Disclaimer: Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto

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Artist Battle

Capítulo II de XII – Starting!

By. Dream Fighter 1556


_ Es simplemente adorable… y yo soy simplemente… un asco.- pensó el rubio.

La miraba, podía disfrutar del dulce aroma de su perfume, y contemplar la belleza intacta y dedicada de esa criatura de nombre Diayuri.

Diayuri, simplemente escuchar su nombre, desde la boca de quien fuera, o el solo hecho de recordarlo, hacía que la imagen de la chica de cabello naranja se riera y lo mirara dentro de su cabeza. Y ahora compartía el salón con ella, tres grandes artistas en el mismo sitio haciendo lo que mejor hacían: crear.

O como prefería decir Deidara: Un gran artista, un ángel con un pincel. Y un apestoso demonio de cabello rojo.

El día en que se conocieron por primera vez, ella se ofreció a ayudarlos a limpiar el lugar, ya que ella también trabajaría en ese salón, y quería ver un poco de orden. Y los tres en silencio comenzaron a recoger la pintura a su alrededor. (Claro, a regañadientes del Director que quería conservar el salón)

Ese mismo día, intentó acompañarla a su casa al momento en que salió del salón. Deidara fue al baño a limpiarse las manos, pero cuando regresó, ella ya se había ido. Al día siguiente la vio muy dedicada en un pequeño cuaderno. Aprovechó para intentar hablarle antes de que (el apestoso demonio de cabello rojo) Sasori, llegara.

_ Hey, Diayuri… - se acercó a ella, aunque parecía que ella no lo había escuchado. Se paró a su lado y observó lo que ella hacía, tenía un gran lienzo enfrente, y vagos trazos con un lápiz sumamente fino, las siluetas apenas visibles y unos delicados trazos en color azul, blanco y rosado en el borde de su lienzo. _ Hey me agrada tu técnica sabes; son ¿Acuarelas?... wow, la verdad te soy honesto, yo no se ocupar acuarelas, si lo intento arruinan mi obra, por eso prefiero los pasteles y acrílico. O las figuras de arcilla. Eso es mi fuerte, mi arte en escultura es lo que me trajo hasta aquí. Es algo explosivo. – Diayuri sin embargo ni se inmutó, seguía mojando el pincel una y otra vez en un vaso de vidrio con agua teñida de color azul lila. Y luego revolvía los colores en una paleta blanca de con pastillas de tonalidades azules, moradas y rosas. _ A juzgar por cómo vistes pensé que usarías colores más oscuros, como madera y… - Deidara se extrañaba por esa conducta, ¿lo estaba ignorando?_ no sé, ¿algo más selvático? O Boscoso. – la pintura de la chica empezaba a tener forma, era un lago durante la noche, con árboles que lo rodeaban por dos lados, y un vacío en el medio y hacia el fondo que terminaba con la luna brillante y enorme. – Oye, me agrada, es casi como si pudiera meter la mano dentro del agua… - pero no había respuesta por parte de ella. Y eso hacía que el rubio se pusiera un tanto nervioso.

Por no decir asustado.

Y entonces la puerta se abrió, y (el demonio apestoso) Sasori, entró y contempló a los dos jóvenes unos segundos. Frunció el ceño unos segundos y luego caminó.
_ Buenos días Sasori-san – saludó Diayuri. Con su profunda y ensoñada voz. Giró durante un segundo para revisar su bolsa que había dejado detrás, y se topó con Deidara. - ¡Deidara-san! ¿Cuánto tiempo has estado detrás de mí? – y luego pasó su mano por entre su cabello y su oreja, para dejar caer un auricular.
_… Eso lo explica todo – había estado hablando como idiota a la nada, pensando que ella lo escuchaba, cuando en realidad ella estaba concentrada en su trabajo, y en su música.

