Buenas! Traigo el 2do capítulo! Una vez más espero que les guste, y también espero que se puedan meter en la historia tanto como yo me meto y que sientan la pasión con la que lo escribo. Por cierto! Muchas gracias a todos los lectores que me siguieron en el 1er capitulo y por los ánimos a seguir. Bleach no me pertenece eso se lo dejaremos a nuestro querido Tite Kubo!
CAPITULO 2.
Unohana entró en la habitación como una exhalación apartando tras de si a todos los que estaban detrás de mí, me cogió por el hombro y me apartó con delicadeza pero a la vez con firmeza, cogió a Soi Fong de los carrillos haciéndola abrir la boca mientras que la metía una pastilla y hacia que se la tragase, en un abrir y cerrar de ojos Soi Fong se calmaba y volvió a quedarse dormida como si nada hubiera pasado, los soldados suspiraron de alivio y el rostro de Unohana, antes contraído por los nervios, se iba calmando poco a poco hasta esbozar una sonrisa en mi dirección alzó una ceja y se acercó a mí, para posar una mano en mi frente.
-Yoruichi-san, le está subiendo la frente, será mejor que vuelva a su habitación.
-No, me quedaré un rato más con Soi Fong, gracias por preocuparte Unohana.
-Yoruichi no era una petición, te exijo que vuelvas a tu habitación.
-¡He dicho que no!¡Me quedaré con Soi Fong!
Ante mi reacción Unohana se quedó callada pero se recompuso en seguida de la contestación y salió con la cabeza alta a mi lado para luego salir de la habitación. Me acerqué a Soi Fong, su pecho se movía acompasadamente de arriba abajo y su boca estaba entreabierta dejando salir el aire lentamente, hice acopio de todo mi autocontrol para no besar aquellos dulces labios…
Me senté en un diván que había al otro lado de la cama y miré a mi alrededor, la habitación era amplia, aunque un poco vacía, lo único que había era la cama en la que dormía Soi Fong con un par de muebles bajos de madera a cada lado en el que en uno de ellos había una lámpara de noche, y justo debajo de la ventana estaba el diván en el que estaba sentada."Hay solo lo esencial para que una persona descanse aquí". Después de un tiempo el sueño fue amedrentando en mis párpados haciéndome caer en un sueño profundo…
Desperté de allí después de, ¿Cuánto tiempo? Ni siquiera lo sabía, me levanté y me senté en el borde de la cama y vi a Soi Fong igual que la dejé, dormida profundamente, su cabeza estaba girada hacia la derecha lo que hacía que un mechón de pelo se colase en su rostro, con mucho cuidado lo aparté, el gesto hizo que Soi Fong se moviese un poco girando de nuevo su cabeza pero esta vez dejándola mirando hacia el techo, aún así no parecía que su sueño se hubiera alterado. Me acerqué a ella y posé mis labios sobre su frente, me levanté y salí de la habitación, no sabía dónde iba pero desde luego no quería ir a mi habitación, estaba harta de esos cuatro muros.
Caminé por los pasillos sin rumbo fijo y al cruzarme con una ventana vi el bosque que se extendía a las afueras, no lo pensé más y salté por la ventana. Mientras corría utilizaba el shumpo para ir más lejos hasta llegar a una explanada en la que me detuve para entrenar un poco mis golpes.
Cuando ya llevaba dos horas de arduo entrenamiento me di cuenta de que estaba sangrando, me palpé las costillas, me miré la mano y vi sangre. Aún sangrando no paré, seguí lanzando patadas y puñetazos hasta que en uno de los movimientos me dio un pinchazo agudo en la herida y tuve que arrodillarme mientras luchaba por seguir consciente. Me acerqué al árbol más cercano y me recosté en un tronco. Poco a poco el dolor fue menguando, fue entonces cuando me di cuenta de donde estaba… Este fue el sitio en el que Soi Fong y yo entrenábamos de vez en cuando.
-FLASHBACK-
-Soi Fong, ¿qué te parece si vamos a entrenar?-le pregunté juguetona.
-Solo si Yoruichi-sama se lo toma en serio esta vez.
-Sabes que eso no te lo puedo prometer.-le respondí con una sonrisa lujuriosa en los labios.
Soi Fong respondió a mi sonrisa y me cogió de la mano arrastrándome con ella hacia el bosque. Ella corría delante de mí, mientras yo intentaba darle caza, "como el gato y el ratón"-pensé. Cuando me impulsé en una rama de un árbol utilicé el shumpo y la agarré de la cintura.
