

Inner Sasuke: Sabes que debes mantener la calma... Debes hacerlo por Sakura, ella sigue triste y preocupada desde aquel día...

-Si lo sé, no puedo negar que también estoy algo decepcionado... Pero, yo la amo, más que a nada... No estoy dispuesto a perderla por eso... Tenemos toda nuestra vida por delante... Además me di cuenta de que si tuviéramos un hijo ahora, no podríamos disfrutarnos... No tanto como yo quisiera... ¡Por Kami! No sé cómo voy a aguantar sin tenerla hasta que termine su periodo...

Inner Sasuke: Mmmm pues creo que ya no tendrás que preocuparte mucho por eso, en unas horas saldremos de vuelta a casa y estarás bastante distraído en eso ¿no?

-Si... A casa... Después de casi cinco años... Regreso a mi hogar, con la mujer que amo...-

En Konoha...

Tsunade estaba al pie de la ventana de su oficina mirando el horizonte... tenía una carta sobre su escritorio, la había leído tantas veces que ya se la sabía de memoria... La carta decía:

Tsunade sama:

Misión cumplida.

Nuestro arribo a la aldea aún es incierto, ya que Uchiha Sasuke se ha vuelto algo sobreprotector y desea que esté plenamente para emprender el camino de regreso.

Detalles a mi regreso.

Haruno Sakura.

-Ahhh... Veo que después de todo, fue la mejor idea enviarte sola a esta misión... Estoy feliz por ti Sakura... Muy feliz...- la Hokage derramó unas cuantas lágrimas, mientras bebía sake.

Un tremendo golpe rompió la quietud de su oficina. Naruto había entrado de golpe, más bien, había "caído" de golpe. Había estado escondido en el ducto de ventilación, esperando que la Hokage dejara su oficina unos momentos y así poder leer el pergamino que tenía en su poder.

-¡¡Naruto!! ¡¿Qué demonios crees que haces?!- preguntó ella fuera de sí.

Naruto se revolvió de entre los escombros y se puso en pie, miró a la Hokage a los ojos y le preguntó:

-Eso...- señaló el escritorio, haciendo un movimiento con la cabeza -...es de Sakura chan... ¿no es verdad?- preguntó él, dejando de lado el estropicio que había causado.

-Eso no es de tu incumbencia...- contestó ella algo nerviosa.

-¡¡Claro que lo es!! Se trata de Sakura chan y de Sasuke ¿no es así?- comenzó a gritar desesperado.

-Si... Es sobre ellos... Te lo diré ya que de una forma u otra te enterarás...- dio un trago a su bebida, suspiró y se enfrentó a él. -Sasuke regresa a Konoha... Al lado de Sakura...- terminó de decir.

Naruto se quedó en estado de shock, sospechaba que, talvez, Sakura tendría noticias de él, pero jamás pensó que Sasuke regresaría... Miró a la Hokage a los ojos, buscando algo que le indicara que todo se trataba de una mentira, pero no pudo encontrarlo... Sin nada que decir, salió de la oficina, dejando a la Hokage muy sorprendida por su reacción.

-Sasuke... ¿Regresará al fin?- pensaba Naruto mientras se dirigía al campo de entrenamiento, el campo en el cual, Sakura, Sasuke y él, se habían convertido en el equipo siete. Iba tan distraído que no vio a cierta persona que estaba entrenando en ese campo.

-¿Naruto kun?- preguntó una dulce voz.

-¿Hinata?- él se detuvo al verla. -¿Qué haces aquí?

-Yo... Estaba entrenando un poco, antes de que Kiba kun y Shino kun, lleguen, porque creo que saldremos de misión- dijo ella desviando la mirada. -Y... ¿Tú qué haces por aquí? ¿También vienes a entrenar?- preguntó ella algo abochornada.

-No... Solo vine a recordar...- respondió Naruto, volviendo a perderse en sus pensamientos. De repente reaccionó y se dio cuenta de que estaba siendo descortés con ella. -Lo siento Hinata... Es solo que acabo de enterarme que Sakura chan regresa...- dijo él con una sonrisa ausente.

Hinata se acercó a él, tomó su mano y le dedicó una tierna sonrisa. Naruto la miró sorprendido y sonrió, ésta vez de manera auténtica.