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o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o

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La noche era oscura, iluminada por una hermosa luna blanca y resplandeciente. Salía del instituto con los ojos cerrados sintiendo la brisa nocturna golpear su cara y jugar con su cabello rojo. Con su maletín en mano y la chamarra encima. Alzó la vista mientras suspiraba.

Frente a él, estaba una hermosa silueta con cabello ondeante que revisaba algo preocupada su maletín.

Siguió caminando, ahora en dirección a ella.

_ Diayuri-chan… - pensó cuando estuvo suficientemente cerca como para reconocerla. Y antes de que se acercara demasiado, vio en el suelo un pequeño monedero con forma de hada color purpura. Lo recogió y siguió caminando; hasta llegar a ella.

_ Maldita sea, donde esta esa cosa… se que la traía aquí. – murmuraba ella.
_ Tamirashi – dijo Sasori.
_ Sasori-san,
_ ¿Se te perdió algo?
_ Espero que no se me haya perdido; no encuentro mi monedero, estoy segura de que lo metí cuando salí del salón. – el viento de noche agitaba su cabello y su cara de frustración era notoria, aunque dulce ante los ojos del peli rojo.
_ ¿Tu monedero? ¿Vas a tomar el transporte público a esta hora?
_ Eh, bueno sí, mientras mi auto esta en el taller no tengo otra opción. Había pensado en un taxi, pero no me agrada que todos sean hombres. Sin ofender, pero me ha tocado que algunos sean demasiado pervertidos.
_... – eso era peligroso -
_ Por eso quiero mi monedero, también quiero saber cuánto dinero trai- no terminó la oración. Sasori levantó el recién hallado monedero con forma de hada ante los ojos de su compañera de salón.
_ ¿Es este?
_ Eh… si.
_ Estaba tirado allá atrás.
_ Gracias, Sasori-san – intentó agarrarlo, pero Sasori no lo permitió.- ¿Eh?
_ ¿Crees que voy a dejar que vayas sola a tu casa a estas horas de la noche? Son casi las 10.
_ Pues…
_ Te acompañare… ¿Para dónde vas? – le preguntó el pelirrojo.
_ Pues… - la dirección era bastante cercana a la casa de Sasori, se sorprendió un poco y al mismo tiempo se alegró de haber tenido tanta suerte; su nueva compañera a penas vivía cerca de dos cuadras más allá que la de él
_ El mundo es tan pequeño – dijo y luego sonrió – te acompaño, yo también voy para allá.

Ambos caminaron un poco más hasta llegar a la esquina, y tras ver varios autos pasar, uno de color verde limón avivó sus luces; Sasori hizo una seña para detenerlo y le dio paso a Diayuri.

_ Gracias- dijo ella mientras subía y sacaba su dinero. Cuando el pelirrojo vio las intenciones de la chica, apresuró el paso para evitar que ella depositara un solo centavo en la mano del conductor. Apartó con delicadeza la mano de ella, para luego él pagar con un billete.

La chica se quedó sorprendida, y se volteó de inmediato para evitar que el color rosado de sus mejillas la delatara. Avanzó intentando no tropezar hasta llegar a la mitad del camión, donde un asiento para dos estaba libre.

Sasori, no tardó en alcanzarla y sentarse a su lado. Cuando notó lo callada que resultaba la chica…
_ Es de caballeros pagar el pasaje de una dama.
_… Arigato…Sasori-san. – dijo ella sin expresión. Solamente una leve corvadura en su cuello intentando esconderse y un débil rubor natural en su rostro.
_ No hay de que, siempre me enseñaron este tipo de modales. – intentó parecer natural.
_ No hay muchos hombres que lo hagan.
_ Eso lo sé, se a perdido mucho el trato bien dado a una dama.
_ Me alegra saber que hay alguien por ahí con tan buena educación.
_ Deberé tomar eso como un cumplido – sonrió el peli rojo.
_… Si.