-¡Eso es trampa Yoruichi-sama!
- Sabes que yo nunca cumplo las reglas.
Le besé el cuello y movía mis manos en torno a su cintura y su cadera, ella se dejaba hacer y yo aprovechándome de su permisividad fui adentrándome hacia su zona más intima abriéndome paso entre los pantalones del uniforme de shinigami mientras que mi otra mano iba acercándose a su pecho y al mismo tiempo la besaba en los labios. De pronto se revolvió en mis brazos y se zafó de mi, puse cara de extrañada como si no supiese qué la había ahuyentado, pero algo que no podía aguantar esa cara de ``sabes lo que has hecho´´ por lo que me eché a reír mientras ella ponía esa carita de niña pequeña como acusándome de ser una mala persona. Me acerqué a ella y le revolví el pelo para luego besarla en la frente me alejé de ella y salté de nuevo entre árbol y árbol. A los pocos segundos me siguió como si no hubiera pasado nada.
Llegamos a una explanada en la que no había nada que nos entorpeciera y Soi Fong comenzó a atacarme con todas sus fuerzas, era muy rápida y sus golpes certeros y muy fuertes, sin duda "se había esforzado durante el siglo en el que yo no estuve con ella" mientras mis pensamientos ocupaban mi mente me distraje un instante y fue bastante para ella para acertarme en el vientre con una patada de empeine, mi cuerpo se estabilizó lo antes posible alejándome de ella para reponerme.
-Yoruichi-sama si no se concentra en la lucha será una victoria demasiado fácil.
Utilicé el shumpo y me coloqué detrás de ella aprisionándole los brazos y pegué mi cuerpo al suyo.
-Parece que te he pillado por sorpresa ¿eh, Soi-chan?-le susurré al oído.
Vi como su rostro se enrojecía a causa de la vergüenza y eso me excito muchísimo, la obligué a que se diera la media vuelta y la cogí por los hombros y la besé con urgencia, ella se aferró a mi chaqueta y respondió a mi beso, poco a poco se hacía cada vez más intenso y nuestras lenguas jugaban mientras que mis manos recorrían su espalda y sus manos intentaban arrebatarme la chaqueta. Al ver sus intenciones se me ocurrió que podía jugar un poco con ella así que la aparté de mí y la miré muy seriamente.
-¡Le ruego me disculpe Yoruichi-sama!-Se inclinó ante mí a modo de disculpa.
Estallé en carcajadas al verla de esa manera, me miró sin entender qué pasaba hasta que al rato lo comprendió, su rostro se puso rojo mientras yo seguía riéndome de su dulce inocencia, se sentó con las piernas cruzadas dándome la espalda con los brazos cruzados a modo de berrinche. Me acerqué a cuatro patas hasta ella y la besé la nuca, se estremeció…Seguí por ese camino, la besé el cuello luego le mordisqueé el lóbulo de la oreja y fue cuando gimió… se había rendido, me puse a su lado y la besé con lujuría, la empujé delicadamente para que se tumbase en la hierba y nuestros cuerpos se fundieron en el atardecer de aquel descampado…
-FIN DEL FLASHBACK-
El dolor ya se me había pasado. Me levanté y corrí con una mano en las costillas para presionar y que no me doliese al ir a la carrera. Llegué a mi habitación y me tumbé sobre mi cama pero poco tuve de reposo ya que alguien llamó a mi puerta, resignada me vi obligada a invitarle a entrar. Era la teniente del cuarto escuadrón, Kotetsu Isane.
-Yoruichi-senpai, la capitana Unohana-sama me ha mandado para que le haga una revisión de las heridas.
Asentí con la cabeza mientras ella se acercaba a mí, las heridas de las costillas todavía me dolían por lo que casi no podía subir los brazos así que Isane me ayudó a quitarme la chaqueta naranja, para luego con sumo cuidado quitarme la parte superior del mono negro que iba tan ajustado a mi cuerpo. Isane comenzó a retirarme las vendas manchadas de sangre que tapaban mis pechos, curó las heridas de mis costillas y volvió a colocarme otra venda nueva oprimiendo mis pechos de nuevo. Me ayudó a ponerme de nuevo mi mono y mi chaqueta. Una vez terminada la tarea se inclinó a forma de despedida y cerró la puerta tras de sí. Con cuidado para no provocarme dolor me acosté en la cama y me dormí con Soi Fong como el último de mis pensamientos en ese día…
