Tu mejor pesadilla

ACLARACIONES

Esta HISTORIA OJO no nos pertenece si no a la fabulosa autora Butterffffflyblue y los personajes de Harry Potter no nos me pertenecen si no a la fabulosa J. K. Rowling nosotras solo los usamos para hacer nuestros fics o adaptaciones.

LEER POR FAVOR:

Este Fics fue creado por nuestra amiga Butterffffflyblue a los personajes de Naruto, Gaara x Sakura. Nosotras tenemos su permiso para adaptarla a los personajes de Harry Potter así que no hay problema. Cualquier duda preguntarnos. OJO no es plagió por que tenemos su permiso.

Capítulo 11

Sentí algo rozar mi nariz. Una caricia sutil que recorría desde mi frente hasta llegar a mis labios, en los cuales la caricia duraba más tiempo. Sonreí. Severus siempre me acariciaba mientras dormía.

– Se que estas despierta, Hermione…– mis ojos se abrieron como platos al reconocer esa voz. Ron me sonreía recostado a mi lado. Me levante de un salto y gracias a dios, mi ropa seguía intacta.

Las imagines empezaron a rondar por mi cabeza. Ron sonriéndome al salir del trabajo. Ron caminando detrás de mí… Ron secuestrándome.

– ¿Dónde estoy? – pregunte desesperada. Yo tendría que estar con Severus disfrutando o peleando con él, por la noticia del bebé, no aquí con Ron sonriendo… extraño. Su sonrisa me daba escalofríos.

– Estas en casa, Hermione. – Se levanto y rodeo la cama para llegar hasta mí. Di pasos hacia atrás para alejarme de él, pero muy pronto encontré una ventana a mis espaldas que me impidió seguir. – ¿Te gusta? – Me agarro por los hombros y me hizo girar para que viese lo que había a mis espaldas. – Siempre has dicho cuanto te gustan los espacios abiertos, y por eso te traje aquí.

Árboles y más árboles se extendían frente a mis ojos. Mi labio inferior empezó a temblar. Iba a llorar, no sabía por cuál razón llorar primero. ¿Por el secuestro? ¿Por Severus? ¿O simplemente son las hormonas?

Ron seguía con sus manos en mis hombros, me sacudí un poco y sus manos hicieron presión en esa zona.

– Estas cansada – asentí.

– Quiero recostarme…– mi voz salió plana, sin emoción alguna.

Ron me llevo hasta la cama, donde me acosté y el se encargo de taparme con una sabana. Me gire dándole la espalda, no quería verlo. Necesitaba pensar en como salir de aquí o buscar ayuda. Escuche una risa divertida a mis espaldas pero no le tome importancia. ¡Púdrete, Ron!

– Iré a preparar la cena – contuve las ganas de gritar o brincar. ¿En que momento se acerco tanto a mí? Esas palabras me las susurro al oído. – Dulces sueños, Hermione…– dejo un pequeño beso detrás de mi oreja y me estremecí.

Escuche la puerta cerrarse y limpie el área donde me besó.

– Tranquilo. – Me abrase a mi vientre – Tu papá nos sacara de esta, el nos quiere mucho…– mis ojos se cristalizaron –…el nos quiere.

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– ¿Y con eso como te sientes? – Severus rodó los ojos. ¿Cómo se sentía? Como un estúpido bastardo.

– Mal, Doctora Senju – contesto suspirando.

Tsunade Senju, reconocida psicóloga asintió escribiendo en la libreta sobre sus piernas. Tenía una semana tratando a Severus Snape No, y su caso era de lo más peculiar. No tenía doble personalidad, ni bipolaridad, nada de eso. Su voz interior, por así llamarla, se debía a su infancia algo turbulenta. Su madre y su padre, lo hicieron algo inseguro, y luego la sociedad ayudo un poco. Era mejor para él refugiarse y hablar consigo mismo, pero luego sus platicas interiores "cobraron vida". Algo extraño y confuso, pero interesante. Claro para ella como psicóloga.

– ¿Se lo has dicho a ella? – Vio como el semblante de Severus pasaba de abatido a feliz lentamente. Hermione, como él le dijo, era la persona que el amaba…desde siempre.

– No…– tallo el puente de su nariz y cerro sus ojos. Sintió su celular vibrar dentro de su pantalón, pero lo ignoro, aun quedaba media hora de sesión. – Ella sabe que no estoy preparado para tener hijos…

Tsunade asintió.

