Bella POV
Sin que me diera cuenta, Edward, alias "el estúpido" junto sus labios con los míos. Al principio quise resistirme, pero después desistí, me fue imposible no responderle el beso; así que me deje llevar por el momento. Fue como si volviera tiempo atrás y recordara sus dulces labios, los movimientos lentos y la ternura que sentía no se comparaban con los recuerdos escasos que aun conservaba. Siempre que nos besábamos cuando estábamos en el Instituto, nunca tomaba en cuenta a mí alrededor, siempre sentía que todo lo que nos rodeaba desaparecía.
Pronto nos hizo falta aire en los pulmones y me separe un poco de él. Estaba atónita con lo que acababa de suceder y simplemente mi única reacción fue agachar la mirada, como si la madera de las escaleras del porche fuera lo mas interesante del mundo en estos momentos. Involuntariamente lleve mi mano derecha a mis labios, aun sintiendo los labios de Edward contra los míos. Pero la realidad llego a mí como un balde de agua fría…
Él tiene novia, Bella. Y lo peor del caso es que es tu prima.- me decía mentalmente. Era verdad, él tiene novia ¿Por qué rayos me beso si él tiene novia? ¿Quería jugar con mis sentimientos? ¿De nuevo?
Alce mi vista, mirándolo con odio y sin más, el impulso me gano haciendo que en un rápido movimiento mi mano se elevara a la altura de su mejilla y diera un sonoro golpe sordo y del mismo modo baje mi mano. Pronto su mejilla fue tomando forma de mi pequeña mano, la marca era de un color rojo.
-Nunca, y escúchame bien Masen. Nunca en tu vida me vuelvas a poner una mano o labio encima de mí. Porque te juro que te arrepentirás- amenace enfurecida, murmurando para mi interior "o labio". Me volví sobre mis talones y entre a zancadas a la casa, cerrando la puerta tras de golpe.
Aun no me podía creer que el estúpido que tenia mi hija por padre se atreviera a robarme un beso, ¡un beso! Lo peor de todo es que le correspondí ese beso que nunca debió haber sucedido.
-Que estúpida soy- murmure para mis adentros, recargando mi frente en la madera de la puerta. ¿Cómo había caído tan bajo? Se aprovecho de lo sensible que me encontraba en ese momento; él bien sabía lo mucho que apreciaba y a precio a sus padres. Sin duda, se aprovecho de la situación.
-Eso ya lo se, pero ¿Por qué estas así?, ¿te hizo algo ese imbe…?- y la pregunta de Emmett quedo inconclusa ya que lo interrumpí.
-Edward no me hizo nada, si es lo que te preocupa.-"a menos que hacer algo involucre un beso robado…" pensé
-¿Y que es lo que te pasa?- inquirió de nuevo.
-¿Por qué todos me preguntan lo mismo?- pregunte separando mi frente de la puerta y dirigiéndome a un sofá de la sala para sentarme.
-Porque eres un libro abierto y es fácil saber que algo te sucede.- contesto simplemente, sentándose a un lado mío.
-Vaya… siempre pensé que tenia alguna especie de escudo mental en el cual no leían mis pensamientos.
-Puede que sea difícil saber lo que piensa esa cabecita loca tuya, pero es fácil leer tus ojos. En ellos reflejas tus miedos, tus mentiras y de toda emoción. Recuerda que los ojos reflejan lo que el alma siente.- me quede viéndolo atónita. Normalmente Emmett saldría con alguna broma sin sentido, pero esta vez me dejo sorprendida.
-Wow… eso fue profundo, nunca me había detenido a pensar en algo así…- conteste en un murmullo.
-Ya vez, mi pequeña saltamontes. Aun tienes mucho que aprender de la vida.- contesto con esa sonrisa de niño tan característica de él.
-Si maestro- dije haciendo una reverencia como en las películas de Karate Kid y después Emmett y yo estallamos a carcajadas.
-¿Se puede saber de que se están riendo?- escuchamos la voz inquisitora de Rosalie a nuestras espaldas; ambos nos volvimos para encontrarla con una reluciente sonrisa en su rostro.
-Nada que tenga importancia- contesto Emmett por los dos.
