Tu mejor pesadilla

ACLARACIONES

Esta HISTORIA OJO no nos pertenece si no a la fabulosa autora Butterffffflyblue y los personajes de Harry Potter no nos me pertenecen si no a la fabulosa J. K. Rowling nosotras solo los usamos para hacer nuestros fics o adaptaciones.

LEER POR FAVOR:

Este Fics fue creado por nuestra amiga Butterffffflyblue a los personajes de Naruto, Gaara x Sakura. Nosotras tenemos su permiso para adaptarla a los personajes de Harry Potter así que no hay problema. Cualquier duda preguntarnos. OJO no es plagió por que tenemos su permiso.

Capítulo 10

Ginny llego con una pizza en mano, el olor a queso derretido me revolvió el estomago.

– ¡Huele horrible! – corrí al cuarto de baño y regrese las donas que me había comido. Esta infección había durado mucho. Respire hondo y me enjuague la boca. Ginny y Astoria me miraban desde la puerta con los brazos cruzados y rostro preocupado. – Estaré bien, mañana que salga del trabajo le diré a Severus que me lleve con el doctor. – agarre un poco de agua y me moje el cuello y la cara.

– Creo que son demasiados vómitos y mareos para una simple infección, Hermione. – Dijo Astoria con el ceño fruncido. – Y como futura doctora deberías de saberlo…

Ginny tapo su boca sorprendida.

– ¡¿Estas embarazada?! – las tres nos miramos con los ojos como platos.

– Yo pensaba como algo así de una bacteria en tu estomago…– Astoria negaba – Nunca pensé en un embarazo ¿Te cuidas? – asentí. No podía hablar

– El doctor dijo que era algo que me había caído mal…

– ¿Te hicieron una prueba de embarazo? – negué. Todo fue una exanimación artificial. – Vuelvo en unos minutos – Escuche la puerta cerrarse cuando Ginny salió a toda prisa de ahí.

Empecé a hiper-ventilar. Me agarre del lavabo para no caer, mis rodillas se sentían débiles. Lleve mi mano a mi vientre ¿Bebé?

¡Maldito, Doctor!

– No te alteres – Astoria me agarro por los hombros y me llevo a mi cuarto, me sentó en la cama, aparto el cabello de mi cara y se sentó a mi lado. – No saques ninguna conclusión hasta que estés completamente segura.

Asentí.

¿Bebé? Severus se va a "Frikiar" ¿Cómo reaccionara cuando se lo diga? Me estremecí. Severus no iba a reaccionar muy bien cuando lo sepa, si bien las cosas habían quedado un tanto extrañas al tema del bebé, eso no quería decir que estuviera muy de acuerdo con la idea.

¿Por qué tenia que pasar esto en estos momentos?

Lleve ambas manos a mi vientre y sonreí. A mi siempre me han gustado los niños, y si llevo un hijo de Severus, pues el tendría que aprender a ser padre, si o si.

Ginny entró agitada al cuarto, saco una cajita rosa de su bolso y me la tendió.

– Ve y haz lo tuyo…– se sentó al otro lado dejándome en medio.

Reí.

– Hay un pequeño problema…– ambas me miraron. – No tengo ganas de hacer pis.

Ginny resoplo.

– Vamos a ver esa película y tomaras muchos líquidos, no puedo pensar bien de tanta desesperación. – Astoria rió a mi lado.

– Relájate, aquí la única posible embarazada debería de ser la desesperada. – Las tres reímos y nos pusimos de pie. Deje la cajita en el buró y salí con ellas.

– ¿Ya? – pregunto Ginny por quinta vez.

– Ginny no puedo hacerlo si estas pegada a la puerta – Era por la mañana, Ginny se había quedado a dormir por que según ella, no podría con la angustia. Se desespero mucho más cuando le dije que me haría el test por la mañana, que así sería más efectivo. – Llévatela de aquí Astoria.

Escuche unos murmullos y luego la puerta siendo cerrada.

Por fin paz y tranquilidad. Mi vejiga empezó a fluir…

Hice lo que las instrucciones decía y espere.

– ¡¿YA?! – brinque y grite.

– ¡GINNY!

– Lo siento, se me escapo…– oí que dijo, Astoria.

Les abrí la puerta del baño y entraron rápidamente. Mi celular sonó, era tiempo.

– No puedo ver…– me abrase a Astoria. – Que alguien mire por mi.

