Capitulo 18
Nuestro futuro empieza hoy
(Parte 2)
El agua estaba fría cuando por fin salieron de la tina, ambos exhaustos pero totalmente satisfechos, al parecer Sasuke estaba de muy buen humor ahora. La cargó fuera de la tina y la llevó a la cama para después envolverla en una enorme toalla; comenzó a secar su cuerpo delicadamente, después le dio la espalda y sacó su ropa interior de un cajón, regreso con un juego que era... bueno, no dejaba absolutamente nada a la imaginación, era una tanga de hilo dental rojo sangre y el sujetador era del mismo color, semitransparente aunque transparente sería más adecuado. Se inclinó hacia las piernas de ella y Sakura dócilmente se sometió a su voluntad, alzó una pierna y después la otra, Sasuke empezó a subir la prenda mientras dejaba un rastro de besos y lamidas en sus piernas, al llegar a su lugar acarició sus muslos y su redondeado y firme trasero con ambas manos, se apartó de ella y tomó la prenda superior, volvió a mirarla y notó que sus mejillas estaban enrojecidas, sus labios entreabiertos, sus ojos oscurecidos por el deseo y respiraba agitadamente. Sonrió satisfecho y se propuso colocarle el sujetador. Hizo que metiera un brazo primero, volviendo a su tarea de besar todo su cuerpo, después la rodeó y empezó a lamer su espalda.
Sakura sentía que de un momento a otro caería al suelo debido a la excitación de la que era presa, sentía su corazón latir desbocado en la garganta y su sexo palpitaba de igual forma, sentía un intenso calor por todo su cuerpo y más al sentir los labios y la lengua de Sasuke en su piel.
Sasuke estaba muy entretenido atendiendo la espalda de Sakura pero después se volvió a plantar delante de ella y la hizo meter el otro brazo, el broche del sujetador estaba al frente, muy despacio acomodó ambas partes en sus senos, pero se arrepintió y bajó su cabeza para tomar un pezón con su boca y el otro con la mano, sintiendo como ambos se ponían duros al instante, al igual que su miembro al escuchar los gemidos salientes de la boca de Sakura que se había aferrado a él tomando su cabello y jalando suavemente.
Al final no pudo terminar de vestirla, pasaron el resto del día haciendo el amor; en la cama, en la alfombra, en el baño de nuevo, en el sofá, en la cocina...
— Sakura... —Sasuke jadeaba mientras su prometida le daba especial atención con su boca a su "orgullo Uchiha"—...muero de... aaahhh... hambre... —logró articular él después de que su semilla fuera bebida por Sakura.
Ella lo miró traviesamente y se levantó para besarlo apasionadamente. Él le devolvió el beso con esfuerzo ya que aún tenía la respiración bastante irregular.
— De acuerdo Sasuke kun... —ella se separó de él, haciendo que Sasuke soltara un suspiro, ya que ver a su mujer desnuda era algo que lo calentaba demasiado, haciendo que olvidara todo lo demás.
Sakura lo sabía, así que subió a su habitación para tomar una bata para ella y otra para su amor, al regresar a la cocina Sasuke estaba de pie, exactamente en la posición que ella lo había dejado hacia unos instantes. Lo miró extrañada y se acercó para tocar su frente. Al estar más cerca notó que estaba pálido.
— ¿¿Sasuke kun?? ¿Te sientes bien? —preguntó ella alarmada por su expresión.
Sasuke no tuvo tiempo de contestar ya que un intenso dolor en el estómago y la sensación de náusea lo obligaron a salir disparado al baño más cercano. Ni siquiera pudo cerrar la puerta al llegar, se inclinó en el inodoro y vomitó violentamente. Sakura entró detrás de él asustada.
— ¡Oh por Kami! ¡Sasuke kun! —ella tomó una toalla la mojó y se agachó hacia él para limpiarle la frente.
Sasuke dejó de vomitar y se sentó en el suelo, respirando agitadamente, Sakura estaba a su lado y seguía enjugándole la frente y el rostro.
— Demonios... —dijo él por fin.
— Sasuke kun... ¿Te duele el estómago? ¿Comiste algo extraño? ¿Alguna nueva versión del ramen con Naruto? —preguntó Sakura muy preocupada.
— No... Sabes que odio su porquería de ramen... —contestó pensativamente- ...talvez es sólo que no desayuné bien en la mañana antes de irnos, me sentía algo extraño mientras entrenábamos... —respondió en un susurro
— Vamos... -ella se incorporó le tendió la mano para ayudarlo a levantarse y le puso la bata- ...te llevaré a la cama... —dijo tomándolo por la cintura y pasándose su brazo por los hombros, pero Sasuke la interrumpió.
— No puedo volver a hacerte el amor en este momento Sakura... vas a dejarme seco... —repuso con una sonrisa al ver la mueca de susto de ella.
— No seas tonto... -respingó sonrojada- ...te llevo a la cama para que descanses...
Sasuke se rió de ella y se encaminaron a las escaleras que conducían a su habitación. Al llegar lo tendió en la cama y se dedicó a revisarlo, tomó su pulso escuchó sus pulmones y su corazón, revisó su boca, sus pupilas, pero no encontró nada extraño.
