Nuestros labios se unieron en un beso dulce y delicado. Ninguno de los dos era experto en esto, ninguno de los dos estaba preparado para mi respuesta… sus brazos se aferraban a mi cintura y mis manos a su cabello, minutos después, ambos nos separamos por falta de aire; nos mirábamos fijamente a los ojos y pronto apareció una sonrisa torcida de lado dibujada en su rostro y una risa boba de mi parte.

Era así como recordaba mi primer beso con Edward Masen.

Estaba apunto de ceder y besar a Edward ahora mismo, pero una imagen apareció en mi mente de repente.

Había entrado a la casa de Edward y en la sala de estar se encontraba Lauren Mallory a espaldas, quién estaba aferrada a Edward tomándolo por los brazos y Edward no hacia nada para retenerla –eso en parte dolió-. Solté un grito ahogado y Edward abrió los ojos de par en par al verme en el umbral de la puerta.

-¡Bella!- dijo el con voz ahogada. Yo me lance a llorar- ¡Esto no es lo que parece!- dijo él separándose de Lauren y dirigiéndose hacia mi.

"No volveré a caer" me repetí a mi misma mientras me separaba lenta y sutilmente de Edward. La escena la encontraba muy graciosa: Edward tenía los ojos cerrados y su boca estaba lista para besarme, que, al no recibir beso alguno, abrió un ojo mirando al frente y encontrándome con una risa contenida. Enseguida abrió el otro ojo y se noto que estaba un poco… ¿sonrojado?

-Hasta mañana- murmuro cabizbajo

-Hasta mañana- respondí.

Lo vi dirigirse a su Volvo plateado y desaparecer de mí vista momentos después. Estalle a carcajadas mientras intentaba agarrarme del marco de la puerta ya abierta, para no caerme. Rosalie y Jasper se encontraba en la sala de estar junto con Emmett y Renesmee; los cuatro me miraban extrañados.

-Creo que a mami se le ha metido el demonio de la risa- comento Emmett dirigiéndose a Renesmee.

-¡Emmett!- dijo Rosalie dándole un manotazo – no digas groserías frente a la niña- manotazo

-¡Pero si no dije ninguna!- se trato de defender Emmett

-Demonio es una- replico Rosalie.

-¡Claro que no!- así siguieron ambos mientras que Jasper, Renesmee y yo los veíamos divertidos.

-¡¿Qué es lo gracioso?- preguntaron Emmett y Rosalie al unísono.

-Na..nad…da- dijo Jasper entre risas.

Emmett y Rosalie nos fulminaron con su mirada y después siguieron con su pelea privada.

-¿Y como te fue con Edward?- pregunto Jasper

-¿Cómo lo sabes?

-Esa sonrisa boba no la pones todos los días, además Renesmee nos contó que ya sabe quien es su papá. Me imagino que se lo dijiste- concluyo Jasper.

-Si, se lo dije y ¡no tengo una sonrisa boba por estar con él!- me excuse.

-Claro que si- insinúo Jasper

-Claro que no- Esme hizo acto de presencia en la sala de estar y nos mando a cada uno a su habitación.

A pesar de que Jasper tuviera veintiséis años, Rosalie y Emmett de veintisiete y yo apunto de cumplir los veintiséis, Esme nos seguía tratando como si de unos niños de seis y siete años se tratara; aunque solo había una en la casa y esa era mi hija, la cual, es la que menos regañaba Esme y la que mas consentía –Que injusto- pensé.

El miércoles por la mañana, después de que Rosalie me hiciera el favor de llevar a Renesmee a su escuela y a mi a dejarme en la editorial, me quede en la recepción como siempre, ya que ese era mi trabajo, ser recepcioncita en la editorial Vulturi; además de escribir una que otra novela y Alec las leía y las publicaba.