– ¿Cuál es el problema con los niños? ¿Temes no ser un buen padre? –

Sabemos lo que pasara cuando eso pase…Hermione te cambiara.

– Presiento que ella me cambiara, que me dejara de lado por su hijo…– Tsunade frunció el ceño.

– Sabes que también sería tu hijo, ¿Verdad? – Severus asintió desviando la mirada – ¿Por qué te refieres a él solo como si fuera hijo de Hermione? ¿Te vez a ti mismo con Hermione?

Severus echo su cabeza hacia atrás, tapo su cara con su antebrazo y pensó en Hermione y él frente al altar besándose con gente alrededor aplaudiendo.

Sonrió feliz.

– Si…

– ¿Formando familia? ¿Teniendo hijos?

Alzo la cabeza rápidamente y miro a la Dra. Senju a los ojos.

¿Estas practicando para cuando tengas una niña?

Recordó a Hermione y rió. Entonces imagino a Hermione sonriendo como siempre lo hacia, con una pequeña niña de cabello negro o castaño en brazos, debajo del árbol de margaritas que había en su mansión… y ambas sonreían mirando hacia un lado. Siguió la dirección de su mirada y se vio a él mismo, caminando hacia ellas con paso tranquilo. La niña corrió a él, extendiendo sus brazos al aire y gritando…

¡Papi!

Y él sonrió, de igual manera que lo hacia Hermione yendo hacia ellos…feliz.

– ¿Cuál es tu temor, Severus?

Severus miró a la Dra. y suspiro antes de contestar…

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Ginny estaba que se comía las uñas, literalmente. La mamá de Hermione llego de repente preguntando por ella, le marcaron a su celular y no contesto nunca. Era de noche y aun no tenía noticias de ella. Marco a Severus y tampoco. Eso la alivio, tal vez estaban celebrando la noticia del bebé, pero la Sra. Granger la miraba ceñuda frente a ella. Suspiro de nueva cuenta y hablo a la casa de Severus.

– Hola, ¿Sra. Poppy? – le sonrió tensa a la mujer tan parecida a su amiga, solo que con el cabello un poco más oscuro. – ¿Esta Hermione por ahí? – La sonrisa dejo poco a poco la cara de Ginny y Marie, se preocupo. – Ella salió como a las 11 de la mañana para aya, dijo que tenía que hablar con Severus. ¿Esta Severus ahí? – Tal vez se fueron a otro lado y la Sra. Poppy no sabía nada. – Hey, hola, Severus, ¿Me puedes pasar a Hermione? – silencio. – No…no esta aquí tampoco. – de repente no se escucho más, el teléfono fue colgado.

– ¿Qué pasa? – Pregunto Marie, agarrando por los hombros a Ginny – ¿Dónde esta Hermione?

Ginny negó y sus ojos se cristalizaron. Trato de calmarse y marco a todas las personas que conocía Hermione.

– Tal vez fue con otra de sus amigas, o anda por ahí y se le paso el tiempo…– no pasaron ni 15 minutos cuando un muy preocupado pelinegro entro por la puerta.

– ¿Qué pasa, Ginny? – Marie lo miró. Se le hacia conocido. – Buenas noches, Sra. Granger. – la saludo con un apretón de mano. – No se si me recuerda, soy Severus Snape No, el novio de Hermione. – Marie abrió los ojos como platos. ¿Ese hombre era el escuálido y extraño novio de su hija en la preparatoria? Le regreso el saludo.

– Es un gusto verte de nuevo, Severus. – le sonrió – Ahora me gustaría saber donde esta mi hija, vine a visitarla porque hace dos semanas que no se para por la casa, y bueno, la extraño…

Severus asintió y se giro a ver a Ginny que estaba pálida con el teléfono en la mano.

– ¿Quién fue la última persona en ver a Hermione? Podemos preguntarle si no sabe a donde iba o algo…– Ginny negó.

– Yo estaba con ella hoy a medio día en el trabajo, como a eso de las 11, la convencí que fuera a tu casa – señalo a Severus, este asintió – Tenía algo importante que decirte, pero ella no sabía como…– Severus frunció el ceño ¿Qué era tan importante que no podía esperar uno o dos días más? – y es todo. Se fue y yo me quede cubriéndola en el trabajo.

