Yay~ Llegó el capítulo 3 para quiénes lo pidieron *3* xDD Está historia me tiene enganchada e_eUu Es primera vez que me pasa ._.U Bueno, muchísimas gracias a todos los que dejan mensajes -w- Un dato freak del que me enteré nada que ver con esto: ¿Sabían que la palabra "malísimo" no existe?Uu Okay, me dejo, pero me sorprendí xD
Los personajes son de Himaruya, Is no se droga para los que no les haya quedado claro y mi amiguita Yumie tiene un bonsai y se llama Matthew xD Ok, que extra, mejor lean -w-
III-.
Pasaron los días hasta que llegó el viernes. En la escuela, planeamos todo con Seb, Lily y Sey. Nos iríamos a nuestras casas y luego nos juntaríamos en el parque. Este parque quedaba a las afueras de la ciudad. Estaba abandonado y casi nadie sabía de su existencia. No pregunté ni preguntaré por qué Seborga sabía.
Llegué a mi casa del colegio y me fui directo a bañar. Luego le di comida a mi mascota y me fui a vestir. No habría nadie en casa, así que no importaba si salía. A demás al idiota de Dinamarca se le había quedado su moto. Eso era lo mejor de que fuera un retardado que olvida las cosas.
Me puse el abrigo negro de cuero, tomé mi celular, las llaves de la casa y a Mr. Puffin; sí, es que no podía dejarlo solo. Busqué las llaves de la moto de Den. No las encontraba en ninguna parte. Luego las encontré al lado del teléfono en la sala de estar. Saqué unos lentes oscuros, me subí a la moto y me fui.
Iba mirando las cosas pasar a mi alrededor, cuando me percaté de que ya estaba al frente mío alzada una gran rueda de la fortuna. Nunca entendí esa tontería de la fortuna, si es que te subes y al ser lento, sólo te mareas y vomitas. ¿Acaso esa es la fortuna? Qué triste.
Dejé la moto estacionada por ahí cerca, después de todo, nadie se la iba a robar. Ese lugar estaba abandonado. Ahí ya estaban Lily y Sey esperando.
-¿Cómo llegan tan rápido? –les pregunté.
-Nos fuimos a mi casa, ya que mis padres salieron el fin de semana –dijo Seychelles- y tomé prestado su vehículo.
-Es lo mismo que robar –dije.
-¡Ya están peleando! –dijo otra voz ajena a la de nosotros tres. Era Seborga, que había llegado en su auto-, bueno, ¿qué les parece si entramos?
Todos asentimos y entramos al parque. De alguna manera –muy extraña y desconocida-, todo ahí funcionaba aún.
Si, esta cosa fue muy muy corta, así que tal vez ponga el capítulo siguiente más tarde xD
Ciao!