-¿Y tú, porque estas tan feliz Rosalie?- pregunte
-Es que Jasper me acaba de informar que mañana se ira con Carlisle al hospital y tu podrás usar su auto. ¿No es genial? Por fin podré irme tarde al taller.-contesto juntando sus manos y llevándolas a su mejilla derecha con aire soñador.
-¡Oh!, gracias por el tacto que has dado al decirme eso- conteste irónicamente.
-¡Lo siento!, juro que quería decírtelo con más calma, pero la emoción me gano y no lo pude evitar.- chillo acercándose a donde estábamos Emmett y yo en el sofá y abrazándome por el cuello.
-Rose… no…puedo… respirar…- dije entrecortadamente. Una vez que Rosalie se soltó de mi cuello enseguida me lo talle, aun sintiendo los brazos de Rosalie alrededor mío.
-Lo siento- se sonrojo la rubia
-Supongo que tu y Alice cambiaron de roles. Ahora tú, eres la hiperactiva descontrolada y ella la amargada sin sentido del humor- me burle
-Si, búrlate ahora, pero cuando necesites de mis servicios como chofer, ahí si quiero verte de rodillas rogando a que te lleve a tu trabajo.-sus labios se curvaron en una sonrisa victoriosa y llena de arrogancia. Típico de ella.
-Solo jugaba. No te lo tomes todo enserio Rosalie. Algún día tendrás que aprender a ser un poco menos amargada y a disfrutar de la vida como si fuera el último día que tendremos sobre la faz de la tierra.- no se de donde salieron esas palabras, pero de alguna manera muy extraña, me sentía con la necesidad de decir eso. No es que considere a Rosalie una persona muy amargada, pero todo se lo toma muy enserio. Excepto con Emmett, él siempre la hace sonreír aun que ella no quiera.
-¿Es que acaso no notaste el todo de diversión en mí voz?- pregunto enarcando una ceja.
-La verdad, es que no.- conteste
-Y tu te haces llamar mi prima- contesto "ofendida"
-Igual te digo a ti. ¿Qué clase de prima eres cuando disfrutas de la desgracia de un familiar tuyo?-
-Solo jugaba, Bella. "No deberías tomarte todo tan enserio, algún día tendrás que aprender a ser un poco menos gruñona y a disfrutar la vida como si fuera el último día que tendremos sobre la faz de la Tierra"- dijo Rosalie imitando mi voz y mis palabras.
Enseguida Emmett comenzó a estallar a carcajadas burlándose de mí. El motivo, lo desconozco, él la mayoría de las veces se ríe sin motivo o por un chiste privado. La verdad, he llegado a pensar que debería darle una pequeña visita a Jasper al hospital, solo para asegurarnos de que nada grave le pasa. Aunque probablemente son puras paranoias mías. Tal vez, solo tal vez, Emmett no tiene control sobre sí mismo, por esa razón ríe solo, pero la verdad que no me interesa en estos momentos reflexionar sobre el tema.
Note como Rosalie volteaba a ver a Emmett y ella comenzaba a estallar a carcajadas también. Entonces comprendí que se estaban riendo de la forma en como Rosalie se burlo de mí indirectamente. ¡Dios!, tenían que ser tan iguales y tan diferentes a la vez.
Enarque una ceja en señal de que pararan, pero no funciono, seguían riéndose de mí.
Suspire derrotada. Me levante de mí asiento y me dirigí escaleras arriba. Antes de dirigirme a mi habitación, decidí en dirigirme a la de Renesmee, solo para desearle las buenas noches, como buena madre que soy. Bueno…supongo que lo soy…
Me encontraba frente a la puerta de mi pequeña. Había un letrero que decía el nombre de RENESMEE en letras mayúsculas y de colores pasteles [idea de Alice, claro está]. Con suavidad, gire el pomo de la puerta y comencé a abrir lentamente la puerta para no causar ruido, lo cual no funciono porque las bisagras hicieron su ya tan conocido chirrido al abrir. Antes de adentrarme por completo a la habitación, asome mi cabeza, cerciorándome de que no había irrumpido algo. Y en efecto, mi pequeña pateadora (como solía decirle cuando estaba dentro de mi vientre) se encontraba sumida en un profundo, relajante y tranquilizador sueño al cual no había preocupaciones ni malestares, solo paz y tranquilidad. Esa era la alegría de ser niño, de ser un alma inocente. No existían esos sentimientos hacia otra persona que no fuera tu familia y amigos. Tal vez un amor de niños, pero solo eso.