— ¿Aún sientes náuseas? —lo cuestionó mientras tocaba su estómago.
— No... Sólo siento un hambre voraz... —repuso confundido— ...que extraño ¿no?
— Si, talvez sea mejor esperar un rato... —dijo ella pensativa.
— Por favor Sakura... —Sasuke se incorporó un poco pero ella volvió a tumbarlo sobre las almohadas—...muero de hambre, ya que "alguien" me dejó echo polvo, después de...
— ¡Esta bien, está bien! —admitió ella ruborizada- Voy a la cocina, pero no quiero que te levantes ¿de acuerdo?
Sakura bajó por la comida y al cabo de un rato subió con una charola a rebosar. Sasuke se incorporó de la cama cuando el delicioso aroma inundó su nariz. Sakura se acercó a la cama y dejó la charola en las piernas de Sasuke, el iba a abalanzarse sobre la comida pero Sakura lo detuvo.
— ¿Cómo te sientes? ¿Ya no tuviste náuseas? ¿Algún mareo? —preguntó mientras volvía a inspeccionarlo.
— No... —contestó algo molesto, ya que su estómago gruñía incansablemente— Sakura... —sus ojos suplicaban.
— Esta bien, pero hazlo despacio... -Sasuke ya había empezado antes de que Sakura terminara la frase.
En un parpadeo la comida había desaparecido, Sasuke volvió a tumbarse en la cama frotándose el estómago muy satisfecho. Sakura le puso mala cara.
— ¿Qué sucede? —preguntó confundido.
— ¿Qué es lo qué entiendes por "despacio" Sasuke kun?
— Hmp... Te dije que moría de hambre... —respondió él un tanto apenado.
Sakura suspiró y le sonrió tiernamente, mientras le retiraba la charola y se disponía a ir de nuevo a la cocina.
— ¿Sakura? —la llamó Sasuke en voz baja
— ¿Si?
Sasuke se rascó la cabeza distraídamente mientras intentaba hablar, se veía... ¿sonrojado?
— Yo... me preguntaba si... —Sakura comenzaba a preocuparse él jamás balbuceaba- ...tú podrías...
— ¡Por Kami Sasuke kun! ¡Vas a volverme loca! —exclamó ella realmente preocupada.
— Tsk... —eso pareció hacerlo reaccionar, aunque su sonrojo se acentuó un poco más— ...quiero un helado triple de vainilla... —pidió al fin, dejando a Sakura atónita.
¿¿Uchiha Sasuke pidiendo algo dulce?? ¡¡Por Kami!! ¡¡Lo que sea que tuviera en verdad era grave!!
Sakura dejó la charola y se acercó de nuevo a él, colocó su mano en su frente y volvió a examinar sus pupilas, para enojo de Sasuke, que la miraba contrariado.
— Bueno... ¿me traerás mi helado o no? —cuestionó algo molesto.
Sakura no dijo nada, sólo se alejó de él y se encaminó a la cocina como sonámbula. Al llegar ahí, discurrió en su mente montones de síntomas y términos médicos, tratando de averiguar si Sasuke presentaba algo anormal, pero después se reprendió mentalmente, era obvio que estaba exagerando, él sólo tenía hambre. Respiró profundo y le preparó el postre a Sasuke.
Al entrar en la habitación Sasuke ya la esperaba ansioso, de inmediato clavó la vista en el enorme pote de helado que Sakura tenía en la mano. Ella había añadido un poco de crema batida y una cereza en la punta.
— Se ve increíble Sakura... —dijo él estirando la mano como si fuera un niño.
— Hmp... Si sigues mirándolo de esa forma vas a hacer que me ponga celosa... —repuso ella con falso enojo.
Él le sonrió y tomó el helado, el cual comenzó a devorar rápidamente.
— Despacio Sasuke kun... —le recordó suavemente, mientras se sentaba a su lado y acariciaba su cabello.
Sasuke puso los ojos en blanco pero después volteó hacia ella y le dedicó una sonrisa para después ofrecerle helado. Ella abrió la boca y Sasuke le dio una cucharada. Poco tiempo después descubrieron una nueva forma de comer helado...
Ese mismo día por la madrugada, ambos dormían plácidamente, bueno uno de ellos lo hacia ya que Sasuke al parecer tenía pesadillas, se revolvía en las sábanas. Sakura sintió el movimiento y se incorporó para ver que sucedía.
— Sasuke kun... —lo movió ligeramente, él abrió los ojos desorientado.
Sakura se volvió para prender la lámpara que estaba junto a la cama y después lo observó detenidamente. Jadeaba y tenía lágrimas en los ojos. Ella preocupada se acercó a él y comenzó a tocarlo por todas partes, inspeccionando su cuerpo y comprobando sus niveles de chakra.
Limpió sus lágrimas y le plantó besos en todas partes.
— ¿Sasuke kun qué sucede? ¿Tuviste una pesadilla? ¿Te duele algo? ¡Por favor responde! —suplicó ella alarmada, sintiendo sus ojos humedecidos debido a la preocupación.
