De un momento a otro (y sin pensarlo en realidad) presione mis labios contra los de Bella, tratando que el beso fuera lento, tierno y dulce a la vez (como cuando éramos novios). De pronto, todo lo que nos rodeaba, desapareció; ahora solo éramos ella y yo, como debió haber sido desde un principio. Se que sonara raro o talvez egoísta, pero este tipo de besos los había estado extrañando desde que Bella se había marchado de Forks. También, las sensaciones que me hace sentir Bella cuando la besaba, no lo siento con Tanya (por eso mencioné que podría sonar un poco egoísta de mi parte).
No me dí cuenta cuando nos hizo falta aire para nuestros pulmones, pero al parecer, Bella si lo notó, ya que ella se separo un poco de mi con la mirada fija en la madera de las escaleras, con sus lindos ojos chocolate desorbitados y llevándose su mano derecha hacia sus labios rojos (por lo hinchado que estaba después de haber tenido ese beso duradero) sus ojos pasaron de un brillo (al cual había extrañado) a un oscuro chocolatazo, un oscuro sobrio y sin brillo. Alzó su mirada hacia mí y de un momento a otro sentí una delicada y cremosa mano estampar contra mi mejilla izquierda. Tal vez no sintiera lo suave que es su mano, pero la cachetada que recibí no me dolió físicamente, pero en mi interior me dolió el hecho de que a ella no le interesaba más.
-Nunca, y escúchame bien Masen. Nunca en tu vida me vuelvas a poner una mano o labio encima de mí. Porque te juro que te arrepentirás- amenazó una muy enfadada Bella, murmurando (talvez para su interior) "o labio". Mientras yo me llevaba una mano hacia mi mejilla izquierda.
Después del momento tan dramático que he vivido (talvez no tan dramático, pero para mi si lo fue porque sentí que todo lo veía en cámara lenta), ella se adentró a la casa a zancadas, dando un portazo; símbolo de enojo. Mientras tanto, yo me quedé en el umbral de la puerta con la mano aun en la mejilla, tratando de asimilar que acaba de pasar el momento más glorioso de mi vida y a la vez, el más doloroso (por así decirlo).
Después de lo ocurrido, me adentre a mi vehículo y me dirigí a mi departamento. En el transcurso, no quise escuchar la radio, sentía que si escuchaba una canción de amor, me sentiría destrozado [aunque no suena lógico viniendo de una persona que tiene novia]. Llegue al edificio donde se encontraba mi departamento y me aparque en el aparcamiento que se encontraba abajo del edificio (para mayor seguridad). Me adentre al el elevador y marqué mi piso correspondiente. Una vez que llegue a mi piso, me dirigí hacia mi departamento con un poco de cansancio, y con lo poco que me quedaba de energía las utilicé para sacar las llaves de mis bolsillos, insertarlas en la cerradura y girar el pomo de la puerta. Una vez, después de haber hecho todo ese proceso (lo cual se me hizo cansado) me tumbe en el sofá, aunque en realidad, no me sentía cansado, solo que con ansiedad y la decepción que sentía que pesaba en mis hombros, como si algo de lo que hubiese hecho antes (o ahora) me estuviera pasando factura, como si ese algo sobrara para que yo me pudiera acercar más a mi Bella; y obviamente no es la indiferencia, porque ella no me es indiferente, ya que el beso me lo correspondió. Era algo más fuera de lo físico, algo más fuera de la lógica… y eso era amor… Y de ese amor nació Renesmee. Ahora ya ni recuerdo que fue lo que sucedió para que mi Bella reaccionara de esa forma al encontrar con Lauren en esa situación, que a mi punto de vista de era muy comprometedora… "claro que sabes como te encontró Bella con Lauren en tu casa. Ella te estaba besando y encimándose arriba de ti y tu no hacías nada para detenerla" me decía mi conciencia. "claro que lo intentaba" me defendí, aunque era inútil. Estaba peleando con mi conciencia. "Pues claramente reaccionaste demasiado tarde ya que Bella te vio y por eso se fue pensando que la habías engañada cuando nunca había sido así." Contraataco mi conciencia.