Me adentre completamente a su habitación (la cual tenia las paredes pitadas de color lila), y me acerque a su cama tratando de no hacer ruido alguno.
-"No quiero el vestido rosa, tía Alice. Prefiero el azul"- dijo entre sueños mientras se removía entre las sabanas blancas con flores. Mi pobre pequeña peleaba con Alice aun en sueños.
Se me había olvidado mencionar que mi pequeña pateadora había heredado la hermosa (nótese el sarcasmo) costumbre de hablar entre sueños. Ella al igual que yo habíamos sido víctimas de las bromas de Emmett cuando nos veía y/o escuchaba dormir. Ya sea en nuestra habitación, en el auto cuando estamos cansadas (por simple mareo al ver las calles en la noche) o en la sala de la casa de Esme y Carlisle, cuando él no va a trabajar. Aveces me preguntaba si Emmett no tenia nada mejor que hacer que estarnos avergonzando a mi primogénita y a mí. En fin. Mi propósito en venir aquí fue en ver como se encontraba.
Me acuclille a su altura, para tener una mejor visión de su rostro tan parecido a él.
-"Quisiera tener una familia como la de Bree. Con su mamá, papá y un hermano…"-¡Rayos!, supongo que no debí escuchar eso. Por una parte estaba bien que Renesmee soñara con una hermosa familia como lo era la familia de Bree "Los Tanner". Pero por otra, me sentía culpable de no poderle dar esa familia.
Le di un suave beso en su coronilla y levante de la posición en la que me encontraba y comencé a caminar lo más cautelosamente que pude, pero aun así no funciono, desgraciadamente había pisado uno de sus juguetes que estaban esparcidos por toda su habitación. Intente ignorar el ruido que había provocado, pero aun así, eso no impidió que mi primogénita escuchara el ruido. ¡Demonios!-pensé.
-¿Mamá?- pregunto su angelical voz.
-Estoy aquí, cariño- dije suavemente, volviéndome a acercar a ella. Renesmee se removió de nuevo entre las sábanas y se sentó en la cama. –Cariño, debes dormir. Yo no quería interrumpir tu sueño. Vuelve a dormir- trate de convencerla. Aunque, vamos, es mi hija. Algo que saco de mí fue lo testadura que es. Cuando se despierta y me ve, ya no se vuelve a dormir, a menos que le lea un cuento. Lo cual siempre funcionaba ya que siempre se dormía a mitad de la historia.
-No.- como lo sospechaba- quisiera que durmieras conmigo esta vez.- eso me tomo por sorpresa. Usualmente ella iba a mi habitación para dormir conmigo, las cuales eran pocas. Pero esta vez me sorprendió su petición, a la cual no me pude negar ya que era la primera vez que me la pedía.
-Está bien. Solo deja que me despida de Alice porque hoy se ira a su casa a dormir.- las cuales eran pocas veces. Alice la mayoría de las veces se quedaba a dormir en esta casa en la habitación de invitados, pero desde que Jasper le había propuesto matrimonio, prácticamente vivía aquí.- No tardo cariño.- agregué antes de cruzar el umbral de la puerta.
-¡Espera!- escuche a mis espaldas. Enseguida escuche unos pasitos venir tras mi cuando ya estaba por pisar el primer escalón.- también me quiero despedir de Tía Alice.
-¡Pues, corre peque, que la duenda ya se va!- grito Emmett desde abajo.
Espere a que llegara donde mí y la alce en brazos. Juntas descendimos las escaleras con mucho cuidado, pero en el último escalón se torció mi tobillo y ambas caímos sobre Emmett que fui como nuestro amortiguador.
-¡Oigan! Ustedes si que pesan. Deberían de bajar unos kilitos ¡eh!- vocifero el oso que tengo por amigo.