Ginny dio un paso al frente como un soldado, cuadrando sus hombros y barbilla alzada, le hubiese creído la pose si no trajera unas pantuflas de Hello Kitty.

Agarro el pequeño palito en sus manos y miro fijamente, alzo la vista un momento y nos miro de reojo.

– Negativo. – dijo con un puchero.

¿Negativo?

Trate de sonreí. Era lo mejor, no estaba preparada para un bebé, mucho menos Severus. Si, era lo mejor no estar embarazada. Entonces ¿Por qué me sentía tan desilusionada?

Las lágrimas cayeron de mis ojos. Me abrase a mi cintura y camine como autómata a la cama. Ginny y Astoria me miraban preocupadas.

– ¿Estas bien, Hermione? – Pregunto Ginny. – Pensé que estarías feliz al no estar embarazada.

Le sonreí a medias.

Ginny no tenía porque saber que ayer por la noche me puse a divagar sobre como sería mi futuro hijo. Ellas no tenían que saber que hasta futuros nombres pensé para el o ella. No, no tenían porque saber que me dormí con una sonrisa en el rostro al imaginar a Severus abrazado de un niño idéntico a él.

– Es lo mejor…– las tres asentimos. Respire hondo y limpie mi rostro. – ¿Segura que es negativo?

Ginny miro el palito en sus manos y rió.

– Te mentí, ¡Es positivo! – extendió el test a mis manos y en efecto, era positivo.

Reí como loca y me tire en mi cama con lo brazos abiertos.

– Te voy a matar…– le aventé el test y le dio en la cabeza.

– ¡Iug! – Se limpio su cabello con sus manos – Eso tiene pipi tuya…

Astoria rió palmeando su hombro.

– Lo tuviste en tus manos por unos buenos minutos, Ginny.

Ginny miro sus manos y corrió al baño a lavarse.

La sonrisa no dejo mi rostro en todo el día.

– ¡Hola, Ron! – lo salude algo entusiasta. Él me miro algo extrañado y besó mi mejilla.

– Estas muy feliz, Hermione – me encogí de hombros, sonriendo aún. Ron sonrió conmigo. – Es un lindo día… – le guiñe un ojo y me fui a trabajar.

Tome pedidos y limpie varias mesas, el tiempo se me paso volando. Cuando menos lo pensé Severus, ya estaba aquí.

Me quite el delantal y lo deje ahí en alguna silla y corrí a abrazarlo.

– ¡Te extrañe! – bese su rostro repetidas veces. Severus solo reía.

– Yo también, Hermione…– me dio un beso rápido en los labios y me abrazo escondiendo su cara en mi cuello. Su respiración me hacia cosquillas y me excitaba.

– Termino aquí y nos vamos…– me separe de él. Junte el delantal y lo doble. – Iré por mis cosas…– Severus asintió y se recargo en la barra. Ginny y Astoria lo miraba con una sonrisa en los labios. Rodé los ojos. Eran algo infantiles.

Camine por el pasillo del almacén, ahí Dumbledore tenia como unos lockers donde dejábamos nuestras cosas. El pasillo era oscuro y silenciosos, solo mis pasos se escuchaban…y una respiración que no era la mía. Me gire y no había nada. Reí tontamente. Estaba imaginando cosas. Di un paso más y una mano grande se poso en mi boca, acallando el grito de susto que quiso salir de mis labios.

– No grites – Dijo una voz ronca a mis espaldas…

Inmediatamente me relaje.

– Severus…– dije cuando me soltó. – Me asustaste.

Golpee su pecho riendo.

– Lo siento, pero tenía mucho sin verte, y necesito que me des un beso como se debe.

Iba a reír pero su lengua no me dio tiempo. Jadee sorprendida. Severus me abrazo por mi cintura y me empujo a una puerta semi abierta a mis espaldas. Era el baño de empleados. Cerré la puerta con seguro y empecé a sacarle la camisa por arriba de la cabeza a Severus.

– Yo solo venía por un beso…– dijo sonriendo de lado. –…pero me gusta mas tu idea.

Reí.

Saque mi blusa igual que la de él y desabroche mis pantalones.

– No creo poder aguantar a llegar a tu casa…– Severus gruño y se deshizo de sus pantalones junto con su boxer.

Lleve las manos detrás de mi espalda para quitarme el sostén, pero Severus, me detuvo.

