Bueno aquí traigo el 5to cap. de mi primer fic YoruSoi, aquí está el capítulo decisivo, después de este haré un último cap. que será estilo one-shot lemon ^^ así que quedan avisados, después de la tormenta llega la calma.
Disclamer: Bleach no me pertenece, si me perteneciese no sería recomendable para -18 ^^
A las puertas del Primer Escuadrón se veía el rombo tumbado con el numero uno escrito en el interior del rombo en japonés, las puertas eran enormes, "al ser el Escuadrón más importante tendrá que tener un buen sitio donde reunirse todos los miembros". Fatigada me encorvé con las manos apoyadas en las rodillas respirando entrecortadamente ir tan deprisa me cansaba muchísimo. Una vez recuperé el aliento caminé hasta el portón y los guardias me abrieron.
Un guardia me acompañó hasta el despacho del Comandante que estaba asomado a la ventana con las manos entrelazadas detrás de él.
-Comandante… Traigo noticias del Rukongai.
- ¿De qué se trata?-dijo sin darse la vuelta.
- Uno de mis subordinados había descubierto a un grupo de conspiradores y hemos ido para comprobarlo, resultó que eran más de cincuenta personas, no fue mucho esfuerzo ya que su preparación para la batalla es menor a la nuestra, pero tememos que se repita. Todos los shinigamis sabemos que algunos de los que están en el Rukongai no les caemos muy bien, pero de ahí a que intenten dar un golpe contra el Gotei… creo que es serio.
- Está bien, mandaré una mariposa infernal a los demás escuadrones para que estén atentos a cualquier movimiento sospechoso en el Rukongai.
-Si señor…-me incliné a modo de despedida y me di la vuelta para marcharme.
-Espera un momento Soi Fong.- esta vez sí se dio la vuelta y me miró muy fijamente.
-¿Qué ocurre señor?
-¿Recuerdas algo sobre Shihoin Yoruichi?
-¿Shihoin Yoruichi…? No sé de quién me habla.-mentí
Se me quedó mirando extrañado y luego asintió con la cabeza pesadamente, soltó un leve suspiro triste y se dio la vuelta para mirar de nuevo hacia la ventana.
-Está bien, puedes marcharte.
Caminé por los pasillos del Primer Escuadrón hasta encontrar la puerta principal, al empujarla un pinchazo terrible cruzó mi brazo derecho haciendo que una mueca asomara en mi rostro mientras me lo sujetaba con el brazo izquierdo con la esperanza de calmar el dolor…
Me estiré aun dentro del futón intentando despejarme, me quedé unos instantes mirando hacia el techo de mi habitación. "Me pregunto que estará haciendo…". Una voz sonó a través de la puerta, era Kisuke:
-¡Yoruichi levántate ya! ¡El desayuno está listo!
-¡Ya voy!-respondí a gritos.
Me levanté y salí hacia el pasillo. Fui a la cocina y me encontré con Kisuke sentado en la mesa e Ichigo y Rukia también sentados a la izquierda Ichigo y a la derecha Rukia de Kisuke.
Kisuke al verme suspiró y me miró a los ojos. Ichigo se dio la vuelta intentando limpiarse la sangre de la nariz mientras que Rukia le propinaba un golpe por haberse puesto así.
-Yoruichi, ¿no crees que deberías vestirte? Esa manía tuya de andar por la casa desnuda no es buena, mira cómo has dejado a Ichigo.
-Luego me vestiré ahora me apetece comer,-me senté al lado de Ichigo para jugar un poco más con él.
Intentó no mirarme para mirar a su plato mientras que con un pañuelo se secaba la sangre que aun salía de su nariz.
-Yoruichi-san hemos venido porque hemos recibido una mariposa infernal de que hay conspiradores en el Rukongai.-dijo Rukia.
-No es extraño, nunca habéis caído bien a los que viven en el Rukongai, con esos aires de superioridad.-dije mientras comía arroz de mi bol.
