Wi~ Holi gente~ (Soy tan tan pero tan hueca (?)) Bueno, después de un día agotador de despertarme a las 8 para ir al evento jodido ese, que empezó siendo una mierda para mí y terminó siendo más bueno que las papas fritas -Uy, que rico-, vengo a dejar este capítulo! Si~ Bueno, em... este tiene algo de humor, después de tanto drama; o esa fue mi intención, así que, RÍANSE! Uu Ya y... um... eso -w-


VIII-.

Ya era domingo, un día aburridísimo para quién decida salir de su casa ese día. Aunque, tal vez, sólo tal vez, ese no era mi caso. La cosa era, ¿cómo diablos saldría a la casa de Dinamarca, si Noruega peleó con él y más encima, estaba castigado?

Hay cosas inevitables en esta vida; supongo que esto es una de esas cosas. Debía ir dónde ese idiota y decirle que no me odiara… pero, ¿cómo?...

Eso sonó como una novela para chicas; en qué mierda me convertí.

Bajé las escaleras, con un bolso en que llevaba todas las cosas que fuera a… ¿utilizar? Realmente, sólo quería darle peso al bolso.

-¿A dónde vas? –lo escuché.

-Um… ¿puedo salir?

-Te dije que estás castigado.

-Por favor, te prometo volver temprano.

-¿A dónde vas?

No quería mentirle, pero no podía decirle que iba donde Den o no me dejaría. ¿Y si lo llamaba? Oh, pero podría cortarme.

-Iré dónde Peter –mentí, estaba nervioso pero soné firme, o eso creo.

-Está bien. Pero vuelve temprano. Mañana tienes clases.

-Claro.

Cerré la puerta tras mío y me fui. Seguro Dinamarca estaría aburrido en su casa o aburrido en el bar. Pero aburrido de todos modos. Me sentía un idiota por mentirle.

Tomé el autobús. En el trayecto vi a un hombre saltando gaymente la cuerda con dos niñas. O era pedófilo/travesti o era un homosexual/pedófilo/travesti o sino, tenía un severo retraso mental. Me dio algo de pena.

Pero no sabía que eso era sólo el comienzo de un extraño viaje a la casa de Dinamarca. Cuando bajé del transporte, caminé un poco para tomar otro bus –si, es que Den decidió vivir lejos; aunque en realidad vivía mucho más cerca que antes. Nor lamentó el día en que se mudó más cerca-, y mientras caminaba, vi a una chica… esperen, era chico; si no fuera por su voz, juro que es Paris Hilton. Iba cargado de bolsas de Avon y estaba vestido de rosado. ¿Otro travesti? Este no me daba pena para nada…

-O sea Liet, ¿dónde te dejaste el auto? –preguntó. Por cierto, hablaba muy extraño.

-Um… Feliks, está detrás de ti –le respondió el otro chico, parecía nervioso. ¿Y quién no, si un chico así de… raro –lo siento, no encontraba otra palabra para describirlo-, te habla de esa forma? Pero supongo que no soy quién para juzgar, así que seguí caminando.

Bien, este día empezó siendo bastante extraño. Pero el mundo es una mierda desde hace tiempo. ¿No creen? Aunque los videojuegos salvan y mucho… Como quedarte hasta las 4 de la mañana jugando Fatal Frame y caerte del miedo de tu silla. Lo que es una suerte para mí, pues no tengo ninguna silla; pero eso hace que me quede dormido en el piso y al día siguiente despierte resfriado y con el cuello doblado a 360 grados.

¿Y de qué estaba hablando?... Ah sí. Llegué a la casa de Den y me abrió.

-¿Is? ¿Qué haces aquí? –me miró extrañado.

-Por el momento a Nor no le importa que salga, así que vine aquí…

-Hum… bien, pasa.

Se veía muy decaído. Pasamos a la sala a sentarnos.

-Eh… estoy aquí porque… porque… -no tenía idea cómo empezar. Diablos, ¡no es mi culpa nunca haberme disculpado con nadie! Está bien, alguna vez me disculpé, pero, es difícil, ¿saben?

-¿Por qué…? Mientras piensas en qué vienes a hacer a mi casa sin siquiera avisar, iré a la cocina, ¿quieres algo? –sonrió como siempre, pero noté en el fondo que estaba mal.

-Eh… ¿Tienes regaliz?

-Lo siento, se me acabó.

-Bien… una coca-cola, entonces (N/A: Y aparece Alfred gritando "¡Yay!")

Él se fue a buscar mi coca-cola y su lo-que-sea para beber a la cocina y tocaron el timbre. Me gritó desde la cocina si podía ir a abrir. Me levanté perezosamente y llegué a la puerta. La abrí y era un… ¿lechero?

-Buenos días –me sonrió como si fuera un infante-, vengo a dejar la leche de cada semana, ¿da?

-¿Iván? –este tipo me da miedo cuando se pone serio, es tan… extraño. A demás, estoy seguro de que le debo dinero. No pregunten cómo lo conocí -¿Desde cuándo eres lechero?

-¿Eh? ¿Isu-chan? –otra vez esa maldita expresión- Pues es que son tiempos difíciles y la crisis aún…-no completó su frase, porque empezó a temblar. Escuché una voz venir del camión de leche.