– Eso lo quiero hacer yo...– dijo con la voz ronca. Me hizo girarme y recargue mi frente en la puerta del baño. Sentí sus dedos rozar lentamente mis hombros y bajar hacia el broche. Removió los tirantes de mis hombros acariciándome en el camino.– Nunca me cansare de tu cuerpo...– sus yemas acariciaban el contorno de mis senos, pero sin llegar al centro, donde yo quería sus caricias.

En unos meses más tal vez y no sienta deseo por mí. Me deprimí. ¿Seguirá sintiendo deseo por mi, aun cuando este toda gorda?

Sin embargo, Severus, no me dejo seguir el hilo de mis pensamientos.

Movió ligeramente mi cuello y corrió mi cabello aun lado. Repartía besos desde mi oreja bajando a mi cuello, donde succionaba un poco.

–Eres mía, Hermione...– susurro en mi oído. Yo solo asentí.

Sus manos acunaron mis pechos. Gemí

– ¿Eres mía, Hermione? – asentí de nuevo. Sus dedos empezaron a jalar mis pezones. Sentí su miembro en mi trasero y me arquee. Sus manos bajaron por mi aún vientre plano y me tensé. Casi se me sale decirle que ahí estaba un hijo suyo, pero callé. Sus manos siguieron bajando y mordí mi labio. Acaricio mi intimidad por sobre mis bragas y gemí. – Dilo...– hizo mis bragas aun lado y paso su dedo superficialmente por encima. – Necesito que lo digas, Hermione. Si lo dices, te daré lo que quieres.

Sentía la punta de su dedo en mi entrada, baje un poco mi cuerpo para que entrara en mi, pero el solo rió en mi oído.

Bufé.

– Severus... – gire un poco mi cabeza para verlo, se le miraba divertido. –...Soy tuya desde el momento que me dejaste ver a ese muchacho calvo e inseguro en la biblioteca, soy tuya desde que me besaste por primera vez...

Severus abrió los ojos como platos e introdujo dos de sus dedos en mí. Mordí mi labio para no gritar, Severus me agarro de la cabeza con su mano libre y guió mis labios a los suyos. Retiro sus dedos de mí y me giro. Bajo mis bragas de un jalón y me alzo, recargando mi espalda en la puerta de baño. Guió su miembro a mi entrada y me dejo caer poco a poco. Gemí sobre su cuello. Severus me agarraba por la cintura haciendo que las embestidas fueran profundas y placenteras. Me recordaba en mi mente no gritar, no estábamos en casa.

– Amor, te prometo en casa recompensarte, pero...– el ceño de Severus se frunció.Necesito terminar ahora...asentí.

Severus acelero sus embistes y llevo a su boca uno de mis pezones. Empuje mis pechos hacia él y me sentí desfallecer. Tal vez era el embarazo, pero estaba demasiado sensible de esa parte, y de todas.

– Ahh, Severus!... – Sentí una mordida de Severus en mi pezón y cerré mis ojos. El cosquilleo me recorrió de arriba a bajo. Mis piernas se tensaron alrededor del cuerpo de Severus, y yo...yo me deje ir en el placer.

Reí.

Severus puso mis pies en el piso y beso mi frente.

– Sabes que te amo, ¿verdad? – asentí sonrosada. Me debatía entre decirle lo del embarazo o contárselo luego. –

– Te amo también, Severus.– el asintió y se agacho por mi ropa. Me puso mi sostén y me giro para abrocharle, luego paso mi blusa por encima de cabeza, y de nuevo me beso en la frente. Reí. –¿Estas practicando para cuando tengas una niña? – lo dije sin pensar. Severus se tenso con mis bragas en sus manos, luego de unos segundos, sacudió su cabeza.

– Puede ser...– dijo simplemente. Sonreí.

Por lo menos no se altero como la última vez.

Alce mi pie para que pasara mis bragas, las subió lentamente por mis piernas y beso mi intimidad antes de subirlas por completo, e hizo lo mismo con mis pantalones.

Le di un beso en los labios. Severus seguía desnudo.

– Será mejor que te cambies si no, no respondo...– Severus rió. Feliz y despreocupado. Se miraba hermoso cuando reía así. Revolvió sus cabellos rojos con su mano y de nuevo, beso mi frente.

– Arreglare un poco mi cabello mientras te vistes. – Agarre un poco de agua en mis manos y refresque mi cara.

– Estas diferente.– dijo Severus.– Como más feliz, no se. – le sonreí por sobre mi hombro.