Decidí que era momento de ignorar mi conciencia y que era hora de dormir. Mañana tendría que comenzar un nuevo día y llegar temprano al hospital, aunque claro que eso no era problema porque yo siempre llegaba temprano. "arrogante" volvió a hablar mi conciencia por última vez en esa noche.
Las luces de los rayos solares se colaron por las cortinas blancas de la ventana de mi habitación en el departamento, anunciando la llegada de un nuevo día. Ni siquiera recuerdo como es que llegue ahí la noche anterior. Tampoco recuerdo haberme cambiado de ropa. Mi único recuerdo era el haber debatido conmigo mismo internamente por haber dejado que Bella se fuera así sin más. Que estúpido soy por intentar ganarle a mi conciencia, si a final de cuentas, se que tiene razón. Mire hacia el buró donde se encontraba el reloj alarma y abrí los ojos como platos al ver la hora que era: las siete con dieciocho minutos. Yo entraba a las ocho de la mañana al hospital.
Salte de la cama literalmente y cogí mi toalla al tiempo que me dirigía al baño lo más rápido posible. Una vez que hube acabado de bañarme, me arregle y salí disparado hacia el aparcamiento donde se encontraba mi preciado Volvo.
Llegue al hospital solo dos minutos antes de que comenzara mi turno. Por suerte vivía cerca del hospital y no había llegado tarde como creí que llegaría. "eso te pasa por creerte el señor puntual" ¿Es que acaso mi conciencia nunca me dejaría en paz? "soy parte de ti, no puedes evitarlo, sin mi no tomarías las decisiones correctas" - lastima, estamos en una situación en la que perdí a la persona que amo y tu no interferiste conciencia- "¿será porque no me escuchaste?"
En el siguiente minuto ignore a mi conciencia, parecía que enloquecería con esa vocecita en mi interior. No quisiera imaginarme a mi mismo escuchando varias voces en mi cabeza como si pudiera leerle la mente a todo el mundo. Me volvería loco, aunque claro, me acostumbraría con el paso del tiempo.
-No te alteres muchacho, solo son unos cuantos minutos. No es para tanto- escuche la voz de Eleazar hablarme divertidamente, desde el pasillo que conectaba la recepción con la sala de espera.
-Eso quisiera escucharlo cuando sea un profesionista y llegue tarde a alguna cirugía- conteste sin ánimo.
-Tienes razón, pero aun así, deberías tomarte las cosas con calma. Por ahora estas haciendo tus practicas y en estos momentos no hay nada urgente en realidad. Una que otra gripe, alergias, etcétera, etcétera.- comenzó a enumerar, moviendo la mano con desden.
Estaba apunto de dirigirme al área que me correspondía, cuando Eleazar me habla:
-Hey, Edward. Hay un programa de empleo en el hospital. Una especie de acoplación para estudiantes de la Universidad que están con sus prácticas y que no tienen empleo para pagar sus gastos. – dijo- y me preguntaba si te interesaba. Se que no es mi asunto, pero quisiera ayudarte de alguna forma. Por mi, tu quisiste que te transfirieran a esta ciudad, y de verdad me gustaría ayudarte. No llevas mucho aquí, ni siquiera dos semanas. Pero ese programa de empleo te servirá mucho en un futuro. – eso me intereso. No me gustaría seguir siendo una carga para mi pobre madre que vive en Chicago.
-Lo pensaré- conteste
Sabía que aceptaría de antemano, no necesitaría que me lo preguntaran dos veces. Sabía que tarde o temprano me tendría que independizar de mi madre. Siempre lo he querido así, pero ella no me lo permitió. Con la herencia que recibí al morir mi padre, he pagado la Universidad, mi departamento, comida, ropa y demás. Se podría decir que mi padre sabía lo que iba a pasar. Como si todo ya hubiera sido previsto…
Y tal como había dicho Eleazar, el resto de la mañana no fue muy interesante que digamos. Hubo muy pocos pacientes en el área de urgencias. A decir verdad, solo hubo como unos siete pacientes en urgencias. En la hora del almuerzo, me dispuse a ver sobre ese tal programa del que me había hablado Eleazar. Solo me faltaba saber donde daban los informes para tal programa.
Comencé a caminar por los pasillos blancos y olorientos a desinfectante del hospital, rumbo al consultorio de Eleazar, cuando escucho que alguien me llama:
-¿Edward?