-No tenemos esos aires…Pero bueno, el caso es que la Capitana del Escuadrón de Castigo coordinó una misión para ir a ver qué pasaba y se encontró con algo más de medio centenar de hombres y mujeres en un edificio donde se reunían para hacer planes.
- ¿Soi Fong fue al Rukongai? ¿Con cuántos hombres?
- Pues no lo sé, pero creo que eran cinco en total.
-¿Cómo! Maldita sea, ¿y nadie pudo retenerla? acaba de recibir una cura muy fuerte para recuperar su brazo…
-Tranquila Yoruichi, seguro que está bien.-intervino Kisuke.
Nadie más habló después de eso, yo estaba inquieta por Soi Fong seguramente le dolería el brazo después de esa misión. Una vez terminé de comer me fui a mi cuarto y me vestí con el mono negro y mi chaqueta naranja, iría a practicar un poco el shumpo por los tejados de Karakura, necesitaba un poco de aire fresco. Salí de la habitación y como siempre Kisuke me preguntó:
-¿A dónde vas?
- A la calle.
- Muy graciosa, ¿dónde vas?
- A practicar un poco el shumpo, pesado.
- No deberías, sabes que el Seiretei nos vigila ahora que ha terminado la lucha contra Aizen, si te pones a practicar el shumpo creerán otra cosa.
-Me da igual lo que crean, no voy a quedarme todo el día aquí, necesito algo de aire.
-¿Y no podrías ponerte en forma de gato? Sería menos evidente.
-Cojo esa forma cuando me apetece, y ahora no me apetece, así que me quedaré tal y como estoy.
Suspiró y se cogió la punta del sombrero bajándoselo para taparse el rostro, lo hacía siempre que no quería seguir hablando.
-Un placer haberos visto Ichigo, Rukia.
Ambos asintieron en forma de despedida. Salí de la casa y salté al tejado, empezaría desde allí, para que Kisuke notase bien mi shumpo, el viento se levantó a mi paso mientras corría a la velocidad de la luz intentando evadirme de todo lo que me rodeaba…
Una vez caída la noche volví a casa y me tumbé en el suelo del salón mientras veía la televisión, más concretamente un programa de humor, Kisuke y yo nos reíamos a cada rato, pero Jinta y Ururu pensaban que los chistes eran malísimos así que se pusieron a jugar a las cartas al que Tessai se les unió ya que no le encontraba la gracia a aquel programa.
-Los niños de ahora no saben apreciar las buenas cosas cuando las tienen delante.-dije intentando provocar a Jinta.
-Sois vosotros los viejos carcamales los que os reis por nada, y encima sin tener gracia.-Jinta se había dado por aludido nada raro en él, me reí satisfecha del resultado a lo que Jinta me miró de mala manera.
De pronto sentí algo, miré a Kisuke para ver si lo había sentido pero él seguía partiéndose por el programa. "Serán imaginaciones mías". Me centré de nuevo en el programa pero algo en mi cabeza seguía inquieta ante esa sensación.
Esta vez sí que lo sentí claramente, era un reiatsu, era muy débil pero era capaz de sentirlo, cada vez se acercaba más, lentamente, pero se acercaba.
-Kisuke…-llamé su atención esperando a que lo sintiese.
-Lo llevo sintiendo desde que cruzó la puerta hacia Karakura, pero no sé quien es.-dijo sin quitar la vista de la televisión.
-Voy a ver.
Kisuke me miró y asintió, me levanté y me fui hacia la puerta, la corrí y miré hacia el exterior, el reiatsu dio un golpe increíble haciéndose notar claramente, al segundo siguiente vi a Soi Fong a dos pasos de mí, su mano derecha brillaba hasta tomar la forma del shikai de Suzumebachi. Sus ojos mostraban odio y su ceño estaba fruncido.
-Soi Fong, ¿Qué haces aquí?
- He venido a matarte Shihoin Yoruichi, tus horas de traidora del Gotei acaban aquí y ahora.
