Ya gente~ Para los que pidieron el segundo cap, aquí está el segundo cap. Y para los que no pidieron segundo cap, pues lean el segundo cap de todos modos. Y perdón por repetir "segundo cap" tantas veces, es que son 10 para las 12 y estoy muerta de sueño e_e si, esta autora se olvida de sus responsabilidades en vacaciones -en realidad, casi todas las responsabilidades, pero...siguen ahí-.

Y todo pertenece a Himaruya-sama~ excepto la idea y blahblahblah...

Enjoy~!


II-.

El día siguiente desperté en uno de los sillones de la sala de estar en la casa de Seb. Me había dormido muy tarde, cuando casi todos se habían ido. Los únicos que quedamos éramos Seb (obviamente), Lily y Sey. Seb estaba en un sillón continuo al mío durmiendo con Sey, y Lily estaba en otro sillón.

Me levanté con un tremendo dolor de cabeza y pensé en mi encuentro con Den, ¿podría confiar en él de verdad?

Subí las escaleras hasta la habitación de Seb y tomé su ropa prestada. Ya era costumbre. Desperté a Seb para avisarle que me iba a casa y me ofreció llevarme, pero como estaba increíblemente adormilado, le dije que no se preocupara. Me fui.

Llegué a mi casa, eran como las 2 de la tarde. Sólo quería seguir durmiendo, pero cuando entré, me encontré a Noruega y Dinamarca comiendo y conversando.

-Hola –me saludó Nor.

-¡Is! ¡Al fin llegas! Queríamos esperarte a comer, pero se estaba enfriando –dijo Den animado como siempre.

-Si, perdón la demora –dije esto y me fui a sentar para comer.

-¿Cómo te fue? –me preguntó Nor.

-Nor, no te queda intentar ser cariñoso –le dije- y me fue bien, gracias.

Nor me miró inexpresivo como siempre, sin decir nada. Den empezó a decir sus típicas historias y cosas que le habían pasado, presumiendo ser "el Rey" de todo. Qué fastidio. Nada más terminar, me fui a dormir.

Dormí como hasta las 10. Cuando bajé de nuevo, ya estaba la cena.

-¿Qué hacías tanto rato arriba? –me preguntó Den.

-Oh, sigues aquí –contesté-, estaba durmiendo.

-Ah, ¿por lo de anoche? Y qué, ¿esperabas que no estuviera? –preguntó con una cara de pobre perro.

-Si, ojalá no estuvieras, y sí, es por lo de anoche, me dormí muy tarde… bueno, realmente fue temprano. ¿De verdad no dirás nada?

-Claro que no. Cómo dijiste, no queremos que nos atrapen –dijo sonando como un mafioso.

-¿No atraparlos de qué? –preguntó una voz a nuestras espaldas. Era Nor.

¡Oh, mierda! Miré a Den con una cara de circunstancias, de seguro él sabría que hacer.

-Ay Noru, es un videojuego de Is, me hizo jugarlo el otro día y no debían atraparnos –le mintió. Ahora que lo pienso, Dinamarca miente bien cuando lo desea.

-Oh, bueno –Nor no le dio más importancia y se fue a sentar para comer de nuevo.

Luego de comer –otra vez-, Den se fue y yo me fui a mi cuarto a hacer los deberes del colegio. ¿Comenté que odio matemáticas? A penas miré los cuadernos en mi escritorio, me entraron ganas de salir corriendo a buscar un encendedor y quemarlos –acúsenme de pirómano si quieren-. Pero la realidad estaba lejos de eso, así que resignado, me dispuse a hacer la estúpida tarea.

Mientras pensaba en una ecuación que me tenía complicado desde hace media hora, sonó mi celular. Era Seb.

-¿Qué diablos quieres? Estoy haciendo ecuaciones.

-Hey, relájate. ¿Estás ocupado el viernes?

-Seborga, ayer fue viernes y ¿quieres hacer planes ya?

-¡Claro que sí! Vive la vida, hombre –me dijo-, con las chicas pensamos ir al parque de diversiones, ¿te apuntas?

-Está bien. Si no puedo, te llamaré. ¿Después del cole?

-Si, te veo el lunes –y cortó.

El parque de diversiones… hace como 3 años no voy. Pero por mientras, debería centrarme en terminar la maldita ecuación.


Qué terrible. Odio las matemáticas por eso hice que Is las odiara e_e

Ciao!~