-Buenos días Bella, ¿Cómo amaneciste el día de hoy?- pregunto Angela Weber, quien era la secretaria de Alec y que casualmente fue conmigo en el instituto –porque me atrase un año por el embarazo- aun así, Angela había estudiado la carrera de administración y como no encontraba trabajo de lo que estudió, un día me la encontré en uno de mis paseos con Renesmee al parque y después de decirme como le había ido después de estudiar la Universidad, le comente que había una bacante en la editorial donde trabajaba; fue así como Angela llego a ser la secretaria de Alec.

-Bien- conteste con desgana.

-¿Y ese animo?- pregunto

-Una larga historia- volví a contestar con la misma desgana.

-¿Qué tal si me lo cuentas en la hora del almuerzo?

-Vale

Y se fue directo al ascensor y desapareció momentos después de que las puertas del ascensor se abrieran.

El resto del día no había pasado nada fuera de lo común; llamadas, entregas de correo para Alec y Jane, en fin, lo que una recepcionista común hace.

-Hey Bella, vamos a comer algo.- esa fue Angela, quien me sacaba de mi concentración al estar escribiendo mi nueva novela. Mire el reloj que se encontraba en mi escritorio y me di cuenta que era medio día, ósea, "la hora del almuerzo".

-Espera un segundo, ya voy- decía mientras trataba de escribir el ultimo párrafo de la hoja en "Word"

-Vale- dijo Angela en un tono de cansancio, como queriendo decir "un segundo es una hora para Bella".

-Hola chicas- dijo una voz a lo lejos, se podría decir que no tan lejos, mas bien, cerca del ascensor.

-Hola Alec- saludo Angela

-¿Qué hay Ang?- le pregunto Alec.

-Nada, aquí esperando a que Bella termine de escribir su nueva "obra de arte"

-¿Enserio?- pregunto Alec incrédulo.

-No es una "obra de arte", solo es una simple novela- objete.

-Pues tus simples novelas hacen que las graficas suban mucho en esta editorial.- alabo Alec

-Okay, ya termine. Vayamos a comer algo- anuncie.

Edward POV

Había esperado el momento adecuado para poder hablar con Tanya sobre el asunto de mi hija, así que la cite a un restaurante en la hora del almuerzo.

-¿Y de que querías hablar Edward?- pregunto Tanya sentándose

-Es un asunto… complicado- conteste también sentándome.

-¿Y de que se trata?

-No se como comenzar…- murmure

-¿Qué tal por el principio?- sugirió

-Si… por el principio

-Te escucho- alentó

-Veras, tengo una hija…- mi voz apenas fue audible. Tanya no hablo- Una hija de siete años…- y aunque tratara decir las cosas por el principio, creo que la mejor forma de comenzar era por lo actual del caso.

Tanya seguía sin decir nada

-¿No dirás nada?- le pregunte cabizbajo

-¿Y que quieres que te diga? ¿Qué estoy eufórica de saber que tienes una hija?- inquirió tratando de calmarse.

-No exactamente…

-¿Y quien es la madre?- el tono de voz que uso fue frío y distante.

-Bella…- murmure

Tanya abrió los ojos desmesuradamente –Dime por favor que no hablas de mi prima

-Si, estoy hablando de tu prima y de Renesmee- afirme

-Debí adivinarlo. El modo en que tu te le quedabas viendo a ella en la fiesta y ese parecido que tienes con Renesmee, era algo que nunca había visto en ti… por eso mi prima se puso tan pálida la noche que los presenté.

No dije nada.

-¿Y ahora que vas ha hacer? ¿Te casaras con ella por obligación? ¿Ahora serán la feliz familia Masen?- exigió saber- ¡Dime algo Edward!

Ahora que lo pensaba mejor, si quería tener una familia con Bella. Vivir juntos y poderle decir todo lo que le ame y la amo; poderla presentar con nuestros amigos y conocidos como mi esposa y Renesmee como mi hija… ese era un pensamiento que no lo había visto hasta ahora.

-Eso me gustaría…- dije apenas audible

-¿Perdón?

-Quiero decir que aun no se que es lo que quiero, esta claro que Bella se fue de Forks porque no quería volverme a ver, así que supongo que no, no me casare con ella y tampoco formaremos una feliz familia- "lamentablemente" pensé.

