Hola!!! Bueno pues gracias a todas por los reviews y por el apoyo con el fic.. Este capi es lemon!!!! (Inner. Pervertida... porque tú seas la reina de la perversión no significa que tengas que pervertirlas a ella...) Eso no es problema tuyo, ok?

Capitulo 4: "En cuerpo y Alma"

Y así lo hicieron, ambos se sentaron en la gruesa y rica alfombra frente a la chimenea. Era un momento mágico y muy sensual.

"Capitán... Yo..."

La pelirrosa sentía el aliento del Capitán Kuchiki en sus labios, la tentación de besarlos se hizo presente y no la pudo resistir.

Con una delicadeza increíble ella rozó los labios del hombre contra los suyos fue un roce temeroso y dulce, ella creía que apenas el Capitán se diera cuenta de sus intenciones la rechazaría y la mandaría a volar; pero no ocurrió así. Todo lo contrario, Byakuya le entreabrió los labios con la lengua muy suavemente y ella casi se muere del placer.

Los labios de Byakuya dulces y finos le regalaban a sus labios una caricia infinita, él le introdujo la lengua en la boca y ella sintió que se embriagaba del placer El pelinegro exploraba sus labios como un experto y ella enroscó sus brazos en el cuello de éste mientras Byakuya la estrechaba de la cintura. Todo era muy extraño y la pelirrosa temía que fuera un sueño.... Nada más alejado de la realidad porque cuando sintió un leve mordisco en su labio inferior supo que era verdad y sobretodo, que debía disfrutarlo al máximo.

Byakuya no sabía que le estaba pasando pero su cerebro no reaccionaba a sus órdenes y su cuerpo se mandaba solo. Sus manos empezaban a aflojar el uniforme de Shinigami de la Teniente Kusajishi. La ropa estorbaba y sus cuerpos ardían. Byakuya lo supo porque las temblorosas manos de la muchacha recorrían su espalda acariciando y provocando muchas sensaciones por todo su cuerpo.

El negro Kimono y la Yukata blanca que comprendían el traje de Shinigami de la pelirrosa se fueron al piso y la muchacha quedó expuesta a los ojos deseosos de Byakuya. Su ropa interior era blanca, era de encaje. Su busto generoso era sostenido por el blanco sostén con motivos de flores hechas con encaje y su intimidad era tapada por una pequeña tanga del mismo material.

Kuchiki se quedó boquiabierto cuando empezó a recorrer su estrecha cintura sus caderas generosas y su pequeño pero firme busto. Era como una diosa bella y joven, su piel tersa lo invitaba al delirio. La besó en el cuello y su recorrido se detuvo al observar las montañas turgentes de sus senos, quiso detenerse a besarlos pero ella se lo impidió porque forcejeaba con su uniforme.

En las manos de la pelirrosa el uniforme era un maldito estorbo que no podía quitar de su camino; Kuchiki se dio cuenta de eso y mirándola a los ojos se despojó el mismo de su uniforme quedando en un simple bóxer negro que dejaba al descubierto su perfecta anatomía. Yachiru estaba boquiabierta, el torso de Byakuya estaba musculoso y fuerte pero no en exageración, sus piernas eran fuertes y tonificadas, sus brazos eran igual de fuertes... Se veía tan perfecto, tan hermoso, un demonio sacado de sus mas íntimos sueños, y el más fuerte de sus anhelos. ¡Debía ser ilegal que un hombre tuviera un cuerpo tan perfecto!

Ella volvió a besar al Capitán esta vez con más pasión y fiereza, y él le correspondió de la misma manera. La recostó debajo de él y empezó a desabrochar el sostén para poder apreciar la belleza y perfección de los senos de la muchacha. Ella solo se dedicaba a acariciarle la espalda y las caderas al hombre.

El pelinegro luego de dar libertad a los senos de la muchacha empezó a lamerlos con deseo y anhelo, los tocaba, los pellizcaba y acariciaba tanto para llenarse a sí mismo como para complacer a Yachiru que gemía como loca a debajo de él. Los pezones de la muchacha estaban erectos y Kuchiki se detuvo a observarlos un minuto, pero eso lo aprovechó Yachiru para mordisquearle el cuello haciendo gemir.