Me volví en dirección a la voz y me encontré con el hijo del doctor Cullen: Jasper.
-¿Sí?- pregunte extrañado de que me hablara.
-Vaya… no creí encontrarte por aquí. Sabía que haces tus prácticas en este hospital, pero creí que tu área era urgencias. ¿Qué te trae por esta zona?- decía Jasper, estrechándome la mano.
-Estoy en hora del almuerzo y aproveche a buscar a Eleazar sobre algo que me dijo esta mañana. Aun sigo en urgencias… pero en todo caso, ¿tú que haces por esta zona?, ¿no estas en psiquiatría? –
-Si, lo estoy. Pero vine para hablar con Carlisle- contesto el rubio.
Mire el reloj de pared que se encontraba en el pasillo y vi que me quedaba poco tiempo para que la hora del almuerzo terminara
-Bueno, me tengo que ir, ya casi se acaba mi tiempo. Nos vemos Jasper.- me despedí.
-Adiós Edward.- y con eso, emprendí camino al consultorio de Eleazar, con la esperanza de que no haya salido a comer.
Al llegar al consultorio, con lo nudillos en forma de puño, comencé a tocar la puerta blanca de madera que se encontraba frente de mi. Con un adelante del otro lado de la puerta, comencé a girar el pomo de la puerta y me adentre al consultorio, inundando mis fosas nasales con el aroma inconfundible a cloro y alcohol con un poco a aromatizante manzana canela.
-¿Qué sucede Edward?- pregunto Eleazar, sentado en su escritorio.
-He pensado lo que me comento sobre el programa de acoplación Universitario… y quería saber donde me informo para saber desde cuando comenzare a llevar acabo ese programa….- comencé a decir
-Podrías informarte en tu Universidad, o bien, aquí mismo en el hospital en recepción.-dijo Eleazar
-Muy bien. Gracias Eleazar.-dije comenzando a levantarme de mi asiento y estrechando su mano.
Enseguida me dirigí a recepción al salir del consultorio de Eleazar y pregunte por más información.
-Hay un horario de tres de la tarde a nueve y media de la noche de martes, jueves y domingos, siendo ayudante de doctor en los consultorios principales. Viene siendo casi igual que hacer prácticas, pero este trabajo te servirá de experiencia y si quieres, también como antigüedad si quieres ser parte de este hospital en un futuro. Te pagarán por semana esta cantidad…- me dijo deslizando un papel con la cantidad del dinero que me pagarían. Me quede pensando unos instantes, viendo la cantidad de dinero que recibiría cada semana si me disponía a trabajar aquí. No era mucho, pero por algo podría empezar. Al menos se que tendré un poco de tiempo para dedicárselo a mi princesa y verla feliz "también de ver a Bella"
-También hay de lunes, miércoles y viernes de tres y media a diez de la noche. Puedes hacer horas extras.- concluyo la secretaria.
Era tentador aceptar la segunda opción, pero teniendo en cuenta que solamente veré a mi princesa escasos días. Solamente martes y jueves por la tarde, pero sábado y domingo todo el día. Pero si elijo la primera opción, la veré lunes, miércoles y viernes por la tarde, sábado todo el día y domingo por la mañana. Suena mejor la primera opción; así podría ir por mi hija a la escuela por la tarde más seguido.
-Digamos que acepto la primera opción, ¿Cuándo empezaría a trabajar?- pregunte
-La siguiente semana.- me contesto la recepcionista.
-Perfecto. El martes de la semana que viene empiezo.-conteste aliviado.
Después de un momento, la recepcionista me dio a firmar el contrato que daba a indicar que estaré trabajando mientras duren mis prácticas y después de que me gradúe, si es que así lo deseo, me renovarían el contrato y seguiría trabajando en ese hospital ya que tendría antigüedad ahí.
Me dí cuenta que se había pasado la hora del almuerzo hacia ya nueve minutos atrás, después de que hube acabado de firmar los papeles. Fui corriendo lo más rápido que pude hacia el área de urgencias, tropezándome con algunas enfermaras que llevaban aun carrito de comida o de utensilios domésticos, tal vez de alguna otra cosa que no pude identificar.
Con la respiración agitada y recargándome en uno de los asientos de urgencias, llegue antes que el encargado de área se diera cuenta, quién acaba de entrar por las puertas de vidrio corredizas de urgencias.