-Tío Emmett, no estamos pesadas, es solo que tu eres el que no soporto el peso- lo contradijo Renesmee
Todos comenzamos a reírnos a mandíbula abierta. Había sido muy cómica la situación, además de cómo reacciono Emmett ante el comentario. Su expresión era todo un poema.
-Ya te descubrieron.- se burlo Jasper entre carcajadas.
-¡No se rían! Eso no fue gracioso.- refunfuño el grandote cruzándose de brazos.
-Tranquilo, que nadie se está burlando del comentario.- dijo Rosalie tomándolo por el hombro.
-Nos estamos burlando de que es cierto lo que dijo Renesmee.- decía Alice
La cara de Emmett pasó de rojo a morado y después a azul. Parecía que fuera a estallar. Su rostro parecía un arco iris, ya que después de esos colores, fueron secundados por más. Su expresión no tiene explicación.
-Era broma, tío oso. Tu eres más fuerte que la Mole de los Cuatro Fantásticos.- dijo la menor entre nosotros- Mucho más que eso, tío oso. Pero ya no encuentro con que otra persona compararte.
-Ven pequeña bribona. Eso aun no te salvara de tu castigo.- dijo Emmett antes de abalanzarse a mi hija y después alzarla en brazos dándole vueltas con el reducido espacio que había entre el vestíbulo (el cual solo era un pasillo que conectaba la puerta de entrada y la sala de estar), la puerta de enfrente y las escaleras. Había unas mesitas de madera que decoraban el vestíbulo, en las cuales se encontraba unos jarrones del siglo XVIII. Lo se, ¿a quien se le ocurre tener unos jarrones tan valiosos como decorativos en un vestíbulo? Pues a Esme le encanta coleccionar antigüedades y tal como dice ella "Para que guardar una bellaza en cajas en el ático, si mis invitados pueden ver una hermosa reliquia".
Discretamente, Rosalie y yo comenzamos a quitar los jarrones de sus lugares, pensando en lo que podría suceder si no lo hacíamos. Nos acercamos al inicio de la sala de estar y ahí nos encontramos a Esme, quién veía la escena de Emmett y Renesmee divertida.
-Gracias por salvar a mis bebes.- susurro Esme.
-¡Oye!, creí que Jasper y yo éramos tus bebes- renegó mi rubia prima.
-Y lo son- admitió mi tía- es eso que si tu esposo llega a destrozar a algunos de mis jarrones, tu ya no serás mi bebe.
-Eso no se vale, mamá.- refunfuño su hija.
-Lo siento, pero mis jarrones costaron miles. Se podría decir que más que ustedes a la hora del parto.- bromeo
-Gracias por el aprecio, ¡madre!- y la rubia le tendió los jarrones y se fue con fingida resignación con Alice, que en estos momentos seguía en el umbral de la puerta con Jasper rodándola por su delicada cintura de bailarina con sus brazos. Se despidió de ella y se fue escaleras arriba que al llegar al pasillo de las habitaciones se comenzaron a escuchar unos ruidosos tacones resonar hasta llegar a la que era la puerta de su habitación, la cual se escucho el estruendoso azotón que dio.
-Se tomo muy bien el asunto de los jarrones- murmure más para mí. Todos los que se encontraban ahí se voltearon a verme y pronto sentí el fluido de la sangre que iba directo a mis mejillas provocando mi tan habitual sonrojo que nunca he podido controlar. Desgraciadamente.
-Mira peque. Mamá se esta volviendo un jitomate ¿no es eso genial Ness?-dijo Emmett dirigiéndose a mi hija con ese estúpido apodo. Le dirigí una mirada asesina por dos buenas razones. Una, porque me llamo jitomate y Dos, porque se dirigió a mi primogénita con ese ridículo apodo que siempre ha estado presente desde el día en el que ella nació.
Vamos, ¿a quién se le ocurre semejante apodo? Si no a nada más, ni nada menos que a Jacob Black. Si, mi confiable amigo mecánico, padre del pequeño Jake y esposo de Leah. Según él, el nombre de Renesmee es como un trabalenguas, que como todo trabalenguas, es complicado de pronunciar. Así que se le hizo más sencillo apodar a mi hija como "Nessie". Haciendo que me diera cuenta que era el diminutivo de Ness, el moustro del lago Ness.