Tanya sonrío de oreja a oreja y después se me lanzo para abrazarme.

Bella POV

-¡Vaya!, lo que puede pasar en un simple día- exclamo Angela

-Vaya que si- conteste

-¿Y de verdad, aun no sigues sintiendo nada por él?- pregunto mi amiga

Tarde en contestar. Después de varios años sin saber de él después de ser horriblemente engañada, nunca me detuve a pensar si aun lo sigo queriendo.

-Después de lo que pase hace años, no puedo llegar a sentir nada por él

-¿Al menos le diste la oportunidad de que él te explicara como sucedieron las cosas?

-No, pero no había nada que explicar, una imagen dice más que mil palabras

-No es esa la verdad y tu y yo lo sabemos Isabella Marie Swan.- acuso Angela – Tu eres demasiado impulsiva, demasiado cabeza dura Bella.

-Tú no sabes el dolor que me causo Edward al verlo besarse con Lauren. Pensar en que alguien como él se fijara en alguien como yo era y siempre será, total y completamente imposible. Después de saber que Edward me engaño, supe que nunca signifique nada para él, por eso fui impulsiva. Porque nunca seré una de esas super modelos que todos los hombres añoran.

-No seas tan negativa Bella. Eres cruel contigo misma. Tú no eres fea, tienes facciones finas, conservas una figura que cualquier mujer envidiaría después de haber tenido una hija.

-¿Por qué me dices todo eso, Angela?- pregunte

-Porque quiero ayudarte y hacerte ver que no todo en la vida es como tú piensas o crees. Puede que Edward tuviera razón y en realidad fue ella la que lo beso y no él.

-¿Crees que en verdad él no me engaño y que todo lo hice por un estúpido impulso?

-Tómalo como quieras- después de eso, seguimos comiendo en silencio.

Después de almorzar, nos fuimos a la editorial.

-Hey Bella, ¿quieres que te lleve a la escuela de Renesmee? Yo debo recoger a mis sobrinos- me dijo Alec, mientras nos dirigíamos a la salida del edificio, ya que había terminado mi turno.

-No quisiera se una molestia Alec

-No es molestia, al contrario, es un gusto.- trato de convencerme, rodeándome con su brazo sobre los hombros.

-Bien- me deshice de su "abrazo"

Camino a la escuela de los niños, Alec me estaba comentando que ya había encontrado la agencia de inmobiliaria, para que yo pudiera ir a ver las casas, ya que quería independizarme de mis tíos porque ellos me estuvieron apoyando desde que llegue de Forks.

Llegamos al colegio y esperamos hasta que los niños salieran de ésta después de escuchar el timbre sonar.

A lo lejos pude divisar a los pequeños Bree y Nahuel, que venían corriendo directo hacia su tío, también pude divisar al pequeño Jake junto con una muy sonrojada Renesmee, ambos iban caminando hacia Leah.

-Que adorables se ven…- murmure

-Mas Renesmee, él no me agrada para ella- murmuro una aterciopelada voz a mis espaldas.

Me volví enseguida al escuchar eso voz, encontrándome a un muy sonriente Edward.

-¿Qué haces aquí?- inquirí

-Te dije que vendría- susurro, haciendo que su aliento chocara contra mi mejilla

-¡Bella!- escuche la voz le Leah hablarme. Me volví en dirección a ella. Alcé mi mano en forma de saludo y le dirigí una sonrisa de oreja a oreja, mientras veía como Leah se acercaba a mí con los niños en cada una de sus manos.

-¡Papá!, ¡viniste!- Renesmee se le lanzo literalmente a Edward, dándole un abrazo.

-¡Claro!, te dije que vendría, ¿no es así?- contesto Edward

-¿Y a mi no me darás un abrazo también pequeña?- dijo Alec a nuestras espaldas.

-¡Si!- Renesmee se desprendió del abrazo de su padre y se dirigió a Alec, repitiendo la misma escena que hizo con Edward.