-Edward… ¿Qué sucedió para que te pusieras así?- me pregunto el doctor.
-He… nada, solo que estaba en un maratón y acabo de llegar- bromee
-Bien. Ahora solo te necesitamos en la entrada de la ambulancia. Hubo un accidente de tráfico y había una familia en uno de los vehículos. Todos resultaron heridos, pero el conductor del otro auto resulto con heridas graves, lo están trasladando en la primera ambulancia, en la segunda viene el padre de familia y en las siguientes ambulancias vienen los demás.- me comenzó a decir. Tal vez este día no sea de tan poca movilización como me había dicho Eleazar.
Al llegar la ambulancia, me apresure por auxiliar a los paramédicos. Era una joven a la que sacaban en una camilla de él, la tenían cubierta con una mascarilla de oxígeno y sus ropas estaban manchadas de sangre. Su cabello era de un hermoso color café marrón, su cara tenía forma de corazón y sus ojos estaban cerrados. Me dio pánico al darme cuenta de la semejanza que ella tenia con Bella.
-En la identificación que encontramos dice que se llama Isabella Marie Swan. El accidente ocurrió cerca de la escuela primaria pública número 97. Ha perdido mucha sangre y tiene fracturas en las costillas, columna vertebral y un brazo roto. Hay que hacerle unos análisis de sangre para saber que tipo de sangre es, y llamar al banco de sangre para que manden de su tipo.- el mundo se detuvo por un momento. Todo lo que estaba escuchando no podría ser verdad, no podía ser ella Bella, mi Bella. Tal vez era un sueño lo que estaba teniendo, pero en tal caso, era una pesadilla. A la que llevaban a terapia intensiva era otra persona y no mi Bella.-Llamen a sus familiares. ¡Edward, te necesito conmigo!- me decía. No tarde mucho en reaccionar, necesitaba verla, saber como estaba, que había pasado para que la mandaran a terapia intensiva.-Al parecer al momento del choque, ella se estrello contra el vidrio del frente, así provocando que se encajara vidrios en su cráneo, provocando una inflamación, además de que recibió un gran golpe en la cabeza. Ahorita necesitamos sacar esos pedazos de vidrio, sino, podría empeorar la hemorragia…-no prestaba mucha atención a mi alrededor, solo podía ver a la persona que en estos momento se encontraba frente a mi con los ojos cerrados. Se veía tan pálida que por un momento me horrorizo la idea de imaginármela dentro de un ataúd.
Observe como una de las enfermeras extraía un poco de sangre a través de uno de sus brazos, que en estos momento parecía tan frágil que se podía romper con solo un toque. Le retiro la jeringa de su brazo hasta que el tubo se lleno y luego ella se retiro. No lograba entender la magnitud de sangre que le extrajeron si ella estaba perdiendo mucha sangre y claramente la necesitaba.
-Edward, necesito que me pases más gasas e hilo para coser las aberturas. También una aguja estéril. Ponte guantes, cubre bocas y lo que necesitas para estar conmigo en terapia intensiva.- a lo mejor el doctor aun no lo había notado, pero estábamos dentro de terapia intensiva. Pero yo no estaba vestido adecuadamente.
Me fui a cambiar con la típica bata verde y su gorro, guantes estéril y cubre boca, también las enfermeras me ayudaron a desinfectarme de pies a cabeza; necesitaba estar completamente libre de suciedad para poder estar presente en terapia intensiva. Cuando volví a entrar a terapia intensiva, me encontré con el Doctor Cullen, me sorprendió, ya que esta no era su área, además de que el otro Doctor no estaba.
-¿Y el doctor Collins?- le pregunte a Carlisle.
-He cambiado de lugar con él. Yo atenderé a mi sobrina.- me contesto rápidamente
-¿Sus familiares ya se enteraron?- quise saber
-Si.- volvió a decir rápidamente. No quise saber más. Se veía que Carlisle se encontraba igual o más preocupado que yo por Bella, pero a diferencia de mi, él si hacia algo de utilidad; en cambio yo, sólo era el que observaba y una que otra vez hacia algo útil.
