Tu mejor pesadilla
ACLARACIONES
Esta HISTORIA OJO no nos pertenece si no a la fabulosa autora Butterffffflyblue y los personajes de Harry Potter no nos me pertenecen si no a la fabulosa J. K. Rowling nosotras solo los usamos para hacer nuestros fics o adaptaciones.
LEER POR FAVOR:
Este Fics fue creado por nuestra amiga Butterffffflyblue a los personajes de Naruto, Gaara x Sakura. Nosotras tenemos su permiso para adaptarla a los personajes de Harry Potter así que no hay problema. Cualquier duda preguntarnos. OJO no es plagió por que tenemos su permiso.
Capítulo 4
- Severus.- le hable. Se encontraba de espaldas-. Necesito hablar contigo.
El suspiro.
- ¿De que quieres hablar? – me acerque a él para mirarlo a los ojos.
- ¿Es verdad lo que dicen? – sus pupilas se dilataron-. Acerca de…tus papás.
Su cara se contrajo y apretó los puños.
- ¿Quién te lo dijo? – desvío la mirada.
Mordí mi labio.
- Entonces… ¿Es verdad? – me miro de reojo y dudo. ¡Mierda! ¿Era verdad?
- ¿Quién te dijo Hermione? – pregunto de nuevo.
Suspire.
- Ron llegó a mi casa hoy y me dijo…- agarre su mano-…obvio no le creí, pero la duda quedo ahí ¿Sabes? Así que me puse a investigar y encontré cosas verdaderamente raras, por así decirlo.
Entrelazo sus dedos con los míos y me miro a los ojos.
- Prométeme…- trago-…que una vez que te lo diga, no te vas a alejar de mi.
Dude y Severus lo noto.
Asentí no muy convencida.
- ¡Promételo! – dijo algo enojado. Solté su mano y di unos pasos hacia atrás.
- Es verdad ¿Cierto? – Severus se acerco a mí y yo retrocedí. Deje de hacerlo cuando llegué hasta el árbol.
- Ron esta resentido por que lo golpeé.- hablo. Era cierto, pero Google no miente-. El nos quiere separar amor.- agarro mi rostro entre sus manos. Temblaba. Él, yo no-. Date cuenta que todo es una mentira.- sus ojos negro brillosos dejaron de estarlo. ¡Mierda! Solo los he visto así dos veces y nada bueno salió de eso.
Intente separarme y el frunció el ceño.
- ¿Me quieres dejar? – pregunto con los dientes apretados-. Tu-no-me-dejaras.
Y me besó…a la fuerza. Mi bolso cayó al césped. Mordía mis labios para que abriese mi boca. Me resistí y el gruño.
- Ella no me dejara.- dijo antes de besar mi cuello.
Mentiría si dijera que no me provocaba placer, pero también miedo. Severus estaba fuera de sí. Acariciaba mi cintura y mis pechos por sobre la ropa.
- De…ten…-gemí-…te.
Severus sonrió de lado al escucharme.
- ¿Por qué? Si por lo que veo te gusta.- este no era mi Severus. Tenía la mirada perdida.
Lo empuje por los hombros y nada.
- Severus.- suplique-. Detente…por favor.
Al parecer reacciono porque me miro a los ojos y sus manos se detuvieron su labor en mis pechos. Por un lado lo lamente, se sentía bien. Pero también agradecí que se detuviera, no quería que mi primera vez fuese así.
- Hermione.- se separo de golpe. Llevo sus manos a su cabeza acomodando su gorro. Estaba nervioso-. Perdón, yo…- acomode mi blusa
-…No sabes lo que te paso.- termine por él-. Siempre dices eso.- le sonreí sin humor-. Sabes, me estoy cansando de esto.- sus ojos se ampliaron-. Vienes me lastimas y luego tengo que hacer como que nada paso…porque ¡TU!... – me dolía decirle esto pero era verdad-… No sabes lo que te paso.
Le di la espalda.
- No me odies.- dijo abrazándome por detrás-. Te quiero. Por favor no me dejes – rogó
Me solté de su agarre y lo miré.
- No te odio.- el sonrió-. Me das miedo.- dije con mi labio inferior temblando-. No te me acerques más.- el negó desesperado.
- Hermione por favor.- se hinco-. Te lo puedo explicar-. Agarre mi bolso del piso y me lo colgué al hombro.
- Por favor.- las primeras lágrimas hicieron acto de presencia-. No me busques más…Severus.
-.-.-.-.-.