En ese momento juro que iba a cometer mi primer asesinato de no ser que Emmett y Jasper estaba a unos costados míos lo cual impidió que yo hiciera tal cosa. En fin… ahora en su mayoría, el pequeño Jake le dice Nessie a Renesmee, lo cual comprendo ya que él no pronuncia bien el nombre "Renesmee".
-Emmett, no tiene nada de genial que me digas jitomate y menos que le digas Ness a Renesmee. Sabes que odio que le digan así.- proteste
-De acuerdo, no le diré mas Ness a Ne…Renesmee, pero a ti aun te seguiré diciendo jitomate, pino de navidad, farol…- comenzó a enumerar cada uno de los calificativos, pero sinceramente ya estaba colmada con los apodos que me ponía, así que no le preste atención y me dirigí al umbral de la puerta para despedirme de mi amiga Alice.
-Nunca cambiara, eh- murmuro Alice después de haberme dado un abrazo.
-Ni aunque fuera el fin del mundo.- conteste. A lo que Jasper y Alice aguantaron una pequeña risa.
-Eso tenlo por seguro que será así.- dijo Jasper volviéndose sobre sus talones junto con Alice.
-Nos vemos Esme, hasta mañana a todos- se despidió ella antes de bajar los escalones del porche para dirigirse a su Porshe amarillo, su preciado auto.
-Hasta luego Alice- corearon todos al unísono, incluso Carlisle desde la sala de estar antes de que se alejara lo suficiente del porche.
Jasper regreso minutos después de haberse despedido de su prometida (novia… lo que sea), se despidió de todos con un "hasta mañana" y con un beso en la mejilla para su madre y para su única sobrina.
-Bueno, es hora de descansar. Mañana comienza un gran día y hay que madrugar. Sobre todo para mis dos doctores favoritos y mi hermosa princesa.-dijo Esme.
-¿Y nosotros, que? Ya nos has desplomado de nuestros privilegios, ¿verdad? Pobre de Bella y de mí. ¿Qué será el día de mañana cuando preguntemos por Esme y nos diga que no conoce a nadie de nombre Isabella o Emmett? Me siento ofendido, herido y todo con "ido"- dramatizó Emmett la situación. En realidad no entendí el comentario ¿será que hoy Emmett había despertado con poco sentido de la razón o es que vio una película dramática de esas que pasaban por la madrugada y que uno ve cuando no concilia el sueño? Sea lo que sea, algo le había picado a ese grandote para estar tan dramático el día de hoy.
-Por favor Emmett, no seas tan melodramático. Es solo un decir, claro que Esme nos adora, pero Carlisle y Jasper tienen que descansar más porque mañana tendrán turno todo el día y Renesmee ira al colegio, y sabiendo que es una dormilona de primera, tiene que dormir antes para que no se despierte con un humor de los mil demonios.- di un suspiro de exasperación.
-Bien, dejare de hacer eso. Pero deben admitirlo, los hizo reír.
-No, Emmett. Eso no causo gracia para nada.- dijimos todos al unísono.
Después de eso, Renesmee y yo nos dirigimos escaleras arriba. Le había dicho a mi hija que me esperara en su habitación, pronto estaría con ella para dormir, pero que solo necesitaba ponerme mi pijama. Diez minutos después, me encontraba saliendo de mi habitación para dirigirme a la alcoba de mi hija. Entre cautelosa y silenciosamente en él y después me adentre entre las sabanas de la cama de mi pateadora. Después de que mi cabeza tocara la almohada me quede completamente dormida. Una sensación de paz había reinado dentro de mí ser y así pude dormir tranquila el resto de la noche.
-Bella…- murmuraron en mi oído
-Bella…- volvieron a murmurar
-¡Isabella Marie Swan! Si no te despiertas en este mismo instante Renesmee llegara tarde al colegio.- escuche la voz de Rosalie reprenderme, pero la ignore. Tenía demasiado sueño y no pensaba abrir los ojos por más que mi hija llegara tarde. Tal vez ella podría faltar un día, no sería para tanto.