Alec la cargo y le comenzó a dar vueltas, lo cual hizo a Renesmee reír de alegría. En cambio, Edward tenía cara seria mirando tal escena, lo que provoco que riera disimuladamente. Edward se acerco a ellos y quito a Renesmee de las manos de Alec, lo cual hizo que su cara se descompusiera.

-Tenemos que irnos- anuncio Edward.

-Para tu caballo Masen, que Bella vino conmigo y se regresa conmigo- apunto Alec deteniendo a Edward por el antebrazo.

-Ella se viene conmigo porque es la madre de mi hija- gruño Edward.

Ambos hombres se dirigieron miradas desafiantes y mi única reacción que pude hacer, fue dirigirle una mirada a Leah, quien miraba la escena divertida.

-Creo que ambos se han tomado atribuciones que no les corresponde- susurro mi amiga.

-¿Tu crees?

-Alec demanda que tu te regreses con él, sin tener ninguna relación sentimental que no sea la de amistad o de jefe a empleada. Y Edward demanda que tu eres la madre de su hija y por tal razón tú deberías irte con él, sin que tu seas su esposa o algo parecido.

-Creo que estas exagerando las cosas… son imaginaciones tuyas.

-No son imaginaciones mías, lo estoy viendo con mis propios ojos. Es obvio que esos dos- apunto a Edward y a Alec- no solo se están peleando por llevarte de regreso o no.

-¿Qué quieres decir?

-Mejor descúbrelo por ti misma y luego me dices si estaba en lo correcto o no

-¿De que hablas?, no te entiendo Leah- fruncí el ceño

-¿De verdad eres tan despistada para no ver lo que hay frente a tus narices?

-¿Despistada?

-Si Bella, despistada; significa que a una persona le pueden dar todas las directas e indirectas que sean y aun así no capta lo que le tratan de decir.

-¿Y cuales son las directas o indirectas que según tu no veo?

-Que Edward y Alec están peleando por tu amor- dijo con aire soñador Leah

-¿Estas hablando enserio?- enarque una ceja

-¡Desde luego que si!- exclamo

-¡No exageres Leah!, es imposible que dos personas se peleen por mi. En primer lugar porque Edward tiene novia, la cual es mi prima política y en segundo lugar porque Alec es mi Jefe y un gran amigo. Es imposible que ellos se peleen por mi "amor".

-Que peor sigo que el que no quiere ver- dijo Leah escabulléndose junto con el pequeño Jake al auto, dejándome con la palabra en la boca.

-Cobarde- murmure.

-Mamá, ¿ya nos podemos ir?- llamo Renesmee a mis espaldas. Me gire sobre mis talones, encontrándome con una Renesmee aburrida de ver a su padre y a Alec debatir entre quien nos llevara.

-Si esos dos siguen peleando, se me hace que nos tendremos que ir en transporte público o si no, llamare a Alice.- conteste

-En lo que siguen debatiendo mi papa y Alec, ¿puedo ir a jugar con Nahuel y Bree en el auto de Alec?

-Si- conteste y Renesmee se dirigió al auto de Alec, donde se encontraban unos sonrientes Nahuel y Bree. En cuanto Renesmee entro al auto, pude ver una sonrisa en la cara de Alec y una cara seria por parte de Edward.

-Lo vez, Masen. Han elegido venir conmigo- dijo Alec con una sonrisa de oreja a oreja

Aquí les dejo un capitulo más y perdón por tardar. Es que primero me fui de vacaciones y llegue hasta el 23 de agosto a la ciudad donde vivo, después, el 24 de agosto entre a clases y luego siguieron las tareas, forrar cuadernos, etc. De ahí siguieron los exámenes parciales y ahora estoy en exámenes bimestrales, así que perdón por tardar. Actualizare lo más pronto posible.

Espero que les guste el cap y muchas gracias a aquellas personas que han dejado sus reviews.

Nos leemos pronto

Chau n.n