— Yo... creo que si... en este momento ya no recuerdo... sólo sé que tú estabas ahí... es confuso... —respondió él pasándose los dedos por el cabello, en señal de frustración. Después se volvió hacia ella y limpió sus lágrimas y la abrazó fuertemente—...sólo fue un mal sueño Sakura... olvídalo... —le pidió mientras acariciaba su cabello.
— ¡Oh Sasuke kun! ¡Mañana mismo iremos al hospital y no acepto un "no" por respuesta! —pidió ella aún histérica.
— Lo que tú quieras... sólo cálmate ¿de acuerdo? —Sasuke se agachó hacia ella y la besó tiernamente, para después acomodarse en la cama y volver a dormir.
Al día siguiente ambos se levantaron temprano, desayunaron algo ligero, ya que Sakura aún seguía preocupada por el estómago de Sasuke y sin perder el tiempo se encaminaron al hospital. Iban tomados de la mano cuando pasaron por un local de comida, el aroma llegó a la nariz de Sasuke y al instante sintió una terrible náusea, apenas llegó al callejón en donde vomitó estrepitosamente ante la preocupada mirada de Sakura.
— Démonos prisa Sasuke kun... —dijo una vez que se calmaron los espasmos de Sasuke.
Llegaron y de inmediato Sakura pidió una silla de ruedas a la cual Sasuke se negó rotundamente, aunque lo aceptó después de que Sakura lo amenazara con meterlo amarrado a una camilla.
— Tsk... Me siento cómo un estúpido Sakura... Pero ya me las pagarás por la noche... —las enfermeras que iban detrás de ellos rieron disimuladamente.
Sakura se sonrojó pero siguió su camino en dirección a la sala donde atenderían a Sasuke. Varias enfermeras se ofrecieron de voluntarias pero sólo fue por unos segundos ya que la expresión de Sasuke fue tan terrible que algunas salieron casi corriendo por las puertas, totalmente aterrorizadas. Sakura a pesar de la preocupación, sonrió orgullosa. Un minuto más tarde entró un doctor por la puerta. Saludó efusivamente a Sakura y Sasuke obviamente sintió el ya conocido pinchazo de celos. Aunque ésta vez intentó hacer lo que Sakura le había sugerido y de inmediato se sumergió en ese recuerdo. Al instante su cuerpo se tensó y sintió su miembro reaccionar ante las palabras y actitudes de Sakura. Sonrió aliviado para después concentrarse en el médico que le preguntaba cuales eran sus síntomas.
Después de algunas horas salieron a la luz del sol que estaba en pleno apogeo. Sasuke había sido sometido a análisis, aunque Sakura tuvo que llevar a cabo la recolección de muestras, ya que ninguna enfermera estuvo dispuesta a hacerlo y obviamente, Sakura no iba a permitir que nadie tocara a su amado. Tomó muestras de sangre y orina, así como de saliva, ya que necesitaban saber si era alguna bacteria atacando su estómago. El médico le recomendó reposo, una dieta ligera y un medicamento para asentar su estómago.
Parecía que al paso de los días Sasuke mejoraba, sus análisis, los cuales Sakura había hecho en persona, habían resultado negativos para alguna bacteria o enfermedad, había tenido unos cuantos mareos más y su vómito había remitido, ahora sólo tenía dos "síntomas", el hecho de haber desarrollado una adicción por las cosas dulces y al sexo. El médico no había dado ninguna razón por la cual él no pudiera disfrutar de sus postres, les dijo que era algo normal y que podía comer lo que quisiera siempre y cuando no fuera en exceso y en cuanto al sexo, bueno... ellos eran adultos y sabían lo que hacían.
Ahora como Sasuke tenía que "reposar", Sakura estaba el día entero con él ya que ambos recibieron un año sabático, cortesía de la hokage, así que ella se dedicaba a cuidarlo y lo "ayudaba a reposar".
— Mmm... Hoy se me antoja... Un pastel de chocolate blanco con mucha crema batida... —dijo Sasuke en la cocina un día por la mañana, ante la pregunta que Sakura ahora le hacia todos los días—...y talvez algunas fresas... —añadió pensativo.
Ella lo miraba divertida. ¿Quién lo diría? Uchiha Sasuke era adicto a los postres...
— Y... ¿Sabes dónde quiero la crema batida Sa-ku-ra? -preguntó Sasuke usando su artillería pesada; el tono sexy, sus labios suaves e irresistibles y sus manos traviesas.
— Mmm... Creo imaginar donde Sasuke kun... —respondió ella siguiéndole el juego—...aunque talvez yo deba abstenerme de comer el postre... —dijo ella soltando un suspiro.
Él la miró con una ceja levantada y ella rodeó su cuello, para después descansar su cabeza en su pecho. Él la envolvió en sus brazos y acarició su espalda.
— ¿Porqué? —cuestionó confundido— Creí que amabas las cosas dulces...
— Asi es... es sólo que... —ella se quedó callada y él la soltó, se agachó hacia ella y buscó sus ojos. Sakura tenía lágrimas en ellos.
— ¿Qué sucede? —el tono de Sasuke era de preocupación.
— Es que yo... ¡Tsk! Vas a reírte de mí... —dijo ella soltándose de su abrazo y dándose la vuelta.