Alce las sabanas para cubrirme hasta la cabeza haciéndome un ovillo en aquella cama tan diminuta para mí. Pronto sentí como removían las sabanas que me cubrían. Hice un enorme esfuerzo por resistir a que me despojaran de ellas, pero la rubia era más fuerte que yo y por desgracia tenia que someterme a sus órdenes, por más que no quisiera yo.
-Cinco minutos más Rose- suplique.
-No señorita. Esme no dejara que su sobrina favorita llegue tarde al trabajo y mucho menos que llegue tarde Renesmee.- dijo con voz firme.
-¡Bien! Solo porque Esme lo pide- dije por fin vencida. Alce mi rostro para encontrarme con una sonriente Rosalie.
-Que bien que hayas comprendido- dijo para después sonreírme maliciosamente y luego tirar de las sabanas, que, hasta en ese momento no me había dado cuenta que estaba sobre ellas y no ellas sobre mí. Caí repentinamente de la cama, dándome un fuerte golpe en mi trasero, lo cual no fue muy agradable que digamos. Luego Rose comenzó a reír a carcajada abierta.
Se que tal vez Rosalie y yo no siempre hemos sido las mejores primas del universo, que en un principio ella siempre me haya tratado fríamente, pero después de mi embarazo riesgoso, ella y yo hemos tenido una mejor convivencia en los últimos siete años que en los primeros diecinueve. Pero aun así, ella a veces se podía pasar de "bromista".
-¿Y Renesmee?- esa era una buena pregunta para comenzar. Cuando Rosalie vino a despertarme agresivamente, Renesmee no se encontraba dormida a mi lado.
-Abajo con Esme y Emmett desayunando. Ella ya se encuentra bañada y arreglada, solo faltabas tú. Carlisle y Jasper ya se fueron al hospital. Mi hermano te dejo las llaves de su auto en el llavero que esta aun lado de la puerta.
-Gracias. En un momento bajo.- conteste levantándome del suelo y dirigiéndome afuera de la habitación. Después arreglaría la cama.
Me dirigí a mi habitación, cogí una toalla y después salí al pasillo para dirigirme al baño que se encontraba al final del hall. Una vez dentro, comencé a abrir el grifo del agua caliente, ya que al principio comenzaba a salir el agua fría. Me fui desvistiendo y una vez acabado, me adentre a la bañera, que ahora si se encontraba en una temperatura agradable.
El agua comenzaba a relajar a mis estresados músculos con forme iba recorriendo mi cuerpo. La sensación de paz volvía a reinar en mí ser.
Una vez hube terminado de bañarme, me vestí con el uniforme de la editorial Vulturi. No era nada especial, solo era una falta hasta la altura arriba de la rodilla color crema con su saco del mismo color, una blusa color blanco con el tan distinguido logotipo de la editorial, que en este caso era la "V" en color dorado y un escudo en medio con cuatro divisiones en las cuales se encontraban las imágenes de un árbol seco en los extremos de el lado izquierdo de arriba y del lado derecho abajo; también se encontraba la imagen que parecía un águila (no distinguí bien la figura) en los otros dos extremos del escudo. En la parte de arriba del escudo había un punto rojo con unas hojas haciéndole algún tipo de margen, no se en realidad. Me calce unas zapatillas de piso que hacia juego con mi uniforme (lo cual se lo agradecí a Alice).
Desendi las escaleras y cruzando el vestíbulo, la sala de estar y el comedor llegue a la cocina en donde se encontraban Esme y Renesmee en el desayunador. Supuse que Emmett ya se había ido al buffet de abogados, ese era su profesión.
-Bella, querida. Se te hace tarde para ir a dejar a la niña al colegio.- dijo Esme al verme entrar a la cocina- te he guardado el desayuno aquí- indico una bolsa de papel- y aquí están las llaves del auto de Jasper- me las entrego- ¡que tengan un bonito día!- prácticamente nos arrastro hacia la salida a Renesmee y a mí, ¿pero que podía decir? Era verdad que ya era tarde para dejar a Renesmee a su colegio, así que no había de otra que saltarme el desayuno.