Al estar tumbada en mi cama esa noche, me di cuenta que tal vez exagere un poco. Tal vez hay una explicación razonable para todo y yo de tonta no deje que se explicara.
Suspire.
Gire sobre mi cama y mire la hora en el reloj que se encontraba aun lado. Aun era temprano.
Me levante decidida. Iría a hablar con Severus, lo quiero mucho y dejare mi orgullo de lado esta vez.
Sonreí.
Cambie mi pijama y corrí a la salida. Garabatee una nota para mi mamá y la pegue en el refrigerador.
"Estoy con Ginny…vengo rápido"
Le mando un mensaje a Ginny por el camino, solo por si acaso. La cerda me debe muchas, me tendrá que cubrir la espalda esta vez. Mi madre no sabía nada de Severus.
Pare un taxi y le dije la dirección de la casa de Severus. Nunca he estado ahí, pero la dirección me la dio en casos de emergencias. ¡No tiene celular!
Iba con una sonrisa esperanzada en mi rostro. Llegue a un vecindario de clase media baja. Pague y le di las gracias al conductor. Busque con la mirada el número de la casa y cuando la encontré me quede en shock. Fleur estaba saliendo algo alterada y ruborizada, la ropa mal acomodada y arreglaba su cabello con las manos.
Y yo, yo seguía de piedra en la banqueta. Hice bolita el papel en mi mano y lo arroje al piso.
- ¡Hermione! – me saludo la perra. Sabía que no debí aceptarla en el grupo de porristas-. ¿Vienes a ver a Severus? – pregunto haciéndose la sorprendida. Severus y yo no habíamos confirmado lo nuestro, claro que rumores había circulando por la escuela. Pero nada en concreto. Puse mi mejor sonrisa y asentí.
- Huh, si.- abrocho el último botón de su blusa-. Vine por unos apuntes que quedo de prestarme.
Fleur asintió.
- Esta dormido.- sonrojo-. Pero si quieres podemos entrar por lo que buscas.- me mostró unas llaves en su mano-. Me dio sus llaves.- dijo sonriendo. Me congelé.
- N-no.- trague el nudo en mi garganta-. Dig-go no es necesario.- sonreí-. Se los pediré mañana.
- No seas boba.- me agarro del brazo-. Ya que viniste hasta acá, lo mínimo es que te lleves esos apuntes.- introdujo las llaves en el cerrojo y mis ojos se ampliaron al ver que este cedió. Respire hondo. ¿En verdad esto estaba pasando? ¿Una simple pelea, y me pone el cuerno con Fleur?
"No fue una simple pelea" me dijo mi mente. Mierda, lo se. Se que le dije que no lo quería volver a ver, pero era el shock del momento. Quise llorar cuando vi que Fleur se perdía por un pasillo largo.
Recorrí el lugar con la vista y se notaba algo descuidada la casa. Suspire. Me hubiese gustado venir en otras circunstancias. Fleur regreso y sonrió apenada.
- Severus dice que agarres lo que buscas.- me extendió su mochila y la agarre por inercia.
¿Y ahora que? Agarre el primer libro que vi. Biología.
- ¿Puedo hablar con Severus? – pregunte dudosa.
Ella asintió.
Entramos donde minutos antes ella había estado. Severus se encontraba boca arriba en una pequeña cama y el torso desnudo.
Fleur corrió a su lado y lo tapo un poco más con la ligera sabana.
- Lo siento.- hablo-. Nos agarraste en un mal momento.
Sentí como apuñalaban mi corazón cuando mire que entrelazaba los dedos con Severus.
- Severus.- me acerque un poco-. Huh, Severus…
El se removió y apretó más la mano de Fleur.
- No me dejes.- escuche que dijo. Sonreí. Me había escuchado en sueños. Guarde silencio un par de minutos viéndolo dormir y el hablo:- Fle-ur.
La mencionada sonrió radiante y mis ojos se cristalizaron.
- Aquí estoy Severus.- acaricio su mano.
- Ve-ete.- dijo nuevamente. ¿Me lo decía a mí?
- Se-ve-rus.- dije con un nudo en la garganta.
- Her-Mione.- temblé.
- Será mejor que te vayas.- dijo Fleur sentada junto a él-. Al parecer no lo dejas descansar y ahorita lo necesita.- sonrojo-. Esta muy cansado.
Mi labio inferior tembló.