Él ahora si estaba preocupado, pero se acercó con cautela y la envolvió en sus brazos de nuevo, ella no lo rechazó y recargó su cabeza en su pecho, mientras las lágrimas caían de sus ojos, haciendo que Sasuke sintiera verdadero dolor, él no soportaba verla llorar ni sufrir por nada. La abrazó con más fuerza y le suplicó que le dijera que le pasaba.
— Por favor Sakura... ¿sabes cuánto me duele verte así? Prometo que sea lo que sea no me reiré...
Sakura conocía a Sasuke y sabia que era sincero, pero en verdad le daba vergüenza lo que estaba por decir…
— Está bien... —dijo ella con la voz ronca por las lágrimas—...es que últimamente yo... hesubidodepeso -esto último lo dijo tan rápido que él no había entendido del todo.
— ¿Que tu qué? —preguntó incrédulo por lo que creía haber escuchado.
Ella suspiró antes de contestar.
— Que yo he subido de peso... —respondió roja como tomate, retorciendo sus dedos entre los de Sasuke.
Él no respondió de inmediato y para alivio de Sakura él no se rió. Sasuke comenzó a darle la vuelta, lentamente, hasta que quedaron uno frente al otro. Él clavó sus penetrantes ojos negros en los de ella, dejando que ella sintiera las acostumbradas descargas eléctricas. Se acercó a su oído y ella jadeó al sentir su aliento cálido.
— ¿Por qué imaginabas que soy un celoso obsesivo contigo? —preguntó él con voz sensual, pero no esperó respuesta— Eres la mujer más perfecta del mundo Sakura... con el cuerpo más hermoso que yo haya visto... —comenzó a decir él depositando delicados besos en su cuello- ...además yo te amo por lo que está dentro de aquí... dijo poniendo la palma de su mano en su pecho, justo donde su corazón comenzaba a latir desbocado- ...el exterior sólo es un bono extra... -comenzó a desabrochar su blusa mientras acariciaba sus pechos por encima de la ropa- ...un mega bono extra, debo admitir... -ella jadeó cuando el la despojó de su prenda superior y envolvió sus pechos con sus manos -... si en verdad te preocupan tanto las calorías... tengo el ejercicio perfecto para quemarlas...
Ella rió aliviada y rápidamente atrapó sus labios en un demandante beso que los dejó a ambos sin aliento y pronto la crema batida estuvo exactamente donde Sasuke quería comerla.
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Había pasado una semana de postres y sexo increíble y Sasuke parecía haber mejorado, así que ahora Sakura estaba muy tranquila, pero el hecho de su incremento de peso aún le molestaba.
Un día por la mañana dejó a Sasuke en casa para salir a comprar la despensa y conseguir frambuesas ya que Sasuke tenía antojo de un pay de frambuesas con queso, ella sonrió y al pasar por una farmacia recordó que su periodo estaba a punto de llegar así que entró para comprar lo que necesitaba, estaba por salir cuando se quedó de pie en el umbral de la puerta, un impulso la hizo volver sobre sus pasos y comprar varias pruebas de embarazo. Sabía que no podía estar embarazada porque no había tenido ningún síntoma, pero aún así no estaba por demás asegurarse. Al llegar a casa Sasuke no salió a recibirla, al instante se inquietó.
— ¿Sasuke kun? —dejó las cosas sobre la mesa de la cocina y salió en dirección a su alcoba.
Al llegar ahí, abrió despacio la puerta y se quedó paralizada por la imagen que vio. Su garganta se secó, su piel se erizó, sus pezones se endurecieron y su sexo empezó a palpitar al mismo ritmo frenético de su corazón.
Sasuke estaba dormido profundamente, boca abajo y completamente desnudo.
Sakura aún no se acostumbraba a verlo tan... desnudo... Claro que con el paso de los meses pensó que se habituaría a su falta de ropa, pero lo cierto es que sólo lograba incrementar sus fantasías sexuales, algo que la distraía constantemente. Aunque debía admitir que le encantaba, amaba cada centímetro de su cuerpo; su ancha espalda, sus brazos tonificados y endurecidos junto con sus manos fuertes y hermosas que al acariciarla la hacían tocar el cielo, su pecho tan fuerte en donde se sentía totalmente segura, su abdomen marcado, sus piernas fuertes y torneadas... Él a su visión era absolutamente perfecto.
La cabeza de Sasuke reposaba entre las almohadas, mientras su cabello caía en su rostro, su respiración era acompasada, su espalda bajaba y subía en un cadencioso ritmo, tenía los brazos cómodamente recostados en toda la extensión de la cama al igual que sus piernas, y se veía tan relajado que Sakura suspiró quedamente.
No quería despertarlo pero sus instintos la manejaban como a una marioneta. Necesitaba tocarlo, besarlo, amarlo... Trató de hacer el mínimo ruido posible, comenzó a desvestirse hasta quedarse desnuda, su respiración estaba tan agitada que tenía que respirar por la boca.
Sigilosamente se acercó al cuerpo desnudo de su prometido y se subió a la cama con él, sin moverse demasiado comenzó a acariciar su espalda delineando con sus dedos cada músculo bien formado, se apegó un poco más a él y el choque con su piel la hizo jadear, Sasuke despedía un ligero calor de su cuerpo, bajó sus labios hasta la piel de él y comenzó a depositar pequeños besos, mientras su mano bajaba hasta la cintura de él y aún más abajo hasta llegar a su hermoso y firme trasero el cual acarició lentamente deleitándose con la suavidad y firmeza.