Se sentía poderosa, femenina, deseable... La Teniente Kusajishi se sentía mujer debajo de Byakuya. Por eso empezó a acariciarle la entrepierna mientras él la besaba; todo era tan nuevo para ella pero Kuchiki le decía con sus gemidos y sus besos que lo estaba haciendo bien, que le gustaba.

El pelinegro no quería limitarse a acariciar y ser acariciado, quería sentirse dentro de ella, llenarla de él, hacerla sentir placer, de hacerla suya. Por eso empezó a sacarle la tanga con cuidado para que ella no se asustara ni saliera corriendo. Ella solo lo miraba fijamente.

Si antes Yachiru le había parecido hermosa ahora era perfecta... Su cuerpo desnudo era una belleza y una invitación al pecado. Le metió un dedo para explorar su intimidad y ella soltó un suspiro de aprobación. El pelinegro la estaba estimulando y excitando más de lo que ella ya estaba, no conocía la condición de la muchacha pero sabía que ellas disfrutaban más de la penetración estando bien excitadas y lubricadas. Aunque ya a él su miembro le pedía a gritos estar dentro de la mujer que tenía abajo, estaba tan excitado que le dolía...

Yachiru necesitaba a Byakuya dentro para sentirse mujer, para saberse suya, porque después de esa noche estaba segura no querría a nadie más en su cama ni dentro de ella. Por eso le quitó el bóxer al sexy Capitán y quedó embobada al ver... a su... 'amiguito'.... era, ¿Cómo decirlo? ¡Enorme! ¡Por Dios santísimo!

Sin perder tiempo Byakuya le dio un beso apasionada a Yachiru anticipándola a lo que ocurriría después; mirándola a los ojos le separó un poco las piernas para posicionarse entre ellas, ella se sonrojó pero se dejó hacer, después de todo ella quería que eso sucediera porque sería su único consuelo en sus noches de soledad pensando en él: su amor imposible.

Kuchiki se introdujo lentamente dentro del cuerpo de la pelirrosa y, sorprendido notó que la sangre salía del sexo de la muchacha por los costados y una pequeña barrera le obstruía el paso al interior de ella, dudo un instante pero la mirada fija de la muchacha y sus caricias en su espalda lo hicieron continuar. Las embestidas de él eran lentas pero ella las sentía en lo más profundo de su ser, quería todo de él, lo quería entero; por eso la pelirrosa rodeó con sus piernas las caderas de Byakuya uniéndolo más a ella, y a los pocos minutos las embestidas empezaron a tornarse salvajes, excitantes y tan placenteras que hasta rayaban en el dolor.... Ambos se movían en una danza hipnótica de placer a un ritmo propio de ambos, se estaban volviendo locos del placer y la felicidad. Segundos después ambos gemían, gritaban y sudaban... Habían llegado a la cumbre del placer.

Kuchiki sentía un leve temblor en su cuerpo y corrientes eléctricas en su miembro, cosa que antecedía a la expulsión del semen en el cuerpo de la pelirrosa.

Yachiru sentía que su cerebro se desconectaba de su cuerpo y se partía en mil pedazos su alma, flotaba en las nubes, y todo su cuerpo se contraía del placer y el regocijo de haber perdido la virginidad con el hombre que amaba.

La noche era la única testigo de su apasionado encuentro y la lluvia hacía de cómplice al romance y a la entrega compartida esa noche por el Capitán Kuchiki Byakuya y la Teniente Kusajishi Yachiru.

Continuará.....

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Hola! Como siempre agradeciendo sus reviews porque la verdad es que sin ellos esta historia no existiría... por eso Muchas gracias mis fieles lectoras:

naomi14

akane0arwen5

toushiroxkarin

hitsukarin4e

Y recuerden: Leer un fic 5 minutos, reírte con un Fic 30 minutos, un review para la autora NO TIENE PRECIO y la anima mucho!!