- huh, Si.- mi voz salió rasposa-. No te preocupes.- sonreí. Me gire sobre mis talones y cuando estuve en la puerta del cuarto, gire mi rostro para ver de nuevo a Severus, Oh no, grave error. Vi el momento exacto en que la perra de Fleur lo besaba… en esos labios que tantas veces me besaron a mí.
Salí corriendo de esa casa. Las lágrimas contenidas en mis ojos me nublaban la vista. Respire hondo tres veces.
- Es hora de olvidar a Severus.- dije con toda la decisión del mundo. Estaba más que decidida a hacerlo…Entonces, ¿Por qué duele tanto?
-.-.-.-.
Severus separo sus labios de los míos al ver que no contestaba al beso.
Suspiro y me ayudo a colocar mis pies sobre el piso de nuevo.
- Ven.- extendió su mano y la agarre. No confiaba en mis piernas luego de las caricias de Severus y lo otro…-. Vamos a un lugar más cómodo.
Asentí y me deje llevar. Mire nuestras manos unidas y no pude evitar el calor que se propago por todo mi cuerpo, especialmente ahí. No en mi zona sur, no soy tan pervertida…a veces. Si no, en mi corazón. Me aterraba como con las más simples muestras de cariño, mi corazón y mi mente volvían a aquellas épocas.
Llegamos a una puerta blanca y la abrió.
- Es mi cuarto.- dijo soltando mi mano para que entrara primero-. Esta junto al tuyo.
De hecho se parecía mucho al mío. ¿Mío?
Reí.
Se parece mucho al cuarto que yo usaba en estos momentos. Corregí mentalmente.
Me senté en lo más cercano. Un sofá de color beige. ¡Bravo! No era rojo. Severus se sentó a mi lado y agarro mi mano algo dudoso.
Le sonreí y su agarre se intensifico.
- ¿Por donde empiezo? – dijo en voz alta. Aunque creo que hablaba consigo mismo.
- Esta bien.- me acerque más-. Empieza desde el principio.- Severus me miro y pude ver su tatuaje de cerca. ¡Carajo! Se miraba realmente sexy con el cabello negro cayendo sobre ese tatuaje. Lo acaricie con las yemas de mis dedos y la respiración de Severus se acelero.
- No sigas.- hablo con voz ronca-. Si quieres que termine esta plática.- me miro-. No sigas.
Sus ojos oscuros me miraban con deseo. Me hizo sentir la mujer más bonita del planeta con esa mirada. ¡A la mierda con la verdad!
- Eso lo podemos dejar para después.- me lance a sus labios y Severus abrió los ojos como platos. No correspondía. Me separé de él con la mirada gacha. Me había rechazado-. Esta bien.- trate de decir con voz normal-. Sigamos con la plática.
Severus sonrió de lado y se acerco a mi oído.
- No quiero platicar…-mordió el lóbulo-. Se me ocurren mejores cosas que hacer.- acaricio mi pierna desnuda-. Solo que me tomaste por sorpresa.- su respiración hacia que mi pulso se acelerara.
- Severus.- dije como hipnotizada. Era verdad...lo otro podía esperar.
Metió un mechón de cabello detrás de mi oreja y sonrió antes de besarme lentamente. Acaricie su cabello y el mordió mi labio. Me encantaba que hiciera eso. Seguía acariciando mi pierna desnuda, subió un poco más y me tensé.
- Relájate.- dijo sobre mis labios-. Solo disfruta…- Severus era mi perdición
Y le hice caso. Me deje llevar. Baje mis manos por su pecho y estaba más tonificado de lo que recuerdo. Desprendí cada botón lentamente y Severus se encargo de recordarme lo que se siente cuando alguien te da este tipo de placer. Baje su camisa hasta sus codos y el a regañadientes tubo que dejar mi pierna para quitarse la camisa.
Reí y le di un pequeño beso en los labios. Su camisa voló lejos de nosotros. Severus me agarro por los hombros, recostándome lentamente sobre el sofá. Se posiciono entre mis piernas y me besó. ¡Dios! Esto si era un beso. Su lengua jugaba con la mía y sus manos no dejaban de tocarme por todos lados. Parecía un maldito pulpo. Bajo los besos por mi cuello, mi clavícula y luego me dio un pequeño mordisco en uno de mis pezones por sobre la ropa. Me arquee un poco, eso se sintió bien.
- Esto estorba.- dijo agarrando con dos dedos mi vestido blanco.
Lo bajo hasta mi cintura, dejando mis pechos expuestos. Lo bueno que aun traía sostén. El vestido llego a mis caderas y me alce un poco para que lo sacara por completo.