— ¿Asi que vas a abusar de mi eh? —la voz de Sasuke la estremeció de pies a cabeza.
Ella rió levemente y se dedicó a succionar ávidamente la piel de su cuello, mientras sus manos acariciaban cada parte de su cuerpo que estaba expuesta. Sasuke comenzó a revolverse en la cama y a gemir mientras sentía las dulces manos de Sakura explorando su anatomía, quería tocarla pero debía admitir que lo que ella estaba haciéndole lograba calentarlo aún más, sólo logró tocar sus piernas y las apretó con sus dedos.
— Sasuke kun... —ese suspiro al decir su nombre lo llevó al borde de la locura.
Sentía a la perfección sus redondeados pechos aplastados contra su espalda mientras sus pezones le hacían cosquillas, sentía sus piernas enredándose con las de él, su aliento y su lengua, sus labios suaves y ardientes mientras lo besaba y lo chupaba por todas partes, su respiración agitada debido a la excitación. Sakura coló ambas manos hasta llegar a su estómago, mientras recorría con la lengua su oreja su cuello y su nuca, sus manos lo acariciaron, aunque era bastante difícil debido a la posición pero pudo moverse ya que Sasuke arqueó la espalda, recorrió sus duros abdominales, acarició su ombligo y después descendió hasta atrapar su miembro, que estaba duro y erecto, lo apretó y Sasuke gruñó, sin poder soportarlo más, la tomó de las manos y la apartó lo suficiente para darse la vuelta y aprisionarla contra el colchón.
— Ahora es mi turno Sakura... —los ojos de él lanzaban destellos de pasión y lujuria.
Sakura lo envolvió en sus brazos y atrapó sus labios de forma salvaje, él correspondió encantado y la tarde se les hizo muy corta al igual que la noche.
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Durante toda la semana siguiente, Sasuke tuvo la misma pesadilla todas las noches...
Sakura y él corrían por el bosque, buscando a alguien, la desesperación crecía conforme avanzaban y lo más frustrante era que cada vez iban más lento, Sakura le decía algo que él no podía comprender, las lágrimas la cegaban y terminaba en el suelo, pero él, al querer regresar a su lado ella había desaparecido dejándolo sólo en el bosque, y comenzaba a llamarla a gritos, segundos después escuchaba su voz atravesando la espesura del bosque, la sangre se le helaba porque lo llamaba con un profundo dolor en la voz, para después hacerlo a gritos desesperados y llenos de pánico. Sasuke intentaba moverse pero miles de cuerdas salían de la nada y lo inmovilizaban mientras Sakura lo llamaba a gritos.
— ¡¡¡SAKURA!!! —el grito perturbó la quietud de la noche una vez más.
Sasuke se incorporó de golpe de la cama, estaba empapado en sudor y jadeaba como si hubiera corrido por horas enteras. Sakura se acercó a él y empezó a tocarlo, a besarlo para después hablarle en voz baja. Ella estaba tan acostumbrada que ya no dormía bien, esperando que Sasuke comenzara a gritar. Aunque se esforzaba por despertarlo él no lo hacía hasta llegar al final de su pesadilla.
— Sasuke kun... Tranquilo... estoy aquí y estoy bien... jamás te dejaré... —ella lo hacia de esta manera ya que las primeras noches gritaba igual que él y eso hacia que Sasuke se desesperara aún más.
Se arrodilló junto a él y suavemente tomó su cabeza para recargarla en su pecho, él aún respiraba entrecortadamente, pero al sentir las manos de Sakura y su calor se relajó un poco y la abrazó por la cintura hundiendo la cara entre sus pechos. Pasaron varios minutos hasta que Sasuke pudo tranquilizarse. Ella acariciaba su espalda mientras recargaba su mejilla en la cabeza de él.
— Oh Sasuke kun... ¿por qué sigues teniendo esa pesadilla? Esto comienza a preocuparme en serio...
— No sé porqué... -respondió sinceramente aún con la respiración agitada, mientras se hundía aún más en el cuerpo de Sakura—...es sólo que por más que deseo despertar y no pensar en ello, el tiempo pasa más lento mientras me consume la frustración...
Ella se separó un poco de él y lo observó, se veía asustado, decidió que sería mejor recurrir a la medicación.
— Te daré algo para que puedas dormir... —dijo ella mientras hacia el intento de levantarse, pero él la abrazó más fuerte.
— No... No me dejes... —su voz sonaba tan adolorida que ella empezó a derramar lágrimas.
Ya no sabía que hacer... Habían intentado de todo; leche caliente, un masaje antes de dormir, un baño, un té relajante, hasta habían dejado de tener relaciones pensando que talvez era debido al cansancio, pero al parecer nada funcionaba.
— Mañana iremos con Tsunade sama... —le dijo en un susurro cargado de dolor y frustración.