-Hermano, casémonos, casémonos, casémonos…

-¡Nii-chan! –gritó una chica de pelo corto que no logré distinguir bien, ya que estaba lejos. Estaba al volante- Apresúrate… ¿Eh? ¿N-natasha, cuándo llegaste a-aquí?

-Soy espía desde hace tiempo…

-¡Bien, me voy! Dale la leche a Den y dile que me pague luego, ¿d-da? –y luego, salió corriendo lejos del camión. Vaya tipos más raros. Entré con la leche y Den ya estaba sentado con nuestras bebidas.

-¿Quién era? –me preguntó.

-E-el lechero –intenté no sonar nervioso, pero es que todo eso, era muy extraño.

-Oh… bien… ¿Y qué venías a decirme?

-…

-¿Is? ¿Estás bien?

-Um… lo… siento.

-¿Qué? ¿De qué?

-Eres un idiota. Vengo a disculparme y lo arruinas. Bueno, si… eso… perdón por no defenderte, pero es que… no sé… ¡agh! ¿¡Por qué lo haces tan difícil!

Rió estruendosamente y me sonrió. Su rostro se había iluminado, volviendo a ser el de siempre.

-Sonaste como una chica –vale, esto no es bueno, debo ver a un doctor- No te preocupes. Está todo bien.

-¿D-de verdad?

-Si. Agradezco que vinieras a disculparte. Pero creo que el verdadero problema está con Nor.

-Si… no sé qué hacer. Creo que le diré todo.

-¿Qué? Pero… si se lo dices así, tan de repente, ¡yo creo que se pondrá histérico y saltará por la ventana y luego pasará un camión y lo atropellará y vendrían los suecos a golpearlo y luego, los rusos se llevarán sus cenizas esparcidas por la calle! -gritó muy dramáticamente.

-…

-¿Qué?...

-Primero, Noruega no sería estúpido como tú para tirarse de una ventana. Segundo, los suecos no harán nada cruel sólo porque tú quieres culparlos. Tercero, los rusos tenían Finlandia, idiota. Y por último, ¿¡cuáles cenizas, si jamás se quemó!

-Procesas muy bien las cosas, niño. Y pues cenizas de… ¡ah!, no sé. Bueno, la cosa es que debes prepararte para decirle y a demás intentar mejorar la relación de a poco.

-Pero si hago eso y en el caso hipotético de que luego estuviéramos bien, le digo todo lo que hice; se pondrá mal de nuevo y no quiero eso. Y en serio, ¿tú piensas o escuchas algún rugido en tu mente mientras intentas pensar? –pregunté fingiendo preocupación.

-…es un león hermoso el que ruge, por si no lo sabías.

-Eres un… ah, bueno, entonces… ¿qué?

-Mmm… podría ser… no espera, eso no. ¡Entonces podrías…! No, no, creo que eso tampoco funcionaría… Eh… ¡lo tengo!… ¿tienes un encendedor?

-… ¿en qué rayos…? –me quedé pensativo- Aún no me entra en la cabeza que seamos de la misma familia…

-Asimílalo ya. Bueno, para empezar, parte por mejorar tu relación con él, ¿quieres? Luego vemos que hacemos.

-¿Vemos?

-Soy tu cómplice aún, ¿o no? –me sonrió de esa manera tan suya. Supongo que él y Seborga tienen razón. Debía hablar con Nor.

Nos quedamos sentados hablando de cosas de cada día. Dinamarca decía cada clase de estupidez, que superaban lo normal en una persona. Yo le conté mi día y luego volví a casa. Ya había oscurecido.

-Llegué –avisé. Vi a Noruega sentado en el sillón de la sala de estar, leyendo, como siempre.

-Dijiste que llegarías temprano –dijo Nor tranquilo.

-Son las… -miré el reloj. Se me había pasado la hora. Maldita sea y yo que quería estar en buenas con él.

-Si las 11 de la noche te parece temprano, no sé lo que es tarde para ti, Is. Eres… tan…

No, no, no. ¿Qué hice? Esto nunca debió/debe/debería pasar. Jamás. Que no diga esa palabra…

-Irresponsable. Sólo vete a dormir.

Me miró con verdadera pena en su rostro. Me hubiera puesto a llorar ahí mismo. Susurré un "lo siento" caminando hacia mi cuarto, mientras una gran tristeza se apoderaba de mí. Había olvidado por completo que debía volver temprano. Y había decepcionado a Nor, de nuevo. Muchos dirán que no debería importarme por como me comporto, pero, ¡diablos! Es mi hermano mayor.

Fui verdaderamente irresponsable. Supongo que merecía eso.

Juro que lo arreglaré. De alguna forma…


Bueno, no pude evitar ponerle drama al final x3Uu Perdónenme si es demasiado Uu Well, aclaro algo: me encanta Isu xD pero me encanta hacer sufrir a los personajes que me gustan, si es algo que... no sé que me da, pero es genial -w-

A propósito de Is, ¿escucharon su canción? -se mata- Está más genial que ir a un parque acuático con calor. Y si no, escúchenla! Y también la de Ucrania y Belarus *3*

Y tengo planes de hacer algo humorístico, ya verán, ya verán, a más de alguno le sacaré una risa +_+

Ciao! 8D