- Tal como recuerdo.- dijo viéndome en ropa interior. Poso sus manos en mis pechos y rió-. No, aun mejor.- dio un pequeño apretón y gemí un poco.
Desprendió el broche del sostén. Era de esos que se abrochaban por delante. ¿Instinto? No lo se, pero me alegra habérmelo puesto. Mis pechos quedaron al aire y el se relamió los labios. Me imagine esa lengua lamiendo mis pechos y me sonroje.
Severus rió. Me dio un beso rápido en los labios y sin perder tiempo se posiciono sobre uno de mis pezones. Soplo sobre él y lloriquee.
- Severus.- suspire.
Rozó su lengua por encima. Enrede mis piernas en su cintura y el las acaricio.
Gemí cuando sentí que se llevaba todo el pezón dentro de su boca. Lamía, chupaba y daba pequeñas mordidas que en vez de ser dolorosas, me hacían desear más.
Mis bragas estaban empapadas.
Daba tirones sobre su cabello, cosa que a él le gustaba porque lo escuchaba gemir sobre mis pechos. Sus besos húmedos fueron bajando sobre mi vientre plano. Metió su lengua en mi ombligo como simulando penetraciones y mi clítoris tembló de anticipación.
¡HOY PERDERÍA MI VIRGINIDAD!
Agarro mis bragas de los lados y las deslizo hasta medio muslo. Se hinco entre mis piernas y termino por sacarlas. Junté mis piernas por instinto. ¡Estaba completamente desnuda! Me daba vergüenza.
Severus rió de lado y eso me hizo ceder. Si con solo unos cuantos besos en mis pechos hizo que me mojara, y de que manera. Pues bueno, lo que viene a de ser mucho mejor. Abrí mis piernas y deje que entrara de nuevo entre ellas. Severus me miro deteniéndose demasiado tiempo en mi zona sur. Se recostó sobre mí y me beso largo y tendido mientras acariciaba mi cuerpo. Llevo sus besos a mi oído y hablo:
- Quiero que estés relajada ¿Ok? – asentí.
Se hinco de nuevo y lo que hizo me dejo de piedra. Se quito los pantalones quedando en boxers solamente. Se podía ver una magnifica erección bajo de ellos. Llevo una de mis piernas a su hombro y me tensé.
- Relájate.- dijo. Se agacho nuevamente, pero ahora su objetivo era otro.
Dejo un beso en mi clítoris y gemí.
- Te va a gustar.- aseguro.
Sabía que decía la verdad.
Lamió mi clítoris y temblé.
- Se-verus.- hable. El rió y su risa provoco vibraciones ahí
Sentí su lengua entrar en mi cavidad vaginal y su dedo pulgar se encargaba de mi clítoris.
- Aahhh.- grite.
Sentía demasiadas cosas, pero todas eran muy, muy buenas. ¿Cómo me perdía tanto tiempo de esto?
Severus levanto su cabeza de entre mis piernas y se dirigió a mis labios. Sabía salado, pero era excitante. Un dedo me invadió y me tense, se sentía…raro, pero no dolía. Severus seguía besándome mientras su dedo entraba y salía de mí. Mordí su labio para acallar los penosos ruidos que salían de mi garganta.
Gemí.
Dos de sus dedos se encargaban ahora de mi zona baja. Agarro mis piernas y las coloco en su cintura. Me abrase a su espalda, acariciándola. Su mano libre masajeaba mis pechos, corte el beso y le sonreí.
Me acerque a su cuello y pase mi lengua por este. Sus dedos fueron más rápidamente en su labor. Lo mordí y sentí su pecho gruñir.
- Hermione.- salió de sus labios en un ronco gemido.
Y me vine. Me tense. Sentía como una corriente eléctrica atravesándome todo el cuerpo, pero era malditamente agradable.
- Aaaah.- seguía gimiendo. Severus beso mis labios tomando todos mis gemidos en su boca.
Saco sus dedos de mi interior y tenían una sustancia viscosa en ellos. Me sonroje. Los llevo hasta su boca y los lamió. ¡Madre santa! Esto era tan excitante. Se acerco a besarme, introduciendo toda su lengua, asegurándose que me probase en él. Nos separamos con la respiración entre cortada.
- ¿Quieres seguir? – me pregunto recordando su frente con la mía. Asentí sonrojada y me dio un pequeño beso en los labios-. Enreda bien tus piernas en mi cintura.- hice lo que me dijo y luego se alzo conmigo en brazos sujetándome del trasero. Me agarre de su cuello.