-¿Qué dices Soi Fong? ¿Me recuerdas?
- Por supuesto… maestra.-sus labios se curvaron formando una sonrisa maliciosa.
- Soi Fong ¿Qué te pasa, estas bien?
-¡Claro que no!, durante mucho tiempo jugaste conmigo, haciéndome creer que eras buena persona, la verdad, recuerdo bastante poco de cuando estuve bajo tu tutela pero creo que así está mejor, así tus tretas no tendrán efecto sobre mí.
Corrió hacia mí y lanzó su brazo hacia delante con intención de hacerme un homonka, lo esquivé fácilmente, Soi Fong peleaba con rabia, si seguía así no sería muy difícil vencerla. Cargó de nuevo contra mi lanzando una patada hacia mi rostro, lo bloqueé y aproveché para cogerle del tobillo y girarla para desestabilizarla, pero no funcionó de hecho la beneficié, con la otra pierna me clavó el talón en el hombro de un golpe haciendo que me arrodillase, saltó hacia atrás y yo tocándome el hombro herido también.
-¡Soi Fong basta ya! No tiene gracia.-aunque mi tono era rígido y serio ella mostró una sonrisa en su rostro.
-No es ninguna broma, voy a matarte.
La forma en que pronunció esas últimas palabras hizo que un escalofrío recorriese mi espalda. Soi Fong cargó de nuevo contra mí propinándome un puñetazo en el estómago, de nuevo me pilló de sorpresa e hizo que me convulsionara y escupiese sangre. No podía quedarme quieta o esquivando los golpes porque al final acabaría conmigo.
Emprendí el contraataque, no quería hacerla mucho daño y mucho menos tocar su brazo derecho, ya estaría suficientemente cargado para que yo ahora lo golpease y echase a perder toda la curación de Unohana, utilicé el shumpo y me coloqué detrás de ella, la sujeté por los brazos impidiéndola moverse, la golpeé con las rodillas por detrás de sus piernas haciéndola que se arrodillase, la sujeté las manos mientras intentaba zafarse de mí.
-Soi Fong, por última vez, deja esta pelea inútil y hablemos de todo esto.
-¡No! -Se retorció y se soltó de mi agarre, lanzo su puño izquierdo contra mi cara y la paré de seco, la retorcí la mano mientras ella se quejaba. Me miró con rabia y me dio una patada en la espinilla, cansada del juego la hice que se levantara y la agarré por el cuello y la llevé hasta la fachada de la tienda de Kisuke, la estrellé contra ella, se quejó pero pasé de ella, estaba cansada de su comportamiento.
-¡Se acabó! ¡Estoy harta de ti! ¿Tienes idea de lo mal que lo he pasado porque tu tonta cabeza no me recordaba?¡y ahora vienes tú y me dices que vas a matarme! ¿Por qué? ¿Qué recuerdas!
- Que… mas te da.-sonaba entrecortado ya que la presión que hacía sobre su cuello era demasiado, aflojé un poco permitiéndola hablar.-Tú nunca me tomaste en serio…
-¿Pero qué estás diciendo? Llevo dos noches sin poder dormir bien por tu culpa. Así que, dime de una vez qué es lo que recuerdas de cuando estuviste bajo mi tutela.
-Recuerdo…recuerdo que entrenaba día y noche para poder serte útil y luego recuerdo verme corriendo por los pasillos buscándote, y oír a todos los que estaban en el Escuadrón decir que te habías ido como una traidora, y también… también todo el dolor que se formó en mí. ¡Por eso he venido a matarte!-se intentó zafar de nuevo, luego alzó su mano derecha para hacerme un homonka pero con la mano que tenía libre la detuve dejándola también contra la pared.
-¿Es todo lo que recuerdas de mi? ¿Solo lo que hice mal?