No se si la suerte me este sonriendo el día de hoy, pero afortunadamente con Renesmee llegamos temprano a su colegio, he de admitir que con nueve minutos de sobra. Cabe decir que no estuve como una loca conduciendo por la ciudad, no señor, yo me había criado con una persona que hacia valer la justicia en un pueblito en donde no pasaba gran cosa, pero si la alta velocidad se hacia notar y mas teniendo a un novio que era un maniático sobre ruedas al que habían multado en su mayoría de veces.
-Nos vemos, mamá- se despidió mi hija.
-Nos vemos en la tarde, cariño- conteste. Espere hasta que ella se adentrara al edificio y después me marche directo a mi trabajo.
Afortunadamente no llegue tarde a la editorial. Ya había estado pensando en lo que tendría que decirle a Alec si yo llegaba tarde, milagrosamente no tuve que decir ni una excusa. -¡Dios, eres grande!- pensé para mis adentros.
El resto del día hacia lo que comúnmente hago. Si, lo se, mi trabajo es mas aburrido que ver las series de televisión repetirse.
En la hora del almuerzo Angela y yo nos fuimos a nuestro habitual restaurante.
Apenas íbamos entrando al Restaurante, cuando mi móvil comenzó a sonar la canción "Girls just want to have fun" (no me culpen, fue idea de la duenda. A ella deberían de reclamarle). Le hice una seña con la mano a Angela y me dirigí a fuera del local.
-¿Si?- conteste
-Con la Señora Swan, por favor.- con testo la voz de una mujer.
-Ella habla. ¿Qué desea?- respondí.
-Hablaba para informarle que hoy los alumnos saldrán temprano ya que hoy tenemos junta de profesores
-Vale, gracias por avisarme
-De nada, Señora Swan- y colgaron
Entre al local nuevamente.
-Hey, Ang. Tengo que ir por Renesmee al colegio. ¿te importaría comprarme el almuerzo para llevar? Juro que después te lo pagare-
-No hay problema Bells
-Gracias Ang. Te debo una
Salí del local (si, nuevamente) y me dirigí al auto. Mientras conducía, el sonidito del móvil comenzó a sonar de nuevo. Lo entre busque en mi bolso de mano que se hallaba en el asiento del copiloto. Cuando por fin lo encontré, conteste sin mirar quien era.
-¡Bella, Bellita, Belly Bells!- comenzó a cantarrunear la enana desde el otro lado de la línea.- Necesito un pequeño favor- comenzó a decir por fin
-Alice, ¿podrías decírmelo en otro momento? ¿Sabes? Estoy conduciendo hacia la escuela de Renesmee- me pare en un alto
-Pero Bella, es una emergen…- y de ahí no escuche nada. Mire la pantalla de mi móvil.
-¡Rayos!, batería descargada- dije mientras veía el semáforo cambiar a verde. En ese momento comencé a moverme.
Sentí un golpe de lleno en mi lado izquierdo del cuerpo haciendo que mi cuerpo se inclinara al momento del impacto y estrellara contra la ventana lateral izquierda, al mismo tiempo que escuchaba un estruendoso ruido llegar a mis oídos. Pronto sentí que le deban un golpe en la parte trasera del auto, lo que hizo que el volante no fuera impedimento a que estrellara mi cabeza contra el vidrio del frente. Mi mano se torció al momento de querer impedir el golpe con el vidrio del frente. Eso dolió mucho.
Pronto me fui sumergiendo en una oscuridad al preservir el aroma del óxido y sal.
Hola a todas las lectoras ¿creyeron que había abandonado el fic? (espero que no).
Espero que les guste este cap que con tanto esfuerzo escribi. Creanme, es el cap mas largo que he escrito (tal vez no, pero por pc si)
Les agradezco cada uno de sus review y tambien gracias por darse el tiempo de leer este fic.
Tambien les quiero promosionar (por asi decirlo) mi nuevo fic llamado "entre las sombras de la vida y la eternidad" summary: ¿Qué sucedería si Bella encuentra a su "Tua Cantante"? ¿Y si esa persona se parese a Edward? ¿Ese abría sido el destino de Bella siendo humana cuando Edward la dejo en Luna Nueva? ¿Ese habría sido el futuro que Edward deseaba para Bella?
Se encuentra en mi perfil si quieren pasar a leerlo. Apenas llevo el prefacio y el primer capitulo.
Nos leemos pronto. Chau^^