Severus checo la hora en su celular, 7:46 p.m

– Ya marque a todos sus amigos y todos dicen lo mismo, que no la han visto este día, ni siquiera Harry.

– Hermione no es de las personas que se van así como así. – Corroboro su madre – Por lo menos avisa donde estará.

– Bueno…– empezó Ginny – hubo una vez que se perdió por casi 3 días, pero resulto estar con Severus – Ginny sonrió. Severus abrió los ojos como platos recordando que Hermione, no era consiente cuando la llevo a su casa por primera vez.

– Si…bueno – carraspeo. – Se nos olvido avisarles – Ginny alzo sus cejas sonriendo. – Pero como pueden darse cuenta, Hermione, no esta conmigo.

Ambas mujeres asintieron.

Se escucho el ruido de la puerta siendo abierta, los tres giraron sus cabezas rápidamente hacia ahí esperando ver a Hermione, pero no…era Astoria.

– Es Astoria – dijo Ginny con aire casi aburrido.

– También te quiero, amiga – Astoria rodó los ojos.

– Hermione esta desaparecida…– dijo sin rodeos Severus. – ¿No tienes idea de donde pueda estar?

Astoria miró un momento a Ginny y esta negó. No, Severus aun no sabía nada del embarazo.

– Estuve con Draco todo el día, la mire por la mañana antes de que se fuera al trabajo, pero nada más.

Los cuatro quedaron en silencio.

– Creo que lo mejor es salir a buscarla. – Astoria saco su celular para marcar a Draco. – Yo iré con Draco, Ginny puedes ir con Severus, y buscarla en el centro comercial o algo, Sra. Granger, por cierto Hola – Saludo apenas – Usted se queda aquí por si Hermione regresa y luego nos avisa.

Todos asintieron.

– Iré llamando a la policía para reportarla como desaparecida. – El labio inferior de Marie temblaba. Esa mañana que despertó, sintió algo extraño en su pecho, su esposo dijo que estaba algo paranoica porque Hermione no había ido a verlos, si bien hablaban con ella cada tres días, no era lo mismo. Su sentido de madre le decía que algo iba mal, que su hija la necesitaba, y cuanta razón había tenido. Su hija no aparecía.

Severus respiro hondo y espero a Ginny.

– Vamos…

-.-.-.-.-.-.-.

– ¿Tan mal estaba? – Ron sostenía mi cabello, la cena no había durada nada en mi estomago. – La próxima pediré algo para cenar o me puedes enseñar a cocinar… – seguí devolviendo la cena por el retrete. – Recuerdo que cuando éramos novios hacías unos pastelillos deliciosos.

Cerré mis ojos y respire hondo. Ya había acabado.

Me levante y enjuague mi boca.

– ¿Ya te sientes bien? Si quieres puedo llamar al algún medico de la cuidad para que venga a verte – toco mi frente y aparte su mano de un golpe. Ron rió – Antes buscabas mis caricias, Hermione. Antes me perseguías por todos lados. – dejo de sonreír – Antes eras tu quien me buscaba a mí, ¿Qué paso, Hermione? – su ceño se frunció. – ¡¿Qué paso?! – grito golpeando el espejo detrás de mí, su mano empezó a chorrear sangre.

– Era una niña, Ron, estaba enamorada de la idea del amor, no de ti. – Ron sonrió burlón. – A la única persona que he amado es a Severus. – Sabía que al decir eso le iba a ir mal, pero era la verdad. Amaba con locura a Severus, inseguro y todo, ella lo amaba.

– ¿Lo amas? – asentí. – Pues espero que te olvides de él, porque no lo volverás a ver…nunca. –Agarro mis mejillas con una mano, dejando sangre por ellas, mis labios quedaron algo alzados por la presión. – Eres mía ahora…– y me beso. Un beso rudo, amargo. Golpee su pecho y el solo río en mis labios. – ¿Sabes cuantas veces soñé con hacerte mía? Muchas y ahora por fin se hará realidad – palidecí cuando entendí sus palabras. Me agarro por la muñeca, manchándome de su sangre. Jale mi mano de su fuerte agarre pero era inútil, me saco poco a poco del cuarto de baño y me aventó algo rudo sobre la cama. Gatee hacia atrás asustada. Ron reía algo ido frente a mí. – Serás mía.

¿Eres mía, Hermione?

