El Día con Sol y con Luna.
Fue muy curioso verlas nacer, a diferencia de sus madre que nacieron con doce horas exactas de diferencia, las niñas, prácticamente no se quisieron separar o mejor dicho, no quisieron salir al mundo, una antes que la otra.
El doctor Penstemon Chestnut nos comentó, que a diferencia de sus madres, las niñas no querían nacer una antes de la otra, por lo que había salido a pedirle ayuda a su joven practicante, para que cada uno, recibiera al mismo tiempo a una de las pequeñas. De otra forma, las niñas jamás saldrían del estomago de sus respectivas madres.
Lo más curioso quizás no fue ese detalle acerca de su nacimiento, ya que por lo general, los magos o brujas de la luz y oscuridad no escogen a que hora nacer, simplemente nacen por casualidad. Pero como es de saber, Vainilla y Pervinca si pudieron escoger la hora que más les gusto.
Supongo que con madres tan especiales, sus hijas no iban a ser menos, así que, ya que las madres escogieron la hora, sus hijas escogieron el día en que nacerían ambas. Y valla que día, supongo que no pudieron escoger mejor día para nacer, en pleno 21 de Junio, que irónica fecha escogieron estas pequeñas para venir al mundo, pero así fue.
Para el nacimiento de las pequeñas, no se tuvo que consultar un doctor, como con el de Vainilla y Pervinca, no, por el contrarió, se tuvo que consultar un astrónomo. El sabio doctor Penstemon Chestnut, quien, por primera vez en todos sus años de atender partos, no había podido establecer con precisión el día de nacimiento de un bebé, en este caso de dos, nos comentó, que ya que sus madres fueron tan especiales naciendo, sus hijas, no serían la excepción. Lo que las niñas buscaban, era un momento en que ambos poderes, tanto luz y como oscuridad se encontraran juntos.
O sea un día con Sol y Luna a la vez.
Y que mejor astrónomo en todo Fairy Oak que el señor Cícero y padre de las gemelas. Luego de muchas consultas al cielo, noches enteras pegado del telescopio vigilando las estrellas y el firmamento, el señor Cícero demostró toda su maestría con los astros y nos anunció, que el día en que nacerían las niñas, sería recordado por todos. Durante el eclipse total del 21 de Junio a las 3 de la tarde, o sea, el siguiente día.
Al comienzo nadie le presto atención a la fecha, sino al hecho de saber que nacerían al día siguiente y lo más importante, durante un eclipse total de sol, o sea, un día en que tanto el Sol como la Luna se encuentran uno frente al otro y por pocos minutos, el día se vuelve noche. Que mágico día y valla que lo decían en serio, ese día se supone que es muy especial para las brujas y hechiceros, pero esta vez lo fue más.
El 21 de Junio, fuera del temido día en que escogía siempre el enemigo para atacar, era también un día sagrado, de fiesta. Era el día más largo de todo el año, en el cual, se celebraba la fiesta del solsticio y más que nada, sobre todo lo anterior, era… ¡El cumpleaños de mi bruja! No debo de mencionar, que Lala Tomelilla, mi querida bruja, no pudo sentirse más orgullosa y agradecida por esta noticia, era como si las niñas, incluso hubieran planeado nacer aquel día, para celebrar el cumpleaños de su tía abuela.
Su nacimiento en sí, no fue tan espectacular como el de Vi y Babú, que puedo decir, luego de todo lo que había pasado, esperaba que nacieran con bombos y platillos o por lo menos, lanzando fuegos y estrellas, pero nada. Simplemente nacieron al mismo tiempo y eso fue todo. El señor Cícero comentó que habían llorado en el momento preciso en que la Luna había cubierto por completo al sol, se lo notaba muy entusiasmado. Por mi parte, ya había visto muchos de esos en mi vida, no duran mucho y los primeros doscientos años si te emociona verlos.
Por fin trajeron a las niñas a nuestra presencia, me pareció ver de nuevo, aquel día repetirse en mi mente, era como si Vi y Babú estuvieran de nuevo frente a mí en forma de bebé. Eran idénticas, era entusiasmantesensacional lo juró, solo que había un curioso detalle, estas "Vi" y "Babú" se notaban algo diferentes a las originales. Para empezar, Pervinca tenía un lunar color azul violeta en la tripita, pero esta no; mientras que Babú, cuando nació, parecía estar siempre sonriendo y con los ojos muy abiertos, esta "Vainilla", parecía solo querer dormir.
Íbamos a comentar, tanto el señor Cícero como yo, acerca de las diferencias de las niñas con sus madres, pero guardamos silencio, ya que escuchamos que Tomelilla y mamá Dalia se acercaban y al parecer, ellas venían comentando algo. "Pero de verdad, crees que sea normal" se escuchó la voz de mamá Dalia, sonaba algo preocupada, "Es algo muy normal entre las brujas de la oscuridad, aunque hay oscuridad, ella sabe que no es del todo real" mencionó Tomelilla entrando junto con mamá Dalia, tanto el señor Cícero como yo, nos quedamos en silencio esperando los comentarios acerca de las niñas y lo que nos dijo Tomelilla, nos llenó de asombro, aun recuerdo sus palabras:
"Luego de pensarlo y razonarlo por muchas horas, llegue a la conclusión de que… la hija de Babú es una bruja de la oscuridad, mientras que la hija de Vi es una Bruja de la Luz"