Él no respondió, el sueño había comenzado a vencerlo. Ella se acomodó en la cama y lo arrastró consigo aún abrazándolo, él se acomodó literalmente sobre ella, su cabeza entre sus pechos y los brazos alrededor de su cintura mientras Sakura tomaba una frazada y lo arropaba tiernamente para después abrazarlo y acariciarlo de vez en cuando. Sasuke se concentró en el acompasado palpitar de Sakura y se esforzó en dormir y ya no pensar en su pesadilla. Al cabo de unos minutos estuvo profundamente dormido. Sakura estaba sumamente preocupada, el hecho de no saber que le ocurría y de no poder ayudarlo la hacia sentir muy frustrada y enojada consigo misma ya que ni siquiera sus conocimientos médicos la ayudaban a descubrir que pasaba con él. Quiso volver a dormir pero le fue imposible.
Llegó la mañana y Sakura de inmediato quiso levantarse, pero la visión de Sasuke no la dejó. Él estaba profundamente dormido en sus brazos, no se había movido ni un centímetro, su respiración era tan calmada que no tuvo el valor para despertarlo, y se dedicó a acariciarlo. Pasaron dos horas más, en las cuales se dedicó a escuchar su respiración y sentir su maravilloso cuerpo contra el suyo, al fin decidió despertarlo.
— Sasuke kun... —lo movió ligeramente— ...es hora de levantarse...
Sasuke se movió ligeramente y después bostezó, alzó la mirada y los dulces ojos de Sakura le dedicaron una tierna mirada. Ella se veía cansada y al parecer no había dormido nada. Se sintió culpable y volvió a hundirse en el pecho de ella.
— Lo siento Sakura... —dijo en voz baja mientras la abrazaba con más fuerza.
— ¿Por qué? —ella estaba confundida.
— Por hacerte esto... —volvió a mirarla y ella vio la culpabilidad escrita en sus facciones—...siempre termino haciéndote daño... —él desvió la mirada y trató de apartarse del cuerpo de Sakura pero ella lo impidió.
Sakura lo rodeó con sus piernas y brazos y después lo obligó a mirarla. Ella lo miraba con ferocidad aunque el dolor también estaba en sus ojos.
— Si vuelves a decir algo así, voy a golpearte, además de que tendrás abstinencia hasta la boda... —ella lo apretó un poco más mientras suspiraba y le daba besos en el rostro— ...Oh Sasuke kun... ¿crees que unas cuantas noches sin dormir son suficientes para que deje de amarte?
Sasuke se sorprendió pero se sintió aliviado, no podía perder a Sakura por nada, su corazón no lo resistiría. Se incorporó un poco y la besó en los labios muy tiernamente.
— Te amo... —Sasuke tomó su rostro entre sus manos y la miró intensamente mientras decía esas palabras.
— Yo aún más... —y ella volvió a atrapar sus labios, mientras algunas lágrimas salían de sus ojos.
Después de una ducha y de desayunar, se dirigieron a la torre de la hokage. Al llegar se encontraron con Shizune y ella los acompañó al despacho, esperaron afuera mientras ella entraba, Shizune dejó un informe en el escritorio de Tsunade y le dijo que ambos querían hablar con ella.
— Buenos días Tsunade sama —saludó Sakura, Sasuke sólo hizo una diminuta reverencia mientras se acercaban al escritorio de ella tomados de la mano.
— ¡Hola enamorados! ¿A qué debo su visita? ¿Necesitan algunas vacaciones extra? —preguntó la mujer con picardía. Pero después cambió su semblante por uno más serio al ver la preocupación en ambos— ¿Qué sucede?
Ellos se miraron y Sakura fue la que comenzó, hablando muy deprisa debido a la ansiedad y el miedo.
— Verá Tsunade sama, Sasuke kun a estado teniendo pesadillas últimamente y ya no sé que hacer para que cesen, he hecho de todo y aún así sigue teniéndolas. Hace unas semanas tuvo vómito, le practiqué análisis y salieron negativos para alguna bacteria o enfermedad, después de eso desarrolló una adicción por los postres y por el... —ella se sonrojó y habló en voz más baja- ...sexo... —ella tragó saliva y se volvió para mirar a Sasuke que esbozó una sonrisita de suficiencia— ...y ahora toda ésta semana ha estado teniendo la misma pesadilla, lo noto cansado pero no ha habido ningún cambio en su alimentación y en cuanto al "otro" tema lo he dejado descansar desde hace cinco días pero no hay ninguna mejoría, le he dado medicación y volví a analizarlo por completo pero no encuentro nada malo en él... —ella comenzó a pasearse nerviosa mientras la hokage y Sasuke la miraban.
— Cálmate Sakura... —la hokage se puso de pie y se acercó a Sasuke, pero no le quitó el ojo de encima a Sakura.
Al llegar hasta él, lo hizo que se sentara y llenó su mano de chakra hasta posarla en su frente, ella cerró los ojos y se concentró por unos momentos, Sasuke también cerró los ojos y sintió la calidez proveniente del chakra de la hokage, así como también la mano de
Sakura sobre la suya. Pasaron unos minutos en los cuales Sakura acarició la mano de Sasuke tan fuerte que parecía que iba a arrancarle la piel, al notarlo lo soltó pero no se alejó. La hokage terminó de irradiar su chakra y abrió los ojos.