– Te tengo a ti ¿No es razón suficiente para ser feliz? – Los ojos de Severus brillaron.

– ¿Siempre, Hermione? – lo mire confundida – ¿Siempre serás así de feliz a mi lado?

– No...– recargue mi frente en la suya y bese sus labios. – Algún día seremos mucho mas felices...

Severus cerro sus ojos y me agarro por la nuca, juntando nuestros labios en un beso, algo violento...necesitado.

– Saldré primero – dije cuando nos separamos.– Iré por mi bolso, te espero con Ginny y Astoria.

Severus asintió. Me dio un último beso en los labios. Salí de ahí con una sonrisa aun más grande, recogí mis cosas y llegue donde Ginny y Astoria. Ambas me miraron con una sonrisa algo boba y rieron a carcajadas. Me sonroje. Era obvio que ellas sabían lo que paso.

– Nos vemos luego, Hermione – Ron me dio un beso en la mejilla como de costumbre y frunció el ceño. –Hueles a... – olfateo nuevamente mi cuello y retrocedí. Ginny y Astoria contenían sus risas. La puerta que da al almacén se abrió y Severus salió con el cabello más alborotado de lo habitual. – Olvídalo – Dijo Ron con la mandíbula apretada. – Hasta luego. – y se fue.

Las tres empezamos a reír una vez que, Ron, se fue.

– ¿Lista? – pregunto Severus, abrazándome por detrás, sus manos reposando en mi estomago. Ginny aplaudió y yo negué hacia ella. Hizo un puchero.

–Si, vamos.

Miércoles y Severus, aun no sabía nada de mi embarazo. El fin de semana fue casi mágico. Reímos, platicamos e hicimos el amor muchas veces, más de lo normal. Sentía que arruinaría nuestra perfecta burbuja sacando lo del embarazo.

– Tienes que decirle a Severus, Hermione – Ginny me miro mal. Asentí sin mirarla. Ginny resoplo-. ¡Hermione! – Me arrebato la bandeja que llevaba hacia la cocina. – Severus tiene que saberlo… – Mi labio inferior empezó a temblar. Ginny suspiro y me abrazo. – Eres una llorona últimamente – dijo riendo un poco, cosa que hizo que yo riera también.

– Lo haré hoy, iré a su casa a decirle lo del embarazo…– Sentí la cabeza de Ginny asentir sobre mi hombro. – Se va a asustar, Ginny. – ella rió.

– Es normal, llevan poco tiempo…– me separo de ella, ya no lloraba pero tenia mis ojos húmedos aún. –…pero Severus te ama, Hermione, ¡Por dios¡ El hombre esta loco por ti…– No sabes cuanto, quise decirle. – Vete de una vez, luego buscaras cualquier excusa para no ir, te conozco. Yo terminare el día por ti. – me quito el delantal y se lo puso ella. – Así aprovecho para estar más tiempo con Neville.

Reí.

Me fui a la parte de atrás a recoger mis cosas. ¿Cómo sería la mejor forma de decírselo a Severus? Oh, Severus, ¿Recuerdas cuando te dije que no estaba embarazada? Pues resulta que si, ¡Felicidades!

Resople.

Colgué mi bolsa en mi hombro y salí por la puerta que da al callejón, al abrir la luz de medio día me cegó por un momento, cerré mis ojos, cuando los abrí, Ron, estaba parado frente a mi sonriendo.

– ¡Ron! – grite asustada llevando una mano a mi corazón.

– Hola, Hermione – sonrió contento, demasiado.

– Te vez muy feliz, Ron – le sonreí y empecé a caminar fuera del callejón.

– Tengo razones para estarlo – dijo detrás de mí.

– Me alegro por ti – hable sin voltear a verlo. – Bueno, que tengas lindo día…– me gire para despedirme de él, y un trapo blanco tapo mis fosas nasales. Patalee y tire manotazos al aire, pero Ron, era mas fuerte que yo. La sonrisa nunca dejo sus labios.

– Dulces sueños, Hermione – Esto iba a ser un verdadera pesadilla…la peor.

Continuara…

N/a: bueno chicas lamento dejarlas así en suspenso…. Si lo se me quieren matar y tirar muchos Avadas por esto pero así es la vida de caprichosa jajajajaj *w* y no voy a negra que estos dos tiran mas que unos conejos en celos jajajaja. Saludos y gracias por sus Rews.