Carlisle le entrego las pinzas a una de las enfermeras y después ésta le entrego la aguja con el hilo de un color azul para coser la siguiente herida en el cráneo.
Era doloroso ver a Bella en una camilla de hospital, pero no tenia otra opción que hacerlo, era parte de mi futura profesión. Observaba como el suero recorría aquel tubo de plástico trasparente hasta llegar a la mano izquierda. A simple vista, su mano y todo su cuerpo se encontraba pálido, tanto, que se podía ver las venas.
Y pensar que ayer le arrebate un beso y me cacheteo, ahora se encontraba ella en terapia intensiva.
Le eche un vistazo a mi reloj, solo por reflejo. Las cuatro con veintitrés minutos. Renesmee…
No me había pasado por la mente ir por Renesmee, de hecho, el accidente hacia sido cerca de su escuela.
-¡Edward!- casi me grito Carlisle
-¿Si?- conteste
-Atento. No te distraigas.
-¡Oh!, no estoy distraído.-repuse
-¿Y porque cuando te hable hace un rato no me contestaste?-objeto
-Estaba pensando en quien habrá ido por Renesmee si era Bella la que iba por ella y tuvo el accidente.- le comente
-Descuida, Jasper le hablo al móvil a Alice para que fuera por Renesmee.
-¡Oh!..- fue todo lo que pude decir
Después de quince minutos observando como Carlisle le quitaba pedazo por pedazo de vidrio de Bella, también incrustados en el brazo derecho y parte del muslo izquierdo y haberla revisado en general, Carlisle por fin comenzó a dar instrucciones a los ayudantes y a mí. Carlisle se dirigió a la sala de espera de urgencias y yo fui tras él, pisándole los talones.
Ahí, se encontraban Esme, Rosalie, Emmett, Jasper, Alice y por ultimo, mi princesa, Renesmee…
La primera, se le veía la cara de tristeza, la segunda se encontraba abrazada del tercero, con unos sollozos procedentes en su dirección, el cuarto se encontraba abrazado de las dos últimas, también con sollozos de fondo.
-Tendremos que hacer que Bella entre en coma para que se le desinflame el cerebro, también dos discos se le desviaron de la columna vertebral. Por el momento hay que hacer que la trasladen a una habitación.- comenzó a decir Carlisle dirigiéndose a los demás.
-¡¿Tendrá que entrar en coma?- exclamaron al unísono Rosalie y Alice
-Es temporalmente, solo hasta que se pase la inflamación.- explicó Carlisle.
-Esto no hubiera pasado si no le hubiera prestado mi auto a Bella.- se recriminaba Jasper.
-Tú no tienes la culpa Jasper. Simplemente paso, nadie tiene la culpa, solo el que no respeto el semáforo.
-Por el momento le están haciendo una trasfusión de sangre, después vamos a observar si su cuerpo responde a la sangre para implantadle más sangre. Gracias a Dios que la sangre que le implantaron en terapia intensiva, su organismo lo acepto.
-¿Y cuanto durará la estado en coma?- pregunto Esme.
-No se sabe. Puede durar de dos a tres semanas e incluso meses. Tendrá que seguir internada para ver si no hay secuencias.
-¿Pero mi mami va a estad bien? ¿ciedto?- pregunto Renesmee con ojos cristalinos.
-Eso espero peque…-Carlisle fue interrumpido por la llamada de una enfermera
-¡Doctor Cullen, Doctor Cullen! ¡Venga rápido!
Enseguida Carlisle corrió en dirección a terapia intensiva conmigo detrás de él. Cuando entramos a la habitación, el baunometro hacia ese tan reconocido sonido viiiiiiiiiip
-¡Bella!- exclame
¿Qué les pareció éste cap? Espero que les haya gustado tanto como a mí. También quiero que sepan que yo no se tanto de medicina y de esas cosas, pero lo poco que sé, lo he escrito en este cap. Mil disculpas por tardar mucho, pero no había tenido inspiración y la poca que tenía se esfumaba enseguida.
Por desgracia no he tenido Internet últimamente, así que no sabía como interpretar este cap.
Muchas gracias por sus reviews, hacen que yo siga escribiendo.
Actualizare lo más pronto posible y esta vez prometo no tardar tanto.
Nos leemos pronto. Chau^^
Y feliz año nuevo a todos/as :D