Llegamos a su cama y me recostó sobre ella. Estiro su mano hacia la mesita aun lado de la cama y extrajo un condón de unos de los cajones. Se quito el boxer y se coloco el condón. Me quede ida viendo su erección. Era grande. Se posesiono de nuevo entre mis piernas, podía sentir su pene en mi entrada.
Empezó a besarme con desesperación, su mano se encontraba en mi cadera y la otra en mis pechos. Sus dedos se enterraron en la piel de mis caderas y me jalo hacia abajo, hacia su erección. Me arquee cuando estuvo dentro de mí. ¡Mierda! No era nada comparado a sus dedos de anteriormente, esto dolía…un poco.
Severus bajo sus besos a mi cuello y se movía lentamente dentro de mí.
- Aaah.- escapo de mis labios. El dolor había pasado-. M-ma-as.- dije entre jadeos.
Severus sonrió de lado y salió de mí.
- ¡Hey! – me queje. Extendió su mano y la tome.
Se sentó en medio de la cama y yo me puse encima de él. Sus manos se encontraban en mi trasero, guiándome hacia su pene. Ahora lo hacia lentamente. La espera me estaba matando, así que me deje caer sobre él.
- Hermione.- me agarro de la cintura y moviéndome de arriba hacia abajo sobre su erección.
- Aaah.- gemía. ¡Esto era el puto cielo! -. M-ma-as.- quería sentirlo lo más dentro de mí que posible. Me arquee cuando dio una estocada realmente fuerte. En estos momentos mis gemidos se convirtieron en gritos.
Mis pechos saltaban sobre su rostro. Los agarro entre sus manos y alternaba su boca de uno a otro. Ahora el ritmo lo marcaba yo. Acariciaba su cabello mientras lo cabalgaba como loca. Sentía mis paredes contraerse, estaba cerca.
- Severus.- alzo su rostro y me miro. Su mirada parecía perdida, pero no era por las razones de antes. Era por el deseo-. Yo…- gemí-. Voy….-me abrazo con una mano por la cintura ejerciendo un poco de presión y la otra dio a parar a mi nuca, juntando nuestras frentes.
Severus daba estocadas realmente rápidas y fuertes. Yo me dejaba llevar por él.
- Aaah.- gemí el orgasmo se acercaba-. Aah.- las embestidas eran cada vez más rápidas.
- No cierres los ojos.- me hablo Severus con la voz ronca. Nuestras miradas se encontraron-. Quiero verte cuando te corres.- asentí y luche con la necesidad de cerrar mis ojos. Era involuntario…
Una, dos y tres estocadas más y sentí mi cuerpo de gelatina. Le hice caso a Severus y no cerré mis ojos.
- Eres hermosa.- escuche que dijo. Me beso y me agarro por las caderas siguiendo con las embestidas. Escondió su cabeza en mi cuello y sentía sus gemidos en mi piel. Sus brazos se tensaron sobre mi cintura y las embestidas fueron bajando de intensidad…hasta que cesaron.
Rió sobre mi cuello.
- Después de esto….- beso mi frente-….menos te dejaré ir.- mordí mi labio-. Eres mía, Hermione.
-.-.-.-.-.-.-.-.-
Tomamos una ducha juntos. Solo nos duchamos, desgraciadamente.
Nos encontrábamos en la cama recostados y abrazándonos. Severus acariciaba mi brazo desnudo con la yema de sus dedos.
Suspiro.
- Mi padre era un bastardo hijo de perra.- dijo rompiendo el cómodo silencio en que nos encontrábamos-. Como puedes ver era rico, muy rico.- hizo un ademán con su otra mano-. Mi madre, María…-sonrió al decir su nombre-. Tenía 18 años cuando conoció a mi padre, el tenía 23.- lo mire. Severus miraba al frente-. Salieron, y a los cuatro meses mi madre quedo embarazada. Le enveneno la cabeza a mi madre diciéndole que no era buen momento para que saliera su relación a la luz. .- "Bastardo" dijo entre dientes-. Seis años pasaron y no sabíamos nada de él.
Pase mi brazo por su torso abrazándolo más.