-Regresa con él, ¿no es así?- inquirió ella, dándole un pequeño apretón a su mano. Naruto se sorprendió y solo asintió con la cabeza. -Y eso... ¿te pone feliz o triste?- preguntó Hinata, sin dejar de mirarlo.

Naruto le regresó el apretón y suspiró antes de contestar.

-Si estoy feliz de que Sasuke regrese, es solo que me siento extraño... Él cambió mucho en estos años y yo también, no sé si... Ahora... Él y yo...- él se esforzaba por encontrar las palabras adecuadas.

Hinata compuso la frase por él.

-No sabes si aún son amigos y si todo puede volver a ser como antes... Tienes miedo de eso... ¿cierto?- preguntó.

-Si... Tengo miedo, perdí la confianza en él y no sé si pueda recuperarla... Y en cuanto a Sakura chan... No quiero que ella salga lastimada de nuevo...- confesó Naruto.

-Debes confiar en ellos, ahora son adultos, saben lo que hacen... Y en cuanto a Sasuke kun... El tiempo dirá todo, solo debes tener paciencia...-

Naruto la miró de nuevo, Hinata era muy hermosa, tenía unos ojos bellos y sinceros, jamás había visto algo así, tomó su mano y la dirigió a sus labios, ante la mirada incrédula de ella, y depositó un pequeño beso. Hinata se sonrojó y desvió la mirada, pero Naruto tomó su mentón y la obligó a mirarlo.

-Gracias Hinata...- le dijo con la voz grave.

Hinata se acercó un poco más a él y buscó sus labios, Naruto felizmente, la tomó entre sus brazos y la besó un largo tiempo. Al separarse ella lo miró intensamente, al igual que él.

-Hay algo que debo confesarte Naruto kun...- dijo ella sin apartar su mirada.

-¿Qué es Hinata?-

-Yo... Siempre... He estado enamorada de ti...- confesó ella al fin.

Naruto se quedó helado, pero comenzó a sentir una extraña calidez que se apoderaba de su cuerpo, el agarre a su cintura se aflojó un poco pero no la soltó, su cerebro estaba procesando la información, no le llevó mucho tiempo llegar a una conclusión.

-Creo que fui un ciego al no darme cuenta antes...- Naruto la miraba de una manera tierna -Gracias Hinata...- y volvió a besarla.

Esta vez el beso fue muy apasionado, Naruto estrechó a Hinata aún más fuerte, ocasionando que un ligero gemido escapara de sus labios. Ella correspondía de la misma manera, sus delicados dedos, acariciaron la rubia melena, mientras pegaba su cuerpo aún más al de Naruto, al hacerlo, pudo sentir un bulto a la altura de su estómago, dio un respingo y rompió el beso, mirando a Naruto completamente ruborizada, él acercó su frente a la de ella y le regaló una radiante sonrisa.

-Es lo que has despertado en mi...- dijo él en un susurro suave.

Hinata suspiró y le devolvió la sonrisa. Acercó sus labios de nuevo y dejó que sus alientos se entremezclaran, antes de decirle...

-En ese caso... Creo que deberíamos hacer algo al respecto...- dijo ella en un sensual ronroneo que dejó a Naruto pasmado.

Mientras con Taka y Sakura...

-Será mejor que acampemos aquí, esta por oscurecer- la voz de Sasuke resonó a través de los árboles. -Pero... Sasuke kun... Aún es...- Sakura se vio interrumpida.

-No es una sugerencia Sakura... Es una orden...- respondió él autoritariamente.

-Si Sakura chan... Será mejor que no contradigas a Sasuke... O quizá está noche tampoco te deje lavar los trastos... Jajaja- se mofó Suigetsu.

Sakura iba a replicar, cuando de la nada los brazos de Sasuke la tomaron por la cintura.

-¡Sasuke kun!- dijo ella alarmada.

Y sin más, Sasuke la tomó en brazos y la llevó hacia abajo. Sakura se sujetó a él, sintiendo como su calor se confundía con el de él. Una exquisita sensación de protección la envolvió y un segundo después estaban en el suave césped.

-Suigetsu, ve a buscar agua y tu Juugo, busca madera para la fogata y algo de comer, yo me quedaré aquí con Sakura- les ordenó Sasuke, aún con Sakura en brazos.

-Tsk... Te fascina dar órdenes ¿no es así?- increpó Suigetsu.