Recordé las palabras de Severus, empecé a temblar y me abrase a mi misma. Ron se acerco lentamente a mí, disfrutando el momento, sabiéndose victorioso.

Se abalanzo sobre mis tobillos, me jalo dejándome recostada por toda la cama. Yo solo lloraba y pensaba en Severus, que en cualquier momento llegaría y me sacaría de aquí, y que esto solo era una fea pesadilla.

– No me hagas daño…– mis sollozos apenas y me dejaron hablar claramente. – Por favor, no me hagas daño…– Ron me miro a los ojos y se puso a mi altura, quedando por completo encima de mi. Cerré mis ojos cuando se inclino sobre mi rostro. Me iba a besar. – Te amo, Severus…–sentí sus dientes morder mis labios y me queje. Sus manos recorrían mi cintura rudamente. Rasgo mi blusa en el área del vientre y me acaricio, apretando con sus manos esa zona hasta llegar a mi cintura – No me hagas daño… – abrí mis ojos y el me miraba directo –…estoy embarazada.

Y las caricias pararon.

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– ¿No la encontraron?

Todos negaron.

Marie soltó un sollozo.

– En su estado no es bueno que ande fuera tan noche ¿Y si le paso algo? – Astoria miraba a todos lados desesperada.

– ¿Su estado? – Pregunto Severus – ¿Seguía sintiéndose mal?

Ginny y Astoria se miraron. Ginny suspiro.

¿Sería correcto decirle a Severus? Se pregunto Ginny…

– Hermione esta embarazada, Severus…– contesto Astoria adelantándose a su amiga. – Es lo que ella te iba a decir hoy, pero…– su voz se quebró y se echo a los brazos de Draco.

Marie soltó un grito mezclado con un sollozo.

Severus se quedo sin aire, pálido y su pecho le dolía.

Entonces la imagen que antes se imagino, empezó a ponerse borrosa. Hermione y su hija poco a poco iban desapareciendo de su cabeza. La niña de cabellos castaños-negros ya no corría hacia él, estaba estática en su lugar mirando hacia atrás, hacia Hermione.

Muy tarde papi… -

Y la imagen desapareció. Como si fuera un dibujo en papel, de repente fue borrado. Primero su hija, luego Hermione. Le dolía, aunque solo fuera una imagen en su cabeza, dolía pensar que tal vez fuera tarde. Lo último que su cabeza le proyecto fue a Hermione moviendo sus labios y un tenue Te amare siempre retumbo en su cabeza.

– ¿Cuánto tiene? – pregunto entre feliz y angustiada, Marie.

Ginny y Astoria se miraron

– No sabemos, se estaba sintiendo mal y se hizo una de esas pruebas caseras – Ginny asintió a las palabras dichas por Astoria – Salió positivo, ella aún no iba al ginecólogo, fue hace una semana o menos cuando se entero de su embarazo.

– Tenía miedo de tu reacción – Severus miro mal a Ginny – Bueno no miedo…– corrigió. – Estaba preocupada, por el poco tiempo que llevan y decía que todo esto era muy rápido y pronto y que tú ibas a asustar…– sorbió por la nariz, las lágrimas querían salir de sus ojos también. – Yo la convencí de que fuera verte – sus mejillas se humedecieron. – Lo siento, fue mi culpa – se lamento. – Ella quería esperar un poco, pero yo la obligue a que fuera…– tapo su rostro y se dejo caer en el sofá – Lo siento…– seguía.

La Sra. Granger la abrazo por los hombros consolándola, se consolaban mutuamente.

Severus miraba hacia enfrente. Poco faltaba para que fuera media noche y aún Hermione no aparecía.

– Iré a la policía para ver que se puede hacer…– hablo Draco. – Ginny, creo que lo mejor es que tu también vallas, dado que fuiste la ultima en verla – asintió limpiando su rostro con sus manos.

– Sirius…– todos miraron a Severus, el cuál tenía el celular en su oreja – Hermione desapareció, necesito que pongas personas a buscarla, no se, contrata a alguien…pero necesito encontrar a Hermione y a mi…hijo.

¿Cuál es tu temor, Severus?

Que las personas que amo me abandonen…

Continuara…

N/A: disculpen las tardanza pero con tantas cosas en mi cabeza se me olvida actualizar y les prometo que para el martes tendrán el próximo capi de todo un mal entendido. Saludos y dejen sus Rews.