"Narumi... ¡Narumi!"
La exclamación de la oficial hizo reaccionar a la policía Yui Narumi, una de las primas de Konata. Parecía que Yui estaba en las nubes... metafóricamente dicho, claro.
"¡Ah...!" Yui se disculpó, nerviosa "Lo siento, compañera, estaba pensando..."
La oficial pronunció en tono sarcástico "Ya, supongo que los investigadores de asesinatos tienen derecho a tomarse una siesta de pie en su jornada de trabajo, ¿no es así?"
"¡Ya he dicho que lo siento...!" Yui se enojó "Además, recuerdo que en esa misma escena del crimen tengo que hallar pruebas."
"Pues hala, ve trabajando, que es gerundio."
En cuanto a la oficial -malhablada- se alejó de Yui, ésta hizo algunas muecas a las espaldas de aquélla. "Sé cómo hacer mi trabajo, maldita sea..." Pensó Yui, mientras se dirigía a la escena del crimen.
El lugar donde se hallaba el asesinato consistía en un lugar en las afueras de la ciudad, cerca de un chiringito abandonado bastante amplio, en una playa. Era de noche (a la 1:32 de la madrugada), y hacía una lluvia bastante fuerte que haría morir de frío a cualquiera que no lleve abrigo o similar.
En el chiringito abandonado habían dos otros policías guardando la zona para que no pasen los curiosos. Una vez Yui se acercó hacia allí, aquellos guardias le seludaban cordialmente:
"Muy buenas, Oficial Narumi." Dijo uno de ellos.
"Hola, chicos. ¿Habéis encontrado algo?" Respondió Yui.
"Sí. Hay una cadáver joven en el lugar." Otro de ellos dijo "En cuanto termines con ella nos la llevaremos para la autopsia."
"Muy bien, echaré un vistazo." Yui se frotó las manos "Hace frío, ¿no creen?"
"Sí, hace un frío que me muero..."
"Bueno, iré dentro." Yui se adentró en el chiringito.
Una vez dentro, se encontró en una habitación amplia, pero desolada. No había más que una cadáver joven de unos 17 años de edad sentada en el suelo atada a un palo grueso de acero fijo al suelo; apenas se reconoció el aspecto en el rostro de la pobre muchacha, porque estaba cubierto de barro. Nada interesante estaba por ver... por ahora.
Yui se acercó a estar detrás de la cadáver y descubrió que las ataduras de la muchacha hacia el palo no eran de cuerda, sino eran esposas en las muñecas, con el palo dentro. Habían 5 esposas en las muñecas de la cadáver.
"Aunque estuviera atada al palo mediante esas esposas, podría arrastrarlas hacia arriba y poder escapar... Oh, no..."
En cuanto Yui miró al extremo superior del palo, se dio cuenta de que su conclusión no era posible. Había un bloque enorme y redondo en ese extremo que le impedía a la muchacha escapar del asesinato. Prácticamente estaba atrapada.
Hablando del asesinato...
Yui se puso los guantes e inspeccionó el cadáver en detalle. Sólo una anormalidad marcaba la diferencia del "cómo se le asesinó":
Había en su abdomen unos cuantos impactos de bala. La intuición de Yui se puso a trabajar y respiró profundamente antes de hacer lo siguiente:
"Perdóname por lo que voy a hacer..." Dijo ella.
Yui abrió un poco cada agujero de bala y trató de identificar si había alguna bala dentro, para poder sacarla y poder avanzar en la investigación...
...pero no vio nada fuera de lo normal... Quizá no había ninguna bala dentro del cadáver, o el ojo de Yui no era lo bastante experto... Lo mejor sería esperar a la autopsia.
"¿Pero qué...?"
Había encontrado, en ese momento, una fotografía de una joven. La foto estaba rota por la parte donde el rostro de la chica; Yui comparó la cadáver y la muchacha de la foto y su intuición le dijo que eran la misma chica. Lo metió en su bolsita de pruebas.
Yui comprobó los bolsillos de la cadáver, y no llevaba nada encima.
Había tomado su investiación por terminada. Se marchó del lugar con un poco de decepción, pues había encontrado sólo una pista, y quizá no muy viable.
"Oye, ya he terminado." Dijo Yui a uno de los guardias "Llama a alguien que sepa utilizar ganzúas, porque el cadáver tiene 5 esposas cerradas y alguien tendría que abrirlas."
"De acuerdo." Respondió él.
Yui terminó su trabajo por aquella noche. Se metió en su coche y se limitó a conducir a su casa.