-Vamos Suigetsu...- dijo Juugo mirando de soslayo a Sakura con una sonrisa.

Sasuke espero hasta que ambos se perdieron de vista para mirar a Sakura. Ella estaba levemente sonrojada pero le dedicaba una tierna sonrisa. Ese pequeño detalle hizo que su cuerpo ardiera de deseo, quería poder tomarla ahí mismo. Sakura notó el brillo en los ojos de Sasuke, sabía con exactitud qué es lo que pasaba en ese instante por su mente. Sonrió aún más y acercó su cabeza aún más a él.

-¿Estás bien? Sa-su-ke kun...- susurró ella en su oído, deslizando suavemente los labios por su lóbulo.

Sasuke se estremeció de pies a cabeza y sin perder un segundo, estampó sus labios contra los de Sakura, dejándola, momentáneamente, sin aliento. Ella no tardó en corresponder a su tórrido beso, se aferró a su cuello con una mano, mientras la otra delineaba su perfecto rostro, deseando que pudieran quedarse así por siempre. Sasuke la besó hasta que sintió que ya no podía respirar, se apartó un poco de ella y esbozó una sonrisita autosuficiente, al darse cuenta de que ella jadeaba y que estaba completamente sonrojada.

-Sabes que no debes provocarme de esa manera... Ahora... -le dijo él bajando la voz y mirando sus labios con avidez- ...pagarás las consecuencias...

Volvió a atrapar sus labios y se abrió paso a través de ellos para hundir su lengua en la cálida cavidad de Sakura, arrancándole un gemido, que a él le pareció de lo más sensual. La colocó con sumo cuidado en el suelo sin apartarse de sus labios, al sentir que ella posaba ambos pies en el suelo, llevó ambas manos a su rostro y lo tomó con delicadeza, mientras sentía como Sakura aferraba su nuca y hundía los dedos en su cabello, ese simple tacto lo hacía perder el control. Comenzó a deslizar las manos por el hermoso cuerpo de su prometida, acarició su cuello, sus hombros, su espalda, hasta llegar a la pequeña cintura, donde la aferró contra si, haciendo que ella gimiera de placer. Sakura se sentía en el paraíso. Sasuke era tan fuerte y delicado a la vez, dulce y fogoso, posesivo y tierno, que la volvía totalmente loca. Lo amaba... Cada célula de su cuerpo le pertenecía a ese hombre... Y por el más maravilloso de los milagros, él le correspondía...

-Sa...Sasu...ke k...kun...- Sakura quería hablar pero los demandantes labios de Sasuke no le daban tregua. -Aahh... Suigetsu y... Juugo no tardarán en... mmm... volver...

En ese momento los labios de Sasuke le daban descargas eléctricas, los sentía deslizarse por su cuello, y por sus mejillas, mientras sus fuertes manos acariciaban su cuerpo. Emitió un jadeo cuando sintió que Sasuke le acariciaba las piernas, en una actitud de lo más sugerente.

-Hmp... Tienes razón... Pero es que... yo...- Sakura le puso un dedo en los labios, y lo miró a los ojos, con un brillo que Sasuke conocía demasiado bien.

-Mañana haré que la espera no haya sido en vano... Es una promesa... - le dijo ella en un suave ronroneo, mientras pegaba su cuerpo al de él Sasuke emitió un pequeño gemido y después le dedicó una malvada sonrisa, para después abrazarla.

Sakura lo miró y buscó de nuevo sus labios, está vez fue un beso tierno, que dejaba claro que ambos se amaban.

-Tsk... Ya es suficiente tórtolos...- se mofó Suigetsu.

Sasuke se volvió para mirarlo y Suigetsu retrocedió un paso, esa mirada en Sasuke, asustaría al mismo demonio. Juugo venía un paso atrás de él y le dirigió una sonrisa tierna a Sakura.

Ella se apartó un poco de Sasuke, exhaló un profundo suspiro y se dispuso a preparar la cena. La tarde transcurrió muy lentamente, Sasuke, Suigetsu y Juugo estaban sentados en torno al fuego, cada uno perdido en sus propios pensamientos, mientras Sakura terminaba de recoger los trastes de la cena.

-Suigetsu, - llamó Sasuke. -¿encontraste lo que te pedí?-

-Ahhh si claro, está a un kilómetro de aquí, hacia el noreste... Espero que sea de su agrado... - dijo esto último mirando a Sakura y dibujando una pequeña sonrisa.