-¿Y qué hiciste bien Shihoin? ¡Nada! Tan solo me causaste dolor e inseguridad en mi misma, ¿sabes cuantas mañanas me he despertado en tu habitación, viendo este maldito haori, recordándome una y otra vez que no estabas y que eras una sucia traidora? No tienes ni idea de lo que me hiciste pasar.
-¿Te crees que fue fácil también para mí? Dejarte abandonada, consciente de lo que pensarías de mi, de que me odiarías, todo eso, día tras día durante 100 años… Pero luego volví, y te vi, y todo volvió a tener sentido, pero claro, estabas como ahora, rabiosa por mi culpa, intentando matarme… Pero al final me perdonaste y volvimos a ser como antes, incluso más…-la solté del cuello, ya no veía necesidad de seguir reteniéndola, se quedó de rodillas tocándose el cuello y con la cabeza agachada, me puse de cuclillas y la miré.
-Tengo muy vagos recuerdos pero aun así, me abandonaste, sabías que eras muy importante para mí pero aun así te fuiste con ÉL.-la miré y sonreí, su cara se mostraba sonrojada pero enfadada por los celos y por los malos recuerdos.
-No aguanto más que me hayas olvidado, por favor…Recuérdame Soi-chan, recuerda todo lo que pasaste junto a mí.
-Es que no puedo… Todo es borroso, de verdad que lo intento, pero aun así me hiciste daño, ¿por qué debería creer que de verdad no me dejarás como la última vez?
-Tan solo confía en mí por favor.
-Yo…-seguía dudando y no se atrevía a mirarme a los ojos.
Decidí pasar a la acción, la acaricié la mejilla, me miró sorprendida, la sonreí y la sujeté la mandíbula y la acerqué a mí, ella cerró los ojos sonrojada, y cambiando de rumbo completamente la besé en la frente, abrió los ojos sorprendida y la sonreí mientras le guiñaba un ojo.
-¿Entonces eso es un sí?
-Es muy mala Yoruichi-kakka.
-Parece que una abeja está zumbando otra vez por aquí
-Yoruichi…-sama, ¿por qué no me llevo con usted?
-He oído esa estúpida pregunta tres veces…
-¿Y por qué no me contesta?
-Porque no hay respuesta, simplemente pensé que esta vida no sería vida para ti, ¿Cuántas veces me repetiste que era una deshonra para tu familia que, según tú, fueras tan débil?
-Entonces fue culpa mía…
-Soi Fong no se te ocurra decir eso, no te llevé porque sabía que la vida de traidora te mataría.
-No si hubiese estado con usted.
Suspiré resignada aunque contenta, esta era la Soi-chan que yo recordaba, la que yo tanto quería, tan cabezota pero con su aire infantil que la hacía tan irresistible.
-¿No te basta con que haya vuelto contigo?
-Claro que si…Pero, esos 100 años…
-¿Te preocupa haberte quedado sola o quizá… que haya estado 100 años con Kisuke?
Se sonrojó hasta la raíz del cabello y evitó mi mirada mientras tartamudeaba una respuesta coherente. La sonreí y la estreché contra mí.
-Por ambas cosas…La eché de menos y todavía me dolía más que estuviese con ese rubio de bote…
-Nunca hubo nada Soi-chan, solo pensaba en ti…
La abracé fuertemente y las lágrimas recorrieron mi rostro, cayeron sobre el cabello de Soi Fong que alzó la vista para mi mirarme, me vio y cambió de posición se quedó sentada de rodillas e hizo que apoyase mi cabeza sobre una de sus piernas, me quedé mirándola desde abajo mientras me sonreía y me acariciaba el pelo.
-Te prometo que crearemos nuevos recuerdos juntas, y nunca más te volveré a dejar… Esta vez, lo cumpliré.
Fin del 5to cap. Espero que les haya gustado… intenté hacer una buena pelea pero uff…No me explicaba bien, no soy buena para esas cosas ^^
Si dejan reviews haré cada vez más lemon el siguiente cap. Así que está en vosotros como será de potente el siguiente cap. ;)