— Espero que con eso sea suficiente, es sólo cansancio y estrés. —ambos la miraron confusos- Asi es, Sasuke vivió demasiados años en un estado de tensión, es algo que debe superarse poco a poco... -ambos respiraron aliviados y se sonrieron mutuamente, la hokage volvió a su escritorio y los observó mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro- ...además he atendido varios casos en los cuales el hombre padece los síntomas del embarazo...
La última palabra resonó en sus oídos una y otra vez como si la hokage la repitiera sin detenerse.
Embarazo Embarazo Embarazo Embarazo.
Sasuke fue el que reaccionó primero, a medias pudo formular una pregunta.
— ¿Em-embarazo? —tenía la voz ronca y sentía el cuerpo entumecido. Volteó a ver a Sakura y vio que su rostro quedaba oculto tras su cabello.
— Asi es... —respondió la hokage tranquilamente— ...es demasiado evidente Sasuke, sólo tienes que ver los ojos de Sakura además de su vientre...
Sakura levantó la vista y miró a la hokage, ella asintió y Sakura posó sus ojos en los de Sasuke, los ojos de ella estaban empañados de lágrimas, en ese momento Sasuke se sintió tan orgulloso, feliz y pleno que no pudo evitar que las lágrimas también acudieran a sus ojos.
Ambos buscaron el cuerpo del otro mientras la hokage los miraba con ternura. Los sollozos de Sakura inundaban la habitación y sentía como Sasuke la apretaba contra su cuerpo, pero al segundo siguiente se alejó de ella rápidamente.
— ¡Oh Sakura lo siento! ¡¿No te lastimé?! ¡Soy un idiota! ¡¿Sakura te hice daño?! — le preguntaba mientras se limpiaba los ojos con el dorso de la mano y la tomaba suavemente por los hombros, la voz de Sasuke reflejaba verdadero pánico.
Sakura no podía hablar, no encontraba su voz, la enorme felicidad que sentía estaba expandiéndose por su cuerpo impidiéndole reaccionar. Jamás en su vida había pensado, ni siquiera soñado, que algo, más bien "alguien", que aún no conocía la hiciera tan feliz. Alzó la mirada hacia Sasuke... Su amor... Su único amor, aunque ahora ya no sería el único, ese pensamiento la hizo llegar al éxtasis de felicidad. Sintió cómo su corazón comenzaba a expandirse hasta límites insospechados. Las lágrimas siguieron cayendo de sus ojos ante la mirada asustada de su prometido, pero después tomó la mano de Sasuke y la colocó sobre su vientre, ella puso la suya encima y volvió a mirarlo con ternura.
Sasuke estaba tan eufórico de felicidad tan sorprendido y tan asustado que no sabía que hacer ni que pensar, pero al sentir el diminuto bulto en el vientre de Sakura sintió que por fin después de tantos años iba a ser feliz, mucho más de lo que había sido en los últimos meses con Sakura, y eso era tan irreal, tan abrumador... Hasta entonces había pensado que era feliz, pero ese tierno y delicado calor, esa semilla que era parte de él y de ella, de su adorada molestia, de la mujer que había dado todo por él... Era tan increíble que comenzó a sentirse mareado. Levantó la otra mano y acunó el rostro de Sakura mientras limpiaba sus lágrimas y se acercó a ella para besarla, lenta y dulcemente.
— Deberás hacerte un análisis Sakura, sólo para confirmar... —la voz de la hokage los trajo de regreso a la realidad...me sorprende que no te hayas dado cuenta, aunque imagino que el hecho de que Sasuke sufriera los síntomas del embarazo te distrajo de tus propios síntomas, ¿no es así? —preguntó con voz dulce— ¿cuando fue tu último periodo?
Sakura se limpió los ojos y trató de contestar pero no podía, las lágrimas la ahogaban. Sasuke fue el que contestó, mientras la rodeaba con cuidado con sus brazos. Sakura no pudo evitar sonreír ante eso.
— Hace cuarenta y cinco días, pero... ¿cómo es posible que yo tenga los síntomas? -Sasuke aún no podía creerlo.
— Es algo normal en algunas parejas que comparten más que las demás, es decir, confianza, amor, cuidados, paciencia, es algo a nivel psicológico. Me imagino que cuando volviste a estar con ella el sentimiento de protegerla creció en ti... —él asintió— ...e imagino que no sólo eso, mientras que ella por fin pudo expresar todo lo que tenía guardado sólo para ti... Es una conexión Sasuke, quiere decir que se pertenecen mutuamente...
El volvió a asentir y miró a Sakura, ella sonreía aún con los ojos llenos de lágrimas, él se inclinó y volvió a besarla, mientras posaba ambas manos en su vientre.
— Ejem, ejem... —la hokage se aclaró la voz ya que ambos no tenían la más mínima intención de separarse- Ahora vayan al hospital y no se preocupen todo saldrá de maravilla... —dijo con una sonrisa mientras se levantaba de nuevo y abrazaba a Sakura- ...estoy feliz por ti Sakura... y también por ti Uchiha...