-¿De qué hablan?- preguntó Sakura con curiosidad.

-Es una sorpresa Sakura chan, espero que la disfrutes... Más bien... Que ambos la disfruten...-

-Bueno... En ese caso... Vamos Sakura...- comenzó a decir Sasuke mientras se ponía de pie. -Regresaremos al amanecer, Konoha está muy cerca de aquí, llegaremos ahí mañana al atardecer, por estas fronteras no hay peligro pero aún así estén alertas.

Sakura estaba parada ahí sin moverse, cuando de repente Sasuke apareció tras ella y la tomó en brazos.

-Pe...Pero... ¿a dónde vamos?- preguntó ella mientras se afianzaba mejor en los brazos de Sasuke.

Notó que él llevaba su mochila y se preguntó que estaría tramando ahora Sasuke. Él no le contestó, sólo le dedicó una perversa sonrisa y al momento siguiente atravesaban el campo.

En un parpadeo, ambos se encontraban en un hermoso paraje. Una pequeña laguna se alzaba ante sus ojos, el agua cristalina destellaba bajo los últimos rayos de sol, estaba rodeada de piedras y vegetación, había varias luciérnagas destellando en la oscuridad de los árboles, a la distancia parecían pequeñas velas que envolvían la laguna, un sendero conducía hasta ella y Sasuke caminó en esa dirección. Al llegar a una distancia considerable del agua, bajó a Sakura y se dispuso a sacar varias cosas de su mochila.

-Sasuke kun... Esto es... hermoso, pero... ¿Porqué estamos aquí?- preguntó ella algo confundida.

-Quería darle a mi mujer una noche romántica y especial. A partir de mañana no creo que podamos disfrutarnos tanto como ahora, así que esta noche... Será nuestra noche...- le respondió él sin mirarla, mientras sacaba una bolsa de dormir y la colocaba en el suelo.

Sakura se quedó helada al escuchar eso de su amado. ¿Quién era éste hombre y que había hecho con "el cubo de hielo Uchiha"? No pudo ahogar las lágrimas que acudieron a sus ojos, sin poder detenerse comenzó a sollozar. Sasuke la escuchó y se dio la vuelta rápidamente hacia ella, al verla corrió a su lado.

-¡¡Sakura!! ¡¿Estás bien?! ¡¿Te duele algo?! ¡¿Qué sucede?!- preguntaba desesperadamente al borde de la histeria.

Sakura solo lo abrazó muy fuerte, dejando que las lágrimas fluyeran libremente. Sasuke correspondió a su abrazo, pero al cabo de unos minutos la obligó a mirarlo.

-¿Qué sucede Sakura? ¿Dije algo malo?- preguntó él lleno de ansiedad.

-No... es eso... Es solo que... te amo tanto...- y sin más que decir atrapó sus labios en un demandante beso.

Sasuke no entendió media palabra, así que solo se limitó a corresponderle de la misma manera. Su beso era salvaje y apasionado. Pasaron unos minutos y al fin Sakura se separó de él. Estaba más calmada pero sus mejillas aún tenían rastros de lágrimas. Sasuke las enjugó con las manos, para después cubrir su rostro de diminutos besos.

-Yo también te amo... Mi hermosa molestia...- él le dedicó una tierna sonrisa y Sakura sintió su corazón a punto de derretirse.

-Sasuke kun...- dijo ella en un suspiro.

La noche los envolvió sin que se dieran cuenta, la espesura del bosque los protegía de miradas indiscretas, esa noche fue en extremo especial para ambos. Sakura se había entregado a Sasuke una vez más, pero no solo su cuerpo, sino también su alma y su corazón. Y Sasuke le correspondió de la misma manera, dejando que todo ese hermoso sentimiento, llamado amor, fluyera por él. Esa noche se concentró solo en ella, en Sakura, en su prometida, en su mujer... La mujer que amaba...


Y que tal? Valio la pena la espera? Mmmm espero que si... La verdad me esforcé bastante con este capitulo y creo que quedo bastante bien, jaja bueno por lo menos a mi me gustó... mmm talvez me deje yo misma un review... jajaja. Besos a todas mis lectoras... Las quiero muchisimo a todas y de nuevo perdonen la demora