- María tubo que recurrir a la prostitución para mantenerme.- me tensé-. Poppy me cuidaba cuando ella salía por las noches.- entonces esa es la razón de la confianza que tiene en ella y el porque ella se preocupa tanto por él-. Mi padre me reconoció después de seis años, me puso su apellido y una vez al mes nos visitaba. Mi madre estaba encantada. Pero…cuando cumplí 17, mi madre se entero que mi padre era casado, desde mucho antes de ellos conocerse.- jadeé-. El día que el fue a la casa, mi madre le reclamo y empezaron a pelear.- cerró los ojos-. Yo salí de mi habitación en el momento exacto en que mi padre le volteaba la cara de una cachetada a mi madre.- suspiro-. No pensé, solo actúe. Me le deje ir y le pegue un puñetazo en el rostro, cayo hacia un lado por el impulso y su cabeza golpeo la esquina de la mesa.- agache la mirada-. Dumbledore, mi tutor, pudo comprobar que todo fue un accidente. Mi madre lloró por semanas…los doctores dicen que murió a causa de la depresión.- rió sin humor-. A pesar de todo, María lo quería…- beso mi cabello-. Tuve muchos problemas en la escuela después de eso.- sonrió-. Dumbledore decidió cambiarme y fui cuando te conocí.- sonreí-. Y bueno, creo que es todo.
No, no era todo. Me senté aun lado de él, evitando todo el contacto físico.
-¿Hermione?- pregunto extrañado por mi cambio de humor-. ¿Qué pasa, amor? – hice oídos sordos a esa palabra y hable:
- ¿Por qué…-trague-…me engañaste con Fleur? – Bien, ya lo dije. Severus se tenso-. El último día que nos vimos, fui a tu casa para arreglar las cosas. Me había portado como una estúpida. Pero al llegar, Fleur salía de ahí.- gire mi vista-. No en muy buenas condiciones…
Severus suspiró.
- Fleur esta loca.- estuve de acuerdo-. La conocía de antes por que la Sra. Poppy también cuidaba de ella cuando pequeños. Ese día llegó y empezó a seducirme.- lo mire-. Le dije que se largara y así lo hizo. Cuando se fue, tome unas pastillas para dormir.- me tense-. Solo para dormir amor.- beso mi hombro-. Tengo pesadillas por las noches.- confeso apenado-. Recuerdo que soñaba contigo y te pedía que no me dejaras, luego escuche la maldita voz chillona de Fleur y la corría en sueños.
Reí. Desde otra perspectiva no parecía que fuera así.
Severus hizo que lo mirara.
- Sería incapaz de siquiera voltear a ver a otra mujer que no fueras tú, Hermione-. Me sonroje. Maldito Severus y su don para las palabras-. Te quiero.- beso mi frente-. Y siempre será así.
Suspire como tonta enamorada. ¿Enamorada? Despeje esas ideas de mi cabeza.
- ¿Por qué desapareciste tanto tiempo? – pregunte. Era otra duda que tenía.
Rió.
- Me entere que tenía dos hermanos, al parecer mi madre no era la única.- lo abrase de nuevo-. Pero a ellos no les dio su apellido.- rodó los ojos-. Pase un tiempo con ellos, viven en otra cuidad. Dumbledore me hablo hace unos seis meses avisándome que ya había arreglado los papeles.- lo mire confundida-. La esposa de mi padre quería quedarse con todo, fue un juicio duro, pero Dumbledore termino ganando.- sonrió orgulloso-. Y cuando regrese te busque.- desvío la mirada-. Me daba miedo tu reacción al verme, así que solo te miraba de lejos.- sonreí enternecida. Mi pobre niño inseguro-. Déjame y te digo que, Harry sigue siendo demasiado cariñoso para mi gusto.- reí. Harry era muy afán de abrazarte a modo de saludo.
- Es solo un amigo.- le dije riendo-. Sabes que siempre ha sido así.
Severus asintió.
- Entonces… ¿Estamos bien? – pregunto dudoso.
Me senté encima de él, haciendo que nuestras partes íntimas entraran en contacto de nuevo. Severus gruño.
- Yo diría…- lo bese-…que más que bien.- dije sobre sus labios.
Severus se lanzo de nuevo a mis labios y deje de pensar.
El pasado, es eso, pasado. No dejaré que las estupideces de sus padres arruinen mi estadía con Severus. Porque…
- Te quiero.- dije sin darme cuenta. Y era verdad, quería a este Severus, bipolar e inseguro. Pero lo quería. Así es el amor…no tiene ni pies ni cabeza, cuando te llega, te llega y no te deja razonar bien. Bueno, el amor y la maravillosa lengua de Severus.
- Aahhh.- gemí.
Continuara…
N/A: capi largo así que no se pueden quejar jejejeje :D saludos y hasta mañana chicas. Gracia por sus Rews al final de la historia responderé todos sus Rews como la última vez.