Ambos asintieron y salieron sin decir una sola palabra. Al estar en el corredor ambos se quedaron de pie uno frente al otro, simplemente mirándose, mientras entrelazaban sus manos. Hasta que Shizune apareció y les preguntó si estaban bien. Ellos volvieron a asentir pero no rompieron el contacto visual. Sin decir nada Sasuke tomó en brazos a Sakura y salieron de la torre con dirección a los terrenos Uchiha, dejando a la mujer perpleja.
Al llegar a casa Sasuke la dejó con cuidado en el suelo y siguió mirándola, ella se acercó y rodeó su cuello mientras volvía a llorar. Sasuke correspondió a su abrazo pero lo hizo con cuidado. Sakura sonrió y se alejó de él lo suficiente para decirle...
— Sasuke kun... El hecho de que esté embarazada no quiere decir que vaya a romperme porque me abraces... —dijo con una radiante sonrisa.
— Es que me da miedo... ¿Y si te lastimo? —preguntó él muy preocupado.
Ella suspiró y negó con la cabeza al tiempo que se acercaba a sus labios, Sasuke la besó con cuidado pero el segundo siguiente perdió el control y arrasó con la boca de Sakura, mientras la abrazaba. Ambos sintieron la necesidad de estar unidos en cuerpo y alma, pero Sasuke se separó de ella.
— Deberíamos ir al hospital... —dijo jadeando sin apartar la vista de sus labios.
Ella sonrió pero no hizo ningún movimiento para alejarse, es más, lo abrazó con más fuerza y se restregó contra su cuerpo, mientras volvía a acercarse a sus labios pero él la detuvo.
— Ahora Sakura... Quiero que un médico, te revise... —ordenó, aunque le costó bastante separarse de ella cuando vio el fuego en sus ojos.
— De acuerdo... —y se apartó para empezar a caminar con dirección a la salida— Si querías que fuera al hospital, ¿por qué me trajiste a casa primero? —preguntó ella deteniéndose y mirándolo a los ojos.
Él se sonrojó un poco pero después la miró y se acercó a besarla de nuevo.
— Es que tenía que darte algo... —dijo a unos milímetros de sus labios —...espera aquí... —dicho esto desapareció.
Sakura se extrañó pero de inmediato volvió a concentrarse en su pequeño bultito y lo acarició con amor.
— Oh... No puedo creer que voy a ser madre... —dijo con emoción— ...voy a cuidarte muy bien... Te amo...
— Yo también... —respondió Sasuke con una tierna sonrisa al verla de pie frotando su vientre.
— Jajaja, lo sé, pero se lo decía al bebé... —dijo mientras se acercaba a él y rodeaba su cintura—...espero que no seas celoso de tu propio hijo...
El corazón de Sasuke se agitó al escuchar esa palabra... Su hijo... Sonrió de felicidad y se inclinó para besar a su amada, ¿Por qué no había notado ese intenso brillo en sus ojos? Era obvio ahora que lo sabia… ella correspondió pero se apartó al recordar que él iba a darle algo.
— ¿Y bien? ¿Qué querías darme?
Sasuke no le contestó simplemente sacó de su bolsillo una pequeña caja.
— Cuando regresé a casa, registré las habitaciones buscando algo muy importante para mi... —explicó mientras sus dedos jugueteaban con la pequeña caja—...y cuando lo encontré supe que ya no me pertenecía a mi... —alzó la vista hasta encontrar los ojos de Sakura que lo miraba expectante, le dedicó una sonrisa nerviosa y volvió su vista hacia la caja—... Cuando te entregaste a mi... desde ese momento supe a quien le pertenecía... y ahora quiero dárselo a su nueva dueña... —y por fin la abrió revelando un delicado anillo.
Sakura se quedó sin aire en sus pulmones al ver la joya. Era un delicado aro plateado, adornado con una hermosa y reluciente piedra negra, con pequeños rubíes rodeándola, era muy hermoso. Sus ojos se llenaron de lágrimas de nuevo y su cuerpo se estremeció violentamente. Instintivamente llevó sus manos a su vientre.
— La piedra del centro es un diamante negro, muy raro... Mi padre buscó por mucho tiempo este diamante ya que sabía que su belleza era muy especial y unica, algo que mi madre representaba para él... —Sasuke retiró el anillo y se arrodilló frente a Sakura— ...sé que hace meses te pedí que fueras mi esposa y que aceptaste, pero en ese momento no tenía esto en mi poder y al recuperarlo quería que, al dártelo fuera una ocasión especial y exactamente en el mismo sitio donde hace meses me aceptaste, pero... —él la miró con intensidad— ...ahora, en el instante en que supe que serias madre... que serías la madre de mi hijo... simplemente no pude esperar más... —Sakura lloraba de emoción mientras él tomaba su mano
Él deslizó el anillo en su dedo y Sakura sintió en todo el cuerpo un hormigueo, podía sentir como su corazón bombeaba la sangre y ésta corría por sus venas a una velocidad imposible, las lágrimas se convirtieron en sollozos y cuando Sasuke se puso en pie lo abrazó con todas sus fuerzas y buscó desesperadamente sus labios, él la abrazó y correspondió a su beso que estaba plagado de lágrimas. Era un hecho que no podía ser más dichosa de lo que era en ese momento... Y él también lo era...