Transcurridos veinte minutos, en donde la plática fue más que nada para conocer los gustos de ambos, sobre todo en el sentido artístico. (Ambos descubrieron que eran demasiado diferentes, pero eso no quitaba que el uno del otro fuera extrañamente interesante, mientras Sasori era apasionado y sensible, con un calor y fuerza delicada, Diayuri era delicada y elegante, con un favorecido gusto por las técnicas de agua y combinaciones verdosas y azules). Ella se levantó pidiendo el paso, diciendo que la parada ya estaba cerca.
_ Yo también voy a bajar, descuida.

Sasori en ese momento tuvo una visión, una visión bastante placentera para muchos hombres. El sentado y ella de pie frente a él, con el pecho a la altura de los ojos de Sasori, que aunque intentaba disimular la vista, le resultaba algo difícil dejar de mirar al frente. Después de todo, aunque aun eran jóvenes… las chicas de su generación (incluida ella) estaban bastante desarrolladas.

Se puso de pie para ahora rebasarla en estatura, y luego salió para darle el paso y bajar del camión.

_ No hay luz casi – dijo Sasori.
_ De nuevo…
_ Exacto. Bueno, te acompaño más cerca de tu casa.
_ Gracias Sasori-san, pero estamos enfrente… - un alto edificio se alzaba ante ellos, las luces de las ventanas iluminaban con debilidad la calle, la entrada era lo más luminoso, no había faroles ni nada por el estilo.
_ Oh, perdona.
_ Muchas gracias por acompañarme, supongo que nos veremos mañana.
_ Por supuesto.
_ Entonces – nótese que estaba nerviosa – nos vemos. Sasori-san.
_ Buenas Noches.

Tras unos segundos en donde ella dudaba que hacer, asintió con la cabeza como si tuviera una discusión con ella misma, y caminó directo a la entrada del edificio. Una construcción de apartamentos. El suyo estaba casi en medio, el cuarto piso para ser exactos. Una ultima mirada desde la puerta, la hizo estremecer, puesto que el pelirrojo no se había movido desde que ella avanzó.

¿Qué era eso?

Una descarga eléctrica recorriendo su cuerpo desde su conversación; una aceleración en su sangre corriendo por sus venas desde la visión que pudo apreciar. Una delicada melodía sonando dentro de su cabeza con el eco de la voz de ella como instrumento principal. Su cabello avivadamente naranja parecía tener energía y vitalidad, una fuerza felina que se escondía en toda ella. Y una figura esbelta y provocadora con curvas marcadas incluso debajo de una gruesa chamarra.

¿Cómo iba Sasori dejar a semejante criatura caminar sola por las calles? El solo hecho de que alguien quisiera tocarla y la viera tan inocente y hermosa, le daba temor.

Se quedó mirando el edificio unos segundos, hasta que la luz de una ventana en el cuarto piso se encendió. Por ella se asomó alguien y pesar de la distancia, Sasori reconoció los brillantes ojos verdes de Diayuri. Sonrió ante ella, y giró a la derecha para ir caminando a su casa.

Continuara...


Ok! Lamento la demora, mi lap a sido raptada y mi acceso a Internet, denegado. Estoy atrasadísima con mis fics! =( Y este que dije semanalmente. Gomen. Pero no es facil ir al Internet para mí, y menos cuando estaba en semestrales… buu!

Pero bueno, he lo aquí. Se que no fue muy largo y en mi opinión, no es tan interesante, (Sasori es un pervert!) ( y Deidara un soquete! xD) bueno, es divertido… hahahaha.

Marcador dice. Sasori 1, Deidara 0. ¿Quién se qedara con la chica al final? Ha! Solo yo lo sé.

De repente se me salió lo romántico…"una descarga electrica recorriendo su cuerpo, una delicada melodía…" ¡Por Kami! ¿Qué me ocurre! Yo no hago eso… soy un asco para lo romantico… o ustedes que dicen? Apenas estamos calentando… (ayy! Esa palabra!) Hahaha Diayuri no sera un Mary Sue, descuiden.

Ja ne!